viernes, 22 de octubre de 2010

Capítulo 6- "Estamos juntos... pero de rollo, ¿eh?"

¡6! ^^


ECLIPSE
Nada mas llegar a casa, me fui a dar una ducha y a cambiarme el uniforme del instituto por el del equipo de voleibol. Luna seguía por ahí con Taku, suponía que iría al estadio después junto a él.
Riku iría también, así que Diana iría seguro y Neko nunca se perdía mis partidos, así que… iría toda la familia…
Me puse el uniforme del equipo y salí de la Mansión de camino al instituto de nuevo…
El partido no empezaba hasta las cuatro y media, pero yo iría más temprano, para entrenar y, bueno… me apetecía estar sola…

HAKU
No sabía si iría al partido. Quería ir, pero… ¿le sentaría bien a Eclipse después de lo que había pasado? Quizá el verme allí la desconcentraría…
Taku se había ido con Luna hacia allí, así que no tenía escusa alguna…
Suspiré apoyando la cabeza en la pared de mi habitación, ¿qué hacer?

ICHIRU
Los chicos se habían ido a ver un partido de voleibol. Me alegraba saber que mis hijos empezaban a tener contacto con esas jóvenes lobas.
Iba de camino a mi cuarto cuando encontré a Haku en su cuarto… ¿no se suponía que había ido al partido?
-Uy… ¿qué haces aquí? Tú hermano está en el partido o va para allá, ¿no? ¿Tú no vas?

HAKU
Papá pasó por delante de mi puerta y me preguntó.
-No lo sé… Han pasado cosas y no sé si sería conveniente que fuese. Además… -desvié la mirada.

-Asuka también va a jugar y lo que menos me apetece es toparme con ella.

ICHIRU
Suspiré y le miré.
-No tienes que preocuparte por Asuka, lo habéis dejado y os veis cada día aquí en la Mansión y… sobre Eclipse… ¿qué ha pasado con ella?- Me crucé de brazos y le miré apoyándome en el marco de la puerta.
-¿Os habéis peleado de nuevo?

HAKU
Negué con la cabeza.
-No, sabes que ahora nos llevamos mejor. Es otra cosa… simplemente no sé si se sentirá a gusto si ando por allí, no quiero que pierda por mi presencia. –me rasqué la nuca.

ICHIRU
Sonreí y le miré.
-Haku, Haku, Haku.- Posé mi mano en su hombro.
-Sabes de sobra que Eclipse no se desconcentra en ninguno de los partidos que has ido a ver, es muy buena y cuando se toma algo en serio…- Asentí.
-Anda, ve y diviértete. Te hará bien el distraerte un poco.- Le di un golpecito en el hombro.
-Vamos y no me rechistes.

HAKU
Suspiré y me separé de la pared dispuesto a ir al partido.
-Gracias, papá. –sonreí y me dirigí a la puerta.
-¿Tú no vendrás? No te vendría mal salir alguna vez de casa, siempre estás aquí encerrado, solo sales cuando me meto en líos. –sonreí.

ICHIRU
Sonreí y le miré negando con la cabeza.
-No, yo debo quedarme, he quedado con Jim, vamos ha hablar sobre el tema del cazador.- Suspiré y me rasqué la nuca.
-No tengo tiempo para poder divertirme.- Sonreí de nuevo.
-Diviértete por mí.

HAKU
Bajé los hombros. Papá no salía de casa, pero con el tema del cazador…
-Está bien… lo haré por ti. Pero quiero que un día de estos vengas conmigo a cazar, hace mucho que no cazamos juntos. –sonreí.
-Hasta luego. –salí de la Mansión y me dirigí hacia el instituto, el partido estaba a punto de empezar.

ICHIRU
Sonreí y asentí.
-Claro, te lo prometo.- Me giré y me encaminé a mi cuarto a por un par de documentos que debía mostrarle a Jim y después al despacho para recibirle… de aquí para allá, de aquí para allá… esto era un agobio… ¿¿Cuándo me divertiría?? T-T
-¡¡Dios, Ami, como te necesito, nena!!

HAKU
A los diez minutos llegué al instituto y me dirigí al gimnasio, donde estaban reunidos todos para el partido contra otro instituto de la ciudad.
Busqué a Taku con la mirada y me dirigí hacia allí, pero me fijé que Luna estaba a su lado, así que, paré a mitad de camino. Suspiré y me senté en la primera fila, ya que tenía un sitio libre. Las chicas estaban a punto de empezar.

ECLIPSE
Estaba en el vestuario escuchando los consejos del entrenador. Me até bien las zapatillas y me apreté el cordón del pantalón corto del uniforme. Me levanté cuando las demás lo hicieron y salí la última.
Suspiré y miré a la gente que estaba sentada en las gradas. Divisé a Luna junto con Taku y también a Riku al final de las gradas con Diana a su lado...
Suspiré y seguí caminando hasta situarme a un lado de la red que separaba un campo del otro. Miré a nuestras adversarias, llevaban el mismo uniforme, solo que el nuestro era rojo y el de las otras verdes…
Bajé la mirada hacia las gradas y pude ver a Haku sentado en la primera fila. Tragué saliva y desvié la mirada hacia la red… ¿había venido? Pues claro, nunca se perdía un partido…
Saludamos a nuestras contrincantes y nos colocamos cada una en su puesto. Yo a la cabeza, como capitana.

HAKU
Eclipse me vio desde su puesto, ahora les tocaba empezar el partido y me tenía en el punto de mira. Según papá, no se desconcentraría, pero por un lado temía que quisiese dar un mate en mi cara…
Suspiré apoyando mis codos sobre las piernas, tocaba disfrutar del partido y gritar burradas a las del equipo contrario.

ECLIPSE
Me puse la banda de capitana sobre el brazo derecho y miré al equipo, parecían nerviosas. Fruncí el ceño extrañada cuando vi que Asuka se adelantaba a su puesto.
-Asuka, ¿qué haces? Vete a tu puesto, no puedes adelantar un puesto.- Asuka me miró y como dije, volvió a su puesto. Negué con la cabeza y suspiré.
El árbitro se acercó con la pelota en la mano y decidió que sacásemos nosotras. Me entregó la pelota y la cogí apretándola entre mis dedos.
Miré a las chicas del equipo contrario cuando el árbitro se retiró y dio la señal de que empezásemos con el silbato. Cogí airé y lancé la pelota sobre mi cabeza y, cogiendo impulso, la golpeé con la otra mano antes de que cayese al suelo lanzándola hacia el otro campo.
El partido había comenzado, así que, lo mejor era olvidarme de todo lo demás y atender a lo que me importaba en esos momentos.

LUNA
Sonreí cuando Eclipse sacó. Ella se concentraba muy bien en el juego y no dejaba que nada la distrajese, ni siquiera la imbécil de Asuka haciendo sus tonterías habituales.
Miré a Haku cuando al fin le vi, se había sentado en la primera fila, no con Taku… Me encogí de hombros, querría dejarnos solos, quizá.
Marcaron el primer punto.
-¡Animo, tata! –grité levantándome, yo siempre llamando la atención.

ECLIPSE
Miré a Luna cuando me animó. Sonreí y la saludé con la mano corriendo hacia la red para evitar que la pelota cayese en nuestro campo.
La gente de nuestro instituto nos vitoreaba mientras que la gente del equipo contrario nos abucheaba ¬¬ gentuza…
Golpeé la pelota con las manos cuando cayó hacia mí y se la pasé a la compañera que tenía al lado para que hiciese un mate, aun que siempre me dejaban los mates a mí.
Di un par de pasos hacia atrás y miré a Haku que contemplaba el partido desde la primera fila de las gradas. Suspiré y miré la pelota que venía de nuevo hacia nosotros. La dejé pasar, ya que su trayectoria iba hacía las chicas que tenía detrás de mí. Asuka la golpeó pero tuve que interponerme para que no diese en el suelo… ¿por qué la golpeaba tan flojita? Se supone que siendo vampiresa tenía más fuerza que las demás…
Volví a mi puerta rápidamente y seguí con el partido.

ASUKA
Eclipse no hacía más que ponerse en medio, no me dejaba actuar y por una vez que quería ponerme en la fila primera ella coge y me hecha… que sea la capitana no significaba que tuviese derecho a mandar sobre mí.
Bufé cuando golpeó la pelota al ver que yo le había dado muy flojito… maldita perra, no paraba de vigilarme.
Fruncí el ceño y me coloqué delante.

ECLIPSE
Me puse en guardia y miré el balón que botaba de contrincante en contrincante buscando un punto débil en nuestro campo. Fui a rematar el balón cuando la payasa de Asuka se puso delante de mí. Logré darle antes de que cayese el balón al campo.
-¡Asuka! ¿Qué cojones haces? Vuelve a tu puesto.- Señalé la fila de atrás.
-No puedes hacer lo que te venga en gana, somos un equipo y tu lugar esta en las filas de atrás.

ASUKA
Miré a Eclipse y negué frunciendo el ceño.
-¡No! No voy a volver a mi sitio. Tú tampoco puedes mandarme como quieras, me quedaré aquí, yo también soy muy buena.- La pelota chocó contra mí cayendo al suelo.
Miré a Eclipse, ahora si que se cabrearía de verdad, pero quería humillarla.

ECLIPSE
La pelota se coló en nuestro campo sin darme tiempo a golpearla, estaba demasiado ocupada intentando que la petarda de Asuka no metiese la pata, pero… demasiado tarde. Cerré los ojos y suspiré.
-Joder…- Miré a Asuka.
-¡Vuelve a tu sitio!- Corrí hacia la red e hice el saque. Tampoco debía agobiarme mucho… íbamos empate…

ASUKA
Negué con la cabeza y seguí a su lado, en las filas delanteras. No iba a hacer lo que ella me mandase, no señor u.u
La miré mientras bloqueaba los balones que intentaban colarse en nuestro campo. Se las pasaba a las demás compañeras menos a mí.
Fruncí el ceño, esta iba de lista, pero no dejaría que me excluyese del equipo, antes la lesionaría.
Aproveché los momentos de sus remates para saltar y rematar los balones yo misma. Por suerte los metía dentro, pero más de uno me los bloqueaban.

ECLIPSE
Asuka se interponía en todos mis mates, ¿esta chica era tonta?
La miré y la empujé suavemente para apartarla de mi camino.
-Basta ya, Asuka, me estas cabreando y vas a hacer que perdamos el partido y es el más importante de la jornada.- Bufé y me situé frente la red negando con la cabeza. ¿Pero que buscaba esa niña? Pretendía que perdiésemos o… no, seguro que quería joderme y dejarme en ridículo.
Suspiré y salté cuando la pelota sobrevoló la red desde el campo contrario al nuestro. Me impulsé con las piernas y estiré el brazo para golpearla, pero…
Todo pasó muy deprisa, hacía un segundo estaba en el campo y de repente me encontraba al otro lado golpeándome contra la pared…

ASUKA
Si, ese era mi momento, justo cuando Eclipse saltó para golpear el balón, yo utilicé toda mi fuerza y salté detrás de ella golpeándola por la espalda y para rematé en el muslo que tenía vendado. La golpeé de tal manera que chocó contra la red arrancando los palos del suelo y golpeándose contra la pared con fuerza. Los palos de acero cayeron sobre ella produciendo un gran estruendo.
La gente de las gradas guardó silencio cuando vieron lo acontecido. Me llevé la mano a la boca y abrí los ojos de par en par… ¿eso lo había hecho yo? Jo, pues i que era fuerte, si…
El entrenador salió corriendo hacia Eclipse y vi como un chico de pelo plateado bajada también, era un licántropo nuevo, lacayo de Jim… creo…
Las chicas también corrieron hacia allí y la gente de las gradas se asomó para ver que había sido de Eclipse.
Joder… que no había sido para tanto…

ECLIPSE
Me cubrí la cabeza cuando las barras de acero cayeron sobre mí golpeándome en el torso y en las piernas. Solté un grito cuando una de las barras golpeó mi pierna derecha, justo donde tenía la cicatriz de la bala de plata…
Me quedé sobre el suelo enredada entre las redes y con esas barras sobre mí. Al otro lado podía escuchar a la gente gritar mi nombre. Abrí los ojos y vi como un grupo de manos agarraban las barras y las retiraban para poder sacarme de allí. Al primero que vi fue a mi entrenador y después a Riku.
-…Ri- Riku…

RIKU
No me estaba gustando nada el partido, el enfrentamiento que estaban teniendo esa vampiresa enana con Eclipse me estaba crispando los nervios.
Todo pasó demasiado deprisa, vi como Eclipse salía despedida contra la red y de la red a la pared del fondo del campo. Abrí los ojos como platos y me bajé de las gradas de un salto cuando el entrenador del equipo corrió a socorrer a Eclipse.
-¡¡Eclipse!!- Las barras de acero habían caído sobre ella agrietando el suelo. Madre mía… la habían aplastado.
-¡¡Eclipse!! – Corrí y agarré las barras con la ayuda del entrenador y más gente que se acercó. Retiramos las barras y miré a Eclipse enredada entre las redes.
-Eclipse, ¿estás bien?- Estiré el brazo y la agarré para ayudarla a salir de allí. La cogí en brazos y la gente suspiró aliviada cuando la vieron sana y salva. Me acerqué a los bancos para las reservas y la senté allí. Parecía estar bien, no tenía heridas, al menos superficiales.

HAKU
La idiota de Asuka hizo que Eclipse tuviese un accidente con la red y las barras de acero que la sujetaban, esa tía estaba loca, ¿cómo no lo había visto antes?
Me levanté corriendo cuando Eclipse chocó, pero frené cuando la gente empezó a rodearla para poder ayudarla a salir de ahí abajo. Riku la sacó, y parecía estar bien. Suspiré cerrando los ojos y los seguí a los dos cuando sentaron a Eclipse en el banquillo.
-¿Estás bien?

RIKU
Miré al vampiro cuando se acercó y le empujé para apartarlo de Eclipse.
-Largo de aquí, vampiro. Está muy bien, pero deberías preocuparte más por esa maldita chupa sangres.- Le miré frunciendo el ceño y volví a mirar a Eclipse.
La aparté el flequillo de la frente para poder mirar si tenía alguna herida en la cara, pero estaba bien.

HAKU
Fruncí el ceño cuando me echó sólo por ser vampiro. Ya le había explicado que era amigo de Eclipse y él mismo había visto que no la haría daño, eso sin incluir que ella misma fue la que pidió que me quedase a su lado un rato más…
Luna llegó corriendo junto a su hermana y detrás de ella fue Neko…
Retrocedí, no me querían allí.

ECLIPSE
Miré a Haku cuando se acercó y me preguntó como estaba. Iba a contestar, pero Riku se me adelantó contestando de mala manera a Haku… él no había hecho nada.
Luna y Neko llegaron más tarde junto con Taku… pero no les miré, no aparté la mirada de Asuka…
Fruncí el ceño.
-Estoy bien, Haku, no te preocupes…- Le miré y asentí.
El entrenador empezó a sacar a la gente del gimnasio, incluidas a las chicas de mi equipo a las del equipo contrario. Miré de nuevo a Asuka y sentí que de lo más profundo de mi pecho salí un gruñido. Me levanté del banco y corrí hacia ella apartando a Riku de un empujón.
Salté sobre ella cuando la tuve a mi alcance cayendo las dos sobre el suelo con fuerza.
Si pensaba que se iría de rositas estaba muy equivocada.

HAKU
Eclipse saltó sobre Asuka, se había cabreado, y con razón, pero… tal y como tenía la pierna seguramente eso no la sentaría bien.
Por dentro deseaba que la pegase una buena paliza, y por otra parte…
-Eclipse, déjalo. –me acerqué a toda prisa cuando se abalanzó sobre ella y la agarré de la cintura tirando de ella.
-Eclipse, déjala, no te pongas a su altura.

ECLIPSE
Iba a arrancarla los ojos a la muy guarra de Asuka, pero Haku me agarró por detrás impidiéndomelo.
-¡No, suéltame, Haku!- Me revolví para poder escaparme. Si lograba soltarme juro por Dios que la arrancaría la piel.
-¡Suéltame!- Gruñí con fuerza y miré a Asuka que se arrastró por el suelo para marcharse de allí.
-¡Cobarde de mierda, me atacas por la espalda pero ahora no te atreves!- Me revolví de nuevo.
-¡Haku, suéltame!

HAKU
Abracé a Eclipse contra mi pecho, Asuka me ponía enfermo, y Eclipse tenía toda la razón.
Negué con la cabeza mirándola, ¿y había estado con ella tanto tiempo?
-Asuka, vete a casa ahora mismo, lárgate. –seguí sujetando a Eclipse, por su bien lo mejor era estarse quieta.

ASUKA
Retrocedí levantándome y salí corriendo del gimnasio. Eclipse estaba dispuesta a matarme, ¿y todo porqué? ¿Por una simple tropezón? ¬¬
Encima Haku se había cabreado conmigo, se lo contará a papaito y me castigaran… no lo entendía, ¿preferían proteger a una loba que a una de los suyos? Si acababan castigándome, Eclipse lo pagaría…

ECLIPSE
Haku me impidió que le partiese el culo a esa puta enana. Me sentía furiosa y encima el muslo me dolía por el golpe recibido con la rodilla de esa maldita pécora. Me agarré a la camisa de Haku con fuerza sin dejar de gruñir, estaba muy furiosa…
Cerré los ojos y respiré más calmada dejando de gruñir poco a poco… otra vez volvía a estar entre los brazos de Haku… que era lo que me calmó o eso parecía.

HAKU
Suspiré cuando Eclipse se fue calmado poco a poco. Acaricié su pelo con una de mis manos mientras los demás observaban a Eclipse.
Miré a Riku.
-Si aún piensas que voy a hacerla daño deberías plantearte cómo juzgar a los demás. –cogí a Eclipse en brazos, entre la herida y el golpe sería mejor no hacerla a andar.
-Te llevaré a casa.

RIKU
Miré a Haku y fruncí el ceño.
-No, yo la llevaré a casa, tú no pintas nada en todo esto, vampiro.- Me acerqué hasta Eclipse para cogerla en brazos.
-Vamos, pequeña, te llevaremos a casa, ven.- Extendí los brazos y la miré.

ECLIPSE
Miré a Riku y negué.
-No… está bien… que me llevé Haku…- Riku fue a replicar pero no le dejé.
-Riku, no…- Negué con la cabeza y apoyé la sien en el pecho de Haku cerrando los ojos.
Habían pasado muchas y todas malas, bueno… excepto lo de Haku, por eso quería que fuese él quién me llevase a casa… me sentía muy bien entre sus brazos.

HAKU
Miré a Riku una última vez y sujeté a Eclipse bien entre mis brazos, nos íbamos todos hacia la Mansión de Jim a explicarle lo sucedido.
Pegué a Eclipse bien a mi pecho, se sentía segura, no entendía exactamente cuál era la razón, pero si se sentía más a gusto entre mis brazos lo mejor sería que estuviese con ella.

DIANA
Miré a Riku cuando Haku se dispuso a sacar de allí a Eclipse en brazos. Me acerqué a él.
-Tranquilo, la cuidará bien, además, vamos todos, no la iba a hacer nada. –les miré mientras salían seguidos de Taku, Luna y Neko.
-Tú encárgate de decirle todo esto a Jim, has hecho bien en ayudarla, pero está en buenas manos.

RIKU
Miré a Diana sin decir nada y empecé a caminar para salir de ese maldito sitio. Todos los alumnos del instituto habían visto lo sucedido y esa maldita vampiresa enana se había pasado de la raya y encima se había marchado como si nada…
No lo entendía, ¿por qué Jim seguía encabezonado con conseguir la amistad entre los vampiros y los licántropos? Era una estupidez, una idiotez y jamás lo lograríamos…

HAKU
Al poco rato llegamos a la Mansión, no había soltado a Eclipse ni un segundo. Por suerte, el cazador no se había presentado por ahí, habría sido bastante jodido con Eclipse herida.
No la solté ni siquiera cuando entramos, solamente lo haría cuando ella me lo dijese.
Neko llamó a Jim para que bajase.

JIM
Salí de mi despacho cuando escuché la voz de Neko y percibí el olor de los hijos de Ichiru, ¿qué hacían ahí?
Les miré y me acerqué. Eclipse estaba en brazos de Haku con muy mala cara.
-¿Qué pasa?- Miré a Eclipse y aparté el flequillo de su frente para mirarla a los ojos, estaba sudando.
-Eh, pequeña, ¿qué pasa?- Miré a los demás para que me diesen una explicación.

HAKU
Bajé la mirada suspirando.
-Ha habido un pequeño problema en el partido. Asuka se ha sobrepasado y Eclipse a acabado con las barras de la red encima, creo que… se ha hecho daño en la herida de la pierna. –tragué saliva, no me había dado cuenta de que había empezado a sudar hasta que Jim la apartó el flequillo de la cara.

JIM
Miré a Haku y suspiré asintiendo.
-Está bien.- Agarré la venda de su muslo para ver como tenía la herida.
-A ver como tienes esto…- Aparté la venda y miré la cicatriz. La tenía amoratada pero igual de grande que el día anterior.
-Bueno… no pasa nada…- La miré y sonreí acariciándola la mejilla.
-Vamos, te llevaré a la enfermería para que recuren eso.- Miré a Haku y agarré a Eclipse.
-Gracias, Haku, ya me encargo yo.

HAKU
Negué con la cabeza.
-Creo que sería mejor que me quedase con ella… -suspiré sonrojándome levemente.
-Bueno… ella antes me lo ha pedido, y prefiero asegurarme de que está bien, podría ser de ayuda y ella estará tranquila si estoy por aquí… -me sonrojé aún más.

JIM
Suspiré y sonreí levemente cuando le vi sonrojarse.
-Está bien.- Miré a los demás.
-Vosotros podéis volver a lo vuestro, ya nos encargamos de Eclipse nosotros.- Asentí.
-Y tranquilos, está bien.- Guié a Haku hasta la enfermería.

HAKU
Seguí a Jim y Eclipse hasta la enfermería, ella se pondría bien, pero lo que había hecho Asuka… Cerré los ojos suspirando, papá debía saber de eso… además de haberla atacado, lo había hecho en público, usando su fuerza descomunal…
Entramos en la enfermería, cada vez me gustaba menos ese lugar.

