Capítulo 2, pequeños, ya os podéis ir enganchando :)
ECLIPSE
Crucé las puertas del instituto cuando sonó el timbre. Otro aburrido día de clase…
Suspiré y me acerqué a mi taquilla, ¿qué remedio? Debía llevar una vida normal aun que no fuese una chica nada normal.
Luna se pasó todo el día de ayer haciendo sus deberes junto con los de Haku. Al parecer, Taku se apiadó de ella y decidió hacerse los deberes él solito… menos mal.
Había resultado ser el más “encantador” de los dos hermanos, aun que una no se podía fiar mucho, era el enemigo por muy encantador que pareciese.
Lo que más me inquietaba era que Luna estaba muy contenta de poder ser “amiga” de ese vampiro… no durarían mucho, éramos muy diferentes.
Abrí mi taquilla y guardé los libros que no me harían falta en esos momentos. Miré en mi mochila, tenía mis cuadernos junto con los de Haku. Luna había preferido que se los diese yo, ya que la pobre no había terminado aún los suyos.
Cerré mi taquilla de un golpe seco y me dirigí a la de Haku con los cuadernos en las manos… otra vez a verle la cara a ese gilipollas de pelo verde… ¡cómo le odiaba!
-¡Eh, tú!- Le lancé los cuadernos en cuanto le vi.
-Ahí tienes.- Entrecerré los ojos y le miré seria.
-Espero que no le cuentes a nadie lo que pasó ayer en la piscina, sino, te liquido ¿lo has entendido?
HAKU
No tuve tiempo si quiera a reaccionar cuando la lobita llegó totalmente enfurecida y me tiró mis cuadernos encima, los cuales agarré entre las manos mientras me ladraba.
-Eh… ya… -solté una risotada.
-Creo que es un poco tarde cuando te digo que ayer alardeé de nuestra gran aventura en la piscina delante de todo el clan… -me encogí de hombros.
-¿Lo… siento? –cerré mi taquilla y comencé a caminar en dirección a mi clase.
ECLIPSE
Fruncí el ceño y gruñí cuando dijo eso.
-¿Qué… alardeaste?- Dejé caer mi mochila en el suelo y acto seguido corrí detrás de él.
-¡Gilipollas de mierda!- Le di un puñetazo en la mejilla con todas mis fuerzas. Los alumnos que caminaban por el pasillo se hicieron a un lado para que Haku no les empujase, le había golpeado con mucha fuerza. Me miraron boquiabiertos y cuchicheaban entre ellos.
Miré a Haku jadeando y muy enfurecida.
-¡¡Eres un maldito engreído y un creído de mierda!! ¡Ojala te mueras de una puta vez!- Me giré y agarré mi mochila de nuevo. Miré a los alumnos que estaban a mí alrededor.
-¡¿Y vosotros que cojones miráis?!- Salió un gruñido de lo más profundo de mi garganta cuando grité así, pero me sentía muy furiosa y con ganas de matar a alguien, y esperaba que ese alguien fuese Haku.
HAKU
Me quedé desconcertado cuando la loba se puso así de histérica, ya sabía yo que esos bichos no sabían controlarse…
-Yo que tú bajaba esos humos, bonita… -me froté la mejilla, algunas de las chicas se acercaron a ver si estaba bien, pero las ignoré y entré en clase, esa tía se había pasado cuando yo sólo la había tomado el pelo, como si quisiese alardear de algo de lo que me avergonzaba…
Entré en clase y me senté en mi silla dejando los cuadernos de mala leche.
ECLIPSE
Antes de ir a clase me dirigí al baño de las chicas.
Abrí la puerta de golpe y miré a las alumnas que estaban terminando de maquillarse ahí dentro.
-Fuera de aquí.- Las chicas me miraron y algunas me ignoraron.
-¿No me habéis oído? Fuera.- Una de las chicas que se pintaba los morros de rojo putón dio un paso hacia mí y me miró de manera chula.
-¿Por qué? ¿Por qué nos lo digas tú?- Empezó a reírse seguida de su Club de campo. Apreté los puños y gruñí.
-¡¡Fuera he dicho!!- Las chicas acabaron asustándose y salieron recogiendo sus potingues.
Cerré la puerta de golpe y lancé mi mochila contra la ventana, la cual desquebrajé.
Me acerqué al lavabo y posé las manos sobre él con mucha fuerza haciendo que saltasen pedazos de azulejos.
Me miré en el espejo, tenía los ojos muy rojos y brillantes. Estaba demasiado furiosa, rabiosa y excitada, tenía ganas de asesinar, de sacar mi furia… pero en esos momentos no…
Cerré los ojos y suspiré intentando relajarme, no podía entrar en clase con esas pintas. Me mojé la cara y esperé un poco… sería mejor saltarme la primera clase entera…
LUNA
En la primera hora de clase, Eclipse no había aparecido, y, según la gente del instituto, se había cabreado muchísimo con Haku y después había alarmado a unas chicas en el cuarto de baño. Tenía que ver qué la pasaba, por lo que nada más terminó la clase me dirigí corriendo hacia el cuarto de baño y abrí la puerta.
Había cristales y azulejos rotos por el suelo, ¿se había descontrolado?
Suspiré.
-¿Tata? –husmeé en el aire, podía olerla.
-Tata, soy yo… -me asomé por debajo de las puertas de los servicios para buscar sus pies.
ECLIPSE
Me había escondido dentro de uno de los servicios después de haberme cargado medio cuarto de baño.
No sabía con quién descargar la furia, por lo que decidí pagarla con el mobiliario.
Estaba sentada encima de la taza del váter, con las piernas encogidas y mi frente apoyada sobre mis rodillas. Me cubrí la cabeza con mis brazos y no podía parar de gruñir.
Hacía días que no me alimentaba y ahora venían las consecuencias, encima… ese apestoso vampiro me había enfurecido más hasta hacerme alcanzar el límite de mis fuerzas. A parte de eso… estaba en un centro rodeada de humanos…
Escuché la voz de Luna, estaba dentro del cuarto de baño.
Su olor se acercaba cada vez más. Acabaría encontrándome, cosa que no deseaba.
Me quedé ahí quieta, inmóvil, sentía que si movía un solo músculo perdería todo el control que me quedaba.
LUNA
La oía respirar, estaba furiosa, y eso debía ser por el encuentro con Haku…
-Tata, por favor… No puedes quedarte ahí dentro, tienes que ir a clase… -miré la puerta que la “protegía”.
-Vamos, cariño, cuéntame qué ha pasado… -abrí lentamente la puerta intentando que no se alarmase.
ECLIPSE
Escuché como la puerta del servicio se abría lentamente, y detrás de ella, la voz de Luna. Alargué un brazo hasta la puerta, la cual volví a cerrar rápidamente.
-Déjame sola… no voy a ir… a clase.- Volví a cubrirme la cabeza con los brazos y respiré fuerte.
-Márchate.
LUNA
Suspiré apoyando la cabeza en la puerta del cuarto de baño.
-Eclipse… -alcé la mirada, por el tono de su voz y el tiempo que había pasado, lo que necesitaba era beber sangre… Tenía que ser eso, hacía tiempo que no salía a cazar.
-Tata, muérdeme. Sé que necesitas sangre, así que hasta que lleguemos a casa vas a tener que conformarme con un poco de la mía… Por favor, ábreme.
ECLIPSE
Negué con la cabeza.
-No… no quiero beber de tú sangre, olvídalo…- Negué de nuevo apretando mis manos contra mi cabeza.
-Vete de aquí… yo estoy bien… iré a cazar después… no te… no te preocupes, ¿vale?- Cogí aire por la boca cerrando los ojos.
-Lo único que quiero es tranquilidad y… tiempo para poder relajarme…
LUNA
Fruncí el ceño, Eclipse lo estaba pasando mal y tenía que ayudarla.
Abrí la puerta sin dejarla cerrar y la abracé rodeando su cuello dejando el mío al descubierto para que no pudiese rechazarlo.
-Vamos, tata, no pienso irme de aquí, tienes que saciarte un poco, estás muy mal, no voy a irme de aquí hasta que lo hagas, así que vamos… -cerré los ojos esperando a que lo hiciese.
ECLIPSE
Empujé a Luna fuera del servicio y la miré.
-¡Vete de una puta vez!- Cerré de nuevo.
-Lárgate… déjame en paz…- Me senté en el suelo apoyando la espalda en la pared del servicio. Respiré con más fuerza metiendo mi cabeza entre mis rodillas. Llevé mis manos a mi nuca y cerré los ojos de nuevo.
-No voy ha repetírtelo más veces… fuera de aquí.
LUNA
Me quedé sentada en el suelo cuando Eclipse me echó de nuevo del baño. No podía permitir que se pusiese así de mal sólo por no querer beber de mi sangre para que yo no me pusiese mal.
-Pero Eclipse… -bajé la cabeza acercándome a la puerta y apoyando mi cabeza en ella.
-No me iré. –si no me dejaba darle mi sangre al menos me quedaría con ella, ¿y si se desmayaba o se descontrolaba por la falta de sangre? No podía dejarla sola.
ECLIPSE
No dije nada, pero tampoco salí del servicio ni dejé que entrase.
Si quería quedarse ahí que lo hiciese, pero perdía el tiempo.
Ella quería que bebiese de su sangre, pero era algo inútil, su sangre no me serviría de nada, no me satisfacía para nada… tenía demasiada sed, podría llegar a matarla y Luna estaba muy enferma para que yo la robase su sangre…
Respiré hondo aún con los ojos cerrados. Si llegaba a tranquilizarme, después de clase podría ir al bosque a cazar algo.
LUNA
Suspiré sentándome con la espalda pegada a la puerta, tenía que pedir ayuda, pero no quería salir y dejarla sola, por lo que debía usar ese pequeño don que teníamos los licántropos.
Cerré los ojos y con mi mente llamé a Neko pidiéndola que viniese al cuarto de baño, Eclipse quizá se enfadaría conmigo, pero necesitaba ayuda.
NEKO
Alguien me llamaba de manera telepática, era Luna… Suspiré, me había pillado ya en clase. Miré al profesor, estaba a su rollo.
-Profe, voy al baño. –me levanté y salí de clase.
-Vale… -me respondió él, parecía estar realmente concentrado en lo que explicaba. Fui por los pasillos hasta el cuarto de baño y entré cerrando la puerta después. Luna estaba sentada frente a una de las puertas.
-¿Qué pasa? –me acerqué, Eclipse estaba ahí dentro.
-Eclipse, ¿estás bien?
ECLIPSE
Abrí los ojos cuando escuché la voz de Neko… Luna la había llamado telepáticamente…
Tragué saliva y carraspeé para poder aclararme la voz y parecer que estaba en buen estado.
-Si… estoy bien, tranquila, Neko… solo quiero estar aquí sola un rato… en seguida saldré.- Volví a cerrar los ojos.
NEKO
Miré a Luna y suspiré.
-Anda, Luna, ve a clase, no pasa nada. –ella negó con la cabeza, le señalé la puerta.
-Vete a clase, vamos, yo me ocupo de que no le pase nada. –se levantó y se marchó.
