LUNA
Me giré y frené haciendo que mis patas derrapasen por la tierra seca que pisaba.
-(¿Pero estás loca? ¿Crees que te voy a dejar a ti aquí sola con ese cazador? No pienso huir mientras tú luchas.) –la miré, estaba mirando en otra dirección, donde dirigí mi mirada. Allí estaba…
Miré a Eclipse y salté sobre ella haciéndola volcar justo cuando una bala sobrevoló por encima de las dos.
-(¡No te quedes aquí parada! ¡Tendremos que hacer algo! Si luchamos, lo haremos las dos.) –me erguí gruñendo al cazador. Él nos había visto, pero ahora nosotras a él también, por lo que estábamos los dos en peligro, y Eclipse estaba herida…
Posicioné mis patas frente a mí gruñendo mientras mi pelaje se erizaba. Aullé.
ECLIPSE
Me levanté y posé las patas sobre la tierra firmemente. Miré la herida de mi pata derecha, salí una especie de humillo plateado de ella…
-(Plata…)- Miré a Luna.
-(Luna… ese cazador no es como los demás, utiliza plata, es un caza-vampiros… no puedo dejar que luches, eres muy débil y te cansarás en seguida, no puedo consentir que te hagan daño)- Me puse frente a ella de cara al cazador que empezó a cargar el arma.
-(Ocúltate)- Gruñí dispuesta a salir corriendo a por ese cabrón.
LUNA
Fruncí el ceño gruñendo con intensidad, ese tío intentaba matarnos a las dos por ser licántropos, encima iba armado con plata, era muy peligroso.
-(No, por nada del mundo puedo dejarte aquí sola, y menos herida de plata. Podemos confundirle corriendo hacia lados distintos, mientras persigue a una la otra podrá atacarle por detrás, y no me pidas que me oculte, porque aparte de que no puedo hacerlo, no lo haré.) –la miré, aunque sin dejar de amenazar al cazador, estaba dispuesto a acabar con nosotras.
ECLIPSE
Suspiré y miré a Luna.
-(Está bien, tú serás el cebo, yo me encargaré de atacarle… si las cosas no salen bien, hazme caso y lárgate de aquí cagando leches, ¿entendido?)- Miré de nuevo al cazador.
-(Está bien… vamos)- Aullé con furia y eché a correr a gran velocidad entre los árboles. Si el plan salía bien, tal vez tendríamos una oportunidad para sobrevivir.
JASON
Desde muy pequeño me habían adiestrado para acabar con aquellas criaturas que se creen parte de la mitología pero que en realidad existen. Tenía que borrarlas del mapa y había viajado de aquí para allá aniquilando esas formas de vidas…
Ahora me encontraba en Japón, uno de los países más plagados del mundo, pero habían tenido suerte, pues yo estaba aquí.
Guardé mi rifle cuando las dos lobas vinieron hacia mí con la intención de atacarme. Desenfundé mi gran y fiel espada Calavera, hecha de plata al cien por cien, y las amenacé con ella. Si alguna osaba acercarse probaría el filo de mi espada.
LUNA
Maldita sea, tenía una espada hecha totalmente de plata, si esa espada nos atravesaba no sobreviviríamos…
Corrí hacia él y me desvié del camino para que me siguiese, intentando hacerle ver que estaba huyendo. Miré atrás, tenía que seguirme, pero a cierta distancia, tampoco quería acabar muerta en el intento de despistarle.
JASON
Miré a la loba de color canela que intentó escapar de mí. Fruncí el ceño y eché a correr detrás de ella a gran velocidad, si pensaban que era un simple humano iban listas. Agarré el pomo de mi espada con una mano y corrí de tal manera que mis pies a penas rozaban el suelo.
Cuando la tuve a mi alcance, agarré mi espada con la dos manos y la lancé hacía el lomo de la loba soltando un grito de guerra, pero en esos momentos la loba blanca se abalanzó sobre mí con la intención de morderme el brazo. Esbocé media sonrisa… sabía que harían algo así. Frené en seco y volví mi espada hacia la loba que caía sobre mí y la corté en el hocico con mi espada haciéndola caer al suelo.
-Tsk… si pensabais que me iba a despistar, vais muy equivocadas, lobas.- Miré a la lobita canela por el rabillo del ojo. Giré la cabeza y miré a la blanca que intentaba levantarse echando humo plateado por el corte del hocico.
-¿Te duele, verdad?- Sonreí.
ECLIPSE
Caí al suelo cuando el filo de su espada me rajó en la cara. Como escocía, joder… Cerré los ojos con fuerza y me levanté como pude… la herida de la pata aún me seguía doliendo a horrores…
No podía creerme que aquel simple humano tuviese tanta fuerza y tantos reflejos… no era normal… debía tener algo…
Gruñí con fuerza enseñando todos mis dientes y ericé mi pelaje inclinando la cabeza en señal de ataque.
LUNA
No, nos había pillado. Me giré cuando atacó a Eclipse, hiriéndola en el hocico.
-(¡No! Eclipse, retrocede.) –gruñí al cazador, había descubierto el plan y encima Eclipse había salido herida, tenía que hacer algo si quería reducirle al menos.
Corrí hacia él, esquivando su espada como podía, aunque no me dejaba acercarme a él, me situé delante de Eclipse gruñendo con fuerza.
-(¿Qué hacemos ahora? Estás herida, no podrás huir.)
ECLIPSE
No aparté la mirada de aquel cazador ni un minuto. Intentaba buscar algún punto débil, algo que me ayudase a averiguar donde atacar…
Gruñí sintiendo como mis fuerzas iban disminuyendo por culpa de la pata… si seguía así no podré mantener mi forma lupina por más tiempo…
-(No sé que hacer, Luna… no tengo ni idea…)
TAKU
Me había levantado con ganas de ver a Luna… ¿qué demonios? Iría a ver a mi Luna ^^
Me vestí y salí tan contento en dirección a la Mansión de Jim… suponía que no me dirían nada por estar allí…
No tardé mucho en llegar, las Mansiones no estaban muy lejos las unas de las otras.
Subí las escaleras y me preparé para llamar a la puerta, pero en ese momento percibí el olor de Luna no dentro de la casa, sino, en el bosque.
Alcé las cejas… suponía que estaba cazando. Me adentré en el bosque y seguí su olor para poder guiarme y así encontrarla…
A medida que iba avanzando, el olor de Luna se mezclaba con otros dos más… uno era el de su hermana Eclipse y el otro… el otro…
Abrí los ojos ampliamente cuando escuché un disparo y a continuación un gemido de dolor…
-Mierda… ¡Luna!- Eché a correr en dirección al disparo. Cuando llegué allí, vi a dos lobos enormes, uno blanco y el otro canela. El lobo de color canela echó a correr hacia el bosque seguido de un tío con gabardina roja y armado con una espada de plata.
-Joder…- El lobo blanco echó a correr detrás de aquel tipo, así que decidí seguirles.
Me subí encima de un árbol y fui corriendo de rama en rama siguiendo al lobo blanco de cerca… el cual me resultó familiar. Tenía los ojos rojizos y marcas rojas sobre la piel como las de Luna o Eclipse, bueno, como las de cualquier licántropo…
Entonces lo comprendí, esas lobas eran Luna y Eclipse. Sus olores eran mucho más potentes ahora que estaban en su forma lupina. Luna era la loba canela y Eclipse la blanca… la cual estaba herida…
Miré al tipo armado con la espada… ese era un caza-vampiros.
Fruncí el ceño y bufé sintiendo como mis ojos centelleaban. Salté sobre el suelo justo cuando el caza-vampiros empuñaba su espada y la lanzaba contra el cuerpo de Luna. Me puse entre medias y agarré el filo de la espada con mis manos bufando y enseñando mis colmillos. Hice fuerza y le arrebaté la espada. A continuación golpeé al caza-vampiros lanzándolo a cinco metros de distancia de donde estábamos nosotros. Tiré la espada al suelo y me giré para mirar a Luna.
Suspiré y la miré bien… era preciosa… más alta que yo, pero muy hermosa.
-¿Estás bien?- No tenía ni idea de si me entendería, pero aún así pregunté.
LUNA
Taku estaba allí, ahora él también estaba en peligro…
Negué con la cabeza empujándole con ella.
-(No, Taku, vete, lárgate, estás en peligro, este tío va armado hasta las cejas). –le miré, al ser humano, supuestamente al menos, le costaría más levantarse después del golpe.
-(Huye.) –gruñí y corrí hacia el cazador, al cual pude pillar, y encerré su brazo izquierdo entre mis fauces, apretando los colmillos con fuerza, sintiendo la sangre fluir en mi boca.
-(¡Ya le tengo! ¡Taku, llévate a Eclipse!)
JASON
La loba canela se acercó a mí y aprovechó que estaba en el suelo para morderme. Fruncí el ceño y la asesté una fuerte patada en la cara apartándola de mí.
-¡Quita, sucia perra!- Volví a golpearla en la cabeza con el pie haciendo que retrocediese de nuevo. Mi espada estaba fuera de mi alcance y ya no me quedaban balas de plata… maldición…
Me levanté del suelo y decidí marcharme de allí, estaba en desventaja y no podría luchar contra ellos sin mis armas.
Eché a correr y me alejé de ellos aprovechando que estaban distraídos con la loba herida.
LUNA
Jadeé cuando el cazador salió huyendo, por suerte… Jadeé con fuerza, me sentía muy cansada después de todo eso…
Me acerqué a Eclipse y miré su herida de la pata, no me gustaba nada.
-(Eclipse, transfórmate, tenemos que volver a casa y curarte, la plata es horrible...) –tragué saliva y yo también empecé a volver a mi forma humana, quedando de rodillas en el suelo respirando fuerte. Me llevé la mano a la frente y miré a Taku.
-¿Estás bien?
TAKU
Miré a las hermanas y suspiré.
-¿¿Qué si estoy bien?? Yo estoy cojonudo, las que estáis hechas una mierda sois vosotras.- Miré a Eclipse, era la que tenía peor aspecto.
Giré la cabeza cuando percibí el olor de Jim… seguro que lo había oído todo…
-Bueno… parece que ya está todo arreglado.
JIM
Había escuchado mucho alboroto en el bosque, disparos, aullidos… no me olía muy bien. Salí de la Mansión seguido de Riku y un par de lobos más. Corrimos por el bosque hasta que pude percibir el olor de Eclipse y Luna junto con el de Taku… ¿Qué hacía Taku en nuestra parte del bosque? Esperaba que por su propio bien no tuviese nada que ver con los disparos ni los aullidos de dolor.
Cuando llegué vi a Eclipse en su forma lobuna y a Luna arrodillada en el suelo desnuda, había vuelto a su forma humana. Me acerqué a ella y la tapé con mi chaqueta.
-¿Qué ha pasado aquí?- Miré a Eclipse… estaba muy herida. Giré rápidamente la cabeza hacia el vampiro y le miré frunciendo el ceño.
-¡¿Has tenido algo que ver en esto, Taku?!
TAKU
Miré a Jim y negué frunciendo el ceño.
-¿Qué? No, por Dios, no las he hecho nada, ha sido un caza-vampiros, ¿es que no le hueles? Aún preside su olor…- Suspiré… ahora me echarían la culpa a mí… genial.
Miré a Luna y me froté la nuca.
-Solo venia a buscar a Luna…
JIM
La verdad es que si que había un olor extraño en el ambiente… pero debía ser que entre el olor de la sangre de Eclipse, el de Luna y el del vampiro, no lo había reconocido.
-¿Caza-vampiros?- Miré a Luna y después a Eclipse. Sus heridas eran muy extrañas y de ellas salía un humillo plateado…
Suspiré y miré a Luna.