JIM
Miré a Haku y cerré la puerta. Me acerqué a la camilla y extendí una sábana limpia para que Haku tumbase a Eclipse sobre ella.
-Ya está.- Miré a Haku y asentí.
-Túmbala.- Me puse unos guantes para poder curarle la herida a Eclipse. Cogí una jeringuilla y la llené de Antígeno.

HAKU
Obedecí a Jim y dejé a Eclipse sobre la camilla con cuidado de no hacerle daño en la herida.
-Siento lo que ha hecho Asuka… no pensé que pudiera llegar a meter tanto la pata… he estado cegado mucho tiempo.

JIM
Miré a Haku y negué.
-No tienes porque pedir perdón, Haku. Tú no eres le culpable de nada, y bueno, Asuka solo es joven e impulsiva, tampoco es algo “grave”.- Me acerqué a Eclipse y le quité la venda del todo. Limpié la herida con un poco de agua e inyecté el suero directamente en la herida a lo que ella reaccionó con un pequeño grito. Posé mi mano en su vientre para que no se moviese.
-Tranquila…- Suministré el suero poco a poco hasta que la jeringuilla se quedó vacía. Me separé de ella y me quité los guantes.
-Ya está.

HAKU
Me acerqué a Eclipse, eso debía estar provocándola mucho dolor. Me agaché a su lado agarrando su mano, ella prefería siempre mi camisa, pero en esos momentos no la tenía al alcance.
-Tranquila, será sólo un momento… -miré la jeringa mientras Jim le inyectaba la medicina a Eclipse, hasta que terminó.
La miré y posé mi mano en su frente.
-Ya está.

JIM
Suspiré y tiré la jeringuilla a la basura.
-Bueno… tengo que ir a hacer unas cosas y de paso ha hablar con tu padre sobre esto, ¿te quedarás con ella?- Le pregunté mirando a Haku y después a Eclipse que se retorcía levemente por el dolor del suero.
-No te preocupes, estará así hasta que el suero haga efecto.

HAKU
Bajé la mirada, Eclipse estaba sufriendo mucho.
Asentí cuando dijo lo de mi padre. No me separé de Eclipse, una herida de plata para un licántropo era lo peor que podía haber, y Eclipse la estaba sufriendo en sus propias carnes.
-Estaré aquí contigo todo el rato.

ECLIPSE
Miré a Haku cuando Jim se marchó. Encogí la pierna herida, me dolía mucho… ¿por qué no paraba el dolor?
Me agarré a su mano y respiré con fuerza a causa del dolor.
Poco a poco sentí que el suero hacía efecto, al parecer el Antígeno del día anterior no me había sacado la plata del todo.
Jadeé cerrando los ojos más tranquila. Tragué saliva y le miré.
-No tienes que quedarte… si no quieres…

HAKU
-Te he dicho que voy a quedarme. Estás herida y sé que puedo ayudarte. Lo que ha pasado ha sido culpa de Asuka, pero quiero enmendar su error cuidando de ti, sé que quieres que me quede. –sonreí y posé mi mano sobre su pelo.
-No te preocupes por eso.

ECLIPSE
Giré la cabeza hacia el otro lado evitando que me viese sonrojada…
-¿Quieres cuidar de mí? – Me sonrojé aún más… era una idiota… siempre me hacia ilusiones pero él mismo me lo había dicho, cuidaría de mí para enmendar el error de Asuka, no por que… le importase…
-Pues… gracias…

HAKU
Suspiré y me levanté.
-Hazme un sitio, anda… -hice que me quedase un sitio en la camilla junto a ella y la abracé contra mi pecho, evitando que me viese rojo y además teniendo mi pecho como su protección.
-Tienes que intentar descansar.

ECLIPSE
Abrí los ojos ampliamente cuando Haku se tumbó a mi lado y me… abrazó…
Me puse muy roja… ¿por qué me hacía esto? >.<
-Haku… yo…- Bajé la mirada y negué con la cabeza sintiendo mis mejillas ardiendo. Agarré su camisa y apoyé la cabeza en su pecho cerrando los ojos.

HAKU
Suspiré acariciando su cabeza intentando que se calmase para que pudiese dormir.
-No pienses que estoy aquí, sólo intenta relajarte, es importante que descanses para que el Antígeno funcione bien, ¿de acuerdo? No me moveré de aquí, tranquila… -suspiré de nuevo acariciando su nuca con suavidad.

ECLIPSE
Mantuve los ojos cerrados mientras me hablaba. Me acerqué más a él agarrándome a su camisa y apoyando mi cabeza en su enorme pecho. Le sentía frío pero agradable. Podía escuchar el latir de su corazón… era algo extraño, ya que los vampiros no tenían un corazón humano, pero aún así no me importó en absoluto, me gustaba el sonido que producía.
Sonreí levemente aún sonrojada, no me podía imaginar que algún día Haku y yo acabaríamos así… en la misma cama, o en este caso, camilla.
Suspiré y me relajé sintiendo como el suero hacía efecto poco a poco adormilándome hasta que al final acabé durmiéndome del todo.

ICHIRU
Jim me llamó por teléfono comunicándome que Eclipse se encontraba en mal estado y que mis hijos estaban allí en la Mansión con las gemelas…
Ya me pareció raro a mí cuando vi aparecer solo a Asuka por la puerta sin mis hijos y que el partido hubiese durado tan poco… algo había ocurrido.
Asuka subió a su cuarto sin ni siquiera saludar… ¿qué habría ocurrido?
Tal como me dijo Jim, me dirigí a su Mansión no sin antes dejar al segundo al mando de la gente que se quedaría allí en la Mansión en mi ausencia. Ese cazador andaba por allí y no era plan el ausentarme y dejarles desprotegidos.
Me presenté en la Mansión a los pocos minutos. Riku me atendió y me guió hasta el despacho de Jim donde le encontré sentado en su sillón. Entré dentro cerrando la puerta.
-Siento la espera, Jim, pero tenía que encargarme de un par de cosas en la Mansión.- Me acerqué y nos dimos un apretón de manos, como hacíamos siempre que nos veíamos.
-¿Y bien? ¿Qué ha ocurrido? Por teléfono parecías sereno pero por la cara que tienes no parecen ser buenas noticias…- Suspiré y me senté en un sillón en frente del de Jim.

JIM
Haku se había quedado en la enfermería al cuidado de Eclipse y el joven Taku había subido con Luna para estudiar un poco ya que dentro de nada tenían un importante examen. La Mansión estaba en calma, después de tanto nerviosismo no venía nada mal un poco de tranquilidad.
La puerta de mi despacho se abrió dando paso a Ichiru.
Me levanté y respondí a su saludo de la misma manera.
Negué con la cabeza cuando se disculpó por la tardanza.
-No tienes por qué, sé que estamos pasando por momentos duros y la vigilancia es nuestro principal objetivo.- Señalé uno de los sillones.
-Toma asiento, por favor.- Me senté en mi sillón cuando Ichiru tomó asiento.
Suspiré y asentí.
-No te preocupes, no es grave, lo único que me pasa es que estoy algo cansado.- Sonreí sin muchas ganas.
-Hemos tenido un pequeño percance en el partido de hoy. Al parecer las chicas han perdido la paciencia, y, bueno, han acabado tirándose de los pelos.- Miré a Ichiru y negué.
-No tienes por qué preocuparte por nada, amigo. Asuka y Eclipse son muy diferentes, pero aún conservan ese genio adolescente por muchos años que tengan. Siempre habrá rivalidades entre ellas, no solo por ser lo que son, sino, por tener ese espíritu rebelde que tuvimos nosotros hace mucho tiempo.- Suspiré.
-Así que… creo que no tenemos que darle importancia ninguna.

ICHIRU
Asentí ante las palabras de Jim. Tenía mucha razón respecto a ellas dos, era distintas, pero compartían algo que habíamos tenidos Jim y yo hace muchísimo tiempo: esa rebeldía que entraba en plena pubertad.
Suspiré y sonreí a al vez que él. Se notaba que estaba muy cansado y que a penas dormía. Ver esa des-mejoría en un ser sobrenatural, como los vampiros o los licántropos, era muy impresionante, la verdad, ya que estábamos dotados de una resistencia inagotable.
-No me preocupo, pero como Líder de los Vampiros entenderás que Asuka tiene que recibir un severo castigo por agredir a un licántropo, ya que en nuestras normas están escritas- Suspiré y le miré frunciendo el ceño.
-Jim… ¿te ocurre algo más? No tienes buena cara, y, aun que me has dicho que estás muy cansado… percibo preocupación en ti ¿a que se debe?

JIM
A Ichiru no se le escapaba ni una. No me extrañaba, nos conocíamos de mucho tiempo y éramos casi como hermanos.
Suspiré y le miré apoyando la cabeza en mis manos.
-Es por Eclipse… como ya sabes, el cazador la alcanzó con una bala en el muslo derecho… la administramos una gran dosis de Antígenos para contrarrestar la plata, pero… al parecer no es suficiente y aún la acarrea grandes problemas.- Miré a Ichiru.
-Ha perdido casi todas sus capacidades como licántropo y temo que el suero no surta efecto al expulsar esa plata que se aloja dentro de su pierna… si no es así… tendremos que amputarle la pierna o…- Negué con la cabeza.
-No lo sé… si se extiende morirá… sabes tan bien como yo que la plata es como un veneno para nosotros, nos es mortal… si una pequeña y simple bala puede hacerla eso… no quiero imaginarme que más tipos de armas tienes ese maldito cazador… - Volví a apoyar la cabeza entre mis manos.

ICHIRU
Miré a Jim, estaba muy afectado y preocupado…
Suspiré y posé mi mano en su hombro.
-Jim, Eclipse es fuerte y el Antígeno es muy efectivo, nunca he oído hablar de que un licántropo hubiese muerto por que ese suero no le curó. Es fiable al cien por cien, por eso no debes preocuparte.- Sonreí intentando influirle esperanza.
-Vamos, amigo, Eclipse se repondrá y seremos nosotros los que cazaremos a ese maldito infiel. Volveremos a tener la serenidad de antes, pero, para que eso resulte, debes estar al cien por cien de tus capacidades. Sabes que te necesitamos, no podemos hacerlo solos.- Asentí y sonreí de nuevo.
-Vamos, vamos.

JIM
Las palabras de Ichiru eran muy reconfortables, ojala todo eso se hiciese realidad y guardaba una pequeña pizca de esperanza por Eclipse ya que, lo que me había dicho Ichiru sobre el suero era verdad… era la única medicina que teníamos y era lo más efectivo para la plata.
Le miré y asentí.
-Está bien…- Me levanté junto a él.
-Tienes razón… creo que será mejor que descanse un poco. Pondré a Riku al mando y me retiraré el resto del día…- Me rasqué la nuca y salimos del despacho.
-Sobre Asuka… no seas muy duro con ella…

ICHIRU
Salimos del despacho y asentí.
-Me parece bien. Es mejor que te ausentes todo el resto del día y de la noche. Necesitas descansar de verdad, Jim…- La miré y asentí de nuevo.
-Y, tranquilo, no seré muy severo con Asuka.-Me giré para volver a casa.
-Haku y Taku están aquí, ¿verdad?

JIM
Miré a Ichiru mientras se dirigía a la puerta de salida. Le seguí para despedirle y asentí.
-Si, Haku está con Eclipse en la enfermería y Taku está con Luna en su cuarto estudiando para el examen.- Le miré mientras abría la puerta.
-Tranquilo, no molestan en absoluto, después volverán a casa, o… si se les hace muy tarde, supongo que se podrán quedar aquí con las chicas, no me parecería correcto que caminasen por ahí solos… ya me entiendes. Mañana irán al instituto todos juntos.- Asentí.

ICHIRU
Miré hacia las escaleras y suspiré.
-Está bien.- Miré a Jim de nuevo y asentí.
-Si no molestan a mí no me importa, que se queden y tu descansa, por favor Jim.- Salí de la Mansión y bajé las escaleras para volver a casa, no quería ausentarme mucho tiempo.
-Hasta mañana, Jim.

JIM
Me despedí de Ichiru y cerré la puerta cuando se alejó de la Mansión. Suspiré y me giré hacía las escaleras. Ichiru tenía razón, era mejor que me retirase a descansar un poco. Me necesitaban totalmente despejado y si estaba en estas condiciones no tendríamos posibilidades de coger a ese tío.
Suspiré y subí las escaleras hacia mi cuarto. Me echaría en la cama y dormiría el resto del día.

TAKU
Levanté la cabeza del cuaderno cuando percibí el olor de mi padre… seguro que había ido a hablar con Jim por lo sucedido en el partido. Me levanté de la silla para acercarme a la ventana. Efectivamente. Vi a mi padre despedirse de Jim y marcharse hacia la Mansión.
Suspiré y volví a sentarme al lado de Luna.
-Era mi padre.- Dije cuando me miró.
-Habrá venido para pedir perdón por Asuka…- Me encogí de hombros y miré de nuevo el cuaderno.
-Creo que no tardaré mucho en irme… a no ser…-Miré a Luna.
-Que quieras que me quede a dormir hoy contigo.- Sonreí.
-Haku está abajo con Eclipse y conociéndole, seguro que se quedará con ella bastante tiempo, así que, si quieres me quedó ya también contigo, además, Jim no nos dejará irnos tan tarde y solos… humm… ese cazador me está cayendo hasta bien, fíjate.- Sonreí y la besé en la mejilla.
-¿Qué me dices, princesa?

LUNA
Pensé que estar con Taku toda la tarde iba a ser divertido, pero con Eclipse todo el rato en la cabeza no era capaz de divertirme. Ella siempre me estaba cuidando y evitando que me pasase nada, pero todos los golpes que había de recibir, los recibía ella. Casi me podía doler la pierna tanto como le dolía a ella, era esa conexión de hermanas.
Miré a Taku cuando se levantó y le abracé cuando me besó en la mejilla, asentí ante su propuesta.
-Sí, quédate, por favor…

TAKU
Sonreí y la rodeé con mis brazos besándola en la cabeza.
-Pues nada, me quedaré contigo.- Sonreí de nuevo. Estaba muy tristona y preocupada por Eclipse, así que, era mejor que me quedase con ella e intentase animarla con cualquier cosa. Miré su cuarto, su cama, sus peluches, su armario y su cajón de la ropa interior.
-Que guay, así podré ver tu ropa interior.- Me separé de ella y alcé las cejas.
-A ver, a ver… ¿dónde escondes esas braguitas tan “infantiles” pero a la vez impresionantemente sexys que te da vergüenza enseñarme?- Me acerqué al cajoncito.
-¿Estarán aquí dentro?- Miré a Luna y esbocé media sonrisa haciendo ademán de abrirlo.

LUNA
Salté hacia Taku posando mis dos manos sobre el cajón de la ropa interior.
-Ah, ah, ni se te ocurra mirar ahí dentro. He dicho que son infantiles pero en ningún momento he mencionado que son sexys, así que déjalo, las verás cuando me compre otras. –le alejé empujándole hacia la cama.
-No creo que te gusten… -negué con la cabeza.

TAKU
Me senté sobre su cama cuando me empujó.
-Jopelas… con las ganas que tenía de verlas.- Esbocé media sonrisa. La agarré del brazo y tiré de ella hasta sentarla encima de mis piernas.
-Vales, pues si no quieres enseñarme las que tienes en el cajón, enséñame las que llevas puestas.- Agarré el extremo de su faldita y le levanté levemente sin que se llegase a ver más allá de sus muslos.
-Eh, que no, es broma.- Me reí y la miré apartándola el pelo del cuello. Aún se veían claramente la mordedura que la provoqué la otra vez.

LUNA
Le miré y me sonrojé cuando me subió un poco la falda, pero no fue más allá. Cerré los ojos suspirando cuando sentí sus dedos sobre mi cuello.
-Puedo… enseñarte las que llevo. –le miré.
-Pero no te hagas ilusiones, no te las voy a dar. –miré el extremo de mi falda y lo subí levemente hasta enseñarle un poco las malditas bragas a rallas que llevaba. Me puse roja.
-Fin de la peli. –volví a colocarme la falta esbozando media sonrisa.

TAKU
La miré y sonreí.
-Preciosas.- Solté una risotada.
-Esas rayas son… alucinantes.- Me reí de nuevo sin dejar de acariciar la cicatriz de mis colmillos sobre su piel aterciopelada. La miré a los ojos de manera penetrante y esbocé de nuevo esa media sonrisa mía.
-Yo puedo enseñarte algo más.- Dije con la voz profunda. Llevé mis manos al nudo de la corbata del uniforme y me la desalojé quitándomela. Acto seguido me desabroché la camisa blanca y la dejé sobre la cama dejando mi torso completamente al descubierto.
-No veo justo que yo haya probado tu exquisita sangre y a ti no te de el mismo privilegio.

LUNA
Tragué saliva cuando Taku empezó a descamisarse. Realmente tenía un cuerpo alucinante y me sonrojaba por momentos, pero cuando me pidió de forma indirecta que le mordiese desvié la mirada.
-¿Qué? Pero… no sé, a mí no me importa que hayas probado mi sangre, me sobra. –solté una risotada y le miré.
Me estaba tentando a morderle, y no sabía qué hacer…
Cerré los ojos suspirando.
-Es que… prefiero no morderte… quizá me descontrole y no pueda parar…

TAKU
Solté una risotada y negué.
-No te descontrolarás, Luna. Yo no me descontrolé cuando te mordí, ¿por qué tú si?- La agarré de la barbilla con suavidad para que me mirase. Me llevé la otra mano a mi boca y me mordí levemente la yema del dedo índice.
-No te preocupes, yo confío en ti.- Dejé que un fino hilo de sangre emanase de mi dedo, el cual acerqué a su cuello. Deslicé la yema de mi dedo cubierto de sangre por las marcas de mis colmillos en el cuello de Luna.
-Vamos, no tengas miedo.- La miré mientras las heridas se cerraban del todo y desaparecían.

LUNA
Cerré los ojos cuando hizo eso, ¿pero por qué lo hacía? Él no sabía que yo estaba enferma y que necesitaba la sangre, si le mordía podía empezar y no parar hasta estar completamente satisfecha, tenía miedo de que fuese así…
Pero mis ojos rojos ya brillaban por culpa de la sangre que Taku había sacado de su dedo.
Suspirando, abrí los ojos y me acerqué a su cuello sintiendo un pequeño gruñido en mi interior. No, no quería hacerle daño, pero…
Cerré los ojos con fuerza y atrapé la carne de su cuello en mis colmillos.

TAKU
Cerré los ojos con fuerza cuando los colmillos de Luna atravesaron mi piel y llegaron a la vena. Apreté los dientes desplegando mis colmillos y sintiendo como mis ojos dorados se encendían.
-Ugh…- Tragué saliva y me recosté sobre la cama dejando que Luna bebiese de mí.
Posé las manos en su espalda y me tumbé sobre el colchón con ella sentada sobre mí.

LUNA
Sentí su sangre en mi interior, recorriendo mis colmillos y mi garganta, estaba deliciosa. Era fría, y entraba totalmente en contraste con el calor de mi cuerpo.
Apreté los dedos contra su pecho, no podía remediarlo. Mi cuerpo nunca había llegado a tal frenesí, me sentía rara, como cuando curé la herida de su dedo en la biblioteca.
Sin darme cuenta, ya le había robado bastante sangre, lo sabía…
Me separé bruscamente tapándome la boca, que chorreaba la sangre de Taku.
-Lo siento, lo siento, Taku…

TAKU
La miré cuando se separó de esa manera tan brusca.
-Eh, eh, tranquila.- Sonreí y apoyé los codos sobre el colchón.
-No te preocupes, estoy bien, yo tengo sangre para dar y regalar.- Me reí y me senté aún con ella encima de mí. Agarré la mano con la que tapaba su boca y sonreí.
Cerré los ojos y deslicé mi lengua por la comisura de sus labios quitándola los restos de sangre que chorreaban por ella.

LUNA
Suspiré aún con los ojos cerrados, me sentía mal por haberle robado tanta sangre, tendría que salir a cazar si quería estar al cien por cien de sus capacidades… Y a mí de poco me servía su sangre nada más que para sentirme… me… me sentía excitada.
Un escalofrío recorrió toda mi espalda, abrí los ojos y le miré.
-No me digas que tu sangre es afrodisíaca…

TAKU
La miré y alcé las cejas.
-¿Afrodisíaca? Pues… no lo sé, ¿lo es?- La pregunté a ella por que básicamente yo no lo sabía, nadie me había mordido antes.
-¿Qué… sientes?- La miré aún con mis colmillos desplegados y mis ojos brillantes.

LUNA
Le miré de reojo. Él no lo sabía, pero yo sentía que era así, me sentía excitada, mucho más que la otra vez cuando bebí sólo una gota.
-Pues… eso… -me sonrojé más de lo que estaba.
-Me parece que tu sangre me resulta afrodisíaca…

TAKU
La miré y esbocé media sonrisa.
-Vaya… no sabía que mi sangre producía eso…- La miré de nuevo y carraspeé.
-Y… bueno… ¿vas ha hacer algo o…? Esto… no sé… ya que he sido yo el que la a liado, pues… si quieres, sino no, claro…- Solté una risotada. En que momento le había pedido yo que me mordiese…

LUNA
Abrí los ojos como platos sintiendo enrojecer mi piel aún más, ¿cómo era posible? Mi cuerpo había alcanzado ya altas temperaturas por su culpa…
-¿Qué? Yo-yo, no, no sé de qué me estás hablando ahora… ¿Qué quieres decir con…? ¿Quieres que… tú y yo… bueno…? –le miré algo nerviosa, cuánto había evolucionado la relación en un día…

TAKU
La miré y levanté las manos.
-No, no, no, tranquila… yo, bueno me refería a… ya sabes… no a practicar el sexo el uno con el otros, bueno, si, quiero decir, no… joder…- Me rasqué la nuca.
-La he liado parda y… no sé, me gustaría poder arreglarlo… ¿no?

LUNA
Suspiré y me mordí el labio. Sonreí levemente y posé mi mano en su mejilla negando con la cabeza.
-No te preocupes, estoy bien… -bajé la cabeza tragando saliva, la verdad es que el calor me estaba matando y no paraban de subirme escalofríos por la espalda…
-Sabes que a las chicas esto no nos afecta tanto… -suspiré y le besé en los labios.

TAKU
Suspiré y la miré asintiendo.
-Ya…- Me recosté de nuevo sobre el colchón y la miré sonriendo. Posé mi mano en uno de sus muslos y fruncí el ceño.
-Estás ardiendo… deberías darte una ducha de agua fría, tal vez eso calme el subidón.- La miré de nuevo.