-Venga, sal, te llevaré al bosque y podrás cazar algo. –me acerqué la ventana y la abrí, no había nadie en el patio, no había peligro en salir.
-Yo te cubro, después avisaré a Jim, venga, sal.
ECLIPSE
Suspiré y levanté la cabeza.
-Joder… ¿es qué no me podéis dejar en paz? Solo pido eso, nada más.- Bufé cabreada.
-Vete a clase, Neko… ya me las arreglaré yo sola, iré a cazar cuando me de la gana y me quedaré aquí el tiempo que quiera….- Volví a bajar la cabeza.
-Y no insistas, por que no te haré ni puñetero caso.
NEKO
Miré hacia la puerta.
-Oye, Eclipse, basta de ser tan orgullosa, ¿me has oído? Necesitas sangre y te estamos dando soluciones para que te pongas bien, pero eres una orgullosa y quieres hacerlo todo tú sola, pues muy bien, pero te advierto una cosa, como te descontroles y oiga que haces algo que no debes por quedarte aquí no seré yo la que te eche la reprimenda, y ya sabes a quién me refiero. –suspiré y salí del cuarto de baño, su orgullo le iba a pasar factura algún día.
ECLIPSE
-¡Puedes meterte tus soluciones por dónde te quepan!- Di un golpe a la puerta con el pie.
¿Orgullo? No era orgullo. Luna me había ofrecido su sangre, la rechacé por la razón de que está enferma y la solución de Neko, tal vez si fuese por orgullo, pero era por el simple hecho de que se creía que podía mangonearme como si nada, yo era más mayor que ella y aún así me trataba como si fuese una niñita de cinco años. El único que podía darme órdenes era Jim, al único que obedecía, los demás me importaban una mierda.
HAKU
Terminaron las clases y me dirigí a la puerta para salir. Aún sentía el puñetazo de la loba en la cara, no por dolor, pero el recuerdo seguía ahí, joder como marcaba un licántropo…
Esperé a que Taku terminase de recoger para poder salir, hacía un par de días que ni me hablaba con Asuka, pero es que ella tampoco hacía nada por arreglarlo…
TAKU
Salí de clase y me crucé con Haku, tenía la mejilla colorada y marcada. Alcé las cejas y me acerqué.
-¿Qué te ha pasado?- Un humano normal no podía haberle dejado esa marca, lo primero: ninguno de ese instituto se atrevía ni a pegarnos ni a insultarnos, éramos muy respetados. Y lo segundo: un humano normal se habría roto los dedos al pegar a mi hermano, ya que nuestra piel era tan dura como el mármol… entonces solo quedaba una solución…
-Te ha pegado Eclipse, ¿verdad?
HAKU
Desvié la mirada cruzándome de brazos.
-Esa chica tiene un problema, de verdad. Ya te dije que esos lobos están locos, no saben controlarse, si no, mira. –puse los ojos en blanco.
-Anda, vámonos a casa, Taku, no me apetece nada volver a cruzarme con ninguna de ellas.
TAKU
Miré a Haku y suspiré.
-Oye, Haku, creo que exageras mucho respecto al tema de Luna y Eclipse, no son… tan malas, al menos Luna. Eclipse tiene un carácter muy fuerte e indomable, por eso te irrita tanto, porque todas las mujeres que conoces te respetan y se mueren por tus huesos, en cambio Eclipse te odia y ella no te respeta ni se muere por tus huesos y eso te jode.- Esbocé media sonrisa y suspiré.
-Ayyyyy, hermanito, que nos conocemos.- Posé mi mano sobre su hombro.
HAKU
Miré a Taku.
-Gracias por el apoyo, hermanito. Esas tías son unas bestias que se descontrolan en seguida. Vale que Luna sea más tranquila, pero también me gustaría verla enfadada… -caminé por los pasillos junto a mi hermano para volver a casa.
TAKU
Negué mientras caminaba al lado de Haku.
-No, Luna es muy diferente a Eclipse… ella es más dulce, más mona y su temperamento no es tan salvaje como el de su hermana…- Hice una mueca de desagrado.
-La verdad es que a mi ese tipo de chicas no me gustan, me refiero a las que son como Eclipse.- Me encogí de hombros.
-Creo que deberías darles una oportunidad a las dos, te digo que no son como creemos, en serio.- Le miré y sonreí.
HAKU
Puse los ojos en blanco.
-Eso llegué a pensar, aunque sea mínimamente, ayer mientras jugábamos con ellas. Parecían “chicas normales”, pero después de lo que ha hecho Eclipse ya he visto que no merece la pena pensar más en eso. Me parece bien si quieres seguir los ideales de papá de la igualdad y tal, pero mucho tendrán que hacer para que yo las respete, y más a esa Eclipse. –negué con la cabeza. ¿Cómo pude ni siquiera imaginarme que llegarían a caernos bien? Bah…
TAKU
Miré a Haku y suspiré.
-Dices que mucho deben hacer para que puedas respetarlas, pero, ¿no crees que nosotros también debemos poner de nuestra parte? No sé, darlas una oportunidad, conocerlas mejor… ya me entiendes.- Suspiré y negué.
-Déjalo, sé que tú no estás por la labor, pero al menos yo si y voy a intentarlo con Luna… si me llega la ocasión, también intentaré llevarme bien con Eclipse.- Sonreí.
-No pienso tirar la toalla, no señor.
HAKU
Posé mi mano en la cabeza de Taku.
-Pues mucha suerte, hermanito, a ver si es verdad, porque no conozco ningún caso de amistad entre vampiros y licántropos. –le atraje hacia mí rodeando su cuello con mi brazo.
-Además, Luna no parece tan mala chica como pensaba, me ha hecho los deberes. –asentí y sonreí.
TAKU
Miré a Haku de soslayo cuando dijo eso de Luna.
-Ya, claro, lo dices porque te ha hecho los deberes, si no llega ha hacértelos, seguro que ahora la estarías poniendo verde.- Miré al frente.
Haku era muy superficial y materialista… que capullo llegaba ha ser ¬¬
-¿Si Eclipse te hubiese hecho también los deberes, cosa que dudo, también dirías que no parece tan mala como pensabas?
HAKU
Le miré.
-¿Quéeeee? –negué con la cabeza.
-No, esa tía está loca, paso de ella, aunque gracias a ella saque una matrícula de honor no me cae bien… -me ras qué la nuca y seguí caminando.
-Mira, ahí está tu novia. –señalé a Luna, que salía cabizbaja del instituto.
-Y va sola… ¿se habrá peleado con su tata?
TAKU
Miré a Luna cuando salió de su clase. Suspiré y me acerqué a ella posando mi mano en su hombro.
-Eh, ¿pasa algo?- La miré. No tenía muy buena cara y parecía muy triste.
No sabía muy bien que hacer en esos momentos, pero… algo debía hacer.
Pasé mi brazo por detrás de sus hombros y caminé con ella.
-¿Has discutido con tu hermana o qué?
LUNA
Vaya, Taku me había pillado tristona y me intentaba consolar… Era dulce T_T
-E-estoy bien… es sólo que… he suspendido el examen de matemáticas, sí… ^^U Tú… tranquilo, no pasa nada. –sonreí para que no se preocupase, aunque… guao, se estaba preocupando por mí, sí que habían cambiado las cosas en dos días.
-De todas formas… gracias ^^
TAKU
Esbocé media sonrisa y asentí.
-Está bien.- La miré y sonreí ampliamente.
-Bueno, no te preocupes por eso, a mí se me dan muy bien las matemáticas, si quieres puedo echarte una mano para aprobar el próximo examen, ¿quieres?- La miré sin apartar mi brazo de detrás de sus hombros.
Me alegraba que al menos no estuviese mal por su hermana…
-No sé, podríamos quedar en los recreos.
LUNA
Miré a Taku, quería ayudarme en mates… Quizá a Eclipse no le gustaría, pero al menos así podría dejarla tranquila a ella por las tardes. Sonreí.
-Me encantaría ^^ La verdad es que me siento muy apurada, falté unas clases y me he perdido completamente, con el nuevo tema ando igual, me vendría genial que me ayudase alguien que… bueno, va con sobresaliente en clase. –sonreí ampliamente.
TAKU
Me reí levemente y asentí.
-Está bien, te ayudaré en lo que pueda.- Sonreí y me separé de ella posando mi mano sobre su cabeza con suavidad.
-Pues nada, tengo que irme ya a casa, pero mañana nos vemos en el recreo ^^- Me separé del todo y caminé hasta mi hermano. Giré la cabeza y miré a Luna, la guiñé un ojo y me despedí con la mano.
LUNA
Me paré cuando me guiñó el ojo y se fue con su hermano… Era tan dulce y simpático, ¿cómo no me había dado cuenta antes? ¿A lo mejor podría ser yo una de esas fans locas que le seguían a todas partes…? Meneé la cabeza varias veces, ¿¿pero qué estaba pensando??
Respiré hondo y caminé hacia el bosque por otro camino. Esperaba que Eclipse ya estuviese bien…
ECLIPSE
El timbre de salida sonó. Empecé a escuchar mucho alboroto por el pasillo y el olor de los humanos de aquí para allá.
No salí des baño en toda la mañana, no me veía capaz de volver a clase tal y como estaba…
Esperé hasta que el centro estuviese vacío del todo y entonces salí por la ventana y me dirigí al bosque a toda prisa.
Me quité el uniforme a medida que iba adentrándome en el bosque. Seguí corriendo y una ve estuve desnuda del todo, salté y caí al suelo a cuatro patas ya transformada en una loba blanca.
Corrí por el bosque dejando mis ropas por ahí detrás Olisqueé en el ambiente buscando alguna manada de ciervos, osos o cualquier animal grande que pudiese satisfacerme del todo.
NEKO
Decidí acompañar a Luna a casa, ya que se volvía sola y Eclipse había preferido hacer lo que debía sola, pero hablaría con Jim, debía saber estas cosas.
Abrí la puerta y Luna subió directamente a su cuarto. Suspiré y fui al despacho de Jim, llamé y me asomé.
-Hola, pelirrojo.
JIM
Estaba liado en mi despacho con el ordenador. De vez en cuando buscaba en Internet noticias cercanas que informaban de ataques de animales a gente del pueblo y de otras ciudades cercanas…
Desde hacía tiempo, había leído varias noticias sobre el ataque de un animal grande en los bosques de Dakota… un animal grande… eso no podría ser otra cosa que un licántropo… los osos no solían atacar dos veces en el mismo lugar, por la simple razón de que invernaban y solo comían en verano o primavera y los ataques eran más comunes en otoño o invierno…
Suspiré, este tema me traía de cabeza.
Escuché la puerta principal abrirse y después la voz de Neko.
Suspiré de nuevo y me giré sobre la silla.
-Hola.- Volví la mirada al ordenador.
NEKO
Entré en el despacho cerrando la puerta, parecía bastante ocupado, pero bueno… Se lo diría un poco más tarde, o se frustraría más de lo que podría estar.
Me acerqué y me senté en el posa brazos derecho, posando mi brazo sobre su hombro y miré la pantalla del ordenador, buscaba noticias.