-¿Por qué no me has avisado?
LUNA
Me tapé con la chaqueta de Jim y le miré cuando me preguntó.
-He aullado, pero tampoco quería que vinieseis, ese cazador estaba muy preparado y era muy listo, seguro que descubriría la Mansión… Lo siento… -me levanté suspirando abrigándome bien con la chaqueta y me acerqué a Eclipse, la acaricié el lomo.
-Tata… -la abracé por el cuello.
-Lo siento… no quería que te hiriesen… -le besé en el cuello.
ECLIPSE
Miré a Luna cuando se acercó y me abrazó por el cuello. Cerré los ojos con fuerza cuando sentí que la herida del hocico me escocía… pero no hice ningún ruido para que ella no se asustase.
-(Estoy bien, tranquila)- Volví a mi forma humana cayendo de rodillas sobre la tierra. Me ardía el muslo derecho con mucha intensidad. Abrí los ojos y me miré la pierna. La tenía muy mal… la plata se estaba extendiendo por todo el muslo… me había desatendido de ella mucho rato. Sentí que la cara también me ardía, pero no era tanto como la pierna.
Respiré con fuerza y miré a Luna. Sonreí forzosamente.
-No te preocupes… esto no es nada…- Cerré los ojos y apoyé la frente en su hombro. Estaba agotada.
JIM
Me acerqué a Eclipse una vez volvió a su forma humana. La cogí en brazos y me levanté. Eclipse no estaba incondiciones para andar por si sola.
Miré a mis hombres.
-Volvamos a casa…- Empecé a andar y miré a Taku.
-Ya puedes volver a casa, Taku… gracias por la ayuda.- Reanudé la marcha y miré a Luna.
-Vámonos, Luna.
LUNA
Miré a Taku cuando Jim dijo que volvíamos a casa.
-Nos veremos más tarde… -me acerqué y le di un beso en la mejilla, volví con los demás y seguí a Jim cerca de Riku, Taku ahora se sentiría mal porque Jim le había culpado a él quizás…
Suspiré, me sentía muy cansada, pero podía volver sola a casa, tenía que cuidar de Eclipse…
TAKU
Miré a Luna cuando se marchó con su manada… yo no pintaba nada ahí y encima Jim había insinuado que yo tenía la culpa…
Bajé la cabeza y miré al suelo mientras el olor de Luna desaparecía de aquel lugar. Dirigí mi mirada hacia el camino por donde se había marchado el caza-vampiros…
Ahora que sabía que existíamos, no pararía hasta acabar con nosotros… deberíamos andar con pies de plomo para no volver a toparnos con él.
Me giré y salí del bosque dirigiéndome a mi Mansión… debía contarle esto a papá, era algo que nos afectaba a todos.
LUNA
Seguimos caminando hasta llegar a la Mansión. Una preciosa mañana se había convertido en una pesadilla. La herida de Eclipse se había extendido por el muslo y no sabía si llegaría a extenderse más, no me gustaba nada, la plata podría llegar a matarla…
Sentí que mis ojos se humedecían, ¿y si no se ponía bien? Cerré los ojos con fuerza.
-Por favor, decidme que se puede curar…
JIM
Hice que Riku se llevase a Eclipse a la enfermería para que la curasen. Por suerte teníamos un antisuero para la plata, efectivo y muy rápido.
Miré a Luna y sonreí posando mi mano en su hombro.
-Pues claro que se curará, la inyectaremos el suero y mañana estará bien.- Asentí.
-Ve con ella si quieres.- La acaricié la mejilla. Luna estaba pasándolo muy mal…
Suspiré y me rasqué la frente. Me sentía mal por haber juzgado así a Taku cuando él no tenía culpa de nada…
No era bastante con los asesinatos del licántropo desconocido que también nos acechaba un caza-vampiros… estupendo, ahora debía reforzar la seguridad del bosque y para eso debía hablarlo con Ichiru.
LUNA
Pasé a la enfermería, donde estaban curando a Eclipse la fea herida de la pierna. Jim dijo que se pondría bien… Cerré los ojos y esperé un poco a calmarme para entrar con Eclipse, si veía que estaba así se preocuparía. Me acerqué y me quedé cerca de la camilla, pero a una distancia prudente para no molestar a la chica que la estaba curando.
Seguro que la dolía a horrores…
TAKU
Llegué a casa algo agitado. Entré en la Mansión y suspiré cerrando la puerta. Debía hablar con mi padre para poder explicarle lo que había pasado. Me dirigí a su despacho y abrí la puerta. Estaba reunido con los jefes de otros clanes, pero esto era demasiado importante como para dejarlo pasar. Entré y me acerqué a mi padre.
-Papá… tenemos que hablar de algo y es urgente.- Dije cerca de su oído, no era momento de alarmar a nadie.
ICHIRU
Estaba reunido con los jefes de clanes vecinos cuando mi hijo Taku entró de aquella manera. Le miré… parecía muy asustado.
Suspiré cuando dijo que debía hablar conmigo y que era muy urgente. Por la cara que traía se notaba que si que era urgente de verdad. Miré a mis acompañantes e incliné la cabeza en señal de respeto.
-Disculpadme, debo hablar con mi hijo de un asunto, Por favor, no se molesten en esperarme, se que tienen asuntos que atender, así que, si lo prefieren, pueden marcharse y ya les llamaré para concertar una cita.- Lo jefes se levantaron y empezaron a salir uno a unos inclinándome la cabeza. Miré a Taku cuando se marcharon finalmente.
-Bien, dime que es eso tan urgente.
TAKU
Miré a mi padre y suspiré.
-Verás, fui a la Mansión de Jim para buscar a Luna, pero resulta que allí no estaba, la fui a buscar el bosque y me encontré con Luna y con su hermana luchando con… con un cazador, papá… un cazador de vampiros… Eclipse está mal herida, y bueno, por suerte Luna está bien… pensé que sería lo más correcto decírtelo a ti.- Suspiré y me rasqué la nuca.
-Ya sé que no debería haber ido, pero…- Me encogí de hombros.
ICHIRU
Miré a Taku cuando dijo lo del cazador de vampiros. Hacía siglos que no veíamos a ninguno, pero… al parecer habían vuelto y nos habían encontrado…
Suspiré y asentí.
-Está bien, Taku, gracias por avisarme, en serio, y no te preocupes por lo de ir a la Mansión… a Jim no le molesta, seguro…- Asentí y recogí mis papeles.
-Creo que iré a ver a Jim, necesitamos hablar de esto. No salgáis de casa, ¿entendido?- Cogí mis papeles y salí del despacho.
TAKU
Miré a papá mientras salía y asentí.
-Entendido.- Le seguí y cerré la puerta. Subí las escaleras mientras mi padre se marchaba a la Mansión de Jim. Tendrían que ocuparse de esto ellos solos. Eran los jefes y nosotros no éramos nadie para decidir, solo ellos sabían que era lo mejor.
Suspiré y me dirigí a mi cuarto, tal vez en Internet encontraba algo sobre cazadores de vampiros.
LUNA
Ya habían curado a Eclipse, pero necesitaba un par de días para recuperarse. Estaba sentada a su lado, con la cabeza apoyada en su vientre y acariciándola el brazo, no quería separarme de ella.
Cerré los ojos.
-¿Cómo te encuentras?
JIM
Entré en la enfermería y miré a Luna cuando preguntó a Eclipse que tal se encontraba. Sonreí y posé la mano en la cabeza de la cachorrilla.
-No creo que te conteste, está frita.- Señalé a Eclipse con la cabeza. El suero estaba haciendo efecto y la había dejado sedada por completo.
-Creo que se encuentra bien, y mañana mejor.
LUNA
Miré a Eclipse, se había quedado dormida… Miré a Jim cuando me dijo que estaría bien. Bajé la cabeza, me levanté y le abracé, esperaba que se pusiese bien pronto, como él decía.
Cerré los ojos suspirando, Jim era como un padre para mí y me confortaba mucho estar entre sus brazos.
-Debí haberte llamado, ¿verdad?
JIM
Acaricié el pelo de Luna con cariño rodeándola con mis brazos.
-No te preocupes, Luna, hiciste lo que creías correcto. No queríais ponernos en peligro, si hubiese descubierto la Mansión habría sido el final para todos nosotros.- Sonreí y la besé en la cabeza.
-Tranquila, no estoy enfadado, lo que me importa es que estéis bien y Eclipse estará como una rosa mañana, ya lo verás… bueno, algo atontada por el suelo, pero curada.- La miré y sonreí.
LUNA
Asentí y suspiré.
-De acuerdo, intentaré calmarme… -miré a Eclipse.
-Creo que debería llamar a Taku para que no se preocupe… -le besé en la mejilla y me acerqué a la puerta.
-Si pasa algo avísame. –subí las escaleras para ir a vestirme. Dejé la chaqueta de Jim en su cuarto y llamé a Taku.
JIM
Suspiré cuando Luna se marchó. Miré a Eclipse, estaba bien donde estaba, el suero haría efecto en seguida y disolvería la plata expulsándola de su cuerpo. Me acerqué a ella y posé mi mano en su frente.
-Descansa, pequeña.- La besé en la frente y salí de la enfermería cerrando la puerta.
Bajé al recibidor, allí estaba Ichiru. Alcé las cejas y me acerqué a él. Seguro que venía a hablar sobre lo del cazador, perfecto. Le indiqué que me siguiese al despacho y nos retiramos hacia él. Lo mejor era hablarlo en privado.
HAKU
Me desperté bien entrada la mañana, y Taku acababa de llegar de algún lado, seguro que se había ido otra vez con su chica. Entré en su habitación, estaba en su ordenador.
-Hombre, don Juan. –me rasqué la nuca y me acerqué.
-¿A dónde has ido tan temprano? –me senté en su cama.
TAKU
Miré a Haku de reojo cuando entró en mi cuarto.
-He ido a ver a Luna, pero las cosas han salido algo mal. Cuando llegué, Luna no estaba en la Mansión, sino en el bosque, con Eclipse… luchando contra un caza-vampiros.- Seguí mirando páginas en Internet, pero no salía nada de nada, tan solo documentos estúpidos sobre cuentos y leyendas antiguas…
HAKU
Abrí los ojos como platos y me levanté acercándome.
-¿Un caza-vampiros? ¿Aquí? No me jodas, si hace mucho que no hay ninguno… -me llevé las manos a la cabeza.
-¿Pero están bien? ¿Las ha hecho algo? –me senté a su lado.
TAKU
Me giré sentado sobre la silla y le miré.
-Bueno, Luna está intacta, pero Eclipse ha salido mal parada, el muy cabrón utilizaba balas de plata e iba armado con una enorme espada echa enteramente de plata pura. Ha Eclipse la alcanzaron con una bala en la pierna derecha y en la cara con la espada, así que, ya puedes imaginarte como están.- Me giré de nuevo.
-Papá ha ido ha hablar con Jim.
HAKU
Bajé la mirada cuando me describió el estado de Eclipse.
Suspiré y me levanté.
-Yo me voy a ir a verlas. Si papá está allí y está hablando con Jim, al salir tendrán alguna solución, supongo, yo voy a ver cómo están y así me vuelvo con papá. Tú… haz lo que quieras. –me fui hacia mi cuarto para vestirme y poder ir.
TAKU
Miré a Haku y asentí. Papá había dicho que nos quedásemos en la Mansión, pero él quería ir a ver a las chicas, así que no le dije nada.
-Bien, yo me quedaré aquí a ver si averiguo alguna cosa…- Suspiré cuando cerró la puerta y miré el ordenador… esto era una mierda… ¿Van Helsing? ¿Quién cojones era Van Helsing?