LUNA
Asentí un par de veces.
-La verdad es que tienes razón, voy a darme una duchita… -le besé de nuevo en los labios acariciando su barbilla, intentando evitar la tentación de volver a morderle.
-¿Me echarás de menos? –sonreí y me levanté de la cama cogiendo mi pijama para ponérmelo después de la ducha, ya no saldría de casa.

TAKU
La miré y asentí sonriendo cuando me preguntó.
-Claro, y aquí estaré cuando vuelvas.- La guiñé un ojo mientras se iba.
Me senté sobre la cama y me llevé la mano al cuello, a la zona donde me había mordido Luna. Retiré los dedos y miré la sangre que había quedado impregnada en ellos.
-Afrodisíaca…- Esbocé media sonrisa.

LUNA
Entré en el baño y me apoyé en la puerta nada más entrar apoyando también la cabeza, respirando con fuerza.
Sentía mi cuerpo ardiendo…
-Me va a acabar matando… -me dejé resbalar hasta que mi culo dio con el suelo.

ECLIPSE
Abrí los ojos lentamente después de haber descansado lo suficiente gracias al suero, aun que la pierna me seguía doliendo. Miré a mí alrededor para ubicarme y saber donde estaba. Alcé la mirada y miré a Haku que seguía allí conmigo y dormido. Me sonrojé y me senté sobre la camilla y me miré la herida de la pierna. Tenía mejor aspecto y el hematoma había desaparecido. Suspiré y miré a Haku. Me acerqué y posé mi mano en su mejilla.
-Haku… despierta….

HAKU
Al final me había quedado dormido con Eclipse… Noté su mano en mi mejilla intentando despertarme.
Abrí los ojos lentamente y la miré de reojo…
Me senté de golpe mirando a todas partes, mi pelo se había quedado con la marca de la almohada.
-¿Qué? ¿Pasa algo?

ECLIPSE
Me aparté cuando él se sentó de golpe sobre la cama.
-No… esto… tranquilo, no pasa nada…- Negué con la cabeza poniéndome algo roja.
-Solo que… es tarde y está anocheciendo…- Señalé la ventana, el sol estaba a punto de ponerse.
-… y, bueno… supongo que querrás volver a casa…

HAKU
Tragué saliva mirando a mi alrededor, estaba algo desorientado, ¿cómo había podido dormirme?
-Lo siento… no debí dormirme… -miré a Eclipse.
-Yo… -miré a la ventana.
-Sí, creo que debería irme… -la miré de nuevo, estábamos… muy juntos…

ECLIPSE
Bajé la mirada y asentí.
-Si… - Me separé para dejar que se marchase.
-Y… gracias por haberte quedado conmigo…- Me senté apoyando la espalda en el cabecero de la camilla y encogí las piernas.
-Mañana… lo más seguro es que no vaya a clase, así que… ya nos veremos…- Le miré y sonreí levemente.

HAKU
Me quedé mirando a Eclipse, había dormido junto a ella, me pedía que me quedase junto a ella cuando estaba mal, que la protegiese… la había besado en la taquilla… Me puse de rodillas sobre la cama.
-Yo… bueno… nos veremos entonces… -la mire. Suspiré, me incliné y pegué mis labios a los suyos por un instante, luego salí de la enfermería cerrando la puerta.
Suspiré apoyando la espalda en la pared.

ECLIPSE
Abrí los ojos como platos cuando Haku me besó… o-otra vez… al igual que esa misma mañana en la taquilla…
Parpadeé un par de veces como si estuviese embobada…
-E- espera, Haku…- Le llamé pero no estaba segura de si me había oído. Suspiré y miré hacia la puerta.

HAKU
Me mordí el labio tapándome la cara, ¿por qué había vuelto a besarla? Me estaba metiendo donde no tenía que meterme, ¿por qué? ¿Por qué? Tonto, estúpido…
Encima me llamó…
Tragué saliva y me giré, abrí la puerta de nuevo mirando a Eclipse, por favor, que no hiciese ninguna pregunta que no pudiese responder…

ECLIPSE
Miré a Haku cuando abrió la puerta de nuevo. Suspiré y me puse de rodillas sobre la cama cuando se acercó.
Cerré los ojos con fuerza y rodeé su cuello con mis brazos y pegué mis labios a los suyos con intensidad sin pensármelo dos veces. Le agarré de la nuca acercándome más a él.
No lo entendía muy bien, pero necesitaba hacerlo y me importaba poco lo que me dijesen los demás o lo que me pudiese decir él…

HAKU
Abrí los ojos como platos cuando me besó ella. Tragué saliva y posé mis manos en su espalda siguiendo su beso, más apasionado que los anteriores. Subí mis manos a su nuca y agarré su pelo entre mis dedos.
Maldita sea, no podía estar pasando eso…

ECLIPSE
Me pareció increíble, pero Haku siguió mi beso de una manera muy apasionada. Sentí un escalofrío recorrerme todo el cuerpo. Agarré con más fuerza su nuca y separé mis labios de los suyos con mucha suavidad...
Sentía las mejillas ardiendo por la vergüenza. Tragué saliva y le miré aún con mis manos en su nuca…
Mi mente estaba en blanco… ¿y ahora que le decía?

HAKU
Se separó de mí y nos quedamos mirando. Ella abrió la boca para hablar, negué con la cabeza.
-No, no digas nada. –la besé de nuevo cogiéndola de la cintura y tumbándola sobre la cama, posando mis manos en el colchón.
La besé con intensidad, sintiendo sus labios en contacto con los míos.

ECLIPSE
Haku volvió a besarme, y no solo eso, me tumbó sobre la cama colocándose él encima de mí.
No hice nada por impedirlo, nada de nada. Me agarré de la nuca y seguí besándole pegándole más a mí.
No podía describir lo que sentía en esos momentos, pero mi cuerpo estaba ardiendo y no dejaba de sentir escalofríos por todo mi cuerpo… la piel se me ponía de gallina… ¿¿qué cojones me hacía este hombre??

HAKU
Seguí besándola con intensidad, posé una de mis manos en su cuello sin dejar de mover mis labios. Hacía muchísimo tiempo que deseaba hacer este tipo de cosas con Asuka, pero ella siempre se había resistido y acababa largándose.
La miré, en esos momentos me olvidé de nuestras malditas diferencias y me dejé llevar, besándola con ímpetu.

ECLIPSE
Entrelacé mis dedos en su pelo cuando volvió a besarme de aquella manera. No podía pensar en otra cosa que en saborear sus labios y dejar que hiciese lo que quisiese conmigo… ¿es qué Haku me gustaba de verdad? Eso no me importaba nada en absoluto.
Encogí mis piernas rodeando su cintura con mis piernas. Mis ojos se encendieron y saqué mis colmillos, pero no porque tuviese sed, sino por la pura excitación.

HAKU
Llevé mi mano libre a uno de los muslos de Eclipse cuando rodeó mi cintura con sus piernas. La pasión que había entre los dos era enorme, podrían saltar chispas…
Me aventuré a deslizar la mano a lo largo del muslo hasta casi la nalga correspondiente a la pierna mientras seguía con nuestros labios en contacto.

ECLIPSE
Deslicé mis manos a lo largo de su espalda presionando la camisa y su piel con mis dedos. Este hombre me hacía perder la cabeza…
Nunca antes había estado con un chico y mucho menos en esta situación por lo que decidí vivirla sin poner barreras y dejarme llevar… como decía Luna: “¡Si la vida son dos días! ^^”
Me separé levemente para coger aire y le miré.
-Ten cuidado con… con la pierna derecha…- Sonreí colorada y sin soltarle.

HAKU
Bajé la mirada cuando dijo eso y aparté la mano levemente, no me había fijado de que podía haberla hecho daño…
Tragué saliva y volví a besarla, esta vez posando mi mano en la pierna buena. En esos momentos no quería nada de distracciones ni molestos comentarios, así que, por el bien de los demás, más les valía no entrar en la enfermería…

ECLIPSE
Sonreí y volví a besarle cuando él lo hizo y posó la mano en mi otra pierna. Se me erizó la piel cuando su mano fría se posó sobre mi piel cálida. Era un contraste que me gustaba mucho.
Me atreví a llevar mis manos hasta la corbata del uniforme de Haku. Deshice el nudo y se la quité dejándola a un lado mientras seguía saboreando sus labios. Acto seguido, llevé las manos hasta su camisa, la cual empecé a desabrochar con suavidad.

HAKU
Eclipse se deshizo de mi corbata y empezó a desabrochar mi camisa… ella ya estaba llegando a lo que no había conseguido en un año de relación…
Me separé levemente para mirarla. Agarré su cara entre mis manos mirándola fijamente. Sus colmillos sobresalían de entre sus labios, al igual que los míos, y sus ojos brillaban.
La besé de nuevo, esta vez más suavemente mientras introducía una de mis manos bajo la camiseta de su uniforme.

ECLIPSE
Agarré la camisa de Haku y me deshice de ella dejando su torso completamente desnudo. Dejé que la camisa cayese al suelo y posé mis manos en su cuello. Fui bajándolas por su clavícula hacia su pecho y seguí bajando hasta su abdomen… parecía de mármol, tan frío y duro…
Cogí aire y volví a besarle acariciando sus colmillos con mi lengua. Agarré la camiseta de mi uniforme y me la quité. Cogí aire de nuevo y le miré mordiéndome el labio.

HAKU
La miré de arriba abajo, era preciosa, sus curvas y su piel eran perfectas, y pensar que no la había visto nunca así…
Posé mis labios sobre su cuello y fui descendiendo a lo largo de su clavícula, dando pequeños besos mientras acariciaba su trasero redondeado y también perfecto…

ECLIPSE
Cerré los ojos y eché la cabeza hacia atrás jadeando cuando empezó a besarme por el cuello y fue descendiendo. Posé las manos en su nuca y presioné su cintura con mis muslos. El dolor de la pierna derecha desapareció en ese momento, o es que estaba tan centrada en Haku que me había olvidado de todo lo demás.
A medida que iba bajando noté que también lo hacía mi pantaloncito corto y la ropa interior al estar en contacto con sus pantalones. Me puse muy roja pero no hice nada por evitarlo… quería llegar hasta el final.

HAKU
Miré sus pechos, dios, tenía pechos, ¡tenía pechos! Y bien bonitos… suspiré con fuerza acercando mi rostro hacia ella y besé uno de sus pechos con suavidad. La confianza esa que estaba tomando con ella de repente, dejándonos llevar por un beso, no me pareció dentro de lo normal, pero a estas alturas… ¿qué más daba?
Mientras besaba con delicadeza uno de sus pechos, acaricié el otro con mi mano.

ECLIPSE
Abrí la boca y solté un gemido suave cuando me acarició los pechos.
¡Oh, Dios! Esto era lo mejor que me había pasado en la vida ¿y Luna todavía no lo había hecho? Y eso que solo era el comienzo.
Me mordí el labio y le agarré del pelo de la nuca con fuerza soltando otro pequeño gemido.

HAKU
A causa de la fuerza que usó para agarrarme del pelo supuse que aquello le había excitado…
De nuevo la besé subiendo mis labios por su torso hasta llegar de nuevo a su cuello, por el cual pasé detenidamente mi lengua.

ECLIPSE
Abrí los ojos sin dejar de jadear cuando me lamió. Deslicé mis manos por su espalda hasta la tira de su pantalón, el cual desabroché. Me puse muy roja cuando sentí aquella dureza entre sus piernas… joder… era impresionante.
Agarré la tira de mi pantaloncito cortó y me lo bajé retirándolo a un lado y quedándome tan solo con las braguitas…

HAKU
Dios… ella estaba dispuesta a llegar al final, no me lo podía creer… Jadeé cuando la vi quitarse el pantalón. Ya estaba excitado, pero aquello me estaba poniendo peor…
Miré todo su cuerpo semidesnudo y lo recorrí con mis manos, no podía aún imaginarme cómo habíamos llegado a esa situación, pero no quería que aquello acabase.

ECLIPSE
Se me erizó la piel de nuevo cuando me acarició todo el cuerpo con sus frías manos.
Le miré mientras me encargaba de quitarle los pantalones y los tiraba al suelo. Rodeé su cuello con mis brazos y le lamí los labios de manera sensual e intensa. Pegué mi torso totalmente al suyo haciendo que nuestras pelvis se tocasen también cosa que me hizo jadear.

HAKU
Cerré los ojos jadeando cuando noté el roce de nuestros sexos… La miré y la volví a besar ascendiendo mi mano de nuevo hacia uno de sus pechos mientras con la otra mano descendía por su vientre, sintiendo cómo lo encogía y su piel se ponía de gallina

ECLIPSE
Encogí el vientre y jadeé entre beso y beso. ¿Quién diría que alguna vez un vampiro y un licántropo llegarían hasta este extremo?
Encogí una de mis piernas contoneándome a causa de la excitación y rozando su cadera con la mía.
Cerré los ojos con fuerza agarrando su pelo entre mis dedos.

HAKU
Cerré los ojos, sólo quedaba el último paso por dar, y quería hacerlo con ella, no sabía por qué, pero presentí que aunque era muy precipitado no me iba a arrepentir.
Suspiré abriendo los ojos y poco a poco me bajé los calzoncillos dejándolos caer al mismo lado que estaba el resto de la ropa.

ECLIPSE
Le miré mientras se quitaba los calzoncillos. Le miré y de nuevo bajé la mirada y llevé mis manos hasta la tira de las braguitas. Las agarré con mis dedos y las fui retirando lentamente hasta dejarlas caer sobre el suelo. Miré de nuevo a Haku y esbocé media sonrisa sintiendo como mis ojos se encendían. Posé mis manos en su trasero y presioné su piel con mis dedos mientras volvía a besarle con bastante intensidad.

HAKU
Volví a besarla cuando ella lo hizo y acaricié su torso mientras me preparaba para, después de siglos esperando a mi compañera definitiva, por fin perder la virginidad, y era con Eclipse…
Suspiré intentando hacerlo bien a la primera y sin hacerla daño. Fui penetrando poco a poco hasta que llegué a la barrera de su virginidad y la miré, ¿estaría ella preparada?

ECLIPSE
Le miré y aparté el flequillo de delante de sus enormes ojos dorados.
-No tengas miedo… llevo mucho tiempo preparada…- Me mordí el labio y le agarré de la nuca contoneando la cadera y moviendo nuestras pelvis.
Jadeé y cerré los ojos sintiendo como penetraba… era una sensación muy placentera y excitante.


HAKU
Obedecí a lo que dijo y penetré del todo, atravesando esa barrera que me impedía hacerla mía. Esperé que no la hubiese dolido, ahora no podía parar. Empecé a hacer movimientos con mi cadera de arriba abajo, jadeando y gimiendo por el placer que sentía, al fin.

ECLIPSE
Solté un gemido cuando penetró del todo. Sentí un pequeño tirón en mi entrepierna, fue algo doloroso por lo que cerré los ojos con fuerza pero Haku siguió penetrando y moviéndose sustituyendo el leve dolor por el placer. Me relajé y acaricié su espalda con mis uñas gimiendo y jadeando simultáneamente.
Seguí sus movimientos de pelvis mientras penetraba. Sentí que el placer me llenaba de arriba abajo a medida que él aumentaba las penetraciones.

HAKU
No había sentido mayor placer en mi vida, hacer eso era como un frenesí, y creo que para ambos…
Nunca lo había hecho, pero supuse que era puro instinto el que los movimientos entre ella y yo quedasen tan marcados y fuesen tan placenteros. Gemí besando sus labios y acariciando su vientre y uno de sus pechos.

ECLIPSE
Gemí de nuevo agarrándome a su espalda con fuerza. Sentí que el placer subía a gran velocidad desde mi pelvis hasta mi garganta haciendo que tuviese el orgasmo.
¿¿Qué?? ¿¿Ya está?? No… era demasiado pronto…
Miré a Haku y negué.
-No… no pares…

HAKU
Me preocupé cuando noté que Eclipse ya terminaba, pero ella me pidió que siguiese… ¿Tan… tan bueno era? Madre mía… Cerré los ojos jadeando y la volví a besar con fuerza, buscando su lengua para poder juntarla con la mía. Nuestros colmillos se chocaron mientras la besaba, eso me excitaba más

ECLIPSE
Haku obedeció y siguió penetrando. No sabía lo que había pasado… había tenido un orgasmo antes de tiempo… ¿por qué? Pero aún me sentía excitada, se supone que cuando uno llegaba al orgasmo eso significaba que había llegado al climax, pero yo quería más.
Acaricié su lengua con la mía y agarré su labio inferior entre mis dientes tirando de ellos. Giré sobre la camilla y me coloqué encima de él sin dejar de moverme. Posé las manos a cada lado de su cabeza y gemí aumentando la velocidad de las penetraciones por puro instinto.

HAKU
Gemí cuando fue ella la que tomó las riendas, se movió más deprisa y yo pude agarrar sus muslos, por la parte de atrás, sin hacerla daño en la herida. Mis colmillos estaban en su tamaño más alargado por pura excitación, quería aprovecharlo…
Lamí de nuevo su cuello, justo donde segundos después clavé mis colmillos, atravesando su piel ardiente hasta llegar a la vena.

ECLIPSE
Abrí los ojos cuando me mordió en el cuello.
-…ah…- Cerré los ojos y posé mis manos tras su nuca sin dejar de moverme mientras me mordía. Le agarré fuertemente sintiendo la misma sensación anterior al tener el primer orgasmo. Cogí airé y dejé escapar otro orgasmo, pero aún así no deje de moverme… estaba claro, resultaba que era multi- orgásmica.

HAKU
Bebí de su sangre, sintiendo cómo ésta pasaba por mi garganta, era muy excitante… Sentí cómo todo lo que había dentro de mí quería salir, sentía que llegaba desde el estómago…
Tragué saliva sintiendo que llegaba al fin. Agarré fuerte su cintura y liberé el orgasmo, el gran orgasmo, pues llevaba esperándolo mucho tiempo…

ECLIPSE
Posé mis manos en su pecho y solté el orgasmo a la vez que él. Cerré los ojos con fuerza y cogí airé sintiendo como mi cuerpo se relajaba. Suspiré y le miré sin levantarme de encima de él. Me llevé una de mis manos al cuello, al lado donde Haku me había mordido.
No aparté la mirada de sus ojos mientras recuperaba el aliento.

HAKU
Ambos debíamos recuperarnos, estábamos cansados después de aquello. La miré a los ojos, que poco a poco se iban recuperando después de toda la excitación. Sonreí acariciando su cuello.
Tragué saliva y la agarré de la cintura haciendo que se tumbase sobre la camilla, cogí la sábana y tapé nuestros cuerpos con ella.
-No… no puedo creer lo que ha pasado.

ECLIPSE
Me tumbé boca arriba tapándome con la sábana hasta el pecho. Le miré y sonreí.
-La verdad es que yo tampoco, pero… a pasado… ya no hay vuelta atrás, ¿no?- Me mordí el labio y acaricié su barbilla con mis dedos.
-¿Qué haremos a partir de ahora? Por qué… supongo que esto será para ti tan solo… un polvo sin compromiso…

HAKU
Solté una risotada.
-Es mi primera vez, Eclipse… Ha sido más que un maldito polvo sin compromiso… -cogí la mano con la que me acariciaba la barbilla y la besé.
-Pero no sé qué vamos a hacer ahora… Ha sido tan precipitado…

ECLIPSE
Le miré y suspiré.
-Ya… pero no puedo pedirte que hagamos como si nada de esto hubiera pasado porque… ha significado mucho… muchísimo para mí…- Me puse roja mientras Haku jugueteaba con mi mano. -Me gustas mucho, Haku…

HAKU
Miré a Eclipse fijamente cuando dijo eso. Suspiré besando de nuevo su mano. Joder, era increíble el cómo me sentía.
-Quizá… eh… -la miré de nuevo.
-Podríamos intentar algo… Pero algo sin compromiso, ¿entiendes? Somos muy diferentes, y que esto lo hayamos hecho sin ningún reparo no quiere decir que siempre vaya a ser así. Me gustaría intentar algo… como… ¿un rollo? –alcé una ceja, no sabía si me había explicado bien.

ECLIPSE
Miré a Haku.
-¿Un rollo?- Alcé una ceja.
-¿Quieres decir que… cuando quieras me besas… o cualquier otra cosa?- Le miré de nuevo poniéndome roja de nuevo. Bajé la mirada pensándomelo… tal vez no estaría del todo mal.
-Me parece bien…

HAKU
Asentí.
-Es algo parecido a salir, pero no hay ningún tipo de compromiso. Si te gustase otro chico… más que yo… no podría replicarte nada si salieses con él… Somos algo como entre amigos y novios… Como amigos con derecho a roce pero… -me encogí de hombros.
-Creo que ya lo entiendes. –sonreí y la besé de nuevo, esta vez en los labios, cogiendo su barbilla.

ECLIPSE
Le miré agarrando su mano con suavidad.
-Si… lo entiendo.- Le miré a los ojos y suspiré. Me tumbé de lado y me acurruqué a su lado apoyando la frente en su pecho. Cerré los ojos tapándome bien con la sábana. Si ahora mismo entrase Jim se quedaría a cuadros…

HAKU
Miré la ropa del suelo y la metí bajo la camilla.
-Bueno… espero que nadie pase por aquí en toda la noche. –sonreí y posé mi mano en su espalda acomodándome para poder dormir de nuevo junto a ella.
Y pensar que todo esto había sido a raíz de un beso… ¿y si no me hubiese llamado o yo no hubiese entrado de nuevo?

ECLIPSE
Le miré mientras se acomodaba en la camilla. Suspiré y agarré las sábanas que me cubrían el cuerpo cerrando los ojos. Había dormido bastante tiempo y no me sentía cansada, pero parece que Haku si necesitaba dormir. Apoyé la frente en su hombro y mi mano en su pecho.
Al igual que él no podía creerme lo que había pasado, una día estás tirándote de las greñas y al día siguiente… estás desnuda junto a él en la misma cama…
¿Qué pasaría con nosotros dos a partir de ahora?

LUNA
Estaba tumbada sobre la cama junto a Taku, era la primera noche que dormíamos juntos… Hacía rato que nos habíamos vestido para irnos a dormir, pero ninguno de los dos tenía sueño. Suspiré y le miré mientras acariciaba su pelo con una mano.
-Dentro de muy poco nos iremos de fin de curso. –sonreí.
-Iremos a la playita y a un balneario.