-¿Un nuevo ataque? –suspiré. No, no era buen momento para decirle lo de Eclipse.
JIM
Miré a Neko apoyando la espalda en el respaldo de mi sofá
Suspiré y me crucé de brazos.
Asentí y miré la pantalla.
-No solo uno, tres ataques nuevos, a unos excursionistas cerca de Berlín… es el mismo animal, además hay una foto.- Pinché en la imagen para ampliarla.
-¿Ves? Es un licántropo.- En la imagen no quedaba muy claro, pero se veía un enorme animal de pelo negro y ojos rojos. Con el hocico largo como el de los lobos y la cola peluda retorcida como la de cualquier can.
-No lo entiendo, se supone que hicimos un trato, los licántropos tenemos totalmente prohibido atacar a los humanos excepto en caso de extrema necesidad…- Me froté la nuca.
-Lo malo es que se dirige hacia aquí, hacia Tokio…
NEKO
Miré a Jim y volví la mirada a la pantalla.
-¿Hacia Tokio desde Berlín? Joder… -volví a mirar a Jim.
-Habrá que hacer algo con ellos, ¿no? Podríamos ir a buscarlos, saber al menos qué intenciones llevan. –le miré.
-Bueno, eres tú el que manda, claro, era una sugerencia, ya sabes. –miré de nuevo a la pantalla, eso me mosqueaba…
JIM
Suspiré y la miré.
-Lo sé…- Miré a la pantalla.
-Iré con la manada hasta Berlín esta noche, quiero asegurarme de que no entran en Tokio y de paso averiguar quién es o son.- Miré a Neko y me levanté.
-Tú te quedarás aquí con las gemelas y los licántropos jóvenes.- Sabía muy bien que Neko querría venir conmigo, pero no la dejaría.
NEKO
-¿Quéee? –le miré, me dejaba aquí con los jóvenes.
-Pero Jim, sabes que yo puedo ayudar allí. –suspiré y me levanté.
-De acuerdo… me quedo, pero sigo opinando que podría ir a ayudaros a vosotros. –me dirigí a la puerta.
-Esto… Eclipse ha perdido las clases, sin mandan alguna nota por ello ya sabes por qué es, necesitaba sangre y todo eso… -contado así no tenía nada de especial, pero debía saberlo.
JIM
Miré a Neko y fruncí el ceño extrañado.
-¿Nota? ¿Por qué? ¿Qué la ha pasado?- Salimos del despacho y cerré la puerta detrás de mí.
La puerta principal de abrió del golpe dejando paso a Eclipse…
Abrí los ojos ampliamente cuando la vi desnuda y ensangrentada de la cabeza a los pies.
-¿Qué cojones has hecho?- Me cruce de brazos y la miré.
ECLIPSE
Entré en la Mansión después de haberme cepillado a tres osos pardos y cuatro ciervos. Al final me había saciado de todo. Cerré la puerta y me apoyé en ella mirando a Jim.
-Vengo de cazar, ¿pasa algo?- Me miré, estaba desnuda y ensangrentada, con el uniforme del instituto en el brazo.
-Ohm…- Me encogí de hombros y me dirigí hacia las escaleras para ir a mi cuarto, pero Jim me agarró del brazo impidiéndomelo.
Le miré y puse los ojos en blanco.
-¿Y ahora qué?
JIM
La miré con el ceño fruncido.
-¿Cómo que “ahora qué”? Eclipse, ¿cuánto hacía que no te alimentabas?- Por su aspecto debía haber pasado mucho tiempo.
-Eclipse, para de hacer esto, si te pases semanas sin beber luego te pasa lo que te pasa, te das atracones como si fueses un animal salvaje. Debes alimentarte más a menudo, ¿qué intentas demostrar aguantando tantos días sin saciarte? ¿Qué tienes más resistencia que los demás? Pues te equivocas, lo único que demuestras es tú idiotez.- La solté.
-Sube a tu cuarto de una vez, y no vuelvas a repetirlo…- Dejé que subiese a su cuarto para darse una ducha.
Suspiré y la miré mientras se marchaba.
NEKO
Miré a Eclipse mientras subía por las escaleras, suspiré.
-A ver si te hace caso a ti… -miré la puerta y después las escaleras.
-No sé cuánto habrá cazado, pero por cómo estaba a la hora del recreo… -suspiré y miré a Jim.
-Espero que ella sepa controlar cada cuánto tiene que ir a cazar, sino, habrá que ir con ella… -sonreí.
-Eres un gran jefe.
JIM
Miré a Neko y asentí levemente.
-Si, eso intento…- Suspiré y volví a mi despacho.
Esa sería la última vez que Eclipse salía a cazar sola y la última que se tiraría semanas sin alimentarse.
Si acababa con toda la fauna cada vez que iba a cazar, la gente empezaría a sospechar y eso era algo que debía evitar costase lo que me costase.
Proteger a mi familia era lo único y lo más importante que debía tener presente y no consentiría que una sola inconsciente de la familia lo echase todo a perder.
HAKU
Cuando llegué a casa me tiré al sofá a ver la televisión, no me apetecía nada hacer los deberes ni nada que requiriese pensar.
Empecé a hacer zapping pasando canales a lo tonto hasta encontrar alguno que me interesase.
-¡Qué aburrimiento de eternidad! –resoplé, intentaba llevar lo mejor posible esa mala racha que estaba llevando con Asuka, total, antes casi no pasaba tiempo con ella…
ASUKA
Subí las escaleras y me dirigí hacia mi cuarto pasando antes por delante de la puerta de la habitación de Haku…
Desde que nos peleamos no habíamos vuelto a hablarnos…
Suspiré y me acerqué a ella posando la mano en el pomo.
-Haku, voy a entrar.- Dije, y acto seguido abrí la puerta y entré cerrándola después. Dejé la mochila al lado de la puerta y me acerqué hasta sentarme en la cama junto a Haku que miraba la tele de manera aburrida.
-Oye, Haku… ¿sigues cabreado por que no quiero hacer el amor contigo?
HAKU
Miré a Asuka cuando entró y después volví a dirigir la mirada a la televisión con el semblante serio.
-No es que esté cabreado por eso, Asuka, pero llevo mucho tiempo esperándote y no pones nada de tu parte, eso es lo que me jode, ¿sabes? Es que ni siquiera lo intentas y no sé por qué sigues rechazándome después de un año juntos… -seguí pasando canales.
ASUKA
Bajé la cabeza notando como mis mejillas se ponían rojas.
-Es que… -/////-… verás… me da mucha vergüenza hacer eso… nunca lo he hecho y… tengo miedo…- Le miré de reojo todavía más colorada.
-No miedo por ti… sino…- Negué con la cabeza rápidamente juntando mis rodillas y agarrando el extremo de la falda del uniforme.
-Me da mucha vergueta que me veas desnuda…
HAKU
Abrí los ojos como platos y la miré.
-WHAT?!! –me di una torta en la cara, Dios, era sólo eso, que la viese desnuda…
-Pero Asuka, he visto muchos cuerpos femeninos desnudos, y seguro que tú eres preciosa, ¿por qué te da tanta vergüenza? No será para tanto, joder… Además, existe hacerlo con la luz apagada, ¿sabes? No te vería si no quisieses.
ASUKA
Me puse aún más roja y negué.
-No… si no es eso… quiero que me veas denuda…o///////////o ¡Digo!... ¡¡¡Ayyyyyyyyy!!!- Me tapé la cara con las manos súper colorada.
-… m-me da cosa que me veas desnuda… pero quiero que lo hagas… porque… porque me gustas mucho y… y cuando me besas o me muerdes me da mucho placer… pero… nunca he pensado en llegar más lejos… aun que quiera que pase…- Le miré.
HAKU
Suspiré y la miré.
-Pues no tienes por qué tener vergüenza, Asuka, sabes que no pasará nada, yo creo que eres preciosa, y verte desnuda no será nada malo, puedes estar tranquila… -la cogí de la cara y la miré a los ojos.
-Confía en mí, Asuka…
ASUKA
Miré a Haku cuando me agarró de la cara. Tenía las mejillas muy coloradas y sentía mucho calor por todo mi cuerpo.
Tragué saliva y asentí lentamente.
-C-confío en ti… Haku…- Agarré una de sus manos y la llevé lentamente hasta mi muslo derecho por debajo de la falda.
Cerré los ojos un momento notando como me sonrojaba todavía más. Los abrí de nuevo y le miré.
HAKU
¿A-Asuka se estaba abriendo a mí? ¿Por fin podría hacerlo con ella? Era imposible…
Tragué saliva y la besé en los labios, primero con suavidad, y poco a poco fui aumentando la intensidad y la pasión mientras acariciaba su muslo con la mano.
ASUKA
Encogí la pierna que me acariciaba mientras me besaba. Apreté mis manos contra el colchón sintiendo como mi cuerpo se encendía.
Seguí su beso poniéndome muy, muy colorada.
Me separé de él levemente y le miré con los ojos brillantes y los comillos desplegados.
Posé mi mano encima de la que él tenía en mi muslo haciendo que la introdujese más bajo mi falta hasta que tocó mi ropa interior, cosa que hizo estremecerme.
Debía olvidarme del miedo y de la vergüenza como decía él. Éramos novios, ¿no? Alguna vez teníamos que hacer esto…
Agarré las sábanas con fuerza y le volví a besar, algo tímida…
HAKU
Vaya, de tener mucha vergüenza parecía que era ella la que tenía más ganas ahora de empezar. La besé con más ganas tumbándola sobre la cama con suavidad, bajando mis labios por su fino y pétreo cuello.
Sabía que siempre que la excitaba y sobrepasaba mis manos o mis besos más allá de sus límites me apartaba, pero por esta vez, habíamos superado esa barrera, esperaba que el camino siguiese así.
ASUKA
Cerré los ojos con fuerza cuando me besó por el cuello y posé una de mis manos en la almohada de la cama y la otra en su espalda.
Cogí aire por la boca sintiendo que mi corazón se aceleraba. Otro estremecimiento recorrió mi cuerpo de arriba abajo haciendo que encogiese las piernas.
Miré a Haku con la respiración agitada y con la boca entreabierta mostrando los colmillos.
HAKU
Tragué saliva con mis colmillos asomando desde mis labios. Observé su cuello con ímpetu y clavé mis colmillos en su piel, atravesándola suavemente hasta llegar a su vena, de la cual empecé a absorber la sangre. Me encantaba morderla, pero sólo lo había hecho un par de veces porque… pasaba lo que pasaba…
ASUKA
Cerré los ojos con fuerza cuando Haku me mordió. Mi primer impulso fue apartarle de mí, pero… decidí tranquilizarme y dejarme llevar…
-Ah… Ha… Ha- Haku…- Agarré su camisa con fuerza entre mis dedos mientras me mordía.
Eché la cabeza hacia atrás cogiendo aire por la boca.
Sentí como Haku me chupaba la sangre mientras me acariciaba con su lengua.
HAKU
Separé mis labios suavemente de su cuello, dejando que la sangre se derramase entre mis labios hasta mi barbilla. Mis ojos brillaban con intensidad.