Negué con la cabeza… una mierda como un piano…
HAKU
Salí de la Mansión corriendo, si el cazador estaba por ahí cerca no me iba a poder coger, ni siquiera verme, no sabía cómo de bueno era, pero la velocidad que llevaba no era humana.
Tardé unos minutos en llegar a la Mansión, no sabía si me abrirían o si me dejarían entrar, pero tenía que ver a Eclipse con mis propios ojos.
Llamé a la puerta.
RIKU
Llamaron a la puerta, Jim estaba algo ocupado con el jefe de los vampiros, así que me tocó a mí hacer el trabajo que él no podía hacer en esos momentos.
Abrí la puerta y me topé con uno de los hijos del jefe vampiro. Alcé las cejas y le miré.
-¿Querías algo? Si buscas a tu padre, está ocupado con Jim.- Le miré… como me repugnaban los vampiros.
HAKU
Negué con la cabeza. No conocía a ese tipo, pero por la pinta que tenía… ¿sería Riku?
-He venido a ver a las gemelas, mi hermano me ha dicho que un cazador las ha atacado, vengo en son de paz. –le miré directamente a los ojos para que supiese que iba en serio, no parecía fiarse.
RIKU
Miré al vampiro y suspiré.
-Está bien, si solo vienes a eso…- Le dejé pasar.
-Pero pierdes el tiempo, Luna está en su cuarto descansando y Eclipse está en la enfermería.- Cerré la puerta y le miré cruzándome de brazos.
-¿Qué vas ha hacer entonces?
HAKU
Miré a aquel tipo, estaba claro que no le gustaba mi presencia.
-Pues ir a verlas, que estén cada una en un sitio no me lo impide. ¿Dónde está la enfermería? –era Eclipse la que peor estaba y, para ser sinceros, la que más me importaba en esos momentos, después de lo del día anterior…
RIKU
Miré al vampiro y señalé las escaleras.
-La primera puerta a l izquierda.- Me crucé de nuevo de brazos y le miré sin fiarme mucho.
-Te acompañaré hasta allí.- No sería propio dejarle andar por ahí como si nada.
Puede que Jim se fiase de ellos, pero yo no era Jim y básicamente no compartía los mismo ideales, que los respetase era otra cosa.
-Vamos.
HAKU
Le seguí hasta la puerta de la enfermería, no se fiaba nada de mí, y no le culpaba, yo tampoco me fiaba de él.
Cuando llegamos abrí lentamente, en una enfermería se precisa silencio, y había hecho bien, porque Eclipse estaba dormida…
Me acerqué, tenía una pierna malherida y la cara rasguñada, sí que les jodía bien la plata… Suspiré.
-¿Qué han dicho sobre ella?
RIKU
Acompañé al vampiro hasta la enfermería. No le dejaría vagar por ahí solo y menos entrar en la enfermería sin mi supervisión. No me fiaba, no sabía a lo que venía… mejor prevenir que curar.
Entré detrás de él en la enfermería y cerré la puerta.
Eclipse estaba tumbada sobre la camilla cubierta por una fina sábana y con vendas en el muslo derecho.
Me crucé de brazos y miré al vampiro cuando preguntó por ella.
-¿Es que acaso le importa mucho a un vampiro la salud de un licántropo? ¿A qué has venido exactamente?
HAKU
Suspiré, este era nuevo y se notaba. Me giré para mirarle.
-Eclipse… Eclipse es mi amiga, y me preocupa si está bien o no. No he venido por otra cosa, sólo para ver si ella y Luna están bien, no he venido para hacer nada malo, si es eso lo que piensas. –miré de nuevo a Eclipse, me parecía más indefensa en una camilla.
RIKU
Miré fijamente al vampiro cuando me miró a los ojos. Suspiré y desvié la mirada hacia otro lado… -Más te vale no hacer nada malo, sino… ya sabes cuales son las consecuencias…- Abrí la puerta y salí. Si es verdad que venía a ver a Eclipse, no se le ocurriría hacer nada, y más rodeado de licántropos…
HAKU
El lobito salió, menos mal, me estaba poniendo de los nervios…
Suspiré y cogí un taburete que había a un lado, cerca de la pared, lo arrimé a la camilla y me senté al lado de Eclipse, que seguía dormida.
Si un cazador estaba ahora merodeando por la zona iba a ser peligroso salir, y más si iba armado con plata, lo más seguro es que también tuviese armas suficientes para acabar con los vampiros.
ECLIPSE
Abrí los ojos lentamente cuando escuché un murmullo de voces a mí alrededor…
No percibía muy bien los olores, pero me resultaban muy familiares. Escuché como la puerta se cerraba, ¿estaría en mi cuarto?
Giré la cabeza a un lado y vi que no, que me encontraba en la enfermería. Cerré los ojos con fuerza cuando sentí un escozor intenso en el muslo al querer mover la pierna… es verdad… ese cazador me había herido…
Me llevé la mano a la cara y noté una pequeña venda situada encima de la nariz.
Suspiré y giré la cabeza hacia el otro lado…
-¿Haku?- ¿Qué hacía Haku en la enfermería?
HAKU
Eclipse se despertó, era probable que la causa fuese mi olor, para ellos era muy fuerte…
-Hola. –sonreí, las heridas parecían dolerle.
-No… no creas que he venido a hacerte nada, sólo he venido a verte. Mi hermano me ha dicho nada más levantarme que un cazador os ha atacado y, bueno… -me encogí de hombros- Aquí estoy.
ECLIPSE
Miré a Haku y parpadeé un par de veces perpleja.
-¿Has… has venido a verme?- Sentí que mis mejillas adquirían un color rojizo poco a poco. Le miré de nuevo.
-¿Me ayudas a sentarme?- Extendí una mano para que me ayudase.
HAKU
Carraspeé cuando me extendió la mano y asentí. Le agarré la mano y la otra mía la posé en su espalda para ayudarla a sentarse en la camilla. No me gustaba un pelo la herida de su pierna.
-¿Te duele?
ECLIPSE
Me agarré a su mano y posé la otra encima del colchón para poder levantarme. Cerré los ojos con fuerza cuando moví la pierna derecha, pero no dije nada. Agarré las sábanas con mi mano libra para cubrirme, ya que estaba desnuda por completo y la otra la mantuve agarrada a la mano de Haku. Una vez logré sentarme, apoyé la frente en el pecho de Haku sin abrir los ojos. Respiré hondo intentando relajarme y así calmar el dolor.
-No… tranquilo, no me duele… gracias.
HAKU
Tragué saliva cuando Eclipse apoyó su frente en mi pecho. Por su respiración, me estaba mintiendo y el dolor era bastante intenso.
-Esto… Eclipse, ¿estás segura de que no te duele? –la plata para ellos era puro veneno, por supuesto que la tenía que doler.
-¿Necesitas ayuda?
ECLIPSE
Negué con la cabeza y posé la mano que antes tenía sobre la suya en su pecho al lado de mi cabeza. Seguí con los ojos cerrados… me sentía bien estando Haku ahí conmigo…
-Me han inyectado el Antígeno, es para contrarrestar la plata, es muy eficaz, así que… pronto desaparecerá el dolor…- Alcé la cabeza y le miré.
-Gracias por venir a verme.- Sonreí.
HAKU
Suspiré, la veía muy cansada y débil, pero aún así ese toque exótico que tenía en los ojos seguía estando ahí. Respiré fuerte, nunca había tenido a Eclipse tan pegada a mí…
-Ha… bueno, no tienes por qué darme las gracias.
ECLIPSE
Sonreí de nuevo.
-¿Te pones nervioso, vampirillo?- Me reí levemente y apoyé la cabeza en su pecho agarrándole de la camisa con mi mano mientras la otra sujetaba la sábana.
-Pues se siente… pero me gusta lo fresquito que estás…- Cerré los ojos de nuevo y suspiré.
No podía creerme que Haku estuviese allí y que se hubiese preocupado por mí…
HAKU
Suspiré y posé mi mano en su cabeza, parecía estar a gusto ahí, así que no la aparté. Si ahora el lobillo de fuera se imaginase cómo acabaríamos en esa situación Eclipse y yo no se lo habría creído.
Posé mi frente en su cabeza, si eso le aliviaba, me quedaría con ella, además, así me aseguraba de que estaba bien.
RIKU
El vampirillo estaba tardando mucho… no me olía nada bien. Abrí la puerta y me quedé algo perplejo por la escenita que me encontré… parecía una parejita de enamorado…
Carraspeé y les miré.
-Creo que es mejor que la dejes descansar, esto… Haku…-Miré a Eclipse… no tenía muy buena cara.
-Eclipse necesita reposo absoluto…
ECLIPSE
Miré a Riku cuando entró y nos pilló a Haku y a mí tan… ¿abrazaditos?
Miré a Haku y le agarré de la mano evitando que se fuese.
-Quédate un rato más conmigo… por favor…- Le miré a los ojos.
No sabía lo que me pasaba, pero si Haku se iba ahora me sentiría muy triste y… mal…
-Quiero que te quedes conmigo…
HAKU
Esto que estaba pasando de verdad se me antojaba imposible, pero Eclipse necesitaba que me quedase…
Miré a Riku.
-Lo siento, ella quiere que me quede, estaré al menos hasta que vuelva a dormirse, como ya ves, no la voy a hacer daño. –miré de nuevo a Eclipse.
-Pero me quedo con la condición de que te eches otra vez y descanses para que la medicina te haga efecto.
ECLIPSE
Miré a Haku y asentí.
-Está bien.- Riku se marchó aun que no muy convencido.
Me tumbé sobre la camilla poco a poco con cuidado de no hacerme más daño.
Suspiré y me tapé bien con la sábana. Miré al techo, pensativa.
-¿Crees que ese cazador volverá a por nosotros?
HAKU
Ayudé a Eclipse a taparse, estaba completamente desnuda…
-Pues… no estoy seguro. Ha corrido peligro y eso le ha hecho huir, pero esos tipos no se rinden fácilmente, pierden la vida si es necesario para poder acabar con alguno de nosotros, sólo quieren exterminarnos. –suspiré.
-No… no lo digo por asustarte. Creo que lo mejor es quedarse en casa al menos hasta que las cosas se calmen…
ECLIPSE
Miré a Haku y sonreí.
-Tendrás que cuidar bien de Taku, es un cabra loca y más ahora que está con Luna.- Sonreí de nuevo y cerré los ojos suspirando.
-Gracias por quedarte conmigo, Haku, ya te compensaré de alguna manera.
HAKU
Negué con la cabeza mirando al suelo.
-No tienes por qué compensarme, no lo hago para recibir nada a cambio, sólo quería venir a verte y ver cómo estabas. –la miré.
-Vamos, intenta dormir, me quedaré contigo hasta que lo consigas.
ECLIPSE
Abrí los ojos levemente y llevé mi mano hasta posarla encima de la suya, su piel era fría y muy suave… antes me desagradaría pero ahora… no, es más, me gustaba mucho el tato de mi piel caliente con la suya gélida. Cerré los ojos de nuevo y suspiré intentando conciliar el sueño.
El Antígeno funcionaba mejor si mi cuerpo no estaba activo, así eliminaría mejor la plata y me curaría con más rapidez… quería estar bien para poder acudir al instituto al día siguiente… además, había campeonato.
HAKU
Posó su mano cálida sobre la mía, hacía siglos que yo no tenía esa temperatura, aunque, nunca la había tenido, los licántropos tenían mayor temperatura corporal…
-Descansa. –susurré cuando vi que se iba quedando dormida.