TAKU
Estaba tumbado boca arriba en la cama de Luna con ella a mi lado. Como no tenía pijama tuve que quedarme en calzoncillos, cosa que a Luna no pareció molestarla.
Suspiré y asentí.
-Ya, aun que, lo veo una tontería porque si nosotros tenemos playa aquí no tengo ni idea de porque vamos a otra.- Me encogí de hombros.

LUNA
Me tumbé encima de él, posando mis manos en su pecho.
-Porque… nosotros estamos en el norte, y la playa a la que vamos está en el sur, donde hace más calorcito. Además, en el balneario hay sauna. –le besé.
-Masajista. –le volví a besar.
-Y podemos dormir juntos todos los días.

TAKU
La miré e hice una pedorreta con la boca.
-Ya ves tu, sauna y masajistas, eso lo puedo conseguir yo sin tener que irme al sur.- La miré de reojo posando mi nuca en mis manos. Me encogí de hombros.
-Y eso de estar juntos, podemos estar juntos aquí cuando nos de la gana, pero bueno…- Suspiré.
-Si tenemos que ir, pues, tenemos que ir…

LUNA
Puse morritos.
-¿Es que no te apetece ir? A mí me hacía ilusión irme de vacaciones contigo… -le besé en el cuello, a la altura de la mordedura que yo misma le había provocado.
-Yo sólo quiero estar contigo…

TAKU
-Ya, y yo también quiero estar contigo, pero me es indiferente ir a la playa o no.- Me encogí de hombros de nuevo. Posé mis manos en su espalda y la acaricié por encima de la camiseta del pijama.
Suspiré y cerré los ojos.

LUNA
Suspiré y apoyé la cabeza en su pecho acurrucándome, era hora de ir durmiéndose después del diíta que llevábamos.
Esperaba que Eclipse se pusiese bien pronto, temía mucho que pudiese marcarle esa plata, deberíamos deshacernos enseguida de ese cazador, antes de que hiciese daño a más gente.

TAKU
Abracé a Luna cuando se acurrucó junto a mí. Sonreí y la besé en la cabeza. Suspiré y agarré las sábanas para taparnos a los dos.
Era la primera vez que dormía junto a Luna y esperaba que no fuese la última. Me encantaba estar con ella, fuese donde fuese…
No terminaba el día cuando estaba pensando en que la vería al día siguiente… como era ^^


HAKU
Cuando me desperté era bastante temprano, aún quedaba una hora para el instituto y Eclipse no iría. Me froté los ojos suspirando cuando la vi dormida a mi lado, entonces lo recordé todo.
No pude evitar esbozar una sonrisa. Suspiré y aparté suavemente su brazo de encima de mí intentando no despertarla. Me vestí preparado para irme al instituto, prefería que nadie me viese salir de allí, que por cierto… no nos habría visto nadie… ¿verdad?
Me coloqué la corbata y miré a Eclipse. Me acerqué, me incliné y, mientras aún dormía, la besé en los labios.
Salí de allí cerrando la puerta sin hacer ruido.

RIKU
Salí de mi cuarto para prepararme para ir al instituto. Ahora me tocaba a mí ser el “Líder” ya que Jim se iba a ausentar todo el día de hoy… no me extrañaba, hasta los grandes líderes necesitaban descansar.
Suspiré y me froté la nuca mientras iba de camino al cuarto de baño, pero…
Fruncí el ceño cuando vi a Haku salir de la enfermería. ¿Qué hacía ese vampiro ahí tan temprano?
Bufé y me acerqué a él.
-Eh, vampiro ¿qué haces aquí? ¿No sabes que te está prohibida la entrada sin que Jim sepa nada?

HAKU
Puse los ojos en blanco, otra vez el pesado de Riku, ¿este tío no se cansaba nunca?
-A ver, Riku, vine ayer con vosotros, ¿recuerdas? Traje a Eclipse yo, me quedé con ella y he pasado aquí la noche, ¿qué es lo que aún no entiendes? –negué con la cabeza.
-¿Es qué estás celoso? ¿Te gusta Eclipse?

RIKU
Le miré y di un paso hacia delante para encararme.
-No me gustas nada, vampiro y que hayas pasado la noche aquí con Eclipse me parece muy extraño.- Entrecerré los ojos.
-¿Y qué pasa si estoy celoso y resulta que si que me gusta Eclipse y quisiera que fuese mi compañera para toda la eternidad? ¿Me lo impedirías tú?

HAKU
Alcé las cejas.
-Pues tal y como lo has dicho me parecería bastante extraño que fuese verdad, sinceramente, y más si me lo dices a mí directamente. Si te gusta Eclipse, díselo, pero me parece que por el momento al menos quiere estar conmigo. –di un paso a un lado para poder marcharme.
-Y me da igual si no te gusto, no me interesa, ¿sabes?

RIKU
Le agarré del hombro evitando que se marchase.
-Espera, ¿cómo que quieres estar contigo? ¿Qué la has hecho estando en la enfermería?- Solté un gruñido.
-Cómo la hayas tocado te mataré…- No podía ser verdad que Eclipse quisiese estar con un vampiro apestoso como este, según tenía entendido ella los detestaba.

HAKU
Aparté su mano cuando me agarró enseñando mis colmillos en señal de defensa.
-No me toques. –retrocedí un paso.
-Lo que haya hecho es tan sólo asunto mío y de Eclipse, no tengo por qué hablarte a ti sobre ello, ¿entendido? Y no se te ocurra amenazarme, Jim está de acuerdo con la amistad entre los dos clanes y si estoy con Eclipse él dará el visto bueno, así que más te vale no ponerte contra mí.

RIKU
Fruncí el ceño con fuerza cuando me enseñó los colmillos en señal de amenaza. Los míos también estaban desplegados. Gruñí de nuevo y aparté la mano para dejar que se marchase.
-Jim está ausente, así que, a partir de hoy tomo yo el mando.- Fruncí el ceño de nuevo.
-No quiero verte por aquí, ¿me has oído? No quiero que veas a Eclipse mientras estoy al mando, no pongas un pie sobre esta Mansión o te decapitaré ¿me has entendido? Olvídate de ella.

HAKU
Fruncí el ceño y volví a enseñarle mis colmillos.
-¿Tú quién te crees que eres para prohibirme nada a mí, eh? ¿Crees que puedes interferir en lo que Eclipse quiera o qué? Ella me dijo anoche claramente que le gusto y quiere estar conmigo, así que creo que deberías respetar su decisión, ¿no? –le miré con mis ojos brillantes, ese tío me estaba cabreando y provocando, no quería armar una en la casa de Jim.

RIKU
Gruñí.
-Por si no lo sabías soy el que está al cargo de las gemelas, yo las protejo y las cuido. Las protejo de gente como tú, de animales salvajes como los vampiros. No vuelvas a esta Mansión hasta que Jim esté recuperado y si es verdad que te importa tanto Eclipse mantente alejado de ella por que, por si no te acuerdas ha sido una de tu Clan la que ha provocado que ella esté de nuevo en la enfermería en ese estado.-Mantuve la mirada sin dejar de gruñir.

ECLIPSE
Me desperté debido a unos murmullos. Las voces me parecieron ser las de Riku y Haku. Abrí los ojos y vi que Haku ya no estaba en la cama, y tampoco su ropa. Suspiré y me levanté de la camilla cogiendo una bata que estaba colgada en el perchero del cuarto. Abrí la puerta y asomé la cabeza. Efectivamente, eran Haku y Riku… parecía que estaban discutiendo.
Escuché las últimas palabras de Riku… ¿qué estaba pasando?
-Riku… ¿qué pasa?- Me acerqué y les miré a los dos preocupada…

HAKU
Bajé la mirada cuando dijo lo de Asuka. No había sido mi culpa que ella fuese así, joder. Miré a Eclipse cuando abrió la puerta.
-Riku cree que soy un peligro para ti, me prohíbe volver aquí hasta que Jim vuelva al mando. –retrocedí alejándome de él.

ECLIPSE
Miré a Riku y después a Haku. No lo entendía ¿qué le pasaba a Riku con Haku? Es verdad que eran de distintas razas, pero… Jim había dejado claro que no debía haber rivalidad entre nosotros pero al parecer Riku no…
Miré a Riku.
-Ya…- Bajé la cabeza y suspiré.
-Pues no te preocupes, Riku… Haku no es ningún peligro para mí ni para nadie y Jim deja que, tanto él como Taku vengan a la Mansión, así que… no podrás hacer nada por evitarlo…

RIKU
Miré a Eclipse y suspiré.
-¿Sabes? Intento protegerte y tú no haces más que ponerte en peligro…- Suspiré de nuevo.
-Haz lo que quieras, total, yo no pinto nada aquí.- Miré al vampiro de nuevo antes de marcharme por el pasillo… como le odiaba…

HAKU
Suspiré intentando calmarme. Mis ojos volvieron a su estado normal, pero mis colmillos aún seguían alerta.
-Siento que te hayamos despertado, yo iba a irme hacia el instituto, pero creo que Riku me odia bastante. –me crucé de brazos, dudaba mucho que lo que había dicho sobre lo que podía sentir por Eclipse fuese verdad.

ECLIPSE
Miré Riku mientras se marchaba y luego a Haku. Suspiré y bajé la cabeza.
-No creo que te odie… Riku es bueno, lo único que le pasa es que… es muy súper protector, tan solo es eso.- Le miré de nuevo tapándome bien con la bata.
-Sabes que eres bien recibido aquí… no solo tú, también Taku…- Me puse algo roja.
-Bueno… creo que será mejor que vuelva a la enfermería, aún tengo la pierna entumecida…

HAKU
Asentí.
-De acuerdo, yo tengo que ir a clase. –me acerqué, ahora al menos estaba despierta. La cogí de la barbilla y la besé en los labios.
-Cuídate. –sonreí y di media vuelta para buscar las escaleras.

ECLIPSE
Me puse colorada de nuevo cuando me besó para despedirse. Asentí y le miré mientras se marchaba.
-Claro… me cuidaré…- Bajé la mirada de nuevo y volví a la enfermería después de que Haku se marchase. ¿Qué había pasado entre Riku y Haku? ¿Por qué se habían peleado?

HAKU
Salí de la mansión, empezaba a odiar a Riku más que a cualquier otro lobo, ¿por qué tenía que meterse donde no le llamaban?
Me puse a pensar qué tipo de sanción se había llevado Asuka por parte de papá, aunque, conociéndole, poca cosa sería…
Me fui hacia el instituto, aunque aún quedaba largo rato para que empezasen las clases.

TAKU
Me desperté y miré a Luna que seguía dormida encima de mí. Sonreí y miré la hora.
Suspiré y acaricié el cuello de Luna con mis dedos.
-Luna… princesita de cuento, creo que es hora de ir a clase.- Me senté sobre la cama colocando a mi Luna entre mis brazos como si fuese un bebé.

LUNA
Ronroneé como si fuese un gatito cuando Taku intentó despertarme.
-¿Ya es Navidad? –me encogí en su pecho.
-Hoy no quiero ir a clase, mami… -me abracé a su cuello oliendo su aroma. Antes me parecía repugnante, pero ahora me encantaba… qué extraño.

TAKU
Solté una risotada y la besé en el cuello y en el hombro.
-Vamos, señorita, arriba o te dejaré sin chuches, tú verás.- Me reí de nuevo y seguí dándola besos por el hombro.
-Ñam, ñam, que rica estás.- La pegué un pequeño muerdo en el hombro sin hacerla daño.

LUNA
Me reí y me senté sobre sus piernas frotándome un ojo.
-¿Por quéeeee? –me desperecé y le miré.
-Pero bueno, ¿qué haces tú en mi cama, eh? Serás salido, meterte en la cama de una chica indefensa mientras duerme… -le di un leve empujón y me levanté de la cama.

TAKU
Me reí y me tumbé en la cama cuando me empujó.
-Si, si, chica indefensa dice, Ja-Ja.- La miré y me senté de nuevo. Me acerqué a su cuello y atrapé entre mis labios su suave piel.
-Uy, ni te imaginas las guarradas que te he hecho mientras dormías.

LUNA
Sonreí mordiéndome el labio cuando me agarró.
-Sí que me lo imagino, no soy tan inocente como tú y todos os pensáis, ¿sabes? –sonreí y le miré de reojo.
-Así que cuidadito con esta chica. –alcé las cejas y me reí mientras alcanzaba mi uniforme para ponérmelo.

TAKU
La miré y me reí.
-Uuuh, eso ha sonado a amenaza, así que, me andaré con mucho cuidado.- Me levanté de la cama y me coloqué bien el calzoncillo ya que se me había medio bajado por culpa de las sábanas. Miré a Luna y esbocé media sonrisa.
-No me mires el culito, ¿eh?

LUNA
Sonreí y me mordí el labio.
-Tú si que no sabes la de cosas que te he hecho mientras dormíamos. –me reí mientras me deshacía de la camiseta del pijama dándole la espalda, ya que no llevaba nada debajo.
-Me he viciado a contemplarte y… bueno… -carraspeé mientras me ponía la camisa del uniforme.

TAKU
Me reí y la miré de reojo mientras me ponía los pantalones de mi uniforme.
-Si, seguro que si.- me reí de nuevo.
-No sé porqué será, pero no me lo creo.- Negué con la cabeza y me puse la camisa y busqué mi corbata por el suelo.
-Yo si que me atrevería ha hacerte cosas, pero tú no me dejas u.u – Cerré los ojos y me abroché la camisa.

LUNA
Cogí la corbata cuando él estuvo a punto de adelantarse y jugueteé con ella girándola.
-¿En qué momento no te he dejado? Lo único que no te he dejado ha sido ver mis braguitas. –lancé la corbata por detrás de su cuello y lo atraje hasta mí, pegando mi cuerpo al suyo por completo.
-Esta noche me he viciado a contarte los abdominales mientras tú roncabas. –tiré de la corbata haciendo que se acercase y le besé con pasión.

TAKU
La miré y me reí.
-¿Cómo que “en que momento no me he dejado”? Pues claro que no te has dejado, anoche cuando me mordiste y te pusiste cachonda no me dejaste ayudarte. Seguro que habrías disfrutado de lo lindo si me hubieses dejado hacerte mil perrerías.- La miré y alcé las cejas separándome y anudándome la corbata.
-Pero, tú te lo perdiste.

LUNA
Le miré negando con la cabeza.
-Mil perrerías… -solté una risotada y me bajé los pantalones del pijama dejando que viese al fin mis braguitas, que no sé qué las veía de sexys.
-¿Me quieres hacer mil perrerías? –me subí levemente la camisa, insinuándome.

TAKU
La miré cuando se bajó los pantalones y se me insinuó de aquella manera.
Tan rápido como pude, me giré, la agarré por los hombros y la pegué a la pared agarrándola de las muñecas. La miré con mis colmillos desplegados y mis ojos brillantes. La miré de manera penetrante acercándome mucho a su rostro.
-No insinúes si no piensas hacer
nada.

LUNA
Respiré fuerte cuando me empotró contra la pared de esa manera tan brusca y amenazó con sus colmillos en mi cuello.
-No he insinuado porque no piense hacer nada… -tragué saliva cerrando los ojos entregándome a él, dejando que hiciese lo que quisiese hacer conmigo.
Mi corazón latía deprisa y la vena de mi cuello palpitaba.

TAKU
La miré de reojo y acerqué mis colmillos a su cuello rozándola la piel. Cerré los ojos y deposité un beso en esa zona del cuello soltándola después.
La miré y negué con la cabeza.
-No te entregues si no estás preparada.- La revolví el pelo de la cabeza y me terminé de vestir.

LUNA
Dejé caer los hombros cuando me soltó.
-¿Por qué me tratas como a una niña, Taku? –le miré, después de revolverme el pelo me había recordado a Jim cuando intentaba animarme, es como si fuese una niña pequeña…
-Es igual, déjalo… -me puse la falda y acto seguido me até el lazo del uniforme.

TAKU
La miré y alcé las cejas.
-¿Qué? Yo no te he tratado en ningún momento como una niña, bueno, es verdad que eres más infantil que tu hermana, pero eso no significa que te esté tratando como a una niña.- Suspiré y negué con la cabeza.
-Si he hecho eso es para que te des cuenta de que en realidad no estás preparada para dar un paso más en nuestra relación, y ya no me refiero al sexo en si, me refiero a otras cosas más avanzadas, más atrevidas para nosotros.- Me crucé de brazos y la miré.

LUNA
Me giré para mirarle.
-¿A qué te refieres con eso? ¿Crees que no quiero hacer absolutamente nada relacionado con el sexo contigo? –bajé la mirada.
-Si estaba tan ilusionada por las vacaciones era porque pensé que sería un buen lugar para… entregarme a ti por primera vez… -me sonrojé levemente y desvié la mirada.
-No sé, quizá voy demasiado lenta para ti.

TAKU
La miré de reojo y suspiré.
-La cuestión no es que seas lenta, Luna, solo quiero que estés preparada. Te insinúas pero en realidad no piensas en llegar hasta el final, es a lo que me refiero.- La miré y suspiré de nuevo.
-Déjalo, Luna, es una tontería…-Negué con la cabeza.
-Vamos, tenemos que ir a clase…- Me giré y abrí la puerta para salir.

LUNA
Me acerqué a él y le abracé por detrás.
-Yo quiero hacerlo contigo, Taku… Lo que pasa es que ayer me pillaste de sorpresa y bueno… -apoyé la cabeza en su espalda.
-Quiero intentarlo, quiero que me des una oportunidad. –cerré los ojos.

TAKU
Cerré los ojos y suspiré.
-Luna, no tienes que forzarte a nada, si no quieres o no te sientes preparada no te obligues… todo vendrá en su debido tiempo.- Bajé la cabeza aún con los ojos cerrados.
-No puedo obligarte, lo único que debo hacer es esperar por ti…

LUNA
Negué con la cabeza.
-Mientras me duchaba… me estaba arrepintiendo de no haberte hecho caso sólo por pensar que era ir deprisa… No me siento forzada, estoy segura si lo hago contigo. –alcé la cabeza, le giré apoyando su espalda en la pared y le besé de nuevo en los labios.

TAKU
Luna me besó haciendo que apoyase la espalda en la pared. Posé mis manos en su cuello y me agaché un poco, ya que yo era mucho más alto que ella. Me separé levemente y la miré sin apartar las manos de su cuello.
-Tenemos que ir a clase…- Aparté mis manos con suavidad de su cuello y suspiré.

LUNA
Desvié la mirada y luego miré al suelo. Me giré y me agaché para coger mi mochila. Fui una estúpida por pensar que íbamos deprisa. Si podíamos, podríamos haberlo hecho, aunque llevásemos tres días saliendo, estaba preparada, ¿por qué tenía que pensar en un cuento de hadas?
Me levanté cargando la mochila a mi espalda.
-Vámonos.

TAKU
La miré mientras salía, suspiré y la seguí cerrando la puerta de su cuarto.
Tal vez Luna tuviese razón y yo iba muy deprisa, ella prefería que todo fuese más como los cuentos de hadas… el príncipe azul que la trata como una reina…
¿Cómo cojones pensaba en hacer el amor con ella? ¿Tan pronto? Era un estúpido por pensar eso, pero… sentía que Luna era la ideal, la perfecta para ello… quería compartirlo con ella lo más temprano posible, pero… al parecer ella no estaba muy dispuesta, y lo comprendía ¿qué le iba ha hacer?

martes, 19 de octubre de 2010

Capítulo 5 - Maldito orgullo ¬¬

LUNA
Me giré y frené haciendo que mis patas derrapasen por la tierra seca que pisaba.
-(¿Pero estás loca? ¿Crees que te voy a dejar a ti aquí sola con ese cazador? No pienso huir mientras tú luchas.) –la miré, estaba mirando en otra dirección, donde dirigí mi mirada. Allí estaba…
Miré a Eclipse y salté sobre ella haciéndola volcar justo cuando una bala sobrevoló por encima de las dos.
-(¡No te quedes aquí parada! ¡Tendremos que hacer algo! Si luchamos, lo haremos las dos.) –me erguí gruñendo al cazador. Él nos había visto, pero ahora nosotras a él también, por lo que estábamos los dos en peligro, y Eclipse estaba herida…
Posicioné mis patas frente a mí gruñendo mientras mi pelaje se erizaba. Aullé.

ECLIPSE
Me levanté y posé las patas sobre la tierra firmemente. Miré la herida de mi pata derecha, salí una especie de humillo plateado de ella…
-(Plata…)- Miré a Luna.
-(Luna… ese cazador no es como los demás, utiliza plata, es un caza-vampiros… no puedo dejar que luches, eres muy débil y te cansarás en seguida, no puedo consentir que te hagan daño)- Me puse frente a ella de cara al cazador que empezó a cargar el arma.
-(Ocúltate)- Gruñí dispuesta a salir corriendo a por ese cabrón.

LUNA
Fruncí el ceño gruñendo con intensidad, ese tío intentaba matarnos a las dos por ser licántropos, encima iba armado con plata, era muy peligroso.
-(No, por nada del mundo puedo dejarte aquí sola, y menos herida de plata. Podemos confundirle corriendo hacia lados distintos, mientras persigue a una la otra podrá atacarle por detrás, y no me pidas que me oculte, porque aparte de que no puedo hacerlo, no lo haré.) –la miré, aunque sin dejar de amenazar al cazador, estaba dispuesto a acabar con nosotras.

ECLIPSE
Suspiré y miré a Luna.
-(Está bien, tú serás el cebo, yo me encargaré de atacarle… si las cosas no salen bien, hazme caso y lárgate de aquí cagando leches, ¿entendido?)- Miré de nuevo al cazador.
-(Está bien… vamos)- Aullé con furia y eché a correr a gran velocidad entre los árboles. Si el plan salía bien, tal vez tendríamos una oportunidad para sobrevivir.

JASON
Desde muy pequeño me habían adiestrado para acabar con aquellas criaturas que se creen parte de la mitología pero que en realidad existen. Tenía que borrarlas del mapa y había viajado de aquí para allá aniquilando esas formas de vidas…
Ahora me encontraba en Japón, uno de los países más plagados del mundo, pero habían tenido suerte, pues yo estaba aquí.
Guardé mi rifle cuando las dos lobas vinieron hacia mí con la intención de atacarme. Desenfundé mi gran y fiel espada Calavera, hecha de plata al cien por cien, y las amenacé con ella. Si alguna osaba acercarse probaría el filo de mi espada.