Lamí mis labios acariciando los agujeros que se habían quedado marcados en su piel.
ASUKA
Miré a Haku llevándome la mano a mi cuello para poder tocarme las marcas que me había dejado en el cuello.
Mis ojos brillaban con fuerza a causa de la excitación y del momento.
Rodeé su cuello con mis brazos haciendo que se acercase para poder morderle yo. Acerqué mis labios a su cuello y abrí la boca para clavarle mis colmillos, pero en ese momento la puerta del cuarto se abrió dando paso a Taku.
-... -/////////- Ta-Taku… ¿qué haces aquí?
TAKU
Entré en el cuarto de mi hermano canturreando.
-¡¡Holiiiita!!- Miré a mi hermano, estaba en la cama con Asuka…
-Uy… vaya… lo-lo siento, no quería interrumpir, esto, de verdad…- Me giré para no mirarles.
ASUKA
-No, tranquilo… yo ya me iba.- Me levanté de la cama y me coloqué la falda y la camiseta.
Miré a Haku.
-Ya nos veremos más tarde.- Sonreí y salí del cuarto a toda prisa y colorada. Cerré la puerta y me apoyé en ella cerrando los ojos.
-…Dios…
HAKU
Me senté en la cama cuando Asuka se marchó. Me llevé la mano a la frente y tiré el mando de la tele a la pared, el cual se rompió en varios pedazos.
Joder, estaba a punto.
-Me cago en San Pito Pato. –me levanté apagando la televisión y me llevé las manos al pelo acercándome a la ventana.
TAKU
Miré a Haku y suspiré.
-Yo… lo siento mucho, Haku, no pensaba que estuvieses con Asuka… como os habíais cabreado y eso, pues pensé que no ibas ha estar con ella…- Me froté la nuca y me acerqué hasta él posando mi mano en su hombro.
-¿Estás bien?
HAKU
Asentí.
-Tranquilo, Taku, no estoy enfadado contigo. Si de verdad ella hubiese querido intentarlo no habría salido corriendo nada más verte… -negué con la cabeza.
-Mira, voy a dejar de intentarlo, estoy cansado…
TAKU
Miré hacia al puerta por donde se había marchado Asuka.
-Tío, Asuka es una chica muy estrecha, has intentado hacer el amor con ella y aún así no has conseguido nada…- Suspiré y negué.
-Ya te dije que esa chica no te convenía, es muy infantil para ti. Tú necesitas a una chica que sea más apasionada y que sea ella la que te ofrezca hacer el amor no que se encoja como una niña pequeña y empiece a lloriquear.
HAKU
Bajé la cabeza pasándome la mano por la frente.
-Pensé que esta iba a ser la definitiva, pero no sé qué la pasa… No… no sé si vamos a poder seguir juntos así, he estado esperando mucho por ella, y ella no ha querido darme nada. Llámame salido o superficial, pero… -negué con la cabeza. Abracé a Taku apoyando mi frente en su hombro.
TAKU
Le di varios golpecitos en la espalda y suspiré.
-Tranquilo, Haku, ya encontrarás a una chica menos… sosa que Asuka, o mejor, que sea todo lo contrario a Asuka.- Sonreí y le miré.
-Creo que sería mejor que la dejases si ves que no pone nada de su parte… yo no estaría con una chica que no aportase nada.
HAKU
Bajé la mirada, Taku casi desde el principio me había aconsejado que no estuviese con ella, que no me convenía o que no era para mí, pero nunca le había hecho caso…
-Creo… que la voy a dar un poco de tiempo para que sea ella la que de el paso, si no lo hace… Sí que la dejaré. –desvié la mirada.
TAKU
Le miré y asentí.
-Me parece bien y… si es el tema del sexo lo que te preocupa, ¿por qué no te buscas a una chica de las del Club de fans y… bueno, ya sabes? No te comes ni una rosca con Asuka y sé que lo necesitas con urgencia.- Me crucé de brazos y asentí.
HAKU
Miré a Taku.
-Hermano, no estoy tan desesperado por ello, si lo estuviese, no me habría mantenido virgen todo este tiempo… -negué con la cabeza.
-Creo que primero voy a esperar un poco a que pase todo esto, ¿vale? Luego veré lo que hago… -apoyé de nuevo mi cabeza en su hombro.
-De todas formas, gracias por todo, Tate.
TAKU
Asentí y suspiré.
-De nada, Haku, sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras.- Le acaricié la espalda y suspiré.
-Venga, venga, que no es para tanto, todo se arreglará ¿De acuerdo?- Le miré y sonreí.
-Bueno, hermanito, me voy a duchar y ha hacer mis deberes y tú no te deprimas o te mato.
HAKU
Asentí.
-Descuida, no llegaré a tanto. –sonreí y me senté en mi cama tumbándome.
-Paso un poco de todo, así que… veré la tele cuando haga algo con el mando de la tele. –me reí, ya que estaba hecho pedazos.
-No te preocupes, estoy bien.
TAKU
Asentí y salí del cuarto en dirección al mío para ir a ducharme. Haku estaba muy comido con el tema de Asuka. La verdad es que esa chica para ser una vampiresa era muy estrecha y una sosa. Todas las vampiresas pertenecientes al clan de mi padre eran unas juerguistas y siempre buscaban la oportunidad para poder echar un polvo.
LUNA
Esperé a que Eclipse volviese de cazar, pero cuando llegó se metió en la ducha y dudaba que tuviese ganas de verme a mí o a nadie, a mí menos por haberla dado tanto la plasta…
Así que me quedé en mí cuarto haciendo los deberes, esperando a que Eclipse viniese si ella quería verme. También estaba entusiasmada por que llegase el recreo del día siguiente, para poder estar en la biblioteca con Taku. Se suponía que íbamos a estudiar, pero así le conocería mejor.
ECLIPSE
Estaba sentada sobre el plato de la ducha sintiendo como el agua caliente caía sobre mi cuerpo librándome de la sangre seca mientras recordaba el puñetazo que le había asestado esa mañana a Haku… ese vampiro que había cabreado mucho y por eso había pasado toda la mañana metida en el cuarto de baño intentando tranquilizarme.
Era acordarme de él y mi furia regresaba…
Suspiré y me levanté cuando mi cuerpo ya estaba limpio. Agarré mi albornoz y me lo puse sobre el cuerpo.
Salí del baño y me fui a mi habitación cerrando la puerta. Me acerqué a mi cama y me tumbé sobre ella aún con el albornoz puesto, no me apetecía ni si quiera cambiarme de ropa, así que, ahí me quedaría todo el día si era necesario.
LUNA
Cuando nos levantamos por la mañana bajé directamente a la puerta, esperando a Eclipse y Neko para salir. Me apoyé en la pared mirando mis cosas y buscando mis cuadernos de matemáticas para prepararlo todo para la clase particular con Taku, me reí levemente al pensar en ello.
Empecé a pensar cómo sería, la verdad es que no era nada especial, pero… Me sonrojé sonriendo y sacudí la cabeza.
-Estoy tonta…
ECLIPSE
Bajé en cuanto terminé de ponerme el uniforme de recambio, ya que el otro estaba en remojo para poder quitarle la sangre.
Suspiré y agarré mi mochila bajando las escaleras. Miré a Luna y sonreí levemente.
-Hola…- Abrí la puerta para salir, no me apetecía nada escuchar los sermones de Neko, sabía muy bien que empezaría a sermonearme por lo de ayer.
LUNA
Eclipse bajó y casi ni me miró, sólo dijo un rápido “hola”.
-Tata, espera… -la seguí y me agarré a su brazo. No había ido a verme al final, debía estar enfadada conmigo.
-Tata, por favor, no te enfades conmigo, yo sólo quería ayudarte…
ECLIPSE
Seguí caminando sin mirarla.
-Querías que bebiese de tu sangre en tu estado, ¿cómo quieres que no esté cabreada?- Seguí mirando al frente agarrando mi mochila.
-Y me da lo mismo que digas que te encuentras de maravilla, eso lo dices ahora, pero cuando te pones verdaderamente enferma es cuando más sufro yo, y estoy harta. Haré lo que sea por evitar que caigas enferma de nuevo…
LUNA
Apoyé mi cabeza en su hombro.
-Tata, eso no puedes evitarlo, es algo que viene sin prevenirme, y porque bebieses mi sangre no te iba a pasar nada a ti ni a mí, yo sólo quería que te pusieses bien, tata, siempre haces todo por mí pero yo no puedo hacer nada por ti, me siento impotente… No quiero ser una inútil… -cerré los ojos mientras caminaba, sólo por el simple hecho de estar enferma había ya muchas cosas que no podía hacer…
ECLIPSE
Suspiré y negué.
-No eres inútil, Luna, solo quiero evitar que tu enfermedad se agudice… por eso hago todo por ti… - Suspiré de nuevo y metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta.
-Nunca lo entenderás, Luna… eres demasiado inocente para entenderlo…-Bajé la cabeza al suelo y seguí caminando.
LUNA
Me separé un poco de ella, aunque sin soltarla.
-¿Eso es lo que crees, Eclipse? ¿Qué soy tan inocente como para no entenderlo? –la solté suspirando.
-Eclipse, sé perfectamente que te sientes impotente y preocupada cuando me pongo enferma, lo sé, pero, ¿es que te crees que a mí me gusta verte así? ¿Es que has pensado alguna vez en ello? Nos importas, Eclipse, te queremos, y nos preocupa, pero no sabes verlo. –negué con la cabeza.
ECLIPSE
Me encogí de hombros y miré al frente.
-Pues la solución es muy sencilla, deja de preocuparte por mí y preocúpate más por tú propia salud.- La miré cuando dije eso.
-Es muy fácil, pruébalo.- Volví la mirada al frente poniendo el semblante serio.
LUNA
Me paré cuando dijo eso, pero… ¿cómo podía ser tan fría? ¿Qué la había hecho yo para que me tratase así?
Bajé la cabeza mirando unas ramas rotas del suelo. No me gustaban nada esas situaciones con mi hermana gemela, era algo que realmente me dolía.
Neko llegó detrás de mí y me miró, sólo empecé a caminar cuando ella tiró de mí.
ECLIPSE
En cuanto crucé la puerta del instituto, me dirigí a mi taquilla y después fui directa a clase. Fui la primera en llegar, me senté en mi sitio y puse los libros sobre la mesa. Poco a poco fueron llegando los alumnos a clase, algunos me saludaron, otros pasaron de mí.
Suspiré y apoyé la frente en la mesa cuando los vampiritos llegaron a clase… puse los ojos en blanco y resoplé… que asco de vida…
HAKU
Cuando entré en clase la primera vista que tuve fue la de la asquerosa Eclipse, haciéndonos ascos, como siempre, así jamás la daría otra oportunidad.
Me senté en mi silla apoyando los pies en la mesa, me sentía rebelde y vago…
ECLIPSE
Miré a Haku apoyando la barbilla encima de mis brazos.
-Eh, Haku, ¿aún te sigue doliendo la mejilla?- Esbocé media sonrisa cuando me miró.
No sabía si era por la luz que entraba por la ventana o la luz de los focos de la propia clase, pero los ojos de Haku me parecieron… ¿fascinantes?