Suspiré, y nos habíamos peleado hacía nada…
ICHIRU
Salí del despacho de Jim nada más terminar de aclarar el tema del cazador de vampiros. Hacía siglos que no se veía uno y menos por esa zona… si era verdad que andaba uno por los alrededores era mejor reforzar al guardia y acortar las horas de salida. Lo mejor era asegurase antes de hacer algo inapropiado.
Me dijeron que mi hijo Haku andaba por ahí, en la enfermería… creo.
Subí las escaleras y abrí la puerta con suavidad. Asomé la cabeza y efectivamente, Haku estaba allí cuidando de Eclipse.
Sonreí y entré. Posé una mano sobre su hombro y me fijé en que la chica tenía la mano de Haku agarrada… vaya, vaya…
-Haku… será mejor que volvamos a casa…- Dije en voz baja para no despertar a la muchacha.
HAKU
Papá vino a buscarme a la enfermería, nos debíamos ir. Eclipse parecía ya dormida, por lo que retiré mi mano con suavidad para que no se despertase y me levanté, asentí.
-Vámonos. –susurré sin hacer mucho ruido, y salimos los dos de la enfermería.
-Espero que esto se arregle pronto.
ICHIRU
Miré a Haku y asentí.
-Claro que se arreglará. Jim y yo lo hemos hablado y lo tenemos todo preparado. No dejaremos que ese cazador se acerqué a las Mansiones ni al bosque.- Sonreí y pasé mi brazo por detrás de sus hombros mientras bajábamos las escaleras.
-¿Qué tal está Eclipse?
HAKU
Suspiré.
-Bueno… la ha alcanzado en la cara, aunque es algo superficial, pero la pierna la tiene jodida por la bala de plata. Parece que el Antígeno hace efecto, pero aún así no me gusta… -bajamos las escaleras hasta llegar al recibidor, qué raro que ese Riku no nos hubiese seguido hasta la puerta.
ICHIRU
Asentí escuchándole mientras caminábamos hacia la puerta, la cual abrí y dejé salir a Haku primero. Cerré la puerta y me posicioné a su lado para seguir caminando en dirección a la Mansión.
Suspiré y le miré.
-A mi tampoco me gusta, la verdad… no la he visto, pero sé muy bien como reaccionan los licántropos antes un ataque con plata y… algunos no sobreviven…- Asentí.
-Es verdad que ella tiene el suero, pero… espero que la haga efecto, sino… sería una dolorosa pérdida para Jim y para Luna…
HAKU
Tragué saliva cuando dijo aquello, ¿qué Eclipse podía morir? No me gustaba nada esa idea, más valía que la medicina hiciese efecto y la curase pronto, aunque, de cualquier manera, si me topaba con ese cazador iba a descuartizarlo sin dejarlo siquiera sacar sus armas.
-Eclipse no va a morir, papá, no después de haber ido yo a verla. –seguí caminando.
ICHIRU
Miré a Haku de reojo y esbocé media sonrisa cariñosa.
-Claro que no, hijo, ¿cómo se me ocurre a mí decir eso? Yo, que soy un optimista total.- Solté una pequeña risotada y miré al frente.
-Parece que la tienes bastante aprecio después de liaros a mamporrazos el uno con el otro hace un par de días.
HAKU
Me encogí de hombros.
-Supongo que eso liberó todo el odio que sentíamos los dos, era cuestión de deshacernos de él. –al final yo también estaba siguiendo los pasos de papá, haciéndome amigo de un licántropo.
-En el fondo no es una mala chica, lo que la pasa es lo mismo que a mí, las indiferencias nos hacían separarnos más.
ICHIRU
Suspiré y sonreí pasando mi brazo tras sus hombros.
-Me alegra saber que no tendré que acudir más al instituto porque me ha llamado el director diciéndome que os saltáis las clases.- Solté una risotada.
-Creo que esto es el comienzo de una hermosa amistad.- Sonreí de nuevo.
HAKU
Solté una risotada cuando papá citó la famosa frase de Casablanca y agarré su chaqueta con una de mis manos mientras volvíamos a casa.
-Espero que sea así, aunque, seguramente mañana en el instituto todo sea como antes… -suspiré encogiéndome de hombros.
-Al menos Taku tiene a Luna.
ICHIRU
Sonreí y seguimos caminando hacia la Mansión. Se nos complicaban las cosas y ahora aún más con ese cazador rondando por los alrededores… Jim y yo nos encargaríamos de todo como buenos líderes y mantendríamos a salvo a nuestras familias… no podíamos consentir que les hiciesen daño, al menos yo.
NEKO
Después de ver a Luna y a Eclipse después del ataque fui a ver a Jim una vez hubo acabado la reunión con Ichiru. Cuando se marchó me acerqué a Jim.
-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer? ¿Iremos a buscarle o algo? –ese cabrón nos tenía a todos amenazados y corríamos peligro, habrían llegado a alguna conclusión para ponerle remedio.
JIM
Miré a Neko y asentí.
-Iré a buscarle, tú te quedarás aquí, ya sabes que no quiero que salgas a ese tipo de misiones y menos ahora que corremos más peligro, y no me digas que puedes ayudarnos, eso ya lo sé, pero te quedarás aquí. Nos encargaremos de todo Ichiru y yo.- Me giré dispuesto a ir a mi despacho para poder preparar las cosas.
NEKO
Me quedé un momento quieta asimilando lo que había dicho, ¿¿Ichiru y él solos?? Me giré y le seguí.
-No, Jim, ni se te ocurra, ¿¿pero cómo vais a ir solo vosotros dos?? Ya habéis visto lo que les ha hecho a las gemelas. Puede que no sean tan fuertes como vosotros, pero ni sueñes que vamos a dejar nadie que valláis vosotros solos, os matará. Lleva plata encima y no sabemos con qué más armas cuenta, ¿crees que es sensato? –se estaban encaminando a una muerte segura…
JIM
Suspiré y negué.
-No iremos solos, Neko, irán mis hombres y también los de Ichiru, por eso no te preocupes. No iremos ya mismo, primero debemos planear las cosas, rastrear el bosque, buscar alguna pista que nos indique donde encontrarle y ya después, cuando sepamos donde está, le atacaremos por sorpresa… de momento reforzaremos las guardias y las horas de salida y de entrada a la Mansión se acortaran… pondré un horario y espero que se cumpla.- Entré en el despacho.
NEKO
Suspiré y me crucé de brazos apoyándome en el marco de la puerta de su despacho, el que no fuese solo me confortaba un poco, pero nunca me llevaba a las misiones, siempre tenía que quedarme aquí con los niños.
-Ese cazador se ha metido en un territorio con muchos de nosotros por todas partes, ¿en qué estaría pensando? Podemos matarle si vamos un grupo.
JIM
La miré y negué con la cabeza.
-No digas vamos por que tú no vendrás, te quedarás aquí y te pondrás a salvo junto con los demás, ¿me has oído? Y no quiero escuchar más réplicas, esto es serio y no quiero repetírtelo más.- Me senté en mi sillón sacando de mi cajón unos documentos y planos de la ciudad.
NEKO
Desvié la mirada.
-¿Y tú qué? Te expondrás al peligro, como siempre. A veces me gusta muy poco tu forma de llevar los peligros. –salí de su despacho y cerré la puerta para que estuviese tranquilo. Odiaba cuando se iba a sitios corriendo ese peligro, yo aquí esperando a que vuelva sin hacer nada y él con la muerte acechándole…
Me fui a la enfermería para estar con Eclipse un rato, así tendría a alguien cuando se despertase por si necesitaba algo.
JIM
Seguí mirando los planos de la ciudad…
Neko no lo entendía, si me exponía al peligro era por que debía protegerles, era mi deber como líder y si podía evitar que alguno se expusiese al peligro estando yo lo evitaría como fuese… estaba dispuesto a morir, a sacrificarme por que ellos siguiesen vivos…
HAKU
Cuando llegó la noche quería ir a dormirme, pero no me sentía a gusto en mi cuarto a solas, me parecía que corría peligro, que el cazador acechaba en cada esquina, esperando a que me durmiese para venir a por mí…
-Ay, qué canguele >.< -me levanté de la cama y me dirigí al cuarto de Taku, aún estaría despierto, no era muy tarde. Llamé y asomé la cabeza.
-¿Puedo pasar?
TAKU
Estaba a punto de irme a dormir, al día siguiente tenía que madrugar y la verdad es que me sentía algo cansado. La puerta se abrió y escuché la voz de Haku, suspiré y asentí.
-Si, pasa.- Abrí la cama apartando las sábanas y quitándome la camiseta quedándome tan solo con el pantalón del pijama.
HAKU
Entré en la habitación, aún no estaba acostado.
-Sé que vas a pensar que soy un niño pequeño, pero a riesgo de eso… ¿puedo dormir hoy contigo? *.* -puse carita de cordero degollado. -No es que tenga miedo ni nada de eso, es sólo que me apetece dormir con mi tate…
TAKU
Me eché a reír cuando me pidió eso. No dormíamos juntos desde que teníamos once años… y de eso hace mucho.
-¿Qué?- Me reí de nuevo.
-Lo siento, Haku, pero creo que no. Creo que somos demasiado mayorcitos como para dormir cada uno en su cuarto y en su camita.- Me senté en la cama.
-Lo siento, de verdad.
HAKU
Fruncí el ceño cuando dijo eso.
-¿Desde cuando somos mayorcitos para ese tipo de cosas? Ni que te hubiese pedido que me dieses de comer. Somos hermanos, no creo que haya ningún problema en dormir juntos, pero… si tú no opinas así… -me giré y abrí la puerta del cuarto. Cuando dijo que no siempre estaría conmigo… ¿se refería a este tipo de cosas?
TAKU
Le miré mientras se marchaba y suspiré.
-Buenas noches, Tate :)- Me tumbé en la cama y me tapé medianamente con la sábana. Miré hacia mi ventana, que estaba entreabierta… No debería dejarla así, ya que un cazador merodeaba, pero papá había reforzado la guardia, así que, no había nada que temer. Cerré los ojos sintiendo la suave brisa que entraba por la ventana.
HAKU
Me fui hacia mi cuarto de nuevo y me tumbé sobre la cama, no conseguiría dormirme a gusto, y menos si no sabía cómo estaba Eclipse después del ataque... Joder, de repente me preocupaba mucho por ella, si papá tenía razón. No me atreví a llamar, para los que madrugábamos era hora ya de acostarse, y con lo débil que estaba no la pillaría despierta, seguro. Suspiré y me llevé las manos a la cara.
-Tendré que intentarlo al menos. –me giré y abracé a mi almohada.
-Tú no crees que sea de niños, ¿verdad? –cerré los ojos e intenté conciliar el sueño.
ECLIPSE
Me desperté a la hora de ir al instituto. Parece que el Antígeno había hecho efecto en mí, pues la pierna ya no me dolía tanto como el día anterior. Lo único que quedaba era una fea cicatriz sobre la piel, la cual cubrí con una tira de venda que enrollé alrededor del muslo. Jim había insistido en que me quedase en casa ese día, pero yo quería ir al instituto, además, esa tarde tenía competición, no podía faltar. Me vestí con mi uniforme y me encaminé al instituto junto con Luna y Neko... bueno, y Taku, ya que fue a buscar a Luna y de paso para ver como me encontraba.
LUNA
Cuando salimos para ir a clase me pareció oler a Taku, y en efecto, estaba en la entrada, esperándonos, o al menos esperándome a mí. Bajé las escaleras a prisa y le abracé. Mientras íbamos camino al instituto, le cogí de la mano para ir más juntos. Sonreí.