LUNA
Maldita sea, tenía una espada hecha totalmente de plata, si esa espada nos atravesaba no sobreviviríamos…
Corrí hacia él y me desvié del camino para que me siguiese, intentando hacerle ver que estaba huyendo. Miré atrás, tenía que seguirme, pero a cierta distancia, tampoco quería acabar muerta en el intento de despistarle.

JASON
Miré a la loba de color canela que intentó escapar de mí. Fruncí el ceño y eché a correr detrás de ella a gran velocidad, si pensaban que era un simple humano iban listas. Agarré el pomo de mi espada con una mano y corrí de tal manera que mis pies a penas rozaban el suelo.
Cuando la tuve a mi alcance, agarré mi espada con la dos manos y la lancé hacía el lomo de la loba soltando un grito de guerra, pero en esos momentos la loba blanca se abalanzó sobre mí con la intención de morderme el brazo. Esbocé media sonrisa… sabía que harían algo así. Frené en seco y volví mi espada hacia la loba que caía sobre mí y la corté en el hocico con mi espada haciéndola caer al suelo.
-Tsk… si pensabais que me iba a despistar, vais muy equivocadas, lobas.- Miré a la lobita canela por el rabillo del ojo. Giré la cabeza y miré a la blanca que intentaba levantarse echando humo plateado por el corte del hocico.
-¿Te duele, verdad?- Sonreí.

ECLIPSE
Caí al suelo cuando el filo de su espada me rajó en la cara. Como escocía, joder… Cerré los ojos con fuerza y me levanté como pude… la herida de la pata aún me seguía doliendo a horrores…
No podía creerme que aquel simple humano tuviese tanta fuerza y tantos reflejos… no era normal… debía tener algo…
Gruñí con fuerza enseñando todos mis dientes y ericé mi pelaje inclinando la cabeza en señal de ataque.


LUNA
No, nos había pillado. Me giré cuando atacó a Eclipse, hiriéndola en el hocico.
-(¡No! Eclipse, retrocede.) –gruñí al cazador, había descubierto el plan y encima Eclipse había salido herida, tenía que hacer algo si quería reducirle al menos.
Corrí hacia él, esquivando su espada como podía, aunque no me dejaba acercarme a él, me situé delante de Eclipse gruñendo con fuerza.
-(¿Qué hacemos ahora? Estás herida, no podrás huir.)

ECLIPSE
No aparté la mirada de aquel cazador ni un minuto. Intentaba buscar algún punto débil, algo que me ayudase a averiguar donde atacar…
Gruñí sintiendo como mis fuerzas iban disminuyendo por culpa de la pata… si seguía así no podré mantener mi forma lupina por más tiempo…
-(No sé que hacer, Luna… no tengo ni idea…)

TAKU
Me había levantado con ganas de ver a Luna… ¿qué demonios? Iría a ver a mi Luna ^^
Me vestí y salí tan contento en dirección a la Mansión de Jim… suponía que no me dirían nada por estar allí…
No tardé mucho en llegar, las Mansiones no estaban muy lejos las unas de las otras.
Subí las escaleras y me preparé para llamar a la puerta, pero en ese momento percibí el olor de Luna no dentro de la casa, sino, en el bosque.
Alcé las cejas… suponía que estaba cazando. Me adentré en el bosque y seguí su olor para poder guiarme y así encontrarla…
A medida que iba avanzando, el olor de Luna se mezclaba con otros dos más… uno era el de su hermana Eclipse y el otro… el otro…
Abrí los ojos ampliamente cuando escuché un disparo y a continuación un gemido de dolor…
-Mierda… ¡Luna!- Eché a correr en dirección al disparo. Cuando llegué allí, vi a dos lobos enormes, uno blanco y el otro canela. El lobo de color canela echó a correr hacia el bosque seguido de un tío con gabardina roja y armado con una espada de plata.
-Joder…- El lobo blanco echó a correr detrás de aquel tipo, así que decidí seguirles.
Me subí encima de un árbol y fui corriendo de rama en rama siguiendo al lobo blanco de cerca… el cual me resultó familiar. Tenía los ojos rojizos y marcas rojas sobre la piel como las de Luna o Eclipse, bueno, como las de cualquier licántropo…
Entonces lo comprendí, esas lobas eran Luna y Eclipse. Sus olores eran mucho más potentes ahora que estaban en su forma lupina. Luna era la loba canela y Eclipse la blanca… la cual estaba herida…
Miré al tipo armado con la espada… ese era un caza-vampiros.
Fruncí el ceño y bufé sintiendo como mis ojos centelleaban. Salté sobre el suelo justo cuando el caza-vampiros empuñaba su espada y la lanzaba contra el cuerpo de Luna. Me puse entre medias y agarré el filo de la espada con mis manos bufando y enseñando mis colmillos. Hice fuerza y le arrebaté la espada. A continuación golpeé al caza-vampiros lanzándolo a cinco metros de distancia de donde estábamos nosotros. Tiré la espada al suelo y me giré para mirar a Luna.
Suspiré y la miré bien… era preciosa… más alta que yo, pero muy hermosa.
-¿Estás bien?- No tenía ni idea de si me entendería, pero aún así pregunté.

LUNA
Taku estaba allí, ahora él también estaba en peligro…
Negué con la cabeza empujándole con ella.
-(No, Taku, vete, lárgate, estás en peligro, este tío va armado hasta las cejas). –le miré, al ser humano, supuestamente al menos, le costaría más levantarse después del golpe.
-(Huye.) –gruñí y corrí hacia el cazador, al cual pude pillar, y encerré su brazo izquierdo entre mis fauces, apretando los colmillos con fuerza, sintiendo la sangre fluir en mi boca.
-(¡Ya le tengo! ¡Taku, llévate a Eclipse!)

JASON
La loba canela se acercó a mí y aprovechó que estaba en el suelo para morderme. Fruncí el ceño y la asesté una fuerte patada en la cara apartándola de mí.
-¡Quita, sucia perra!- Volví a golpearla en la cabeza con el pie haciendo que retrocediese de nuevo. Mi espada estaba fuera de mi alcance y ya no me quedaban balas de plata… maldición…
Me levanté del suelo y decidí marcharme de allí, estaba en desventaja y no podría luchar contra ellos sin mis armas.
Eché a correr y me alejé de ellos aprovechando que estaban distraídos con la loba herida.

LUNA
Jadeé cuando el cazador salió huyendo, por suerte… Jadeé con fuerza, me sentía muy cansada después de todo eso…
Me acerqué a Eclipse y miré su herida de la pata, no me gustaba nada.
-(Eclipse, transfórmate, tenemos que volver a casa y curarte, la plata es horrible...) –tragué saliva y yo también empecé a volver a mi forma humana, quedando de rodillas en el suelo respirando fuerte. Me llevé la mano a la frente y miré a Taku.
-¿Estás bien?

TAKU
Miré a las hermanas y suspiré.
-¿¿Qué si estoy bien?? Yo estoy cojonudo, las que estáis hechas una mierda sois vosotras.- Miré a Eclipse, era la que tenía peor aspecto.
Giré la cabeza cuando percibí el olor de Jim… seguro que lo había oído todo…
-Bueno… parece que ya está todo arreglado.

JIM
Había escuchado mucho alboroto en el bosque, disparos, aullidos… no me olía muy bien. Salí de la Mansión seguido de Riku y un par de lobos más. Corrimos por el bosque hasta que pude percibir el olor de Eclipse y Luna junto con el de Taku… ¿Qué hacía Taku en nuestra parte del bosque? Esperaba que por su propio bien no tuviese nada que ver con los disparos ni los aullidos de dolor.
Cuando llegué vi a Eclipse en su forma lobuna y a Luna arrodillada en el suelo desnuda, había vuelto a su forma humana. Me acerqué a ella y la tapé con mi chaqueta.
-¿Qué ha pasado aquí?- Miré a Eclipse… estaba muy herida. Giré rápidamente la cabeza hacia el vampiro y le miré frunciendo el ceño.
-¡¿Has tenido algo que ver en esto, Taku?!

TAKU
Miré a Jim y negué frunciendo el ceño.
-¿Qué? No, por Dios, no las he hecho nada, ha sido un caza-vampiros, ¿es que no le hueles? Aún preside su olor…- Suspiré… ahora me echarían la culpa a mí… genial.
Miré a Luna y me froté la nuca.
-Solo venia a buscar a Luna…

JIM
La verdad es que si que había un olor extraño en el ambiente… pero debía ser que entre el olor de la sangre de Eclipse, el de Luna y el del vampiro, no lo había reconocido.
-¿Caza-vampiros?- Miré a Luna y después a Eclipse. Sus heridas eran muy extrañas y de ellas salía un humillo plateado…
Suspiré y miré a Luna.
-¿Por qué no me has avisado?

LUNA
Me tapé con la chaqueta de Jim y le miré cuando me preguntó.
-He aullado, pero tampoco quería que vinieseis, ese cazador estaba muy preparado y era muy listo, seguro que descubriría la Mansión… Lo siento… -me levanté suspirando abrigándome bien con la chaqueta y me acerqué a Eclipse, la acaricié el lomo.
-Tata… -la abracé por el cuello.
-Lo siento… no quería que te hiriesen… -le besé en el cuello.

ECLIPSE
Miré a Luna cuando se acercó y me abrazó por el cuello. Cerré los ojos con fuerza cuando sentí que la herida del hocico me escocía… pero no hice ningún ruido para que ella no se asustase.
-(Estoy bien, tranquila)- Volví a mi forma humana cayendo de rodillas sobre la tierra. Me ardía el muslo derecho con mucha intensidad. Abrí los ojos y me miré la pierna. La tenía muy mal… la plata se estaba extendiendo por todo el muslo… me había desatendido de ella mucho rato. Sentí que la cara también me ardía, pero no era tanto como la pierna.
Respiré con fuerza y miré a Luna. Sonreí forzosamente.
-No te preocupes… esto no es nada…- Cerré los ojos y apoyé la frente en su hombro. Estaba agotada.

JIM
Me acerqué a Eclipse una vez volvió a su forma humana. La cogí en brazos y me levanté. Eclipse no estaba incondiciones para andar por si sola.
Miré a mis hombres.
-Volvamos a casa…- Empecé a andar y miré a Taku.
-Ya puedes volver a casa, Taku… gracias por la ayuda.- Reanudé la marcha y miré a Luna.
-Vámonos, Luna.

LUNA
Miré a Taku cuando Jim dijo que volvíamos a casa.
-Nos veremos más tarde… -me acerqué y le di un beso en la mejilla, volví con los demás y seguí a Jim cerca de Riku, Taku ahora se sentiría mal porque Jim le había culpado a él quizás…
Suspiré, me sentía muy cansada, pero podía volver sola a casa, tenía que cuidar de Eclipse…

TAKU
Miré a Luna cuando se marchó con su manada… yo no pintaba nada ahí y encima Jim había insinuado que yo tenía la culpa…
Bajé la cabeza y miré al suelo mientras el olor de Luna desaparecía de aquel lugar. Dirigí mi mirada hacia el camino por donde se había marchado el caza-vampiros…
Ahora que sabía que existíamos, no pararía hasta acabar con nosotros… deberíamos andar con pies de plomo para no volver a toparnos con él.
Me giré y salí del bosque dirigiéndome a mi Mansión… debía contarle esto a papá, era algo que nos afectaba a todos.

LUNA
Seguimos caminando hasta llegar a la Mansión. Una preciosa mañana se había convertido en una pesadilla. La herida de Eclipse se había extendido por el muslo y no sabía si llegaría a extenderse más, no me gustaba nada, la plata podría llegar a matarla…
Sentí que mis ojos se humedecían, ¿y si no se ponía bien? Cerré los ojos con fuerza.
-Por favor, decidme que se puede curar…

JIM
Hice que Riku se llevase a Eclipse a la enfermería para que la curasen. Por suerte teníamos un antisuero para la plata, efectivo y muy rápido.
Miré a Luna y sonreí posando mi mano en su hombro.
-Pues claro que se curará, la inyectaremos el suero y mañana estará bien.- Asentí.
-Ve con ella si quieres.- La acaricié la mejilla. Luna estaba pasándolo muy mal…
Suspiré y me rasqué la frente. Me sentía mal por haber juzgado así a Taku cuando él no tenía culpa de nada…
No era bastante con los asesinatos del licántropo desconocido que también nos acechaba un caza-vampiros… estupendo, ahora debía reforzar la seguridad del bosque y para eso debía hablarlo con Ichiru.

LUNA
Pasé a la enfermería, donde estaban curando a Eclipse la fea herida de la pierna. Jim dijo que se pondría bien… Cerré los ojos y esperé un poco a calmarme para entrar con Eclipse, si veía que estaba así se preocuparía. Me acerqué y me quedé cerca de la camilla, pero a una distancia prudente para no molestar a la chica que la estaba curando.
Seguro que la dolía a horrores…

TAKU
Llegué a casa algo agitado. Entré en la Mansión y suspiré cerrando la puerta. Debía hablar con mi padre para poder explicarle lo que había pasado. Me dirigí a su despacho y abrí la puerta. Estaba reunido con los jefes de otros clanes, pero esto era demasiado importante como para dejarlo pasar. Entré y me acerqué a mi padre.
-Papá… tenemos que hablar de algo y es urgente.- Dije cerca de su oído, no era momento de alarmar a nadie.

ICHIRU
Estaba reunido con los jefes de clanes vecinos cuando mi hijo Taku entró de aquella manera. Le miré… parecía muy asustado.
Suspiré cuando dijo que debía hablar conmigo y que era muy urgente. Por la cara que traía se notaba que si que era urgente de verdad. Miré a mis acompañantes e incliné la cabeza en señal de respeto.
-Disculpadme, debo hablar con mi hijo de un asunto, Por favor, no se molesten en esperarme, se que tienen asuntos que atender, así que, si lo prefieren, pueden marcharse y ya les llamaré para concertar una cita.- Lo jefes se levantaron y empezaron a salir uno a unos inclinándome la cabeza. Miré a Taku cuando se marcharon finalmente.
-Bien, dime que es eso tan urgente.

TAKU
Miré a mi padre y suspiré.
-Verás, fui a la Mansión de Jim para buscar a Luna, pero resulta que allí no estaba, la fui a buscar el bosque y me encontré con Luna y con su hermana luchando con… con un cazador, papá… un cazador de vampiros… Eclipse está mal herida, y bueno, por suerte Luna está bien… pensé que sería lo más correcto decírtelo a ti.- Suspiré y me rasqué la nuca.
-Ya sé que no debería haber ido, pero…- Me encogí de hombros.

ICHIRU
Miré a Taku cuando dijo lo del cazador de vampiros. Hacía siglos que no veíamos a ninguno, pero… al parecer habían vuelto y nos habían encontrado…
Suspiré y asentí.
-Está bien, Taku, gracias por avisarme, en serio, y no te preocupes por lo de ir a la Mansión… a Jim no le molesta, seguro…- Asentí y recogí mis papeles.
-Creo que iré a ver a Jim, necesitamos hablar de esto. No salgáis de casa, ¿entendido?- Cogí mis papeles y salí del despacho.

TAKU
Miré a papá mientras salía y asentí.
-Entendido.- Le seguí y cerré la puerta. Subí las escaleras mientras mi padre se marchaba a la Mansión de Jim. Tendrían que ocuparse de esto ellos solos. Eran los jefes y nosotros no éramos nadie para decidir, solo ellos sabían que era lo mejor.
Suspiré y me dirigí a mi cuarto, tal vez en Internet encontraba algo sobre cazadores de vampiros.

LUNA
Ya habían curado a Eclipse, pero necesitaba un par de días para recuperarse. Estaba sentada a su lado, con la cabeza apoyada en su vientre y acariciándola el brazo, no quería separarme de ella.
Cerré los ojos.
-¿Cómo te encuentras?

JIM
Entré en la enfermería y miré a Luna cuando preguntó a Eclipse que tal se encontraba. Sonreí y posé la mano en la cabeza de la cachorrilla.
-No creo que te conteste, está frita.- Señalé a Eclipse con la cabeza. El suero estaba haciendo efecto y la había dejado sedada por completo.
-Creo que se encuentra bien, y mañana mejor.

LUNA
Miré a Eclipse, se había quedado dormida… Miré a Jim cuando me dijo que estaría bien. Bajé la cabeza, me levanté y le abracé, esperaba que se pusiese bien pronto, como él decía.
Cerré los ojos suspirando, Jim era como un padre para mí y me confortaba mucho estar entre sus brazos.
-Debí haberte llamado, ¿verdad?

JIM
Acaricié el pelo de Luna con cariño rodeándola con mis brazos.
-No te preocupes, Luna, hiciste lo que creías correcto. No queríais ponernos en peligro, si hubiese descubierto la Mansión habría sido el final para todos nosotros.- Sonreí y la besé en la cabeza.
-Tranquila, no estoy enfadado, lo que me importa es que estéis bien y Eclipse estará como una rosa mañana, ya lo verás… bueno, algo atontada por el suelo, pero curada.- La miré y sonreí.

LUNA
Asentí y suspiré.
-De acuerdo, intentaré calmarme… -miré a Eclipse.
-Creo que debería llamar a Taku para que no se preocupe… -le besé en la mejilla y me acerqué a la puerta.
-Si pasa algo avísame. –subí las escaleras para ir a vestirme. Dejé la chaqueta de Jim en su cuarto y llamé a Taku.

JIM
Suspiré cuando Luna se marchó. Miré a Eclipse, estaba bien donde estaba, el suero haría efecto en seguida y disolvería la plata expulsándola de su cuerpo. Me acerqué a ella y posé mi mano en su frente.
-Descansa, pequeña.- La besé en la frente y salí de la enfermería cerrando la puerta.
Bajé al recibidor, allí estaba Ichiru. Alcé las cejas y me acerqué a él. Seguro que venía a hablar sobre lo del cazador, perfecto. Le indiqué que me siguiese al despacho y nos retiramos hacia él. Lo mejor era hablarlo en privado.

HAKU
Me desperté bien entrada la mañana, y Taku acababa de llegar de algún lado, seguro que se había ido otra vez con su chica. Entré en su habitación, estaba en su ordenador.
-Hombre, don Juan. –me rasqué la nuca y me acerqué.
-¿A dónde has ido tan temprano? –me senté en su cama.

TAKU
Miré a Haku de reojo cuando entró en mi cuarto.
-He ido a ver a Luna, pero las cosas han salido algo mal. Cuando llegué, Luna no estaba en la Mansión, sino en el bosque, con Eclipse… luchando contra un caza-vampiros.- Seguí mirando páginas en Internet, pero no salía nada de nada, tan solo documentos estúpidos sobre cuentos y leyendas antiguas…

HAKU
Abrí los ojos como platos y me levanté acercándome.
-¿Un caza-vampiros? ¿Aquí? No me jodas, si hace mucho que no hay ninguno… -me llevé las manos a la cabeza.
-¿Pero están bien? ¿Las ha hecho algo? –me senté a su lado.

TAKU
Me giré sentado sobre la silla y le miré.
-Bueno, Luna está intacta, pero Eclipse ha salido mal parada, el muy cabrón utilizaba balas de plata e iba armado con una enorme espada echa enteramente de plata pura. Ha Eclipse la alcanzaron con una bala en la pierna derecha y en la cara con la espada, así que, ya puedes imaginarte como están.- Me giré de nuevo.
-Papá ha ido ha hablar con Jim.

HAKU
Bajé la mirada cuando me describió el estado de Eclipse.
Suspiré y me levanté.
-Yo me voy a ir a verlas. Si papá está allí y está hablando con Jim, al salir tendrán alguna solución, supongo, yo voy a ver cómo están y así me vuelvo con papá. Tú… haz lo que quieras. –me fui hacia mi cuarto para vestirme y poder ir.

TAKU
Miré a Haku y asentí. Papá había dicho que nos quedásemos en la Mansión, pero él quería ir a ver a las chicas, así que no le dije nada.
-Bien, yo me quedaré aquí a ver si averiguo alguna cosa…- Suspiré cuando cerró la puerta y miré el ordenador… esto era una mierda… ¿Van Helsing? ¿Quién cojones era Van Helsing?
Negué con la cabeza… una mierda como un piano…

HAKU
Salí de la Mansión corriendo, si el cazador estaba por ahí cerca no me iba a poder coger, ni siquiera verme, no sabía cómo de bueno era, pero la velocidad que llevaba no era humana.
Tardé unos minutos en llegar a la Mansión, no sabía si me abrirían o si me dejarían entrar, pero tenía que ver a Eclipse con mis propios ojos.
Llamé a la puerta.

RIKU
Llamaron a la puerta, Jim estaba algo ocupado con el jefe de los vampiros, así que me tocó a mí hacer el trabajo que él no podía hacer en esos momentos.
Abrí la puerta y me topé con uno de los hijos del jefe vampiro. Alcé las cejas y le miré.
-¿Querías algo? Si buscas a tu padre, está ocupado con Jim.- Le miré… como me repugnaban los vampiros.

HAKU
Negué con la cabeza. No conocía a ese tipo, pero por la pinta que tenía… ¿sería Riku?
-He venido a ver a las gemelas, mi hermano me ha dicho que un cazador las ha atacado, vengo en son de paz. –le miré directamente a los ojos para que supiese que iba en serio, no parecía fiarse.

RIKU
Miré al vampiro y suspiré.
-Está bien, si solo vienes a eso…- Le dejé pasar.
-Pero pierdes el tiempo, Luna está en su cuarto descansando y Eclipse está en la enfermería.- Cerré la puerta y le miré cruzándome de brazos.
-¿Qué vas ha hacer entonces?

HAKU
Miré a aquel tipo, estaba claro que no le gustaba mi presencia.
-Pues ir a verlas, que estén cada una en un sitio no me lo impide. ¿Dónde está la enfermería? –era Eclipse la que peor estaba y, para ser sinceros, la que más me importaba en esos momentos, después de lo del día anterior…

RIKU
Miré al vampiro y señalé las escaleras.
-La primera puerta a l izquierda.- Me crucé de nuevo de brazos y le miré sin fiarme mucho.
-Te acompañaré hasta allí.- No sería propio dejarle andar por ahí como si nada.
Puede que Jim se fiase de ellos, pero yo no era Jim y básicamente no compartía los mismo ideales, que los respetase era otra cosa.
-Vamos.