Le miré y alcé una ceja… me parecía muy atractivo… ¿por qué?
HAKU
Sonreí ampliamente cuando Eclipse me miró.
-No, descuida, no me duele, ni me dolió en su momento tampoco, pero a ti te debe doler algo siempre, porque… como siempre estás amargada. –me encogí de hombros y volví a sonreír.
ECLIPSE
Solté una risotada y me incorporé sobre la silla.
-La verdad es que doler no me duele nada, pero molestar… tengo un gran furúnculo en el culo del tamaño de una sandía llamado Haku. Me lo arrancaría de cuajo pero la lástima es que cada mañana al venir aquí vuelve a aparecer y es un incordio.- Suspiré.
-¿Qué le voy ha hacer?
HAKU
Alcé las cejas.
-Pues en primer lugar no ser tan vulgar, grosera y asquerosa, resulta muy incómodo conversar con alguien que habla de sus intimidades anales, y en segundo lugar: morirte. –sonreí de nuevo y saqué el estuche y un cuaderno para apuntar en la clase.
ECLIPSE
Puse los ojos en blanco cuando soltó esas chorradas.
-Si, bueno, que sea vulgar, grosera y asquerosa me convierte en alguien “humano”, en cambio ser un chulo barato que se vende como una puta es mucho pero de lo que crees que soy yo, y, tranquilo, me moriré algún día, pero tú no vivirás para verlo.- Alcé las cejas abrí mi cuaderno.
HAKU
Me empecé a reír de forma sonora.
-Por favor… En serio, cierra la boca, pones enfermo a cualquiera que te oiga. –me llevé la mano a la cara.
-Agg… encima ya me está llegando tu horrible olor. –me tapé la nariz.
-Puaj…
ECLIPSE
Me reí y negué con la cabeza.
-Si, debe ser porque hace un año o más que no me ducho.- Puse los ojos en blanco.
-Tú olor tampoco es de mi gusto aun que…- Olisqueé.
-Puedo apreciar la colonia de Hugo Boss levemente. Si no oliese a muerto serías mi chico favorito.- Suspiré y miré hacia la pizarra.
HAKU
Abrí los ojos como platos y desvié la mirada. Lo de la colonia pasaba, pero, ¿a qué venia eso de que era su chico favorito si no oliese a muerto? No podía estar hablando en serio.
Puse los ojos en blanco y olfateé mi camisa, no olía casi, sólo me había echado sólo una vez, un humano no podría apreciarlo, pero claro, ella no era humana.
ECLIPSE
Miré a Haku de nuevo y sonreí.
-¿Te has puesto nervioso, vampiro?- Solté una risotada y me crucé de piernas mirándole.
Estaba cogiéndole el gusto a esto de hacerle de rabiar, se lo merecía por estar siempre tocándome la moral.
HAKU
Fruncí el ceño, cogí un lapicero y se lo lancé deprisa contra la cabeza para que no lo pudiese parar.
-Perdona, es un acto reflejo contra la gilipollez. –me cambié de sitio, no la aguantaba a ella ni a su olor.
ECLIPSE
Haku me lanzó un lapicero, el cual agarré con la mano antes de que impactara contra mi cabeza. Le miré y esbocé media sonrisa.
-Estás perdonado.- Me reí y negué con la cabeza quedándome yo ahora con su lapicero.
Suspiré y mire por la ventana, estaba algo nublado, seguro que se pondría a llover… vaya mierda…
LUNA
Me sentía tan mal después de lo que había pasado con Eclipse… No me miró en las clases, aunque yo tampoco me fijé mucho en ella, me había molestado mucho lo que había dicho. Sólo quería que llegase el recreo para poder estar con Taku en la biblioteca…
Suspiré apoyando la cabeza en la mesa, tapándome la nuca con las manos.
ECLIPSE
Estuve toda la clase mirando por la ventana, contemplando como caían las gotas de agua. No me interesaba en absoluto el tema de la clase… ni si quiera sabía lo que estaban explicando. Más de una vez me llamaron la atención, aun que no hice mucho caso, volvía la mirada al frente y al segundo de nuevo a la ventana.
Miré a la gente cuando sonó el timbre que indicaba el final de la primera clase, empezaron a levantarse y a salir del aula. Yo no me movía de mi sitio, aun que hubo algunos compañeros que me avisaron de que la siguiente clase era en la clase de informática… genial… no me gustaban para nada los ordenadores…
Suspiré y volví a mirar por la ventana.
LUNA
Al fin llegó la hora del recreo, no aguantaba más las clases, cogí mis cosas de matemáticas y salí directa a la biblioteca del instituto, esperaba poder estar a gusto con Taku allí, llevaba una mala mañana.
Me senté en una mesa apartada de las demás, ya que allí no se podía hablar, si hablábamos que no molestásemos a los demás estudiantes.
Suspiré esperando a Taku impaciente.
TAKU
Llegué a la biblioteca nada más sonar el timbre del recreo. Había quedado con Luna allí, y no podía faltar. Cogí mi cuaderno de matemáticas y entré en la biblioteca buscándola con la mirada.
Sonreí cuando la encontré. Me acerqué hasta ella y me senté a su lado.
-Ya estoy aquí.- Dije en voz baja para no molestar a los demás estudiantes.
Fruncí el ceño extrañado y la miré acomodándome en la silla.
-¿Te has echado colonia?
LUNA
Fruncí el ceño sonriendo.
-Eh… ¿qué? –olisqueé mi camisa y miré a Taku. Solté una risotada.
-Oh, bueno, sí, me he echado un poco, pero… es que pensé que te molestaría mi olor, ya sabes… a chucho mojado… -bajé la cabeza algo sonrojada, no sabía verdaderamente si le olía mal, pero si era así, quería que se notase lo menos posible.
TAKU
Miré a Luna y negué con la cabeza.
-No, no, no es la colonia… hueles bien.- Sonreí y dejé los cuadernos sobre la mesa.
Era verdad, desde hacía dos días, el olor corporal de Luna no me desagradaba, en cambio el de Eclipse si, y eso que eran gemelas… no lo entendía mucho…
-Bueno, ¿por dónde quieres que empecemos?
LUNA
Sonreí cuando dijo que… olía bien.
-Bueno… tengo recuperación de matemáticas en tres semanas, lo que peor llevo son las bicuadradas y el método de Gauss… -le miré con pena, eso era lo que peor llevaba, pero en realidad no llevaba nada bien.
-Necesito tu ayuda…
TAKU
Me reí y abrí el libro buscando el tema de las bicuadradas.
-Tranquila ya estoy aquí.- La guiñé un ojo y empecé a explicarle el tema con mi cuaderno al lado para que viese los ejercicios que ya tenía hechos.
Ella atendía minuciosamente, parece que le gustaba mi manera de explicarle los ejercicios, y me alegraba saberlo, así aprobaría seguro ya que en clase estaba perdida.
-¿Qué tal vas?
LUNA
Sonreí cuando al fin me salió el ejercicio.
-Genial, al fin lo he entendido. –miré a Taku y le besé en la mejilla.
-Eres el mejor profesor, mira que con el que tengo no me entero nada, pero contigo me he enterado en pocos minutos. –sonreí ampliamente y volví a mirar el ejercicio, me había quedado hasta bonito.
TAKU
Miré a Luna y esbocé media sonrisa.
-Vaya, gracias.- Me reí y me estiré sobre el respaldo de la silla.
-¿Sabes que eres la primera chica que me da un beso en la mejilla?- La miré y sonreí.
-A mi hermano le habría dado un ataque si nos hubiera visto.- Sonreí de nuevo apoyando los codos en la mesa. Parecía increíble la confianza que habíamos alcanzado Luna y yo al cabo de estos dos últimos días.
LUNA
Alcé las cejas mirando a Taku.
-No puedo creerme que ninguna chica te haya besado en la mejilla, nop. –volví a mirar el ejercicio y seguí intentándolo.
-Eres demasiado popular y además eres antiguo, es imposible que ninguna chica te haya besado en la mejilla. –negué con la cabeza.
TAKU
Me reí y la miré.
-Pues créetelo, puede que sea muy popular pero ninguna de las chicas que he conocido me ha besado ni una vez, y en el Club de fans ninguna se atreve ha hacerlo.- Esbocé media sonrisa.
-Pero, oye, mejor que hayas sido tú, una lobita.- La guiñé un ojo de nuevo.
LUNA
Me mordí el labio sonrojada y volví a los deberes. Me estaba dando cuenta de que Taku me parecía un chico muy guapo, atractivo, dulce, amable… era un sol…
Me sonrojé de nuevo y empecé a hacer otro ejercicio. Deseaba que ese recreo no tuviese fin nunca…
TAKU
La miré mientras hacía los ejercicios… no me había dado cuenta hasta ahora de que Luna era una chica bastante guapa… muy guapa… y mona, tenía una sonrisa muy dulce y su manera de hablar conmigo o la manera que tenía de sonrojarse…
Sonreí mientras la miraba. Alargué la mano para alcanzar uno de sus largos mechones caobas… pero en esos momentos sonó el timbre. Aparté la mano y miré hacia la puerta.
-Vaya…- Miré a Luna he hice una pequeña mueca.
-Aacavose.- Me levanté cogiendo mis cuadernos y mi libro. La miré y la esperé para acompañarla a clase.
LUNA
Sonreí levantándome y recogiendo mis cosas.
-Sé que tendrás más cosas que hacer… pero creo que necesito que me ayudes hasta que llegue al examen… ¿Me ayudarás? *.* -le cogí de las manos pidiéndoselo por favor.
-Anda, di que sí.
TAKU
La miré y sonreí.
-Está bien, está bien, te ayudaré hasta el día del examen.- Me reí y miré sus manos cogiendo las mías. Sonreí y la miré de nuevo.
-Vamos a clase, mañana volveré a darte clases particulares aquí.- Salí de la biblioteca junto con Luna.
LUNA
Sonreí ampliamente.
-¿Sabes, Taku? Me gusta ser tu amiga, independientemente de las diferencias que podamos tener. –abracé su brazo cerrando los ojos.
-Espero que no nos tengamos que separar, estoy muy contenta a tu lado.
TAKU
La miré y sonreí algo colorado. Vi como se abrazaba a mi brazo como si fuésemos dos adolescentes más en ese instituto, cosa que me gustaba mucho. Metí mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón colocándome bien la mochila al hombro.
-Yo tampoco quiero separarme de ti, Luna… me siento muy bien cuando estás a mi lado.- Sonreí y seguí caminando con Luna agarrada a ami brazo.
Un vampiro y un licántropo, ¿quién lo iba ha decir?
HAKU
Volví del recreo, como Taku no estaba conmigo, las chicas habían ido todas a por mí y no me habían dejado respirar.
En mitad del pasillo, vi a Eclipse dirigirse a clase, esta era la mía. Fruncí el ceño y me acerqué hasta colocarme delante de ella, apoyé mi mano a un lado de la pared impidiéndola el paso.
-Creo que merezco una disculpa, mona.