-Me alegro de que hayas venido, ayer no pude hablar contigo…
ECLIPSE
Miré a la pareja feliz y negué con la cabeza… había cosas que no cambiaban. ¿Y por qué iban a cambiar? Si se gustaban no podía hacer nada. Suspiré y sonreí viéndolos juntitos y las sonrisas que se dedicaban el uno al otro… Taku era muy tierno con Luna, la daba besos en la frente y la agarraba de la mano sin miedo y sin importarle lo que dijesen los demás… Luna había tenido mucha suerte. Volví la mirada al frente y seguí caminando escuchando como la parejita se daban carantoñas.
HAKU
Esperaba a mi hermano y a los demás en el cruce donde los dos grupos nos dividíamos para volver a nuestras mansiones, él había ido a buscarlas, y yo quería saber cómo estaba Eclipse y si vendría a clase, aunque… ya los olí por el camino, y a ella también, sonreí, se había recuperado de la plata…
-Buenos días. –dije cuando les vi y sonreí.
TAKU
Divisé a Haku en el cruce y sonreí. Tal como me dijo estaría esperándonos allí. El pobre estaba preocupado por la salud de Eclipse, que al parecer estaba totalmente recuperada, entonces esa tarde… ¡Habría partido! >.<>
-Buenos días.- Seguí caminando junto con Luna y miré a Eclipse que se paró al lado de mi hermano… entre esos dos había algo, seguro.
HAKU
Miré a Eclipse cuando paró a mi lado, sonreí, entonces nos… “dejaron solos”. Carraspeé bajando la mirada.
-Buenos días… ¿Qué… tal estás? –la miré.
-Parece que estás mejor, el Antígeno debió funcionar bien, ¿no? –sonreí caminando detrás de los demás, aunque Neko nos miraba de vez en cuando.
ECLIPSE
Miré a Neko cuando nos miró a Haku y a mí… no paraba de vigilarnos, no se fiaba mucho el dejarme en compañía de un vampiro. Suspire y levanté la mirada cuando Haku me preguntó.
-¿Eh? Si… si, estoy bien, me encuentro bastante bien, un poco atontada por el suero, pero me recupero con rapidez… gracias.- Bajé la mirada agarrando entre mis brazos los libros de texto.
HAKU
Asentí, no sabia por qué tenía la impresión de que no había salido como pensaba, no estábamos insultándonos… pero parecía algo distraída, debían ser los medicamentos de la plata.
-Espero que estés bien para esta tarde, así podrás jugar al partido.
ECLIPSE
Asentí y sonreí.
-Estaré bien, ese partido es muy importante, así que… tendré que estar al cien por cien… aun que Jim ha insistido en que me quedase hoy en casa, pero… quería ir al instituto para…- Bajé la cabeza sintiendo que me ponía algo roja.
-Bueno…- Negué con la cabeza.
-Simplemente quería ir…
HAKU
Asentí mirando al frente. Me había parecido que, después de sonrojarse, diría que lo que quería… era verme a mí. Era una idea absurda, pero era la impresión que me había dado.
-Bueno, tus razones tendrás. –me encogí de hombros y seguí caminando detrás de los demás.
ECLIPSE
Bajé la cabeza y seguí caminando. Casi metía la pata diciendo lo que no debería de pensar, ¿qué cojones me pasaba? Que Haku hubiese estado conmigo un par de minutos no significaba nada… o al menos eso quería yo pensar…
Nada más llegar al instituto, subí las escaleras y entré dirigiéndome a las taquillas para coger los cuadernos. Mi hermana y Taku seguían acaramelados… vaya dos… Suspiré y miré a Haku.
-Bueno… ya nos veremos luego, supongo.- Sonreí levemente y me dirigí a clase.
HAKU
Asentí.
-Hasta luego. –guardé mis cosas en mi taquilla y miré a Eclipse mientras se marchaba, quizá sí que mejoraba nuestra relación…
Cerré la taquilla y me fui hacia clase.
TAKU
Guardé las cosas en mi taquilla y me acerqué a la de Luna. Sonreí y apoyé la mano en la taquilla cuando la cerré al lado de su cabeza acorralándola. Me acerqué a su cuello y la di suaves besos sonriendo.
-Que mierda… es lo que menos me gusta del instituto, tener que separarnos para ir a una mierda de clase.- Sonreí de nuevo sin apartar el rostro de su cuello.
LUNA
Sonreí cuando me besó por el cuello, le agarré de la nuca.
-No digas tantas veces “mierda” en la misma frase, no te pega. –sonreí y le besé en los labios.
-En clase también podemos estar juntos, no te preocupes. –acaricié sus labios con mis dedos y le cogí de la mano para ir a clase juntos.
TAKU
Sonreí y la miré.
-Si digo mierda tantas veces en la misma frase es porque esto es una mierda.- La agarré por detrás rodeando su cintura con el brazo que me quedaba libre.
-No quiero ir a clase, ahí dentro no puedo besarte ni hacerte nada… grrrrrr.- La di un pequeño bocado en el cuello con mis labios.
LUNA
Encogí el cuello riéndome cuando me agarró la piel entre los labios. Las chicas de clase estaban al final del pasillo y nos miraron asombradas. Sonreí y le agarré de la nuca, no me concentraría en clase pensando en todos sus besos y sus caricias, y más teniéndole a él delante.
-Lo sé, es una pena… -me giré y rodeé su cuello con mis brazos, le besé.
TAKU
Miré a las chicas que miraban a Luna envidiosas y llenas de celos. Sonreí y acaricié la espalda de Luna con mis manos mientras ella me besaba. El timbre sonó, pero aún así no solté a Luna, no quería ir a clase, ¿por qué teníamos que ir a clase si ese curso ya lo tenía más que visto? No envejecía y para guardar las apariencias debía hacer el mismo curso una y otra vez…
LUNA
Me separé lentamente y posé mi dedo en sus labios.
-Sabes que en el recreo estaremos los dos solitos. –le besé de nuevo.
-Y podremos hacer lo que queramos. –le di otro beso más corto.
-Y entre clases podemos armar el escándalo que quieras. –sonreí y le volví a besar.
TAKU
-Ñaaaaa…- Hice pucheritos y bajé la cabeza.
-Está bien… me conformo con eso, pero…- La miré y esbocé media sonrisa malévola.
-Pero… luego no te asustes si te como entera cuando terminen las clases, ¿eh?- Sonreí y la seguí a clase… era un rollo perder todo ese maravilloso tiempo en unos estúpidos libros cuando podría estar con Luna cuanto quisiese.
LUNA
Entramos en clase y tiré de Taku hasta sentarlo en su silla, yo me senté en su mesa y seguí besándole, quería disfrutar de él hasta que tuviésemos que empezar la clase.
-Ayer te eché mucho de menos… -le acaricié la barbilla. Él había ido a buscarme para volver a vernos y se encontró con aquella situación…
TAKU
El profesor entró en clase y mandó a Luna que sentase en su sitio… maldito viejo celoso ¬¬ Suspiré y la miré mientras se iba a su mesa. Volví la mirada al frente y carraspeé. Miré a Haku de reojo y después a Eclipse… parecía mentira que esa misma mañana estuviesen tan bien y ahora no se dedicasen ni una simple mirada…
HAKU
Me rasqué la nuca. Había pasado sólo media hora de clase y ya estaba cansado de todo el rollo de los filósofos de las narices. Puse los ojos en blanco.
-Profe, me encuentro mal, ¿puedo ir al baño? –me levanté con la mano en la tripa, me fumaría la clase enterita.
-De acuerdo, pero no tardes. –asentí y salí de la clase cerrando la puerta tras de mí.
ECLIPSE
Miré a Haku cuando se levantó diciendo que se encontraba mal. ¿Qué se encontraba mal? O.o Ese tenía mucho cuento, creo yo… Suspiré y volví la mirada a mi cuaderno mientras Haku se escaqueaba de las clases… después pediría los apuntes para poder estudiar… Alcé la cabeza cuando el profesor me llamó.
-¿Eh?... ¿Qué?- Suspiré y dejé el bolígrafo en la mesa.
-He dicho que si no le importa bajar ha hacer unas cuantas fotocopias, ¿está sorda?- Parpadeé un par de veces y miré a la clase… vaya, estaba tan centrada en otras cosas que no me había enterado de lo que me había dicho el profesor…
-Esto… si, si, claro que si…- Me levanté.
-Quiero decir que no… no me importa bajar a por las fotocopias…- Cogí las hojas que quería el profesor que fotocopiase y salí de la clase en dirección a secretaría.
HAKU
Volví del baño a mi ritmo, subiendo poco a poco y bastante despacio. Llegué al final de las escaleras hasta el pasillo de las taquillas. Suspiré y me apoyé en una de las taquillas con los brazos cruzados, aún quedaba un poco para que acabase la clase, no aguantaría ni un minuto más escuchando al profesor.
ECLIPSE
Me dirigí hacia las escaleras, pero me topé con Haku apoyado en las taquillas… como sabía yo que lo que hacía era escaquearse de las clases. Me acerqué y sonreí levemente.
-¿No se suponía que ibas al baño?
HAKU
Sonreí cuando Eclipse me preguntó.
-Sí, si ya he venido de allí, pero me he perdido, no sé dónde está la clase. –me encogí de hombros. -¿Y tú? ¿Se puede saber a dónde vas? Estás en horario de clase.
ECLIPSE
Le miré y le enseñé el papel.
-Fotocopias.- Sonreí.
-Debe ser que la chica de los recados no ha venido y yo soy su suplente.- Me encogí de hombros y le miré de nuevo.
-Sabes que te pueden sancionar por verte aquí fuera de clase.
HAKU
-Pché. Y tú sabes que si te pillan a ti también no te librarás. Y sí, te pueden pillar. –le agarré el papel.
-Porque no tienes pruebas de que fueses a hacer fotocopias. –sonreí escondiéndola detrás de mí.
ECLIPSE
Miré a Haku cuando me quitó el papel para las fotocopias. Alcé las cejas y sonreí.
-Ohm… oh, venga, Haku, devuélveme el papel, no puedo perder tiempo. El profesor está esperando a que le dé las fotocopias, vamos, dame el papel.- Estiré la mano para que me diese el papel.
HAKU
Me reí sin tenderle el papel.
-Me parece que no… -sonreí y entonces oí unos pasos acercarse por el pasillo.
-Mierda… -miré a todas partes, no nos daba tiempo a huir, después la miré de nuevo.
-Ven. –empujé la puerta de la taquilla hasta meterme dentro de ella, con Eclipse pegada a mí, cerré la puerta con ella entre mis brazos contra la puerta.
ECLIPSE
No me dio tiempo a reaccionar, todo pasó muy deprisa. Haku me metió en la taquilla pegada a él. Giré la cabeza y entonces fue cuando escuché los pasos de algún profesor. Por culpa del suero tenía las habilidades algo atrofiadas. Miré a Haku y posé las manos en su pecho y guardé silencio. Si nos pillaban nos meterían una buena sanción, y ya teníamos bastante… Jim me castigaría en serio. Suspiré… esa situación era algo incómoda…
HAKU
Sentí que me ponía rojo como un tomate cuando Eclipse posó sus manos en mi pecho, la tenía totalmente pegada a mí, y no había espacio para mover ni un dedo. La miré, al tener visión nocturna, podría verla aún en la oscuridad de la taquilla. Algo me decía: Venga, Haku, ¿a qué esperas? Pero otra parte decía: ¿A qué? Desvié la mirada carraspeando. Cerré los ojos y suspiré, me acerqué a su rostro y posé mis labios en los suyos.
ECLIPSE
Abrí los ojos como platos… ¡¿¿Qué demonios estaba haciendo??! ¿Po-por qué me estaba besando? Todo me daba vueltas y mi mente estaba nublada… Me estaba besando con Haku y… ¿y por qué me estaba gustando? Cerré los ojos y agarré su camisa entre mis dedos poniéndome de puntillas y… aún que no me pareciese correcto… seguí su beso poniéndome colorada… en el fondo yo también deseaba besarle.