HAKU
Le seguí hasta la puerta de la enfermería, no se fiaba nada de mí, y no le culpaba, yo tampoco me fiaba de él.
Cuando llegamos abrí lentamente, en una enfermería se precisa silencio, y había hecho bien, porque Eclipse estaba dormida…
Me acerqué, tenía una pierna malherida y la cara rasguñada, sí que les jodía bien la plata… Suspiré.
-¿Qué han dicho sobre ella?

RIKU
Acompañé al vampiro hasta la enfermería. No le dejaría vagar por ahí solo y menos entrar en la enfermería sin mi supervisión. No me fiaba, no sabía a lo que venía… mejor prevenir que curar.
Entré detrás de él en la enfermería y cerré la puerta.
Eclipse estaba tumbada sobre la camilla cubierta por una fina sábana y con vendas en el muslo derecho.
Me crucé de brazos y miré al vampiro cuando preguntó por ella.
-¿Es que acaso le importa mucho a un vampiro la salud de un licántropo? ¿A qué has venido exactamente?

HAKU
Suspiré, este era nuevo y se notaba. Me giré para mirarle.
-Eclipse… Eclipse es mi amiga, y me preocupa si está bien o no. No he venido por otra cosa, sólo para ver si ella y Luna están bien, no he venido para hacer nada malo, si es eso lo que piensas. –miré de nuevo a Eclipse, me parecía más indefensa en una camilla.

RIKU
Miré fijamente al vampiro cuando me miró a los ojos. Suspiré y desvié la mirada hacia otro lado… -Más te vale no hacer nada malo, sino… ya sabes cuales son las consecuencias…- Abrí la puerta y salí. Si es verdad que venía a ver a Eclipse, no se le ocurriría hacer nada, y más rodeado de licántropos…

HAKU
El lobito salió, menos mal, me estaba poniendo de los nervios…
Suspiré y cogí un taburete que había a un lado, cerca de la pared, lo arrimé a la camilla y me senté al lado de Eclipse, que seguía dormida.
Si un cazador estaba ahora merodeando por la zona iba a ser peligroso salir, y más si iba armado con plata, lo más seguro es que también tuviese armas suficientes para acabar con los vampiros.

ECLIPSE
Abrí los ojos lentamente cuando escuché un murmullo de voces a mí alrededor…
No percibía muy bien los olores, pero me resultaban muy familiares. Escuché como la puerta se cerraba, ¿estaría en mi cuarto?
Giré la cabeza a un lado y vi que no, que me encontraba en la enfermería. Cerré los ojos con fuerza cuando sentí un escozor intenso en el muslo al querer mover la pierna… es verdad… ese cazador me había herido…
Me llevé la mano a la cara y noté una pequeña venda situada encima de la nariz.
Suspiré y giré la cabeza hacia el otro lado…
-¿Haku?- ¿Qué hacía Haku en la enfermería?

HAKU
Eclipse se despertó, era probable que la causa fuese mi olor, para ellos era muy fuerte…
-Hola. –sonreí, las heridas parecían dolerle.
-No… no creas que he venido a hacerte nada, sólo he venido a verte. Mi hermano me ha dicho nada más levantarme que un cazador os ha atacado y, bueno… -me encogí de hombros- Aquí estoy.

ECLIPSE
Miré a Haku y parpadeé un par de veces perpleja.
-¿Has… has venido a verme?- Sentí que mis mejillas adquirían un color rojizo poco a poco. Le miré de nuevo.
-¿Me ayudas a sentarme?- Extendí una mano para que me ayudase.

HAKU
Carraspeé cuando me extendió la mano y asentí. Le agarré la mano y la otra mía la posé en su espalda para ayudarla a sentarse en la camilla. No me gustaba un pelo la herida de su pierna.
-¿Te duele?

ECLIPSE
Me agarré a su mano y posé la otra encima del colchón para poder levantarme. Cerré los ojos con fuerza cuando moví la pierna derecha, pero no dije nada. Agarré las sábanas con mi mano libra para cubrirme, ya que estaba desnuda por completo y la otra la mantuve agarrada a la mano de Haku. Una vez logré sentarme, apoyé la frente en el pecho de Haku sin abrir los ojos. Respiré hondo intentando relajarme y así calmar el dolor.
-No… tranquilo, no me duele… gracias.

HAKU
Tragué saliva cuando Eclipse apoyó su frente en mi pecho. Por su respiración, me estaba mintiendo y el dolor era bastante intenso.
-Esto… Eclipse, ¿estás segura de que no te duele? –la plata para ellos era puro veneno, por supuesto que la tenía que doler.
-¿Necesitas ayuda?

ECLIPSE
Negué con la cabeza y posé la mano que antes tenía sobre la suya en su pecho al lado de mi cabeza. Seguí con los ojos cerrados… me sentía bien estando Haku ahí conmigo…
-Me han inyectado el Antígeno, es para contrarrestar la plata, es muy eficaz, así que… pronto desaparecerá el dolor…- Alcé la cabeza y le miré.
-Gracias por venir a verme.- Sonreí.

HAKU
Suspiré, la veía muy cansada y débil, pero aún así ese toque exótico que tenía en los ojos seguía estando ahí. Respiré fuerte, nunca había tenido a Eclipse tan pegada a mí…
-Ha… bueno, no tienes por qué darme las gracias.

ECLIPSE
Sonreí de nuevo.
-¿Te pones nervioso, vampirillo?- Me reí levemente y apoyé la cabeza en su pecho agarrándole de la camisa con mi mano mientras la otra sujetaba la sábana.
-Pues se siente… pero me gusta lo fresquito que estás…- Cerré los ojos de nuevo y suspiré.
No podía creerme que Haku estuviese allí y que se hubiese preocupado por mí…

HAKU
Suspiré y posé mi mano en su cabeza, parecía estar a gusto ahí, así que no la aparté. Si ahora el lobillo de fuera se imaginase cómo acabaríamos en esa situación Eclipse y yo no se lo habría creído.
Posé mi frente en su cabeza, si eso le aliviaba, me quedaría con ella, además, así me aseguraba de que estaba bien.

RIKU
El vampirillo estaba tardando mucho… no me olía nada bien. Abrí la puerta y me quedé algo perplejo por la escenita que me encontré… parecía una parejita de enamorado…
Carraspeé y les miré.
-Creo que es mejor que la dejes descansar, esto… Haku…-Miré a Eclipse… no tenía muy buena cara.
-Eclipse necesita reposo absoluto…

ECLIPSE
Miré a Riku cuando entró y nos pilló a Haku y a mí tan… ¿abrazaditos?
Miré a Haku y le agarré de la mano evitando que se fuese.
-Quédate un rato más conmigo… por favor…- Le miré a los ojos.
No sabía lo que me pasaba, pero si Haku se iba ahora me sentiría muy triste y… mal…
-Quiero que te quedes conmigo…

HAKU
Esto que estaba pasando de verdad se me antojaba imposible, pero Eclipse necesitaba que me quedase…
Miré a Riku.
-Lo siento, ella quiere que me quede, estaré al menos hasta que vuelva a dormirse, como ya ves, no la voy a hacer daño. –miré de nuevo a Eclipse.
-Pero me quedo con la condición de que te eches otra vez y descanses para que la medicina te haga efecto.

ECLIPSE
Miré a Haku y asentí.
-Está bien.- Riku se marchó aun que no muy convencido.
Me tumbé sobre la camilla poco a poco con cuidado de no hacerme más daño.
Suspiré y me tapé bien con la sábana. Miré al techo, pensativa.
-¿Crees que ese cazador volverá a por nosotros?

HAKU
Ayudé a Eclipse a taparse, estaba completamente desnuda…
-Pues… no estoy seguro. Ha corrido peligro y eso le ha hecho huir, pero esos tipos no se rinden fácilmente, pierden la vida si es necesario para poder acabar con alguno de nosotros, sólo quieren exterminarnos. –suspiré.
-No… no lo digo por asustarte. Creo que lo mejor es quedarse en casa al menos hasta que las cosas se calmen…

ECLIPSE
Miré a Haku y sonreí.
-Tendrás que cuidar bien de Taku, es un cabra loca y más ahora que está con Luna.- Sonreí de nuevo y cerré los ojos suspirando.
-Gracias por quedarte conmigo, Haku, ya te compensaré de alguna manera.

HAKU
Negué con la cabeza mirando al suelo.
-No tienes por qué compensarme, no lo hago para recibir nada a cambio, sólo quería venir a verte y ver cómo estabas. –la miré.
-Vamos, intenta dormir, me quedaré contigo hasta que lo consigas.

ECLIPSE
Abrí los ojos levemente y llevé mi mano hasta posarla encima de la suya, su piel era fría y muy suave… antes me desagradaría pero ahora… no, es más, me gustaba mucho el tato de mi piel caliente con la suya gélida. Cerré los ojos de nuevo y suspiré intentando conciliar el sueño.
El Antígeno funcionaba mejor si mi cuerpo no estaba activo, así eliminaría mejor la plata y me curaría con más rapidez… quería estar bien para poder acudir al instituto al día siguiente… además, había campeonato.

HAKU
Posó su mano cálida sobre la mía, hacía siglos que yo no tenía esa temperatura, aunque, nunca la había tenido, los licántropos tenían mayor temperatura corporal…
-Descansa. –susurré cuando vi que se iba quedando dormida.
Suspiré, y nos habíamos peleado hacía nada…

ICHIRU
Salí del despacho de Jim nada más terminar de aclarar el tema del cazador de vampiros. Hacía siglos que no se veía uno y menos por esa zona… si era verdad que andaba uno por los alrededores era mejor reforzar al guardia y acortar las horas de salida. Lo mejor era asegurase antes de hacer algo inapropiado.
Me dijeron que mi hijo Haku andaba por ahí, en la enfermería… creo.
Subí las escaleras y abrí la puerta con suavidad. Asomé la cabeza y efectivamente, Haku estaba allí cuidando de Eclipse.
Sonreí y entré. Posé una mano sobre su hombro y me fijé en que la chica tenía la mano de Haku agarrada… vaya, vaya…
-Haku… será mejor que volvamos a casa…- Dije en voz baja para no despertar a la muchacha.

HAKU
Papá vino a buscarme a la enfermería, nos debíamos ir. Eclipse parecía ya dormida, por lo que retiré mi mano con suavidad para que no se despertase y me levanté, asentí.
-Vámonos. –susurré sin hacer mucho ruido, y salimos los dos de la enfermería.
-Espero que esto se arregle pronto.

ICHIRU
Miré a Haku y asentí.
-Claro que se arreglará. Jim y yo lo hemos hablado y lo tenemos todo preparado. No dejaremos que ese cazador se acerqué a las Mansiones ni al bosque.- Sonreí y pasé mi brazo por detrás de sus hombros mientras bajábamos las escaleras.
-¿Qué tal está Eclipse?

HAKU
Suspiré.
-Bueno… la ha alcanzado en la cara, aunque es algo superficial, pero la pierna la tiene jodida por la bala de plata. Parece que el Antígeno hace efecto, pero aún así no me gusta… -bajamos las escaleras hasta llegar al recibidor, qué raro que ese Riku no nos hubiese seguido hasta la puerta.


ICHIRU
Asentí escuchándole mientras caminábamos hacia la puerta, la cual abrí y dejé salir a Haku primero. Cerré la puerta y me posicioné a su lado para seguir caminando en dirección a la Mansión.
Suspiré y le miré.
-A mi tampoco me gusta, la verdad… no la he visto, pero sé muy bien como reaccionan los licántropos antes un ataque con plata y… algunos no sobreviven…- Asentí.
-Es verdad que ella tiene el suero, pero… espero que la haga efecto, sino… sería una dolorosa pérdida para Jim y para Luna…

HAKU
Tragué saliva cuando dijo aquello, ¿qué Eclipse podía morir? No me gustaba nada esa idea, más valía que la medicina hiciese efecto y la curase pronto, aunque, de cualquier manera, si me topaba con ese cazador iba a descuartizarlo sin dejarlo siquiera sacar sus armas.
-Eclipse no va a morir, papá, no después de haber ido yo a verla. –seguí caminando.

ICHIRU
Miré a Haku de reojo y esbocé media sonrisa cariñosa.
-Claro que no, hijo, ¿cómo se me ocurre a mí decir eso? Yo, que soy un optimista total.- Solté una pequeña risotada y miré al frente.
-Parece que la tienes bastante aprecio después de liaros a mamporrazos el uno con el otro hace un par de días.

HAKU
Me encogí de hombros.
-Supongo que eso liberó todo el odio que sentíamos los dos, era cuestión de deshacernos de él. –al final yo también estaba siguiendo los pasos de papá, haciéndome amigo de un licántropo.
-En el fondo no es una mala chica, lo que la pasa es lo mismo que a mí, las indiferencias nos hacían separarnos más.

ICHIRU
Suspiré y sonreí pasando mi brazo tras sus hombros.
-Me alegra saber que no tendré que acudir más al instituto porque me ha llamado el director diciéndome que os saltáis las clases.- Solté una risotada.
-Creo que esto es el comienzo de una hermosa amistad.- Sonreí de nuevo.

HAKU
Solté una risotada cuando papá citó la famosa frase de Casablanca y agarré su chaqueta con una de mis manos mientras volvíamos a casa.
-Espero que sea así, aunque, seguramente mañana en el instituto todo sea como antes… -suspiré encogiéndome de hombros.
-Al menos Taku tiene a Luna.

ICHIRU
Sonreí y seguimos caminando hacia la Mansión. Se nos complicaban las cosas y ahora aún más con ese cazador rondando por los alrededores… Jim y yo nos encargaríamos de todo como buenos líderes y mantendríamos a salvo a nuestras familias… no podíamos consentir que les hiciesen daño, al menos yo.

NEKO
Después de ver a Luna y a Eclipse después del ataque fui a ver a Jim una vez hubo acabado la reunión con Ichiru. Cuando se marchó me acerqué a Jim.
-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer? ¿Iremos a buscarle o algo? –ese cabrón nos tenía a todos amenazados y corríamos peligro, habrían llegado a alguna conclusión para ponerle remedio.

JIM
Miré a Neko y asentí.
-Iré a buscarle, tú te quedarás aquí, ya sabes que no quiero que salgas a ese tipo de misiones y menos ahora que corremos más peligro, y no me digas que puedes ayudarnos, eso ya lo sé, pero te quedarás aquí. Nos encargaremos de todo Ichiru y yo.- Me giré dispuesto a ir a mi despacho para poder preparar las cosas.

NEKO
Me quedé un momento quieta asimilando lo que había dicho, ¿¿Ichiru y él solos?? Me giré y le seguí.
-No, Jim, ni se te ocurra, ¿¿pero cómo vais a ir solo vosotros dos?? Ya habéis visto lo que les ha hecho a las gemelas. Puede que no sean tan fuertes como vosotros, pero ni sueñes que vamos a dejar nadie que valláis vosotros solos, os matará. Lleva plata encima y no sabemos con qué más armas cuenta, ¿crees que es sensato? –se estaban encaminando a una muerte segura…

JIM
Suspiré y negué.
-No iremos solos, Neko, irán mis hombres y también los de Ichiru, por eso no te preocupes. No iremos ya mismo, primero debemos planear las cosas, rastrear el bosque, buscar alguna pista que nos indique donde encontrarle y ya después, cuando sepamos donde está, le atacaremos por sorpresa… de momento reforzaremos las guardias y las horas de salida y de entrada a la Mansión se acortaran… pondré un horario y espero que se cumpla.- Entré en el despacho.

NEKO
Suspiré y me crucé de brazos apoyándome en el marco de la puerta de su despacho, el que no fuese solo me confortaba un poco, pero nunca me llevaba a las misiones, siempre tenía que quedarme aquí con los niños.
-Ese cazador se ha metido en un territorio con muchos de nosotros por todas partes, ¿en qué estaría pensando? Podemos matarle si vamos un grupo.

JIM
La miré y negué con la cabeza.
-No digas vamos por que tú no vendrás, te quedarás aquí y te pondrás a salvo junto con los demás, ¿me has oído? Y no quiero escuchar más réplicas, esto es serio y no quiero repetírtelo más.- Me senté en mi sillón sacando de mi cajón unos documentos y planos de la ciudad.

NEKO
Desvié la mirada.
-¿Y tú qué? Te expondrás al peligro, como siempre. A veces me gusta muy poco tu forma de llevar los peligros. –salí de su despacho y cerré la puerta para que estuviese tranquilo. Odiaba cuando se iba a sitios corriendo ese peligro, yo aquí esperando a que vuelva sin hacer nada y él con la muerte acechándole…
Me fui a la enfermería para estar con Eclipse un rato, así tendría a alguien cuando se despertase por si necesitaba algo.

JIM
Seguí mirando los planos de la ciudad…
Neko no lo entendía, si me exponía al peligro era por que debía protegerles, era mi deber como líder y si podía evitar que alguno se expusiese al peligro estando yo lo evitaría como fuese… estaba dispuesto a morir, a sacrificarme por que ellos siguiesen vivos…

HAKU
Cuando llegó la noche quería ir a dormirme, pero no me sentía a gusto en mi cuarto a solas, me parecía que corría peligro, que el cazador acechaba en cada esquina, esperando a que me durmiese para venir a por mí…
-Ay, qué canguele >.< -me levanté de la cama y me dirigí al cuarto de Taku, aún estaría despierto, no era muy tarde. Llamé y asomé la cabeza.

-¿Puedo pasar?

TAKU
Estaba a punto de irme a dormir, al día siguiente tenía que madrugar y la verdad es que me sentía algo cansado. La puerta se abrió y escuché la voz de Haku, suspiré y asentí.
-Si, pasa.- Abrí la cama apartando las sábanas y quitándome la camiseta quedándome tan solo con el pantalón del pijama.

HAKU
Entré en la habitación, aún no estaba acostado.
-Sé que vas a pensar que soy un niño pequeño, pero a riesgo de eso… ¿puedo dormir hoy contigo? *.* -puse carita de cordero degollado. -No es que tenga miedo ni nada de eso, es sólo que me apetece dormir con mi tate…

TAKU
Me eché a reír cuando me pidió eso. No dormíamos juntos desde que teníamos once años… y de eso hace mucho.
-¿Qué?- Me reí de nuevo.
-Lo siento, Haku, pero creo que no. Creo que somos demasiado mayorcitos como para dormir cada uno en su cuarto y en su camita.- Me senté en la cama.
-Lo siento, de verdad.

HAKU
Fruncí el ceño cuando dijo eso.
-¿Desde cuando somos mayorcitos para ese tipo de cosas? Ni que te hubiese pedido que me dieses de comer. Somos hermanos, no creo que haya ningún problema en dormir juntos, pero… si tú no opinas así… -me giré y abrí la puerta del cuarto. Cuando dijo que no siempre estaría conmigo… ¿se refería a este tipo de cosas?

TAKU
Le miré mientras se marchaba y suspiré.
-Buenas noches, Tate :)- Me tumbé en la cama y me tapé medianamente con la sábana. Miré hacia mi ventana, que estaba entreabierta… No debería dejarla así, ya que un cazador merodeaba, pero papá había reforzado la guardia, así que, no había nada que temer. Cerré los ojos sintiendo la suave brisa que entraba por la ventana.

HAKU
Me fui hacia mi cuarto de nuevo y me tumbé sobre la cama, no conseguiría dormirme a gusto, y menos si no sabía cómo estaba Eclipse después del ataque... Joder, de repente me preocupaba mucho por ella, si papá tenía razón. No me atreví a llamar, para los que madrugábamos era hora ya de acostarse, y con lo débil que estaba no la pillaría despierta, seguro. Suspiré y me llevé las manos a la cara.
-Tendré que intentarlo al menos. –me giré y abracé a mi almohada.
-Tú no crees que sea de niños, ¿verdad? –cerré los ojos e intenté conciliar el sueño.

ECLIPSE
Me desperté a la hora de ir al instituto. Parece que el Antígeno había hecho efecto en mí, pues la pierna ya no me dolía tanto como el día anterior. Lo único que quedaba era una fea cicatriz sobre la piel, la cual cubrí con una tira de venda que enrollé alrededor del muslo. Jim había insistido en que me quedase en casa ese día, pero yo quería ir al instituto, además, esa tarde tenía competición, no podía faltar. Me vestí con mi uniforme y me encaminé al instituto junto con Luna y Neko... bueno, y Taku, ya que fue a buscar a Luna y de paso para ver como me encontraba.

LUNA
Cuando salimos para ir a clase me pareció oler a Taku, y en efecto, estaba en la entrada, esperándonos, o al menos esperándome a mí. Bajé las escaleras a prisa y le abracé. Mientras íbamos camino al instituto, le cogí de la mano para ir más juntos. Sonreí.
-Me alegro de que hayas venido, ayer no pude hablar contigo…

ECLIPSE
Miré a la pareja feliz y negué con la cabeza… había cosas que no cambiaban. ¿Y por qué iban a cambiar? Si se gustaban no podía hacer nada. Suspiré y sonreí viéndolos juntitos y las sonrisas que se dedicaban el uno al otro… Taku era muy tierno con Luna, la daba besos en la frente y la agarraba de la mano sin miedo y sin importarle lo que dijesen los demás… Luna había tenido mucha suerte. Volví la mirada al frente y seguí caminando escuchando como la parejita se daban carantoñas.

HAKU
Esperaba a mi hermano y a los demás en el cruce donde los dos grupos nos dividíamos para volver a nuestras mansiones, él había ido a buscarlas, y yo quería saber cómo estaba Eclipse y si vendría a clase, aunque… ya los olí por el camino, y a ella también, sonreí, se había recuperado de la plata…
-Buenos días. –dije cuando les vi y sonreí.

TAKU
Divisé a Haku en el cruce y sonreí. Tal como me dijo estaría esperándonos allí. El pobre estaba preocupado por la salud de Eclipse, que al parecer estaba totalmente recuperada, entonces esa tarde… ¡Habría partido! >.<>
-Buenos días.- Seguí caminando junto con Luna y miré a Eclipse que se paró al lado de mi hermano… entre esos dos había algo, seguro.

HAKU
Miré a Eclipse cuando paró a mi lado, sonreí, entonces nos… “dejaron solos”. Carraspeé bajando la mirada.
-Buenos días… ¿Qué… tal estás? –la miré.
-Parece que estás mejor, el Antígeno debió funcionar bien, ¿no? –sonreí caminando detrás de los demás, aunque Neko nos miraba de vez en cuando.