ECLIPSE
Fui a entrar en clase, pero el brazo de Haku me cortó el paso. Levanté la mirada y le miré. Suspiré y me crucé de brazos.
-¿Una disculpa? No lo creo, yo no le pido perdón a nadie como tú.- Le di un golpe en el brazo con el reverso de mi mano.
-Aparta, pesado.
HAKU
Agarré la mano de Eclipse cuando me dio con ella en el brazo y la empotré contra la pared, toda la gente estaba ya entrando en clase.
-No me gusta nada tu hostilidad conmigo, y mira que llevo controlándome tiempo, pero ya me estás hartando mucho. –agarré su cuello y apoyé su cabeza contra la pared de nuevo.
ECLIPSE
Cerré los ojos con fuerza cuando Haku me agarró del cuello empotrándome contra la pared.
Le miré y fruncí el ceño agarrándole de la muñeca.
-Suéltame… gilipollas.- Apreté los dientes e hice fuerza para apartar su mano de mi cuello.
Le miré con furia.
-Me da igual si te gusta o te deja de gustar mi hostilidad, me importa una mierdan- Clavé mis dedos en su piel.
-Déjame en paz, vampiro.
HAKU
La puerta de la clase se cerró, por lo que tiré a Eclipse contra el lado contrario del pasillo.
-Ya, el caso es que como a mí sí que me importa quiero remediar eso, ¿sabes? –me crují los dedos.
ECLIPSE
Gemí de dolor cuando Haku me lanzó contra la pared de enfrente del pasillo. Caí al suelo junto con trozos de azulejos de la pared que se habían desprendido.
Apoyé las manos y las rodillas en el suelo y le miré mientras me levantaba sacudiendo la cabeza.
Jadeé y fruncí el ceño.
-Oye, déjame de una maldita vez, ¿quieres? ¡¡Deja de complicarme la vida de una puta vez!!
HAKU
-¿Qué yo te complico la vida? –solté una risotada.
-¿Qué yo te complico la vida a ti? ¿Yo? Vamos, por favor, no seas ridícula. Eres tú la que se pone hecha una fiera por simples bromas y vas partiendo caras. ¿Te lo tengo que recordar? –dije señalando mi mejilla.
-Sois unos seres irracionales que no saben controlarse.
ECLIPSE
Le miré y alcé las cejas.
-¿Qué? Si te pegué es porque vas haciendo bromas inadecuadas y porque desde que vinimos a vivir aquí tanto tú como tú hermano no habéis parado de meteros con Luna y conmigo, todos los días igual, sin parar…- Respiré hondo y negué.
-¿Sabes qué? Paso de ti, ¿estás mosqueado? Pues te jodes, pero a mí déjame tranquila…- Me giré negando con la cabeza y caminé por el pasillo dirigiéndome al ático del instituto, a ver si podía relajarme un poco y quitarme a ese tío del medio.
HAKU
El ático, genial… Allí tenía mejor acceso a ella sin que nadie se enterase de la que se pudiese armar.
Cuando subió, la seguí y cerré la puerta una vez estuvimos los dos fuera.
-¿No te apetece desahogarte? Porque yo tengo unas ganas de hacerlo… -esbocé media sonrisa.
ECLIPSE
Me giré y le miré cuando me dijo eso. Puse los ojos en blanco.
-Dios, Haku, eres un pesado.- Me froté la frente.
-Déjame tranquila de una maldita vez, no quiero pelear, no me apetece perder el tiempo contigo, ¿de acuerdo? Si tantas ganas tienes de desahogarte date un cabezazo contra la pared.- Me giré y seguí caminando hasta un banco que había en el tejado para poder sentarme.
Lo mejor era ignorarle, ya se cansaría y se marcharía…
HAKU
Fruncí el ceño y salté, cayendo un metro delante de ella, la miré.
-Tengo que devolvértela. –esbocé una pequeña sonrisa y descargué mi puño contra su cara, quedándome con sangre en los nudillos, como ella el día anterior.
-Supongo que estamos en paz.
ECLIPSE
Me llevé la mano a la mejilla y le miré. Sentí que me enfurecía de verdad, tenía ganas de saltar a su cuello. Apreté los puños clavándome las uñas en las palmas. Fruncí el ceño con fuerza soltando un gruñido.
-Ahora que te has desahogado… ¿me dejarás en paz o aún tienes más ganas de pegarme?-Dije calmada, ya bastante la lié el día anterior como para pelearme con un vampiro… Jim no me lo perdonaría nunca.
HAKU
Joder… no la había provocado. El día anterior no hice nada de nada y me llevé un puñetazo. Ahora que la estaba haciendo daño me respondía tan tranquila como si la hubiese preguntado la hora, era una chica muy extraña y nada predecible.
Negué con la cabeza mirando a otro lado.
-No puedo creerme que no vayas a defenderte. Joder, no se lo iba a decir a nadie, los dos nos tenemos ganas, y lo sabes bien.
ECLIPSE
Miré a Haku, De verdad tenía ganas de partirse la cara conmigo… la verdad es que yo también, pero después de la charla que me echó Jim el día anterior… mejor era no meterse más en problemas.
-Mira, pesado, ayer ya tuve suficiente, ¿vale? Me tiré toda la mañana encerrada en el baño por tu culpa, por provocarme, ¿me has oído? No te soporto, te odio, con todas mis fuerzas, y nada me gustaría más que poder sacarte las tripas y merendármelas, pero no quiero parecer una asesina, como tú.
HAKU
Fruncí el ceño con fuerza apretando los puños.
-¿Asesino? ¿Yo? No soy yo el que se descontrola por una simple broma, jamás he matado a un humano, y dudo que compartamos virtudes. No tienes ningún derecho a llamarme asesino, monstruo. –me tiré sobre ella con los colmillos asomando de entre mis labios y mis uñas preparadas para desgarrarle la piel.
Bufé como si fuese un gato, enseñando mis colmillos.
ECLIPSE
Caí al suelo de espaldas cuando Haku se lanzó contra mí con los colmillos desplegados y las uña afiladas. Le agarré de la mandíbula evitando que me mordiese y forcejeé con las rodillas contra su abdomen para apartarlo de mi.
Apreté los dientes frunciendo el ceño y haciendo fuerza, si me mordía me jodería entera.
-¡Quítate de encima, Haku!
HAKU
Quería aunque fuese morderla en algún lado que la jodiese bien, para que se acordase de mí y de que me tenía que dejar en paz, pero no me lo permitía, agarrándome de la barbilla.
Salté hacia atrás apoyándome en el suelo con las manos y los pies, amenazándola con los colmillos.
ECLIPSE
Me senté en el suelo jadeando y le miré con el ceño fruncido. Me levanté y me agazapé delante de él con los colmillos desplegados al igual que él.
-Está bien… ¿quieres pelar? Pues nada, tú lo has querido.- Me quité las zapatillas, ya que con ellas no podría manejarme bien. Gruñí y corrí hacia él y le arañé en el pecho desgarrándole la camisa. Cerré el puño y le golpeé en la cara con él.
HAKU
Intenté esquivar el puñetazo, pero me dio y caí al suelo. Intenté caer bien, apoyé mis antebrazos, me volví a poner en posición de defensa bufando, mis ojos dorados adquirieron un brillo superior, cosa que me pasaba cuando me excitaba.
-Vamos, ponte seria. –salté de nuevo sobre ella clavando mis uñas a cada lado de sus brazos.
ECLIPSE
Aullé cuando me clavó las uñas en los brazos. Le miré con cara de dolor y aproveché la proximidad para clavarle los dientes en el hombro. No bebí su sangre, tan solo le mordí como mecanismo de defensa.
Gruñí mientras le mordía rompiéndole la camisa y dejando que su sangre se derramase por el ante brazo.
HAKU
Chillé un alarido cuando sentí sus dientes, eran casi como veneno o ácido al sentirlos en la piel. Arañé su piel desde el hombro hasta donde acababa el cuello, esperando que así se soltase.
La empujé contra la pared haciendo palanca con los pies.
Me levanté jadeando.
ECLIPSE
Grité sintiendo sus uñas desgarrar mi piel. Cerré los ojos cuando me empotró contra la pared. Pude notar como la sangre se derramaba por detrás de mis brazos y de mi cuello. Fruncí el ceño con fuerza y salté sobre él transformándome en lobo en el aire. Caí sobre él tirándole al suelo y aprisionando su abdomen bajo una de mis enormes zarpas. Gruñí enseñando todos mis dientes afilados. Abrí la boca levemente acercando mi hocico a su cara. Mi pelo se erizó sin parar de gruñir con fuerza y con rabia.
HAKU
Fruncí el ceño cuando se lanzó sobre mí, transformada en un gran lobo blanco. Para evitar que me hiriese con sus enormes colmillos, los agarré entre mis manos empujando al lado contrario que ella para quitármela de encima, haciendo fuerza con los pies.
Logré volcarla hacia un lado sin soltar los colmillos. Una vez tumbada, salté hacia atrás, apoyándome en la valla de ladrillos de la azotea quitándome la sangre de los brazos.
ECLIPSE
Me tumbé de lado y miré a Haku cuando se subió encima de la tapia que había en la azotea. Clavé mis enormes ojos rojos en los suyos y gruñí lamiéndome los colmillos. Me levanté y sacudí mi pelaje librándolo de sangre, la cual salpicó las paredes de la azotea. Fruncí el ceño y aullé sintiendo como mis heridas se cerraban de manera sonora y dolorosa. Clavé las uñas en el suelo sin apartar la mirada del vampiro. Abrí la boca y rugí erizando el pelaje y agazapándome. Cogí impulso y salté sobre la tapia alargando una garra hasta él con la intención de golpearle.
HAKU
A la vez que ella saltó a por mí, salté yo hacia ella, fijando mi objetivo en su estómago. Alargué mis uñas hasta su pecho y las clavé. Me di cuenta en ese momento de que si seguía ahí abajo, me aplastaría al caer, pero no me daba tiempo a apartarme, por lo que preferí girarme.
ECLIPSE
Aullé de dolor y miré a Haku cayendo al suelo con el pecho ensangrentado. Aproveché que se giró para empujarle con la cabeza y empotrarle contra la pared. Hice que se girase para que me mirase acorralándole contra la pared. Le aprisioné con una de mis patas delanteras y gruñí mordiéndole un brazo con fuerza.
Rugí y tiré de él lanzándole con violencia contra la otra pared.
HAKU
Grité otro alarido al chocar contra la pared, la cual se desquebrajó, cayendo parte del muro. Me apoyé en el suelo dolorido y sangrando por varias zonas. Miré mi brazo, estaba totalmente ensangrentado y no podía moverlo. Fruncí el ceño mirándola y la amenacé de nuevo con los colmillos.
Me levanté agarrándome el brazo herido.
ECLIPSE
Sacudí mi pelaje y caminé hacia Haku lentamente y con la cabeza agachada. Gruñí y le miré a los ojos mostrando mis largos colmillos.
¿Aún le quedaban más ganas de peleas?
Frené quedándome a un metro de distancia de él sin dejar de gruñir.