HAKU
No sabía qué estaba haciendo, por qué lo hacía, nada, pero me gustaba. Dejé de oler al profesor, el peligro había pasado. Me separé de Eclipse abriendo la puerta de la taquilla.
-Lo siento. –fui hacia la clase con la mano en la frente. No sabía por qué la había besado, había sido un impulso…
ECLIPSE
Salí de la taquilla y agarré los papeles para las fotocopias, que era a lo que había ido. No miré a Haku ni le dije nada, tan solo bajé las escaleras directa a secretaría… nada de esto había pasado, nada… Haku no me había besado… no nos habíamos metido dentro de una taquilla… lo olvidaría pronto, eso debía hacer... Me paré en las escaleras y apoyé la espalda en la barandilla. Cerré los ojos y me llevé los dedos a los labios… aún podía sentir el frío que desprendían de ellos… aún seguía colorada… ¿Por qué?
HAKU
Llegué a clase y me senté en mi silla, no sabía qué había pasado exactamente, sólo que habíamos intentado huir del profesor, y en un impulso… la había besado. Pero no entendía por qué, la situación me había empujado a ello… Tenía que hablar con ella y, si aún quedaba en la duda, aclararle que no había sido nada…
ECLIPSE
Subí a clase después de que me hiciesen las fotocopias y aún así… no podía olvidarme de lo ocurrido en la taquilla… seguro que me marcaría para toda la vida. Entré en clase y miré a mis compañeros… me sentía rara, como… como si todo el que me mirase supiese lo que me había pasado… Suspiré y caminé hacia la mesa del profesor colocando las fotocopias sobre la mesa.
-Tome sus be… digo… sus fotocopias…- Carraspeé y volví a mi asiento.
HAKU
Desvié la mirada cuando entró Eclipse en la clase, me sentía incómodo, ¿pero por qué la había besado? >.<>
ECLIPSE
Me senté en mi sitio y dejé caer la cabeza sobre la mesa golpeándomela. Muchos de los alumnos se giraron cuando escucharon el golpe, pero yo ni si quiera dije nada, ni me quejé… Cerré los ojos y suspiré…. Ese Haku me las pagará… ¿por qué me hacía esto? ¿¿No se suponía que me odiaba a muerte? Me quedé inmóvil sobre la mesa, ni si quiera obedecí al profesor cuando me dijo que me sentase bien, ¿para qué? ¿Para verle la cara a Haku? Prefería quedarme así y si me ponían un parte, pues nada.
LUNA
Haku entró en la clase con una cara de avergonzado que se le caía al suelo y Eclipse entró muy nerviosa y balbuceando cosas extrañas… Seguro que se habían encontrado por el pasillo y… ¿qué demonios había pasado entre ellos dos? Fruncí el ceño, los dos estaban como ignorándose o evitando verse… Uhh… Miré a Taku, supuse que él también se había dado cuenta de lo raros que estaban los dos.
ECLIPSE
La hora de clase me pareció eterna hasta que por fin, ¡Dios me había escuchado!, sonó el timbre para la hora del recreo T-T Me levanté de mi asiento retirando la silla ruidosamente y salí de clase la primera… la primera vez que salía de clase la número uno… No tenía ni idea de lo que iba ha hacer a partir de ahora, lo primero que hice, eso si, fue meter los libros en mi taquilla… Miré las taquillas que tenía a los lados… ¡Mierda, ahora todo me recordaba a Haku! >.<>
HAKU
Me quedé el último en salir de clase, hasta el profesor tuvo que pedirme que saliese para que me moviese. Me levanté y me fui directamente a la azotea, esperaba que allí no me buscase si es que me buscaba, no me apetecía encontrarme con ella en esos momentos. Subí, abrí la puerta, entré y la cerré apoyándome en ella suspirando, esperaba que estuviese por ahí abajo. Miré al frente y… ¡joder!
-Jod… mierda… -desvié la mirada.
ECLIPSE
Estaba apoyada en la verja de la azotea mirando a mis compañeros en el patio o en el campo de deporte entrenando. Suspiré y cerré los ojos intentando borrar de mi mente aquel… beso… Me llevé la mano a los labios involuntariamente, fruncí el ceño y la retiré negando enérgicamente con la cabeza. Entonces fue cuando escuché la puerta de la azotea abrirse y después cerrarse. Supuse que sería algún profesor o cualquier otro alumno, tenía los sentidos tan atrofiados que no era capaz de adivinar por el olfato quién había entrado. Giré la cabeza, pero en seguida volví a mirar al frente. Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda…Él no, cualquier otro menos ÉL. Cerré los ojos de nuevo y me mantuve inmóvil.
HAKU
Suspiré, ya era mala suerte que de todos los sitios que podía haber elegido en el instituto estuviese justamente allí. La miré, tenía que aclararlo todo, o sería peor para los dos.
-Esto… Eclipse… Lo… -carraspeé.
-Lo que ha pasado antes… Olvídalo, ¿vale? Ha sido un impulso, no pensaba en lo que… hacía…
ECLIPSE
Bajé la cabeza cuando dijo eso… Aun sabiendo que a mí tampoco debería haberme importado y que no significaba nada… no sabía por qué, pero sus palabras me habían… dolido… Me giré y le miré.
-Tranquilo…- Asentí y me acerqué a la puerta.
-Descuida, no tienes por que disculparte ni aclarar nada… sé de sobra que no ha significado nada para ninguno de los dos…- Abrí la puerta y salí.
HAKU
Suspiré cuando salió. ¿Cómo que no sabía lo que había pasado? Claro que lo sabía, lo sabía muy bien, pero… era demasiado orgulloso para admitirlo, admitir que Eclipse era una mujer con mucho carácter e indomable y… y que me estaba empezando a gustar. Después de lo vivido en la playa y luego en la enfermería de su Mansión me había hecho pensar cosas, pero no pensaba por nada del mundo dejarme llevar por ello.
ECLIPSE
Bajé las escaleras poco a poco con la cabeza bajada ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué me sentía así de triste? Haku había dicho la verdad, tenía que olvidarme de lo que había pasado, pero… ¿por qué no podía y por qué sentía ese deseo irrefrenable de volver a besarle? Me llevé la mano a la cara y negué con la cabeza.
-Olvídalo, Eclipse… es imposible… no puede haber nada entre nosotros dos…- Suspiré y seguí bajando las escaleras.
LUNA
Cuando sonó el timbre volvimos a clase, y había olvidado coger los cuadernos de las siguientes clases, normal, Taku ocupaba todos mis pensamientos y las demás cosas no tenían lugar en mi cabeza. Sonreí soltándole la mano un momento antes de ir a clase mientras abría la taquilla, de la cual cayeron tres libros, por lo que tuve que cubrirme con los brazos.
-¿Pero qué…? –los libros que había en la repisa de arriba se habían caído, y las cosas que tenía en el suelo estaban desordenadas.
-¡Mis cosas! –me agaché y sacudí el polvo de mi amuleto de la suerte, un lobito de peluche, alguien lo había pisado.
-¿Qué le ha pasado a mi taquilla? Parece que alguien quería entrar en ella ù.u -empecé a ordenarlo todo.
TAKU
Apoyé la espalda en la taquilla de al lado de la de Luna y alcé una de mis cejas cuando la vi toda desordenada.
-Joder, Luna… ¿qué has hecho? No te habrás cabreado, ¿verdad? Los enfados no se pagan con el inmobiliario del instituto.- Negué con la cabeza y cogí un peluche en forma de lobo que tenía en la taquilla.
-Anda… que… monada…- Hice una pequeña mueca de disgusto, aun que la disimulé con una sonrisa forzada.
LUNA
Fruncí el ceño colocando los libros en su sitio.
-Alguien ha abierto mi taquilla sin mi permiso… -fruncí el ceño. A parte del olor de mi taquilla, podía diferenciar un leve olor mezclado. Me acerqué y olisqueé bien, ese olor…
-Taku… -señalé el interior de mi taquilla.
-Huele a tu hermano…
TAKU
Miré a Luna aún con el peluche en la mano y alcé las cejas.
-¿Pero que dices, Luna? Mi hermano no anda por ahí fisgoneando en las taquillas ajenas.- Suspiré y me acerqué a la taquilla devolviéndole a Luna su querido lobo deforme.
-A ver…- Acerqué la cabeza a la taquilla y olisqueé un poco.
-Anda, pues es verdad, ¿qué cojones hacía mi hermano en tú taquilla?- Olisqueé de nuevo para asegurarme al cien por cien de que ese olor era de Haku. Fruncí el ceño y miré a Luna.
-Claro, te cabreas porque Haku ha estado en tú taquilla, pero no solo está el olor de Haku, también el de Eclipse, ¿ahora te cabrearás?
LUNA
-En ningún momento me he cabreado porque haya sido tu hermano. –volví a olisquear y me llevé la mano a la boca.
-Ay, virgen, ¿se puede saber qué hacían nuestros hermanos dentro de mi taquilla? O.O –me quedé pensativa, habían estado raros después de volver uno del baño y la otra de hacer fotocopias…
TAKU
Me encogí de hombros indiferente y me llevé las manos a la nuca.
-Pues lo más seguro que buscando apuntes, pero no apuntes de los de clase, no… hou, hou, hou, que guarretes.- Solté una risotada y me froté la nariz.
-¿Vamos a estudiar o qué?- Dije mirando a Luna de reojo.
LUNA
Fruncí el ceño extrañada con lo que acababa de comentar Taku…
-Sí, anda… vámonos… -cerré la taquilla y cogí los libros que necesitaba para clase, agarré a Taku de la camiseta pasando mi brazo por su espalda.
-¿Irás al partido de voley de esta tarde?
TAKU
Sonreí y pasé mi brazo tras lo hombros de Luna.
-Pues… creo que si, a Haku le gusta y siempre le acompaño yo ¿Qué diantres? Pues claro que iré, a mí también me gusta ver jugar al voley.- Sonreí de nuevo.
-No pienso perderme el ver a tu hermana repartiendo hostias como panes.
LUNA
Sonreí.
-Eclipse es muy buena, tiene la ventaja de ser licántropo y la aprovecha bien. A mí me gusta cuando da mates que las otras no pueden parar, me pongo eufórica, Muahahaha *o*. –me reí rascándome la nuca.
-Es la adrenalina…
TAKU
La miré y me reí.
-Tranquila, ya lo veo.- Me rasqué la nuca.
-Oye… ¿qué te parece si después de ver el partido voy a tu casa y te ayudo con las mates? El miércoles hay examen y con lo que estudiamos en el recreo no es suficiente.- Alcé las cejas. A parte de eso… así podría pasar más tiempo con ella, Muahahahahahaha *O*
LUNA
Me tapé la boca desviando la mirada, me estaba poniendo colorada.
-¿A… a mi casa? –sonreí bajando la mirada al suelo.
-Bueno… me gustaría dar un último repaso a los apuntes, la verdad… -me reí, Taku iba a venir a casa y estaríamos los dos solitos en mi cuarto… ¡¡AHH!! >/////<
TAKU
Sonreí ampliamente y asentí.
-Pues nada, creo que mi hermano se chinchará y volverá a casa solito, je, je, je, je…- Miré a Luna de reojo.
-¿Me… me enseñarás tus braguitas?- Me reí y me aparté, seguro que me volaba más de una colleja.
-Era broma, era broma…
LUNA
La temperatura y el color de mi cara subieron de forma sobrenatural cuando me dijo eso, me llevé las manos a la cabeza.
-¡¡Takuuu!! –le miré aún con la cara colorada como un tomate.