ECLIPSE
Miré a Neko cuando nos miró a Haku y a mí… no paraba de vigilarnos, no se fiaba mucho el dejarme en compañía de un vampiro. Suspire y levanté la mirada cuando Haku me preguntó.
-¿Eh? Si… si, estoy bien, me encuentro bastante bien, un poco atontada por el suero, pero me recupero con rapidez… gracias.- Bajé la mirada agarrando entre mis brazos los libros de texto.

HAKU
Asentí, no sabia por qué tenía la impresión de que no había salido como pensaba, no estábamos insultándonos… pero parecía algo distraída, debían ser los medicamentos de la plata.
-Espero que estés bien para esta tarde, así podrás jugar al partido.

ECLIPSE
Asentí y sonreí.
-Estaré bien, ese partido es muy importante, así que… tendré que estar al cien por cien… aun que Jim ha insistido en que me quedase hoy en casa, pero… quería ir al instituto para…- Bajé la cabeza sintiendo que me ponía algo roja.
-Bueno…- Negué con la cabeza.
-Simplemente quería ir…

HAKU
Asentí mirando al frente. Me había parecido que, después de sonrojarse, diría que lo que quería… era verme a mí. Era una idea absurda, pero era la impresión que me había dado.
-Bueno, tus razones tendrás. –me encogí de hombros y seguí caminando detrás de los demás.

ECLIPSE
Bajé la cabeza y seguí caminando. Casi metía la pata diciendo lo que no debería de pensar, ¿qué cojones me pasaba? Que Haku hubiese estado conmigo un par de minutos no significaba nada… o al menos eso quería yo pensar…
Nada más llegar al instituto, subí las escaleras y entré dirigiéndome a las taquillas para coger los cuadernos. Mi hermana y Taku seguían acaramelados… vaya dos… Suspiré y miré a Haku.
-Bueno… ya nos veremos luego, supongo.- Sonreí levemente y me dirigí a clase.

HAKU
Asentí.
-Hasta luego. –guardé mis cosas en mi taquilla y miré a Eclipse mientras se marchaba, quizá sí que mejoraba nuestra relación…
Cerré la taquilla y me fui hacia clase.

TAKU
Guardé las cosas en mi taquilla y me acerqué a la de Luna. Sonreí y apoyé la mano en la taquilla cuando la cerré al lado de su cabeza acorralándola. Me acerqué a su cuello y la di suaves besos sonriendo.
-Que mierda… es lo que menos me gusta del instituto, tener que separarnos para ir a una mierda de clase.- Sonreí de nuevo sin apartar el rostro de su cuello.

LUNA
Sonreí cuando me besó por el cuello, le agarré de la nuca.
-No digas tantas veces “mierda” en la misma frase, no te pega. –sonreí y le besé en los labios.
-En clase también podemos estar juntos, no te preocupes. –acaricié sus labios con mis dedos y le cogí de la mano para ir a clase juntos.

TAKU
Sonreí y la miré.
-Si digo mierda tantas veces en la misma frase es porque esto es una mierda.- La agarré por detrás rodeando su cintura con el brazo que me quedaba libre.
-No quiero ir a clase, ahí dentro no puedo besarte ni hacerte nada… grrrrrr.- La di un pequeño bocado en el cuello con mis labios.

LUNA
Encogí el cuello riéndome cuando me agarró la piel entre los labios. Las chicas de clase estaban al final del pasillo y nos miraron asombradas. Sonreí y le agarré de la nuca, no me concentraría en clase pensando en todos sus besos y sus caricias, y más teniéndole a él delante.
-Lo sé, es una pena… -me giré y rodeé su cuello con mis brazos, le besé.

TAKU
Miré a las chicas que miraban a Luna envidiosas y llenas de celos. Sonreí y acaricié la espalda de Luna con mis manos mientras ella me besaba. El timbre sonó, pero aún así no solté a Luna, no quería ir a clase, ¿por qué teníamos que ir a clase si ese curso ya lo tenía más que visto? No envejecía y para guardar las apariencias debía hacer el mismo curso una y otra vez…

LUNA
Me separé lentamente y posé mi dedo en sus labios.
-Sabes que en el recreo estaremos los dos solitos. –le besé de nuevo.
-Y podremos hacer lo que queramos. –le di otro beso más corto.
-Y entre clases podemos armar el escándalo que quieras. –sonreí y le volví a besar.

TAKU
-Ñaaaaa…- Hice pucheritos y bajé la cabeza.
-Está bien… me conformo con eso, pero…- La miré y esbocé media sonrisa malévola.
-Pero… luego no te asustes si te como entera cuando terminen las clases, ¿eh?- Sonreí y la seguí a clase… era un rollo perder todo ese maravilloso tiempo en unos estúpidos libros cuando podría estar con Luna cuanto quisiese.

LUNA
Entramos en clase y tiré de Taku hasta sentarlo en su silla, yo me senté en su mesa y seguí besándole, quería disfrutar de él hasta que tuviésemos que empezar la clase.
-Ayer te eché mucho de menos… -le acaricié la barbilla. Él había ido a buscarme para volver a vernos y se encontró con aquella situación…

TAKU
El profesor entró en clase y mandó a Luna que sentase en su sitio… maldito viejo celoso ¬¬ Suspiré y la miré mientras se iba a su mesa. Volví la mirada al frente y carraspeé. Miré a Haku de reojo y después a Eclipse… parecía mentira que esa misma mañana estuviesen tan bien y ahora no se dedicasen ni una simple mirada…

HAKU
Me rasqué la nuca. Había pasado sólo media hora de clase y ya estaba cansado de todo el rollo de los filósofos de las narices. Puse los ojos en blanco.
-Profe, me encuentro mal, ¿puedo ir al baño? –me levanté con la mano en la tripa, me fumaría la clase enterita.
-De acuerdo, pero no tardes. –asentí y salí de la clase cerrando la puerta tras de mí.

ECLIPSE
Miré a Haku cuando se levantó diciendo que se encontraba mal. ¿Qué se encontraba mal? O.o Ese tenía mucho cuento, creo yo… Suspiré y volví la mirada a mi cuaderno mientras Haku se escaqueaba de las clases… después pediría los apuntes para poder estudiar… Alcé la cabeza cuando el profesor me llamó.
-¿Eh?... ¿Qué?- Suspiré y dejé el bolígrafo en la mesa.
-He dicho que si no le importa bajar ha hacer unas cuantas fotocopias, ¿está sorda?- Parpadeé un par de veces y miré a la clase… vaya, estaba tan centrada en otras cosas que no me había enterado de lo que me había dicho el profesor…
-Esto… si, si, claro que si…- Me levanté.
-Quiero decir que no… no me importa bajar a por las fotocopias…- Cogí las hojas que quería el profesor que fotocopiase y salí de la clase en dirección a secretaría.

HAKU
Volví del baño a mi ritmo, subiendo poco a poco y bastante despacio. Llegué al final de las escaleras hasta el pasillo de las taquillas. Suspiré y me apoyé en una de las taquillas con los brazos cruzados, aún quedaba un poco para que acabase la clase, no aguantaría ni un minuto más escuchando al profesor.

ECLIPSE
Me dirigí hacia las escaleras, pero me topé con Haku apoyado en las taquillas… como sabía yo que lo que hacía era escaquearse de las clases. Me acerqué y sonreí levemente.
-¿No se suponía que ibas al baño?

HAKU
Sonreí cuando Eclipse me preguntó.
-Sí, si ya he venido de allí, pero me he perdido, no sé dónde está la clase. –me encogí de hombros. -¿Y tú? ¿Se puede saber a dónde vas? Estás en horario de clase.

ECLIPSE
Le miré y le enseñé el papel.
-Fotocopias.- Sonreí.
-Debe ser que la chica de los recados no ha venido y yo soy su suplente.- Me encogí de hombros y le miré de nuevo.
-Sabes que te pueden sancionar por verte aquí fuera de clase.

HAKU
-Pché. Y tú sabes que si te pillan a ti también no te librarás. Y sí, te pueden pillar. –le agarré el papel.
-Porque no tienes pruebas de que fueses a hacer fotocopias. –sonreí escondiéndola detrás de mí.

ECLIPSE
Miré a Haku cuando me quitó el papel para las fotocopias. Alcé las cejas y sonreí.
-Ohm… oh, venga, Haku, devuélveme el papel, no puedo perder tiempo. El profesor está esperando a que le dé las fotocopias, vamos, dame el papel.- Estiré la mano para que me diese el papel.

HAKU
Me reí sin tenderle el papel.
-Me parece que no… -sonreí y entonces oí unos pasos acercarse por el pasillo.
-Mierda… -miré a todas partes, no nos daba tiempo a huir, después la miré de nuevo.
-Ven. –empujé la puerta de la taquilla hasta meterme dentro de ella, con Eclipse pegada a mí, cerré la puerta con ella entre mis brazos contra la puerta.

ECLIPSE
No me dio tiempo a reaccionar, todo pasó muy deprisa. Haku me metió en la taquilla pegada a él. Giré la cabeza y entonces fue cuando escuché los pasos de algún profesor. Por culpa del suero tenía las habilidades algo atrofiadas. Miré a Haku y posé las manos en su pecho y guardé silencio. Si nos pillaban nos meterían una buena sanción, y ya teníamos bastante… Jim me castigaría en serio. Suspiré… esa situación era algo incómoda…

HAKU
Sentí que me ponía rojo como un tomate cuando Eclipse posó sus manos en mi pecho, la tenía totalmente pegada a mí, y no había espacio para mover ni un dedo. La miré, al tener visión nocturna, podría verla aún en la oscuridad de la taquilla. Algo me decía: Venga, Haku, ¿a qué esperas? Pero otra parte decía: ¿A qué? Desvié la mirada carraspeando. Cerré los ojos y suspiré, me acerqué a su rostro y posé mis labios en los suyos.

ECLIPSE
Abrí los ojos como platos… ¡¿¿Qué demonios estaba haciendo??! ¿Po-por qué me estaba besando? Todo me daba vueltas y mi mente estaba nublada… Me estaba besando con Haku y… ¿y por qué me estaba gustando? Cerré los ojos y agarré su camisa entre mis dedos poniéndome de puntillas y… aún que no me pareciese correcto… seguí su beso poniéndome colorada… en el fondo yo también deseaba besarle.

HAKU
No sabía qué estaba haciendo, por qué lo hacía, nada, pero me gustaba. Dejé de oler al profesor, el peligro había pasado. Me separé de Eclipse abriendo la puerta de la taquilla.
-Lo siento. –fui hacia la clase con la mano en la frente. No sabía por qué la había besado, había sido un impulso…

ECLIPSE
Salí de la taquilla y agarré los papeles para las fotocopias, que era a lo que había ido. No miré a Haku ni le dije nada, tan solo bajé las escaleras directa a secretaría… nada de esto había pasado, nada… Haku no me había besado… no nos habíamos metido dentro de una taquilla… lo olvidaría pronto, eso debía hacer... Me paré en las escaleras y apoyé la espalda en la barandilla. Cerré los ojos y me llevé los dedos a los labios… aún podía sentir el frío que desprendían de ellos… aún seguía colorada… ¿Por qué?

HAKU
Llegué a clase y me senté en mi silla, no sabía qué había pasado exactamente, sólo que habíamos intentado huir del profesor, y en un impulso… la había besado. Pero no entendía por qué, la situación me había empujado a ello… Tenía que hablar con ella y, si aún quedaba en la duda, aclararle que no había sido nada…

ECLIPSE
Subí a clase después de que me hiciesen las fotocopias y aún así… no podía olvidarme de lo ocurrido en la taquilla… seguro que me marcaría para toda la vida. Entré en clase y miré a mis compañeros… me sentía rara, como… como si todo el que me mirase supiese lo que me había pasado… Suspiré y caminé hacia la mesa del profesor colocando las fotocopias sobre la mesa.
-Tome sus be… digo… sus fotocopias…- Carraspeé y volví a mi asiento.

HAKU
Desvié la mirada cuando entró Eclipse en la clase, me sentía incómodo, ¿pero por qué la había besado? >.<>

ECLIPSE
Me senté en mi sitio y dejé caer la cabeza sobre la mesa golpeándomela. Muchos de los alumnos se giraron cuando escucharon el golpe, pero yo ni si quiera dije nada, ni me quejé… Cerré los ojos y suspiré…. Ese Haku me las pagará… ¿por qué me hacía esto? ¿¿No se suponía que me odiaba a muerte? Me quedé inmóvil sobre la mesa, ni si quiera obedecí al profesor cuando me dijo que me sentase bien, ¿para qué? ¿Para verle la cara a Haku? Prefería quedarme así y si me ponían un parte, pues nada.

LUNA
Haku entró en la clase con una cara de avergonzado que se le caía al suelo y Eclipse entró muy nerviosa y balbuceando cosas extrañas… Seguro que se habían encontrado por el pasillo y… ¿qué demonios había pasado entre ellos dos? Fruncí el ceño, los dos estaban como ignorándose o evitando verse… Uhh… Miré a Taku, supuse que él también se había dado cuenta de lo raros que estaban los dos.

ECLIPSE
La hora de clase me pareció eterna hasta que por fin, ¡Dios me había escuchado!, sonó el timbre para la hora del recreo T-T Me levanté de mi asiento retirando la silla ruidosamente y salí de clase la primera… la primera vez que salía de clase la número uno… No tenía ni idea de lo que iba ha hacer a partir de ahora, lo primero que hice, eso si, fue meter los libros en mi taquilla… Miré las taquillas que tenía a los lados… ¡Mierda, ahora todo me recordaba a Haku! >.<>

HAKU
Me quedé el último en salir de clase, hasta el profesor tuvo que pedirme que saliese para que me moviese. Me levanté y me fui directamente a la azotea, esperaba que allí no me buscase si es que me buscaba, no me apetecía encontrarme con ella en esos momentos. Subí, abrí la puerta, entré y la cerré apoyándome en ella suspirando, esperaba que estuviese por ahí abajo. Miré al frente y… ¡joder!
-Jod… mierda… -desvié la mirada.

ECLIPSE
Estaba apoyada en la verja de la azotea mirando a mis compañeros en el patio o en el campo de deporte entrenando. Suspiré y cerré los ojos intentando borrar de mi mente aquel… beso… Me llevé la mano a los labios involuntariamente, fruncí el ceño y la retiré negando enérgicamente con la cabeza. Entonces fue cuando escuché la puerta de la azotea abrirse y después cerrarse. Supuse que sería algún profesor o cualquier otro alumno, tenía los sentidos tan atrofiados que no era capaz de adivinar por el olfato quién había entrado. Giré la cabeza, pero en seguida volví a mirar al frente. Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda…Él no, cualquier otro menos ÉL. Cerré los ojos de nuevo y me mantuve inmóvil.

HAKU
Suspiré, ya era mala suerte que de todos los sitios que podía haber elegido en el instituto estuviese justamente allí. La miré, tenía que aclararlo todo, o sería peor para los dos.
-Esto… Eclipse… Lo… -carraspeé.
-Lo que ha pasado antes… Olvídalo, ¿vale? Ha sido un impulso, no pensaba en lo que… hacía…

ECLIPSE
Bajé la cabeza cuando dijo eso… Aun sabiendo que a mí tampoco debería haberme importado y que no significaba nada… no sabía por qué, pero sus palabras me habían… dolido… Me giré y le miré.
-Tranquilo…- Asentí y me acerqué a la puerta.
-Descuida, no tienes por que disculparte ni aclarar nada… sé de sobra que no ha significado nada para ninguno de los dos…- Abrí la puerta y salí.

HAKU
Suspiré cuando salió. ¿Cómo que no sabía lo que había pasado? Claro que lo sabía, lo sabía muy bien, pero… era demasiado orgulloso para admitirlo, admitir que Eclipse era una mujer con mucho carácter e indomable y… y que me estaba empezando a gustar. Después de lo vivido en la playa y luego en la enfermería de su Mansión me había hecho pensar cosas, pero no pensaba por nada del mundo dejarme llevar por ello.

ECLIPSE
Bajé las escaleras poco a poco con la cabeza bajada ¿Qué me estaba pasando? ¿Por qué me sentía así de triste? Haku había dicho la verdad, tenía que olvidarme de lo que había pasado, pero… ¿por qué no podía y por qué sentía ese deseo irrefrenable de volver a besarle? Me llevé la mano a la cara y negué con la cabeza.
-Olvídalo, Eclipse… es imposible… no puede haber nada entre nosotros dos…- Suspiré y seguí bajando las escaleras.

LUNA
Cuando sonó el timbre volvimos a clase, y había olvidado coger los cuadernos de las siguientes clases, normal, Taku ocupaba todos mis pensamientos y las demás cosas no tenían lugar en mi cabeza. Sonreí soltándole la mano un momento antes de ir a clase mientras abría la taquilla, de la cual cayeron tres libros, por lo que tuve que cubrirme con los brazos.
-¿Pero qué…? –los libros que había en la repisa de arriba se habían caído, y las cosas que tenía en el suelo estaban desordenadas.
-¡Mis cosas! –me agaché y sacudí el polvo de mi amuleto de la suerte, un lobito de peluche, alguien lo había pisado.
-¿Qué le ha pasado a mi taquilla? Parece que alguien quería entrar en ella ù.u -empecé a ordenarlo todo.

TAKU
Apoyé la espalda en la taquilla de al lado de la de Luna y alcé una de mis cejas cuando la vi toda desordenada.
-Joder, Luna… ¿qué has hecho? No te habrás cabreado, ¿verdad? Los enfados no se pagan con el inmobiliario del instituto.- Negué con la cabeza y cogí un peluche en forma de lobo que tenía en la taquilla.
-Anda… que… monada…- Hice una pequeña mueca de disgusto, aun que la disimulé con una sonrisa forzada.

LUNA
Fruncí el ceño colocando los libros en su sitio.
-Alguien ha abierto mi taquilla sin mi permiso… -fruncí el ceño. A parte del olor de mi taquilla, podía diferenciar un leve olor mezclado. Me acerqué y olisqueé bien, ese olor…
-Taku… -señalé el interior de mi taquilla.
-Huele a tu hermano…

TAKU
Miré a Luna aún con el peluche en la mano y alcé las cejas.
-¿Pero que dices, Luna? Mi hermano no anda por ahí fisgoneando en las taquillas ajenas.- Suspiré y me acerqué a la taquilla devolviéndole a Luna su querido lobo deforme.
-A ver…- Acerqué la cabeza a la taquilla y olisqueé un poco.
-Anda, pues es verdad, ¿qué cojones hacía mi hermano en tú taquilla?- Olisqueé de nuevo para asegurarme al cien por cien de que ese olor era de Haku. Fruncí el ceño y miré a Luna.
-Claro, te cabreas porque Haku ha estado en tú taquilla, pero no solo está el olor de Haku, también el de Eclipse, ¿ahora te cabrearás?

LUNA
-En ningún momento me he cabreado porque haya sido tu hermano. –volví a olisquear y me llevé la mano a la boca.
-Ay, virgen, ¿se puede saber qué hacían nuestros hermanos dentro de mi taquilla? O.O –me quedé pensativa, habían estado raros después de volver uno del baño y la otra de hacer fotocopias…

TAKU
Me encogí de hombros indiferente y me llevé las manos a la nuca.
-Pues lo más seguro que buscando apuntes, pero no apuntes de los de clase, no… hou, hou, hou, que guarretes.- Solté una risotada y me froté la nariz.
-¿Vamos a estudiar o qué?- Dije mirando a Luna de reojo.

LUNA
Fruncí el ceño extrañada con lo que acababa de comentar Taku…
-Sí, anda… vámonos… -cerré la taquilla y cogí los libros que necesitaba para clase, agarré a Taku de la camiseta pasando mi brazo por su espalda.
-¿Irás al partido de voley de esta tarde?

TAKU
Sonreí y pasé mi brazo tras lo hombros de Luna.
-Pues… creo que si, a Haku le gusta y siempre le acompaño yo ¿Qué diantres? Pues claro que iré, a mí también me gusta ver jugar al voley.- Sonreí de nuevo.
-No pienso perderme el ver a tu hermana repartiendo hostias como panes.

LUNA
Sonreí.
-Eclipse es muy buena, tiene la ventaja de ser licántropo y la aprovecha bien. A mí me gusta cuando da mates que las otras no pueden parar, me pongo eufórica, Muahahaha *o*. –me reí rascándome la nuca.
-Es la adrenalina…

TAKU
La miré y me reí.
-Tranquila, ya lo veo.- Me rasqué la nuca.
-Oye… ¿qué te parece si después de ver el partido voy a tu casa y te ayudo con las mates? El miércoles hay examen y con lo que estudiamos en el recreo no es suficiente.- Alcé las cejas. A parte de eso… así podría pasar más tiempo con ella, Muahahahahahaha *O*

LUNA
Me tapé la boca desviando la mirada, me estaba poniendo colorada.
-¿A… a mi casa? –sonreí bajando la mirada al suelo.
-Bueno… me gustaría dar un último repaso a los apuntes, la verdad… -me reí, Taku iba a venir a casa y estaríamos los dos solitos en mi cuarto… ¡¡AHH!! >/////<

TAKU
Sonreí ampliamente y asentí.
-Pues nada, creo que mi hermano se chinchará y volverá a casa solito, je, je, je, je…- Miré a Luna de reojo.
-¿Me… me enseñarás tus braguitas?- Me reí y me aparté, seguro que me volaba más de una colleja.
-Era broma, era broma…

LUNA
La temperatura y el color de mi cara subieron de forma sobrenatural cuando me dijo eso, me llevé las manos a la cabeza.
-¡¡Takuuu!! –le miré aún con la cara colorada como un tomate.
-¿Pero cómo me preguntas eso? –fruncí el ceño mientras mi cara se iba normalizando.
-No te iban a gustar, son muy infantiles…

TAKU
La miré y esbocé media sonrisa.
-¿Y tú que sabes? A lo mejor… no sé…- Bajé la mirada a sus dos piernas esbeltas y suaves.
-Tal vez, me vuelvan igual de loco que me vuelves tú entera.- La miré sin borrar mi sonrisilla juguetona. Me la imaginaba sin ropa y es que… ¡¡¡¡Diosss!!!!