HAKU
Nos miramos desafiantes, ya agotados por las heridas. Me limpié la sangre que pudiese tener en la cara y me arranqué la corbata, ya que me molestaba.
Bufé con fuerza y adelanté un pie amenazándola. Corrí cargando el brazo bueno contra su cuello, el cual arañé, haciendo que la sangre saliese disparada en el aire.
ECLIPSE
Cerré los ojos con fuerza y caí al suelo cuando Haku me agarró del cuello. Había perdido mucha sangre, por lo que mis fuerzas fallaron haciendo que mi cuerpo volviese a ser humano.
Miré a Haku jadeando apoyando mis codos sobre el suelo y agarrándole de la camisa con mis manos.
Estaba totalmente desnuda y ensangrentada. Respiré con fuerza y tragué saliva antes de hablar.
-Aún no estás a gusto… ¿no?- Le miré sin mostrar nada de resistencia, estaba cansada y ya no me sentía furiosa, ni ahora ni antes cuando luchaba junto contra él… tan solo lo hacia para que se desahogase él… no sabía por que…
HAKU
Jadeé y bajé la cabeza agotado. Me senté en el suelo mirando mi brazo, después la volví a mirar.
-Estoy… divinamente… -cerré los ojos e intenté resistir el dolor de las heridas que se iban cerrando poco a poco.
Tragué saliva cuando oí la puerta abrirse, giré la cabeza, era el director. Dios, cualquiera menos él…
-Pe-pero, ¡¿pero qué ha pasado aquí?! –miró a todas partes.
-¡¿Qué habéis hecho?! –giré la cabeza para no mirarle, ¿ahora cómo le explicábamos esto?
ECLIPSE
Abrí los ojos ampliamente cuando escuché la voz del director.
-Oh… mierda…- Me miré… estaba totalmente denuda y con sangre en la espalda y en el pecho. Miré a Haku y cerré los ojos sin saber que decir.
Suspiré y miré al director que abrió los ojos como platos cuando me vio desnuda. Después a Haku… joder…
-E-esto… no es lo que parece, ¿eh?- Negué con la cabeza y miré a Haku.
El director pensaría que Haku me estaba intentando, o bien violar o asesinar…
HAKU
Abrí los ojos ampliamente y miré al director.
-Eh, no, no es lo que parece, lo juro. –miré a Eclipse pidiéndole ayuda con la mirada, pero estaba igual que yo. Me quité la chaqueta y se la tendí a ella.
-Eh… profe, esto sé que parece cualquier cosa, pero… Es para una prueba de teatro. Sí, verás, van a hacer una audición para interpretar Sweeny Tood en Osaka, e íbamos a presentarnos. –señalé la sangre de los muros.
-Eso es sangre artificial, nos lo hemos currado mucho, sentimos habernos saltado la cuarta clase… ¿Verdad? –miré a Eclipse, no se me había ocurrido nada mejor.
ECLIPSE
Miré a Haku y agarré la chaqueta cuando me la entregó… aun que… un poco cortada…
Me puse la chaqueta y me la abroché, menos mal que me quedaba grande y me cubría todo. Miré a Haku y asentí.
-Oh, si…- Me reí.
-Si, si, claro que si, la prueba para la obra de teatro, claro.- Asentí enérgicamente.
-Sentimos todo este estropicio, no se preocupe, nuestros hermanos nos pondrán al corriente de las clases después y esto… nos encargaremos de limpiarlo, lo juro.- Miré a Haku y suspiré.
El director se acercó hasta nosotros y señaló la puerta.
-Por favor, acompáñenme al despacho, no pueden estar aquí y más en horario de clase, allí hablaremos y… tendré que llamar a vuestros tutores…- Suspiré y me levanté del suelo poniendo cara de dolor, aun que, sonreí forzosamente cuando el director me miró.
-Vamos, Haku.- Le dije a mi “compañero de teatro”
HAKU
Me levanté disimulando el dolor de las heridas, ya que se suponía que no eran reales.
-Venga… -suspiré dirigiéndome a la puerta. El director miró a todas partes algo asustado y nos siguió deprisa. Miré de reojo a Eclipse mientras caminaba por el pasillo. Me había quedado tan a gusto que sentía que me dormiría en cualquier lado.
ECLIPSE
Caminé al lado de Haku y suspiré cruzándome de brazos. La chaqueta de Haku me quedaba cuatro tallas más grande, pero no importaba al menos me cubría el cuerpo y no se me vería nada. Tenía el cuerpo dolorido aun que las heridas estaban cerradas. Hice una mueca de dolor y seguí caminando al lado de Haku. Al cruzar el pasillo, una de mis piernas falló y tuve que agarrarme al brazo bueno de Haku.
Le miré y me separé.
-Lo siento…- Bajé la cabeza y seguí caminando de nuevo hasta el despacho del director…
HAKU
Eclipse se agarró a mi brazo cuando le falló una de las piernas. No la aparté y sostuve el brazo, si veía que nos llevábamos mal nuestra coartada no habría servido de nada.
Llegamos al despacho del director y nos hizo sentarnos en unas sillas mientras llamaba a Jim y a papá.
Cerré los ojos con fuerza, me dolía el brazo a horrores, me había roto un hueso y tenía la piel ardiendo.
ECLIPSE
Me senté al lado de Haku cuando entramos dentro del despacho del director. Suspiré y me llevé la mano el pecho. Pasé la yema de mis dedos por encima de la piel La heridas estaban cerradas del todo pero podía notar donde me había arañado por que la piel me ardía levemente.
Aparté la mano y me cubrí bien con la chaqueta de Haku.
El director se sentó en frente de nosotros en su sofá y cogió el teléfono para marcar el número de Jim o de Ichiru…
Apoyé la espalda en el respaldo de la silla y miré a Haku de reojo mientras el director estaba ocupado hablando con uno de nuestros tutores.
-Sabía que me meterías en problemas, ¿tenías que insistir tanto?- Dije en voz baja solo para Haku.
HAKU
Desvié la mirada, ahora que me encontraba tranquilo ella volvía con la baza…
-Necesitaba hacerlo, tampoco ha sido para tanto… -susurré.
-Yo hablaré con Jim si hace falta, pero tenía que hacerlo, de verdad. Tenía toda la tensión de no poder luchar contra ti que me tenías tan rato… -cerré los ojos apoyando la espalda en el respaldo de la silla.
-Si no sigues tocándome las narices supongo que esto no volverá a pasar.
ECLIPSE
Le miré y negué con la cabeza.
-Descuida… de ahora en adelante no existes para mí, no te hablaré ni te miraré, así estaremos a gusto, tanto tú como yo.- Miré al director mientras hablaba con Jim.
Colgó el teléfono y nos miró suspirando.
-Lo siento, chicos, pero tengo que poneros una sanción a cada uno, estabais fuera de clase en horario, y eso es una falta, así que… no tengo otra opción. Vuestros tutores vienen hacia aquí, así podréis explicarles a ellos que es eso de la obra de teatro.- Se levantó y salió del despacho cerrando la puerta… otra vez me quedaba sola con ese tío.
Suspiré y subí las piernas encima del asiento apoyando la barbilla encima de mis rodillas.
-Pues nada… otra bronca de Jim…- Cerré los ojos.
HAKU
Puse los ojos en blanco y eché la cabeza hacia atrás en la silla. Cerré los ojos con fuerza, ahora tocaba la tortura psicológica de papá, haciéndome creer, bueno… haciéndome saber lo mal que me había comportado y convenciéndome para no volver a cometer una locura así.
-Descuida, estamos en igualdad de condiciones.
ECLIPSE
Giré la cabeza y miré a Haku. Suspiré y asentí.
-Bueno, supongo que esto nos lo hemos buscado los dos, ¿no?- Volví la mirada al frente.
-O… bueno, tú dirás que toda la culpa la tengo yo.- Me encogí de hombros y cerré los ojos. El dolor de las heridas empezaba a ceder, ya que me curaba muy rápidamente.
HAKU
Apoyé los codos sobre las piernas y la cabeza en las manos.
-Di lo que quieras, paso. –me pasé la mano del brazo bueno por el pelo, tenía sangre hasta ahí. Esperaba que Taku no se enterase ahora, o también me echaría la bronca por pelearme con Eclipse.
JIM
Entré en el despacho del director. Según me había dicho el director del centro, había pillado a Eclipse junto a Haku en el ático y se había saltado las clases.
Tuve que ir porque la sancionaron por no cumplir con el horario… Eclipse me estaba dando muchos problemas últimamente.
La miré… estaba desnuda y ensangrentada. Abrí los ojos como platos cuando vi al joven vampiro en el mismo estado, aun que, vestido…
-Joder… ¿qué cojones habéis hecho?- Por la cara que tenían ambos, todo señalaba a que se habían peleado. Suspiré y me senté sobre la mesa mirándoles.
-¿Es qué estáis mal de la cabeza o qué? ¿No habéis aprendido nada, verdad?- Negué con la cabeza y me froté la frente. Miré a Haku.
-¿Y tú qué? Creo que las lecciones que te da tú padre están para algo, ¿no?
HAKU
Miré a Jim cuando me habló.
-Lo siento, Jim, tenía que desahogarme y lo he pagado con Eclipse, ruego que me perdones, no pensé que nos iban a pillar, te pido disculpas por las molestias. –bajé la cabeza en señal de respeto. Mi padre tenía buen trato con él y prefería respetarle.
-No te preocupes por lo de la sangre y todo esto, es… una obra de teatro.
JIM
Miré a Haku, estaba arrepentido, pero eso de desahogarse con Eclipse no me parecía buena idea. Me crucé de brazos y le miré.
-Acepto tus disculpas, pero la próxima vez que tengas ganas de desahogarse con alguien, desahógate con la pared, porque no permitiré que vuelvas a tocar a una de mis chicas, ¿me has oído?- Le levanté la barbilla para que me mirase.
-No te trato como si fueses un vampiro, te trato como si fueses un adolescente, porque por muchos siglos que tengas, aún sigues siendo un adolescente.- Alcé las cejas y asentí.
HAKU
No me gustaba tenerlo tan cerca, pero no me aparté por respeto.
-Descuida, lo haré. Esta vez ha sido una excepción básicamente por… porque estaba enfadado con ella, pero no volverá a ocurrir. –era raro que hubiese llegado antes Jim que papá, pero no tardaría mucho más.
JIM
Suspiré y les miré negando. No entendía como podía tener aún esta enemistad cuando su padre y yo éramos buenos amigos desde hacía mucho. Respetábamos las condiciones que habíamos escrito y firmado, pero, en cambio… ellos dos aún seguían rivalizando como antiguamente lo hacían mis antepasados…
No sabía que hacer con ellos, podía percibir el odio que se tenían el uno al otro… demasiado intenso…
Suspiré y miré la puerta cuando se abrió. Me levanté y sonreí.
-Me alegro de verte, Ichiru.
ICHIRU
Entré en el despacho y miré a Jim cuando se levantó y me saludo. Sonreí y asentí apretando su mano con la mía.
-Lo mismo digo, Jim.- Suspiré y miré a Haku.
-¿Tienes algo que contarme?
HAKU
Desvié la mirada rascándome la nuca.