-¿Pero cómo me preguntas eso? –fruncí el ceño mientras mi cara se iba normalizando.
-No te iban a gustar, son muy infantiles…
TAKU
La miré y esbocé media sonrisa.
-¿Y tú que sabes? A lo mejor… no sé…- Bajé la mirada a sus dos piernas esbeltas y suaves.
-Tal vez, me vuelvan igual de loco que me vuelves tú entera.- La miré sin borrar mi sonrisilla juguetona. Me la imaginaba sin ropa y es que… ¡¡¡¡Diosss!!!!
LUNA
Me giré de nuevo sonrojada. A Taku le gustaba mucho mi cuerpo y me lo hacía saber, pero es que me lo decía de una manera que… Me fallaron las piernas y acabé en el suelo.
-Ups… Qué torpe…
TAKU
Me agaché ante Luna cuando ella cayó al suelo.
-¿Estás bien?- La ayudé a levantarse y sonreí.
-Joder, nena, si lo llego a saber no te digo nada, actúo y punto.- Esbocé media sonrisa.
-¿Te has hecho daño?
LUNA
Asentí lentamente y luego negué con velocidad.
-¡No! No me he hecho nada… je, je, je… -miré de reojo al pasillo.
-Puf, creo que llegamos tarde, deberíamos darnos prisa, ¿no crees? –sonreí ampliamente y me dirigí a la clase. Como siguiese así un día me acabaría derritiendo.
TAKU
Miré a Luna y sonreí negando con la cabeza.
-La tengo loca, loquita, loca.- La seguí metiéndome las manos en los bolsillos, eso si, sin apartar la mirada de su culito… Suspiré… esto de ser adolescente y vampiro a la vez me traerían consecuencias…
RIKU
Jim me había dicho que me matriculase en el instituto, ya que, con el tema del cazador, la Mansión andaba algo revuelta y Jim prefería que cuidase de sus chicos mientras ellos estuviesen fuera. Así que nada, me encasqueté el uniforme del instituto y entré por la puerta grande… nunca mejor dicho. Me entregaron un papel con el número y la letra de mi clase… ahora a saber donde estaba, como era tan pequeño el centro… Suspiré y miré el papel, después a cada una de las puertas por las que pasaba. Me fijé en que todas las alumnas humanas con las que me topaban se me quedaban mirando atontadas… madre mía, y eso que era mi primer día, no me las quitaría de encima ni a escupitajos…
DIANA
En uno de los cambios de clase pude percibir el maravilloso olor de Riku, ¿estaba dentro del instituto? Mientras las chicas hablaban de sus cosas yo salí de clase buscando a Riku por los pasillos, y lo encontré algo perdido en el pasillo sur. Me acerqué y me situé frente a él.
-Vaya, hola… ¿Qué haces aquí…? –le miré bien, llevaba uniforme.
-No me digas que vas a venir al instituto. –sonreí.
RIKU
Percibí el olor de Diana, la lobita pelirroja… Suspiré y la enseñé el papel.
-Parece que si, que no os libraréis de mi para nada.- Miré a mi alrededor.
-Jim quiere que “cuide” de vosotros mientras estáis fuera de la Mansión.- me encogí de hombros.
-¿Sabes donde está esta clase?
DIANA
Le miré.
-Qué rico… vienes a cuidar de nosotros… -miré el papel, justo en mi mismo pasillo. Sonreí.
-Sígueme. –le agarré de la mano y tiré de él guiándole por los pasillos, ya que se había desorientado mucho… Le señalé su clase cuando llegamos.
-Et voilá. Aquí es.
RIKU
La seguí y suspiré… esta chica era muy enérgica… Miré mi clase cuando Diana me llevó hasta ella. Asomé la cabeza, estaba vacía, claro, era la hora del recreo. Miré a Diana y sonreí levemente.
-Gracias.- Asentí y entré para dejar mi mochila en una de las mesas.
DIANA
Le vi sonreír por primera vez, me llevé la mano al pecho.
-Pero qué sonrisa más bonita… -me apoyé en el marco de la puerta.
-¿Quieres que te haga de guía por el instituto? Es muy grande y es fácil perderse si no lo conoces, no me importa perder el recreo por ti ^^ –sonreí ampliamente.
RIKU
Dejé la mochila encima de la mesa y a continuación me quité la chaqueta del uniforme quedándome tan solo con la camisa blanca de debajo. La miré de reojo… vaya… para ser una chica de su edad estaba muy bien formada… pero que muy bien formada. Volví la mirada a la mochila y suspiré. Me giré y le miré esbozando media sonrisa.
-No, gracias, me gusta aventurarme yo solito en lo desconocido.- Caminé hasta ponerme en frente de ella.
-Pero gracias de todas maneras.- Me incliné y la di un pico suave en los labios. A continuación salí de la clase arremangándome la camisa.
DIANA
Abrí los ojos como platos cuando el buenorro de Riku me dio un pico, él, y eso que había metido la pata, pero me… Sonreí soltando una risa tonta.
-De nada... –le miré mientras se iba.
-Ay, qué rico está… -miré su culito perfecto mientras caminaba por el pasillo, ese culito tenía que ser mío.
-Adiós; concentración y bragas…
ECLIPSE
Andaba perdida por el patio sin dejar de pensar en lo innombrable. El timbre del recreo me alarmó… suspiré y me encaminé hacia las clases.
-Céntrate, Eclipse… céntrate… ¡en el partido de esta tarde! ¡¡Eso es!! >o< - Levanté el puño al cielo.
Unas chicas que pasaban por mi lado se me quedaron mirando atontadas.
-¿Qué? ¿Es que nunca pensáis en voz alta?- Negué con la cabeza y entré en el instituto algo avergonzada.
LUNA
Encontré a Eclipse por el pasillo mientras Taku y yo volvíamos a clase. Me acerqué a ella cuando empezó a animarse.
-¿Nerviosa por el partido? ^^ -sonreí.
-Tranquila, sabes que siempre lo haces genial, el único problema es que tienes que contar con más chicas y ellas… no son tan buenas, en especial Asuka…
ECLIPSE
Miré a Luna cuando se acercó a mí. Sonreí sin muchas ganas.
-Tranquila, estoy bien, nunca me pongo nerviosa en los partidos, ya lo sabes.- Suspiré y entré en clase dirigiéndome directamente a mi asiento. Me senté en la silla y apoyé la cabeza sobre mis brazos cerrando los ojos.
LUNA
Suspiré, había pasado algo y supuse que no era nada bueno…
Pero Eclipse no quería contármelo, así que… Me acerqué a ella, la besé en la cabeza y me fui hacia mi sitio. No querría preocuparme, pero seguramente le había pasado algo con Haku, que entró en la clase evitándola con la mirada…
TAKU
Miré a Haku y después a Eclipse… se estaban evitando más que nunca… ¿Qué había pasado entre ellos dos y en la taquilla de Luna?
Suspiré y me senté en mi sitio sin apartar la mirada de Haku.
Entrecerré los ojos cuando me miró.
-Estoy intentando entrar en tu mente, no te muevas, hermano gemelo…- Le miré fijamente.
HAKU
Fruncí el ceño cuando Taku dijo eso. ¿Entrar en mi mente? Posé mi mano en mitad de su cara.
-Déjalo, Taku, lo de entrar en mentes no es lo tuyo. –le giré la cabeza para que mirase al frente.
-Tú a tus deberes, no te distraigas.
TAKU
Puse morritos cuando me despreció de esa manera. Agarré mi silla y la acerqué a la suya.
-Oye, Tate, ¿se puede saber que hacíais tú y Eclipse en la taquilla de la que será la futura madre de mis hijos? :)- Le miré esbozando una dulce sonrisa infantil.
HAKU
Abrí los ojos como platos, ¿¿la taquilla de Luna?? Joder… Espera, ¿había dicho “la madre de mis hijos”? Por dios…
-Nos encontramos por el pasillo y nos iban a pillar los profesores fumándonos la clase, entramos para librarnos: fin de la historia. Ha sido divertida, ¿verdad? Ahora a tu sitio.
TAKU
Le miré.
-Eres un mentiroso, si hubiese pasado eso no estaríais tan desanimados, al menos Eclipse. Ha debido de pasar algo más y no quieres contármelos, ¿verdad?- Me acerqué más a él.
-¿Qué ha pasado entre tú y ella? Y no me digas que nada, somos gemelos y te conozco y además…- Miré a Eclipse y después a Haku de nuevo.
-Os estáis evitando más de lo normal.
HAKU
Fruncí el ceño apoyándome sobre la mesa.
-No ha pasado nada fuera de lo normal, quiero irme a casa, tengo sed y sueño, ya está. Y ella no sé que la pasará, así que no me preguntes… -no quería contárselo a Taku, bastante complicado lo tenía ya con saberlo yo T_T
TAKU
Suspiré y me retiré de su mesa.
-Pues nada. Ahí te quedas con tu sed y con tu sueño.- Me acerqué a mi mesa y me centré en mis cosas. ¿Por qué Haku no quería contarme lo que había pasado en la taquilla con Eclipse? Siempre me contaba todo, y yo a él. No me dio nada de reparo contarle que Luna me gustaba y que la había pedido salir… en cambio él… era un injusto conmigo.
HAKU
Miré a Taku, ahora no me quedaba a gusto si no se lo decía, maldito lazo fraternal. Suspiré, podía contar además con su apoyo… ¿no?
Agarré su silla y le atraje hasta que estuvo de nuevo a mi lado.
-Está bien, te lo cuento. –susurré.
-Pero ni una palabra de esto a nadie… -bajé la cabeza.
-He besado a Eclipse en la taquilla.
TAKU
Miré a Haku y alcé las cejas.
-Esto…- Miré a Eclipse… ahora entendía porque estaba así de disgustada. Miré a Haku de nuevo y sonreí.
-¿Y? ¿Es algo malo? Yo me beso con Luna cada dos por tres, ¿qué pasa por qué tú le hayas robado un beso a tú peor enemiga? Peor enemiga entre comillas, sabemos muy bien que no la odias tanto como dices.- Entrecerré los ojos.
-¿Y qué te pareció?
HAKU
Fruncí el ceño mirando a Taku.
-No me pareció nada, Taku… -bajé la mirada y suspiré, no iba a admitirlo, no quería… Suspiré.
-Olvídalo, ¿vale? Sólo ha sido un beso, no tiene por qué significar nada… -al final acabaría sacándome cualquier cosa, no podía mentir a mi hermano…
TAKU
Le miré y asentí.
-Ya, claro, tú me vas a decir que la has besado por aburrimiento, vamos, por Dios, Haku que nos conocemos muy bien y sé que la has besado por que en realidad te gusta pero era muy orgulloso como para admitirlo.- Me crucé de brazos y le miré.
-Creo que en eso nos diferenciamos mucho.- Me acerqué un poco más.
-¿Por qué no admites que te gusta Eclipse? ¿Qué hay de malo?
HAKU
Le miré de reojo.
-No me gusta. –suspiré, si es que no se le podía contar lo mínimo, a partir de eso siempre lo descubría todo.
-Taku… déjalo, anda, concéntrate en la clase y olvídalo, es una chorrada que podría haber pasado con cualquier chica guapa, que huele bien y con la que empiezo a coger confianza con la que me quedase encerrado en una ta… -le miré de nuevo, ya había vuelto a meter la pata.
TAKU
Alcé las cejas cuando empezó a describir a Eclipse de esa manera. Esbocé media sonrisa y asentí levemente.
-Ya, ya, y yo me chupo el dedo…- Suspiré y negué con la cabeza.