LUNA
Me giré de nuevo sonrojada. A Taku le gustaba mucho mi cuerpo y me lo hacía saber, pero es que me lo decía de una manera que… Me fallaron las piernas y acabé en el suelo.
-Ups… Qué torpe…

TAKU
Me agaché ante Luna cuando ella cayó al suelo.
-¿Estás bien?- La ayudé a levantarse y sonreí.
-Joder, nena, si lo llego a saber no te digo nada, actúo y punto.- Esbocé media sonrisa.
-¿Te has hecho daño?

LUNA
Asentí lentamente y luego negué con velocidad.
-¡No! No me he hecho nada… je, je, je… -miré de reojo al pasillo.
-Puf, creo que llegamos tarde, deberíamos darnos prisa, ¿no crees? –sonreí ampliamente y me dirigí a la clase. Como siguiese así un día me acabaría derritiendo.

TAKU
Miré a Luna y sonreí negando con la cabeza.
-La tengo loca, loquita, loca.- La seguí metiéndome las manos en los bolsillos, eso si, sin apartar la mirada de su culito… Suspiré… esto de ser adolescente y vampiro a la vez me traerían consecuencias…

RIKU
Jim me había dicho que me matriculase en el instituto, ya que, con el tema del cazador, la Mansión andaba algo revuelta y Jim prefería que cuidase de sus chicos mientras ellos estuviesen fuera. Así que nada, me encasqueté el uniforme del instituto y entré por la puerta grande… nunca mejor dicho. Me entregaron un papel con el número y la letra de mi clase… ahora a saber donde estaba, como era tan pequeño el centro… Suspiré y miré el papel, después a cada una de las puertas por las que pasaba. Me fijé en que todas las alumnas humanas con las que me topaban se me quedaban mirando atontadas… madre mía, y eso que era mi primer día, no me las quitaría de encima ni a escupitajos…

DIANA
En uno de los cambios de clase pude percibir el maravilloso olor de Riku, ¿estaba dentro del instituto? Mientras las chicas hablaban de sus cosas yo salí de clase buscando a Riku por los pasillos, y lo encontré algo perdido en el pasillo sur. Me acerqué y me situé frente a él.
-Vaya, hola… ¿Qué haces aquí…? –le miré bien, llevaba uniforme.
-No me digas que vas a venir al instituto. –sonreí.

RIKU
Percibí el olor de Diana, la lobita pelirroja… Suspiré y la enseñé el papel.
-Parece que si, que no os libraréis de mi para nada.- Miré a mi alrededor.
-Jim quiere que “cuide” de vosotros mientras estáis fuera de la Mansión.- me encogí de hombros.
-¿Sabes donde está esta clase?

DIANA
Le miré.
-Qué rico… vienes a cuidar de nosotros… -miré el papel, justo en mi mismo pasillo. Sonreí.
-Sígueme. –le agarré de la mano y tiré de él guiándole por los pasillos, ya que se había desorientado mucho… Le señalé su clase cuando llegamos.
-Et voilá. Aquí es.

RIKU
La seguí y suspiré… esta chica era muy enérgica… Miré mi clase cuando Diana me llevó hasta ella. Asomé la cabeza, estaba vacía, claro, era la hora del recreo. Miré a Diana y sonreí levemente.
-Gracias.- Asentí y entré para dejar mi mochila en una de las mesas.

DIANA
Le vi sonreír por primera vez, me llevé la mano al pecho.
-Pero qué sonrisa más bonita… -me apoyé en el marco de la puerta.
-¿Quieres que te haga de guía por el instituto? Es muy grande y es fácil perderse si no lo conoces, no me importa perder el recreo por ti ^^ –sonreí ampliamente.

RIKU
Dejé la mochila encima de la mesa y a continuación me quité la chaqueta del uniforme quedándome tan solo con la camisa blanca de debajo. La miré de reojo… vaya… para ser una chica de su edad estaba muy bien formada… pero que muy bien formada. Volví la mirada a la mochila y suspiré. Me giré y le miré esbozando media sonrisa.
-No, gracias, me gusta aventurarme yo solito en lo desconocido.- Caminé hasta ponerme en frente de ella.
-Pero gracias de todas maneras.- Me incliné y la di un pico suave en los labios. A continuación salí de la clase arremangándome la camisa.

DIANA
Abrí los ojos como platos cuando el buenorro de Riku me dio un pico, él, y eso que había metido la pata, pero me… Sonreí soltando una risa tonta.
-De nada... –le miré mientras se iba.
-Ay, qué rico está… -miré su culito perfecto mientras caminaba por el pasillo, ese culito tenía que ser mío.
-Adiós; concentración y bragas…

ECLIPSE
Andaba perdida por el patio sin dejar de pensar en lo innombrable. El timbre del recreo me alarmó… suspiré y me encaminé hacia las clases.
-Céntrate, Eclipse… céntrate… ¡en el partido de esta tarde! ¡¡Eso es!! >o< - Levanté el puño al cielo.
Unas chicas que pasaban por mi lado se me quedaron mirando atontadas.
-¿Qué? ¿Es que nunca pensáis en voz alta?- Negué con la cabeza y entré en el instituto algo avergonzada.

LUNA
Encontré a Eclipse por el pasillo mientras Taku y yo volvíamos a clase. Me acerqué a ella cuando empezó a animarse.
-¿Nerviosa por el partido? ^^ -sonreí.
-Tranquila, sabes que siempre lo haces genial, el único problema es que tienes que contar con más chicas y ellas… no son tan buenas, en especial Asuka…

ECLIPSE
Miré a Luna cuando se acercó a mí. Sonreí sin muchas ganas.
-Tranquila, estoy bien, nunca me pongo nerviosa en los partidos, ya lo sabes.- Suspiré y entré en clase dirigiéndome directamente a mi asiento. Me senté en la silla y apoyé la cabeza sobre mis brazos cerrando los ojos.

LUNA
Suspiré, había pasado algo y supuse que no era nada bueno…
Pero Eclipse no quería contármelo, así que… Me acerqué a ella, la besé en la cabeza y me fui hacia mi sitio. No querría preocuparme, pero seguramente le había pasado algo con Haku, que entró en la clase evitándola con la mirada…

TAKU
Miré a Haku y después a Eclipse… se estaban evitando más que nunca… ¿Qué había pasado entre ellos dos y en la taquilla de Luna?
Suspiré y me senté en mi sitio sin apartar la mirada de Haku.
Entrecerré los ojos cuando me miró.
-Estoy intentando entrar en tu mente, no te muevas, hermano gemelo…- Le miré fijamente.

HAKU
Fruncí el ceño cuando Taku dijo eso. ¿Entrar en mi mente? Posé mi mano en mitad de su cara.
-Déjalo, Taku, lo de entrar en mentes no es lo tuyo. –le giré la cabeza para que mirase al frente.
-Tú a tus deberes, no te distraigas.

TAKU
Puse morritos cuando me despreció de esa manera. Agarré mi silla y la acerqué a la suya.
-Oye, Tate, ¿se puede saber que hacíais tú y Eclipse en la taquilla de la que será la futura madre de mis hijos? :)- Le miré esbozando una dulce sonrisa infantil.

HAKU
Abrí los ojos como platos, ¿¿la taquilla de Luna?? Joder… Espera, ¿había dicho “la madre de mis hijos”? Por dios…
-Nos encontramos por el pasillo y nos iban a pillar los profesores fumándonos la clase, entramos para librarnos: fin de la historia. Ha sido divertida, ¿verdad? Ahora a tu sitio.

TAKU
Le miré.
-Eres un mentiroso, si hubiese pasado eso no estaríais tan desanimados, al menos Eclipse. Ha debido de pasar algo más y no quieres contármelos, ¿verdad?- Me acerqué más a él.
-¿Qué ha pasado entre tú y ella? Y no me digas que nada, somos gemelos y te conozco y además…- Miré a Eclipse y después a Haku de nuevo.
-Os estáis evitando más de lo normal.

HAKU
Fruncí el ceño apoyándome sobre la mesa.
-No ha pasado nada fuera de lo normal, quiero irme a casa, tengo sed y sueño, ya está. Y ella no sé que la pasará, así que no me preguntes… -no quería contárselo a Taku, bastante complicado lo tenía ya con saberlo yo T_T

TAKU
Suspiré y me retiré de su mesa.
-Pues nada. Ahí te quedas con tu sed y con tu sueño.- Me acerqué a mi mesa y me centré en mis cosas. ¿Por qué Haku no quería contarme lo que había pasado en la taquilla con Eclipse? Siempre me contaba todo, y yo a él. No me dio nada de reparo contarle que Luna me gustaba y que la había pedido salir… en cambio él… era un injusto conmigo.

HAKU
Miré a Taku, ahora no me quedaba a gusto si no se lo decía, maldito lazo fraternal. Suspiré, podía contar además con su apoyo… ¿no?
Agarré su silla y le atraje hasta que estuvo de nuevo a mi lado.
-Está bien, te lo cuento. –susurré.
-Pero ni una palabra de esto a nadie… -bajé la cabeza.
-He besado a Eclipse en la taquilla.

TAKU
Miré a Haku y alcé las cejas.
-Esto…- Miré a Eclipse… ahora entendía porque estaba así de disgustada. Miré a Haku de nuevo y sonreí.
-¿Y? ¿Es algo malo? Yo me beso con Luna cada dos por tres, ¿qué pasa por qué tú le hayas robado un beso a tú peor enemiga? Peor enemiga entre comillas, sabemos muy bien que no la odias tanto como dices.- Entrecerré los ojos.
-¿Y qué te pareció?

HAKU
Fruncí el ceño mirando a Taku.
-No me pareció nada, Taku… -bajé la mirada y suspiré, no iba a admitirlo, no quería… Suspiré.
-Olvídalo, ¿vale? Sólo ha sido un beso, no tiene por qué significar nada… -al final acabaría sacándome cualquier cosa, no podía mentir a mi hermano…

TAKU
Le miré y asentí.
-Ya, claro, tú me vas a decir que la has besado por aburrimiento, vamos, por Dios, Haku que nos conocemos muy bien y sé que la has besado por que en realidad te gusta pero era muy orgulloso como para admitirlo.- Me crucé de brazos y le miré.
-Creo que en eso nos diferenciamos mucho.- Me acerqué un poco más.
-¿Por qué no admites que te gusta Eclipse? ¿Qué hay de malo?

HAKU
Le miré de reojo.
-No me gusta. –suspiré, si es que no se le podía contar lo mínimo, a partir de eso siempre lo descubría todo.
-Taku… déjalo, anda, concéntrate en la clase y olvídalo, es una chorrada que podría haber pasado con cualquier chica guapa, que huele bien y con la que empiezo a coger confianza con la que me quedase encerrado en una ta… -le miré de nuevo, ya había vuelto a meter la pata.

TAKU
Alcé las cejas cuando empezó a describir a Eclipse de esa manera. Esbocé media sonrisa y asentí levemente.
-Ya, ya, y yo me chupo el dedo…- Suspiré y negué con la cabeza.
-Haku, puedes mentirte a ti mismo si quieres, o a los demás, pero a mí no puedes mentirme, y ya lo sabes.- Me separé de su mesa y volví a la mía. ¿Qué no le gustaba? Pues claro que le gustaba Eclipse, era la chica adecuada para él y su tipo. A Haku siempre le han gustado las chicas difíciles y Eclipse estaba empezando a significar algo para él.

HAKU
Desvié la mirada. No volvería a sacar el tema delante de él, antes me mordería la lengua.
Atendí en la clase. De vez en cuando miraba a Eclipse de reojo, parecía… ¿afligida? Estaría cansada después de la pelea del día anterior…
Suspiré desviando de nuevo la mirada.

ECLIPSE
Levanté la cabeza de la mesa cuando sonó el timbre que indicaba el final de las clases. Suspiré incorporándome lentamente sobre la silla mientras los demás salían de clase…
Me levanté y miré a Haku, pero en seguida retiré la mirada hacia mis libros, los cuales cogí y salí de la clase para guardarlos en mi taquilla.
Iría a casa, cogería mi equipo y me iría directamente al partido… no me apetecía nada estar en casa.

LUNA
Eclipse tenía la carilla muy triste desde el recreo, no la habría hecho nada malo Haku, ¿no? No, Haku no la haría nada después de haberla ido a ver…
Me acerqué a ella cuando cerró su taquilla.
-Tata, ¿estás bien? No tienes buena carilla… ¿Te encuentras mal?

ECLIPSE
Miré a Luna y negué con la cabeza.
-No… estoy bien.- Sonreí levemente y suspiré.
-Me voy a casa, tú vuelve con Taku y… no te preocupes por mí, estoy muy bien.- Asentí y me dirigí a la salida.

LUNA
Suspiré, Eclipse no me estaba diciendo la verdad, lo sabía, pero no me lo quería decir… Así no podía ayudarla.
Me giré y busqué a Taku, al cual encontré llegando de clase. Le abracé.
-Anda, vámonos a casa, tengo ganas de estar a solas contigo un rato… -le miré.
-Además, Eclipse no me quiere contar lo que la pasa.

TAKU
Miré a Luna cuando me abrazó, parecía preocupada.
-Ohm… bueno…- Me rasqué la nuca y la miré.
-Verás… creo que yo si sé lo que la pasa… lo que sucede es que… no sé si puedo contártelo… sé que es tu hermana y tal, pero… he prometido que no se lo diría a nadie…- Desvié la mirada y carraspeé.

LUNA
Miré a Taku cuando dijo eso.
-¿Qué tú sabes lo que le pasa, Taku? ¿Qué es? ¿Es malo? –bajé los hombros.
-Bueno… si es un secreto… Supongo que si fuese realmente grave me lo contarías, ¿verdad? –le miré a los ojos.
-Pero… no es muy grave… ¿a que no?

TAKU
Negué con la cabeza y sonreí.
-Creo que no, bueno, al menos no nos parecería malo a nosotros pero para ellos… creo que les ha afectado un poco, pero no te preocupes…- La acaricié la mejilla y suspiré.
-Vamos a casa… te lo contaré por el camino…

LUNA
Asentí y le cogí de la mano para salir, si me lo contaba una de dos: o era grave, o no era nada importante que esconder, y por lo que había dicho era la segunda opción.
Salimos del instituto los dos juntos, yendo solos por el bosque, ya que no cogíamos el mismo camino que Neko, Diana y… ¿Riku? O.o Vaya, parecía que ahora iba con nosotros al instituto.
Seguimos caminando, me agarré a su brazo, me encontraba tan segura y a gusto agarrada a él…

TAKU
Suspiré y miré a Luna mientras caminábamos por el bosque.
-Verás, es una tontería, ¿vale? Pero parece que a Haku que cuesta mucho reconocer lo que en realidad siente.- Miré al frente.
-Lo que ocurrió dentro de tu taquilla es que Haku y Eclipse se escondieron dentro para evitar que un profesor que pasaba por allí les pillase fuera del horario escolar… entonces… al estar encerrados, tan apretados y juntitos pues…- Sonreí y miré a Luna.
-Haku besó a tu hermana.

LUNA
Abrí los ojos como platos cuando soltó esa perlita.
-¿Haku? ¿Haku a mi hermana? ¿Estamos hablando del mismo Haku? No puedo creérmelo… No hace nada que se están peleando y… -sonreí.
-Vaya, vaya, estáis hechos unos casanovas… -le di un par de codazos en el costado.
-Vaya con los dos peli-verdes, nos cazáis como presas, eh. –me reí agarrándole de la camisa.
-¿Y cómo sabes eso? ¿Te lo ha dicho Haku? –le besé.

TAKU
Miré a Luna y sonreí.
-Si, bueno, eso está en nuestros genes, el ser unos casanovas.- Alcé las cejas y rodeé su cintura con mis brazos.
-Eso sí, te pediría que no le dijeses nada a tú hermana, ya que… parece que no quiere acordarse de nada.- Sonreí y la miré.

LUNA
Bajé la mirada.
-Si Eclipse está así creo que es porque… el beso le habrá resultado bastante importante. –sonreí mirándole.
-¿O no? –sonreí y le besé de nuevo, saltando y rodeando su cintura con mis piernas.
-Maldito orgullo, les come enteritos.

TAKU
La agarré cuando saltó sobre mí rodeando mi cintura con sus piernas. Sonreí y dejé caer la mochila al suelo.
La miré y esbocé media sonrisa.
-No sé si ellos lo verán importante, pero al menos yo no soy tan orgulloso y admito que tus besos me vuelven loco.- La besé intensamente agarrándola de las piernas y caminando hacia delante haciendo que apoyase la espalda en el tronco de un árbol cercano.
La seguí besando de manera apasionada mientras mis manos acariciaban sus piernas.

LUNA
Cogí aire con fuerza cuando me besó de esa manera tan pasional y me apoyó contra el tronco de un árbol. Me agarré al pelo de su nuca con las dos manos, siguiendo su beso de la misma manera, esto era lo que pasaba por estar todo el día aguantando sin estar solitos…
Tiré de su labio cuando me separé levemente, le miré.
-Guao…

TAKU
Sonreí y metí las manos bajo su falda hasta posarlas en cada cachete de su culito. La besé por el cuello con fuerza. Sentí la vena principal por debajo de su piel, palpitando al igual que su corazón acelerado. Abrí la boca y lamí su cuello con intensidad cerrando los ojos mientras mis manos se aventuraban bajo su falda. Aspiré su olor y clavé mis colmillos en su piel con suavidad. Presioné su vena con la lengua y succioné su sangre con mucha lentitud sin dejar de acariciarla. Sentí que mis ojos se encendía con fuerza cuando la sangre de Luna entró por mi boca y recorrió mis venas… era alucinante.

LUNA
Jadeé cuando los colmillos de Taku atravesaron mi piel, me estaba mordiendo. En parte me dolía, los colmillos vampíricos eran prácticamente veneno para mí, pero si él no quería hacerme daño no lo haría…
Cerré los ojos con fuerza agarrando el cuello de su camisa mientras me acariciaba y succionaba mi sangre.
Relajé mis músculos mientras la sangre, muy poco a poco, escapaba de mis venas.

TAKU
Presioné la piel de sus muslos con mis dedos apartando la boca de su cuello. Lamí la sangre que resbaló por su piel incluido las pequeñas incisiones que habían dejado mis colmillos.
Jadeé y la miré con los ojos aún encendidos.
-Yo… lo siento, Luna…

LUNA
-Shh… -posé mis dedos en sus labios, se estaba disculpando, por lo tanto no lo tenía premeditado, había sido un acto de pura pasión… Dios… este hombre me volvía loca…
-No te disculpes, no has hecho nada malo… -le besé cogiéndole de la cara.
-Además… me ha encantado. –sonreí y le volví a besar.

TAKU
La miré y apreté mis labios contra los suyos con mucha pasión, incluso me atrevería a decir que con algo de lujuria. Introduje me lengua dentro de su boca y la enredé con la suya. Pude acariciar la punta de sus colmillos con la punta de mi lengua. Me separé para coger aire y volví a besarla. Saqué una de mis manos de debajo de su falda y la subí hacia su torso y lentamente hacia uno de sus pechos. Cerré los ojos con fuerza y me separé de ella bruscamente soltando un gruñido.
Jadeé rápidamente llevándome la mano a la frente.
-Lo siento, Luna… no quiero sobrepasarme, pero…- La miré.
No podía describir lo que mi cuerpo sentía en aquellos momentos. La había mordido por que quería saborear su sangre, pensaba que con eso tendría bastante, pero… al parecer no…
Bajé la cabeza y me froté la frente intentando tranquilizarme. Hacía mucho que no estaba con una mujer, por eso mi cuerpo reaccionaba de esa manera a este tipo de “tensión”… tantos besos y tantas caricias habían despertado mi apetito sexual…
Tragué saliva y la miré de nuevo mientras apoyaba mi espalda en el árbol que había en frente de Luna.
-Perdóname, por favor… no quería sobrepasarme.- ¡Mentira! Era tan solo mirarla y sentía el deseo irrefrenable de tumbarla sobre el suelo, desgarrarle la ropa y hacerla el amor de manera que acabase gimiendo de placer… pero… era demasiado pronto para ella como para llegar hasta ese punto… acabábamos de empezar a salir y ya estaba pensando en poder hacerla mía… era un maldito degenerado…
-Lo siento… de verdad…- Me llevé la mano a la cara y suspiré.

LUNA
Respiré con fuerza cogiendo aire cuando Taku me besó de esa forma y me acarició con tanta pasión. Por un momento pensé que se había descontrolado, de repente tanta lujuria… pero… no me quise apartar, me gustaban sus besos…
Fue él el que se apartó de manera brusca pidiéndome perdón. Suspiré apoyando la espalda en el tronco del árbol recuperándome.
-No has… hecho nada malo… -le cogí de la mano y le miré.
-No te preocupes.

TAKU
La miré y suspiré recuperando el aliento. Apoyé la cabeza en su hombro y cerré los ojos.
-Eres demasiado para mí, loba.- Solté una pequeña risotada y posé mi mano libre en su espalda sin apartar la frente de su hombro.
-Lo siento… creí que no podría controlarme… y no me refiero a lo de beber tu sangre…- Tragué saliva.
-Ya… ya sabes a lo que me refiero…

LUNA
Tragué saliva y suspiré acariciando su nuca.
-No te preocupes por eso… -le besé en la mejilla, bajo la oreja.
-Si no hubieses sabido controlarte te tendría que haber apartado yo, pero no ha sido así, ¿no? –sonreí y le abracé.
-Yo confío en ti, y… tampoco creo que tengas que reprimirte mucho tiempo. –me sonrojé.

TAKU
Respiré profundamente y abrí los ojos. Miré las dos hendiduras de su cuello las cuales había dejado al morderla. Suspiré y me separé lentamente. La miré y sonreí más tranquilo.
-De todas maneras, te pido perdón.- Acaricié la zona del cuello que había mordido con la yema de mis dedos.

LUNA
Sonreí cerrando los ojos cuando me acarició, aunque me escocía algo. Posé mis dedos sobre sus labios.
-Deja de pedirme perdón. –abrí los ojos.
-Me ha gustado. –sonreí y le besé en la mejilla.

TAKU
Sonreí y asentí.
-Está bien, te creo.- No del todo… me había sobrepasado y seguro que a ella le había asustado un poco… era muy pronto para “atacar” así a Luna, por decirlo de alguna manera. Solo haría esas cosas cuando ella me lo permitiese y estuviese segura de que quería que lo hiciese… debía controlarme un poco, no quería que acabase huyendo de mí…
Agarré su mano y seguimos caminando. Nos habíamos demorado un poco y teníamos un partido al que asistir.