-Haku, puedes mentirte a ti mismo si quieres, o a los demás, pero a mí no puedes mentirme, y ya lo sabes.- Me separé de su mesa y volví a la mía. ¿Qué no le gustaba? Pues claro que le gustaba Eclipse, era la chica adecuada para él y su tipo. A Haku siempre le han gustado las chicas difíciles y Eclipse estaba empezando a significar algo para él.
HAKU
Desvié la mirada. No volvería a sacar el tema delante de él, antes me mordería la lengua.
Atendí en la clase. De vez en cuando miraba a Eclipse de reojo, parecía… ¿afligida? Estaría cansada después de la pelea del día anterior…
Suspiré desviando de nuevo la mirada.
ECLIPSE
Levanté la cabeza de la mesa cuando sonó el timbre que indicaba el final de las clases. Suspiré incorporándome lentamente sobre la silla mientras los demás salían de clase…
Me levanté y miré a Haku, pero en seguida retiré la mirada hacia mis libros, los cuales cogí y salí de la clase para guardarlos en mi taquilla.
Iría a casa, cogería mi equipo y me iría directamente al partido… no me apetecía nada estar en casa.
LUNA
Eclipse tenía la carilla muy triste desde el recreo, no la habría hecho nada malo Haku, ¿no? No, Haku no la haría nada después de haberla ido a ver…
Me acerqué a ella cuando cerró su taquilla.
-Tata, ¿estás bien? No tienes buena carilla… ¿Te encuentras mal?
ECLIPSE
Miré a Luna y negué con la cabeza.
-No… estoy bien.- Sonreí levemente y suspiré.
-Me voy a casa, tú vuelve con Taku y… no te preocupes por mí, estoy muy bien.- Asentí y me dirigí a la salida.
LUNA
Suspiré, Eclipse no me estaba diciendo la verdad, lo sabía, pero no me lo quería decir… Así no podía ayudarla.
Me giré y busqué a Taku, al cual encontré llegando de clase. Le abracé.
-Anda, vámonos a casa, tengo ganas de estar a solas contigo un rato… -le miré.
-Además, Eclipse no me quiere contar lo que la pasa.
TAKU
Miré a Luna cuando me abrazó, parecía preocupada.
-Ohm… bueno…- Me rasqué la nuca y la miré.
-Verás… creo que yo si sé lo que la pasa… lo que sucede es que… no sé si puedo contártelo… sé que es tu hermana y tal, pero… he prometido que no se lo diría a nadie…- Desvié la mirada y carraspeé.
LUNA
Miré a Taku cuando dijo eso.
-¿Qué tú sabes lo que le pasa, Taku? ¿Qué es? ¿Es malo? –bajé los hombros.
-Bueno… si es un secreto… Supongo que si fuese realmente grave me lo contarías, ¿verdad? –le miré a los ojos.
-Pero… no es muy grave… ¿a que no?
TAKU
Negué con la cabeza y sonreí.
-Creo que no, bueno, al menos no nos parecería malo a nosotros pero para ellos… creo que les ha afectado un poco, pero no te preocupes…- La acaricié la mejilla y suspiré.
-Vamos a casa… te lo contaré por el camino…
LUNA
Asentí y le cogí de la mano para salir, si me lo contaba una de dos: o era grave, o no era nada importante que esconder, y por lo que había dicho era la segunda opción.
Salimos del instituto los dos juntos, yendo solos por el bosque, ya que no cogíamos el mismo camino que Neko, Diana y… ¿Riku? O.o Vaya, parecía que ahora iba con nosotros al instituto.
Seguimos caminando, me agarré a su brazo, me encontraba tan segura y a gusto agarrada a él…
TAKU
Suspiré y miré a Luna mientras caminábamos por el bosque.
-Verás, es una tontería, ¿vale? Pero parece que a Haku que cuesta mucho reconocer lo que en realidad siente.- Miré al frente.
-Lo que ocurrió dentro de tu taquilla es que Haku y Eclipse se escondieron dentro para evitar que un profesor que pasaba por allí les pillase fuera del horario escolar… entonces… al estar encerrados, tan apretados y juntitos pues…- Sonreí y miré a Luna.
-Haku besó a tu hermana.
LUNA
Abrí los ojos como platos cuando soltó esa perlita.
-¿Haku? ¿Haku a mi hermana? ¿Estamos hablando del mismo Haku? No puedo creérmelo… No hace nada que se están peleando y… -sonreí.
-Vaya, vaya, estáis hechos unos casanovas… -le di un par de codazos en el costado.
-Vaya con los dos peli-verdes, nos cazáis como presas, eh. –me reí agarrándole de la camisa.
-¿Y cómo sabes eso? ¿Te lo ha dicho Haku? –le besé.
TAKU
Miré a Luna y sonreí.
-Si, bueno, eso está en nuestros genes, el ser unos casanovas.- Alcé las cejas y rodeé su cintura con mis brazos.
-Eso sí, te pediría que no le dijeses nada a tú hermana, ya que… parece que no quiere acordarse de nada.- Sonreí y la miré.
LUNA
Bajé la mirada.
-Si Eclipse está así creo que es porque… el beso le habrá resultado bastante importante. –sonreí mirándole.
-¿O no? –sonreí y le besé de nuevo, saltando y rodeando su cintura con mis piernas.
-Maldito orgullo, les come enteritos.
TAKU
La agarré cuando saltó sobre mí rodeando mi cintura con sus piernas. Sonreí y dejé caer la mochila al suelo.
La miré y esbocé media sonrisa.
-No sé si ellos lo verán importante, pero al menos yo no soy tan orgulloso y admito que tus besos me vuelven loco.- La besé intensamente agarrándola de las piernas y caminando hacia delante haciendo que apoyase la espalda en el tronco de un árbol cercano.
La seguí besando de manera apasionada mientras mis manos acariciaban sus piernas.
LUNA
Cogí aire con fuerza cuando me besó de esa manera tan pasional y me apoyó contra el tronco de un árbol. Me agarré al pelo de su nuca con las dos manos, siguiendo su beso de la misma manera, esto era lo que pasaba por estar todo el día aguantando sin estar solitos…
Tiré de su labio cuando me separé levemente, le miré.
-Guao…
TAKU
Sonreí y metí las manos bajo su falda hasta posarlas en cada cachete de su culito. La besé por el cuello con fuerza. Sentí la vena principal por debajo de su piel, palpitando al igual que su corazón acelerado. Abrí la boca y lamí su cuello con intensidad cerrando los ojos mientras mis manos se aventuraban bajo su falda. Aspiré su olor y clavé mis colmillos en su piel con suavidad. Presioné su vena con la lengua y succioné su sangre con mucha lentitud sin dejar de acariciarla. Sentí que mis ojos se encendía con fuerza cuando la sangre de Luna entró por mi boca y recorrió mis venas… era alucinante.
LUNA
Jadeé cuando los colmillos de Taku atravesaron mi piel, me estaba mordiendo. En parte me dolía, los colmillos vampíricos eran prácticamente veneno para mí, pero si él no quería hacerme daño no lo haría…
Cerré los ojos con fuerza agarrando el cuello de su camisa mientras me acariciaba y succionaba mi sangre.
Relajé mis músculos mientras la sangre, muy poco a poco, escapaba de mis venas.
TAKU
Presioné la piel de sus muslos con mis dedos apartando la boca de su cuello. Lamí la sangre que resbaló por su piel incluido las pequeñas incisiones que habían dejado mis colmillos.
Jadeé y la miré con los ojos aún encendidos.
-Yo… lo siento, Luna…
LUNA
-Shh… -posé mis dedos en sus labios, se estaba disculpando, por lo tanto no lo tenía premeditado, había sido un acto de pura pasión… Dios… este hombre me volvía loca…
-No te disculpes, no has hecho nada malo… -le besé cogiéndole de la cara.
-Además… me ha encantado. –sonreí y le volví a besar.
TAKU
La miré y apreté mis labios contra los suyos con mucha pasión, incluso me atrevería a decir que con algo de lujuria. Introduje me lengua dentro de su boca y la enredé con la suya. Pude acariciar la punta de sus colmillos con la punta de mi lengua. Me separé para coger aire y volví a besarla. Saqué una de mis manos de debajo de su falda y la subí hacia su torso y lentamente hacia uno de sus pechos. Cerré los ojos con fuerza y me separé de ella bruscamente soltando un gruñido.
Jadeé rápidamente llevándome la mano a la frente.
-Lo siento, Luna… no quiero sobrepasarme, pero…- La miré.
No podía describir lo que mi cuerpo sentía en aquellos momentos. La había mordido por que quería saborear su sangre, pensaba que con eso tendría bastante, pero… al parecer no…
Bajé la cabeza y me froté la frente intentando tranquilizarme. Hacía mucho que no estaba con una mujer, por eso mi cuerpo reaccionaba de esa manera a este tipo de “tensión”… tantos besos y tantas caricias habían despertado mi apetito sexual…
Tragué saliva y la miré de nuevo mientras apoyaba mi espalda en el árbol que había en frente de Luna.
-Perdóname, por favor… no quería sobrepasarme.- ¡Mentira! Era tan solo mirarla y sentía el deseo irrefrenable de tumbarla sobre el suelo, desgarrarle la ropa y hacerla el amor de manera que acabase gimiendo de placer… pero… era demasiado pronto para ella como para llegar hasta ese punto… acabábamos de empezar a salir y ya estaba pensando en poder hacerla mía… era un maldito degenerado…
-Lo siento… de verdad…- Me llevé la mano a la cara y suspiré.
LUNA
Respiré con fuerza cogiendo aire cuando Taku me besó de esa forma y me acarició con tanta pasión. Por un momento pensé que se había descontrolado, de repente tanta lujuria… pero… no me quise apartar, me gustaban sus besos…
Fue él el que se apartó de manera brusca pidiéndome perdón. Suspiré apoyando la espalda en el tronco del árbol recuperándome.
-No has… hecho nada malo… -le cogí de la mano y le miré.
-No te preocupes.
TAKU
La miré y suspiré recuperando el aliento. Apoyé la cabeza en su hombro y cerré los ojos.
-Eres demasiado para mí, loba.- Solté una pequeña risotada y posé mi mano libre en su espalda sin apartar la frente de su hombro.
-Lo siento… creí que no podría controlarme… y no me refiero a lo de beber tu sangre…- Tragué saliva.
-Ya… ya sabes a lo que me refiero…
LUNA
Tragué saliva y suspiré acariciando su nuca.
-No te preocupes por eso… -le besé en la mejilla, bajo la oreja.
-Si no hubieses sabido controlarte te tendría que haber apartado yo, pero no ha sido así, ¿no? –sonreí y le abracé.
-Yo confío en ti, y… tampoco creo que tengas que reprimirte mucho tiempo. –me sonrojé.
TAKU
Respiré profundamente y abrí los ojos. Miré las dos hendiduras de su cuello las cuales había dejado al morderla. Suspiré y me separé lentamente. La miré y sonreí más tranquilo.
-De todas maneras, te pido perdón.- Acaricié la zona del cuello que había mordido con la yema de mis dedos.
LUNA
Sonreí cerrando los ojos cuando me acarició, aunque me escocía algo. Posé mis dedos sobre sus labios.
-Deja de pedirme perdón. –abrí los ojos.
-Me ha gustado. –sonreí y le besé en la mejilla.
TAKU
Sonreí y asentí.
-Está bien, te creo.- No del todo… me había sobrepasado y seguro que a ella le había asustado un poco… era muy pronto para “atacar” así a Luna, por decirlo de alguna manera. Solo haría esas cosas cuando ella me lo permitiese y estuviese segura de que quería que lo hiciese… debía controlarme un poco, no quería que acabase huyendo de mí…
Agarré su mano y seguimos caminando. Nos habíamos demorado un poco y teníamos un partido al que asistir.
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