-He cometido un grave error y lo siento, no volverá a ocurrir, ¿podemos irnos ya? –me levanté, sólo quería salir de allí e irme a casa para poder curarme las heridas y meterme en la cama, me empezaba a encontrar mal.
ICHIRU
Miré a Haku seriamente y me crucé de brazos.
-No me lo puedo creer, Haku, se suponía que teníamos un trato, ¿no? Nada de peleas y menos con estas chicas…- Negué con la cabeza y le miré, estaba hecho un asco al igual que Eclipse.
-Si… será mejor que te lleve a casa, allí te curarás.- Me dirigí a Jim.
-Lo lamento mucho, Jim, en serio, no pensaba que Haku fuese capaz de tocar a una de tus chicas, de verdad, espero que puedas aceptar mis disculpas.
JIM
Miré a Ichiru y negué.
-No te preocupes, Haku no ha sido el único que la ha liado.- Miré a Eclipse.
-Tú también deberías volver a casa, vamos.- La ayudé a levantarse, ya que estaba llena de heridas y se notaba que le costaba moverse.
ECLIPSE
Miré a Jim y me levanté con su ayuda. Me agarré a su brazo y miré a Haku por última vez de forma seria antes de irme. Sentí que nuestras miradas se cruzaban son intensidad… aun que… ya no había tanto odio por parte de los dos…
Bajé la cabeza y caminé junto con Jim agarrándome a él. Me dolía todo el cuerpo, y seguro que me dolerían más la día siguiente.
HAKU
La mirada de Eclipse y mía se cruzaron por un instante, parecía que queríamos decirnos algo, como si quisiésemos una especie de “tregua”. Ya no sentía tanto odio hacia ella, parecía que esa pelea nos había servido a ambos para apaciguar nuestras almas en guerra.
Cuando se giró me fijé en cómo le quedaba mi chaqueta y…
Desvié la mirada y la dirigí a mi padre.
-Vámonos a casa…
ICHIRU
Miré a Haku y suspiré de nuevo mientras Jim se llevaba a su hija.
-Vámonos, anda…- Posé mi mano en su hombro y le dirigí hacia fuera. Cerré la puerta del despacho y caminamos por los pasillos en dirección hacia fuera del instituto.
-Cuando te deje en casa volveré al instituto a por tu hermano, le explicaré que ha pasado y después le borraré la memoria al director y a todos lo que hayan podido presenciar lo ocurrido.- Era mejor no dejar evidencia de lo que éramos, pues existían humanos que se dedicaban a cazarnos y a torturarnos como simples animales… no podíamos correr ese riesgo.
HAKU
Miré a papá cuando dijo eso y asentí.
-La verdad es que no quisiera que se lo dijeses todavía a Taku, cuando llegue a casa quiero descansar y lo más seguro es que quiera hablar conmigo también… -me froté la frente apartándome el pelo ensangrentado.
ICHIRU
Le miré y negué.
-Tendré que explicárselo, Haku. Lo más seguro es que se haya enterado ya de todo, al igual que Luna, así que, hablaré con los dos.- Volví la mirada al frente y suspiré.
-¿Qué ha pasado para que hayas acabado así, Haku? Eres un chico muy tranquilo, el vampiro más tranquilo de todo el Clan… no lo entiendo…
HAKU
Cerré los ojos mientras caminábamos.
-Esa chica me ha cabreado mucho. Lleva unos días tocándome la moral con su ímpetu impulsivo. Necesitaba desahogarme con ella. Sé que suena estúpido, pero ahora estoy mejor, no tengo ganas de matarla… -negué con la cabeza.
-Papá, hablemos de eso luego, me duele la cabeza y no me apetece hablar.
ICHIRU
Miré a Haku y negué.
-No, Haku, estoy harto de que hagas lo que te de la gana, vamos a hablar ahora y punto, si te duele la cabeza y el cuerpo, jódete y no haberte peleado con ella por esas simple gilipollez de que no aguantabas su ímpetu impulsivo. Cada persona es como es, Haku, no puedes pelearte con todo el que tenga una personalidad distinta a la tuya o que no te agrade.- Negué con la cabeza y seguí caminando.
HAKU
-Me molestaba mucho y sabes que su olor me hace reaccionar de esa manera. No me he peleado con ella simplemente porque sea así, es que llevo mucho tiempo tragando el odio que siento por ella y quería acabar con ello, eso es todo. Ya sé que lo he hecho mal, pero papá, te juro que no volverá a pasar, estoy mucho mejor después de esto. Estoy soportando mucha presión entre esto, Asuka y todo en general… y me tenía que desahogar, y lo he hecho con Eclipse. –desvié la mirada, seguiría echándome la bronca por no darle buenas razones.
ICHIRU
Negué. No lo entendía…
-Haku, si tienes tantas presiones, lo mejor es hablarlo conmigo, yo te podría haber ayudado y habíamos evitado todo esto…- Suspiré.
-Por suerte no ha sido para tanto, pero… ¿y si la hubieses matado o al contrario? ¿Qué crees que habría pasado, Haku?
HAKU
Negué con la cabeza mirando a papá.
-Descuida, eso no habría pasado, papá. Los dos entendíamos de la situación y nos controlamos. Si hubiésemos querido matarnos el uno al otro uno de los dos habría muerto, pero supimos cuándo parar. –miré al suelo, quería saber cuánto faltaba para llegar, aunque aún faltaban unos minutos.
ICHIRU
Suspiré y asentí.
-Muy bien… eso me alegra saberlo, pero no te libraras de un castigo.- Le miré de reojo.
-Aprenderás a respetar a los licántropos como ellos aprendieron a respetarnos a nosotros hace mucho tiempo. Ya estoy más que harto de ese odio absurdo que te ha entrado…
HAKU
Fruncí el ceño.
-Lo llevo en la sangre, papá, no puedo evitarlo. Cuando su olor me entra por la nariz se despierta mi instinto asesino. Intento evitarlo, pero por más que lo intento… sigue cabreándome su actitud conmigo. Ayer mismamente me abofeteó y se quedó tan a gusto. –ya se podía ver la mansión desde lejos.
ICHIRU
-Olvídalo, nunca te haré cambiar de parecer, haz lo que quieras, pero juro que como vuelvas a pelearte con Eclipse por alguna gilipollez tendré que imponerte un castigo severo, Haku, y hablo en serio.- Miré la Mansión y subimos las escaleras. Abrí la puerta y dejé que entrase dentro.
HAKU
Entré por fin en casa y me quité la camisa quejándome por el dolor, sobre todo el del brazo.
-Voy a ducharme primero, luego me curo y me voy a dormir un poco, ¿vale? ¿O quieres hablar de algo más? –le pregunté a papá, esperando que me dejase ya irme.
ICHIRU
Le miré seriamente para que notase que estaba defraudado y me dirigí a mi cuarto sin decirle nada más.
Subí las escaleras y me metí en mi cuarto, debía llamar a su madre, a parte de porque me tocaba llamarla, también porque debía informarla, ella era la única mujer en este mundo que podía ayudarme…
LUNA
Salí de clase cuando el timbre sonó. Colgué la mochila en mi espalda y me coloqué bien la falda. Miré a Taku y sonreí. Me acerqué a él.
-Gracias por ayudarme en el recreo, Taku, me va mucho mejor en clase. Creo que debería compensarte con algo, ¿hay algo que pueda hacer por ti?
TAKU
Miré a Luna y sonreí.
-Bueno… no me importaría que este fin de semana saliésemos tú y yo, no sé… a la feria que suelen poner en el paseo marítimo, por ejemplo.- La miré y alcé una ceja.
-¿Qué te parece ese plan?
LUNA
Abrí los ojos ampliamente y sentí que me sonrojaba. ¿Eso era una cita? No, no tenía por qué ser una cita, simplemente quería dar una vuelta conmigo…
-¿Feria? S-sí, estaría bien, ¿por qué no? –sonreí, me encantaría estar con él en la feria, esperaba que no hubiese ningún problema, aunque… a Jim no le molestaría.
TAKU
Sonreí y la miré. Se había sonrojado… estaba muy bonita cuando se sonrojaba.
-Me alegro, porque tengo muchas ganas de quedar contigo fuera del instituto.- Sonreí ampliamente.
-Para conocernos mejor y, bueno, no sé… si no quieres no hace falta.- Me rasqué la nuca.
LUNA
Me mordí el labio agarrando su brazo.
-No seas tonto, Taku, claro que quiero ir contigo. –sonreí ampliamente y le besé en la mejilla.
-Pero por el momento tenemos que irnos a casa, así que vamos. –le agarré de la mano y tiré de él. Tenía la mano muy fría, pero no me molestaba, mis manos estaban calientes.
Bajamos las escaleras hasta llegar a la salida, donde le solté la mano y le miré.
TAKU
La miré cuando soltó mi mano. Sonreí y suspiré alargando mi mano hasta uno de sus mechones largos y lisos el cual acaricié con suavidad entre mis dedos.
-Te acompañaré a casa.- Sonreí y agarré su mano de nuevo.
-Venga, preciosa.- La guiñé un ojo.
LUNA
Me mordí el labio de nuevo cuando me cogió la mano y dijo que me acompañaría hasta casa. La verdad es que parecía que éramos dos adolescentes normales que estaban intentando cortejarse el uno al otro, y por un lado… me gustaba…
Le seguí, hasta entonces, no me había dado cuenta de que Eclipse y Haku no habían estado en las últimas clases.
-Espera… ¿y nuestros hermanos?
TAKU
Miré a Luna y me encogí de hombros.
-Pues… no lo sé… tal vez se han marchado ya.- Sonreí y la miré balanceando nuestros brazos.
-Vamos, no te preocupes, estarán bien, a lo mejor han salido antes o…- En esos momentos me sonó el móvil.
-Uy… espera un momento…- Lo cogí y contesté.
-¿Si?... ¡Ahm!, hola pa… ¿¿qué?? ¿Que Haku ha hecho qué?... está bien… de acuerdo, no, no, acabo de salir… estoy con Luna… si, esto, la voy a acompañar a casa… no, papá, a su casa… que si tranquilo, no me pasará nada… solo es acompañarla y volver a casa… si… de acuerdo, lo tendré… adiós…- Colgué y me acerqué a Luna.
-Ya estoy.- Sonreí y volví a coger la mano de Luna.
LUNA
Alcé las cejas y seguí caminando junto a él, cogidos de la mano. Era algo extraño vernos así, pero me gustaba, Taku era un chico maravilloso, nunca había conocido a alguien como él, y curiosamente era un vampiro.
-Oye, Taku, ¿estás seguro de venir hasta allí? No creo que sea buena idea, ya sabes, mí… familia. –sonreí algo preocupada.
TAKU
Negué con la cabeza y sonreí.
-No te preocupes, Luna, paso los límites por que tú me lo permites, un licántropo me lo permite, si pasase sin permiso, si que habría cierto peligro.- Me encogí de hombros.
-No tengas miedo.- La miré y giré mi brazo con su mano agarrada a la mía haciendo que girase sobre si misma como un paso de baile. Me reí y pasé mi brazo tras sus hombros.
LUNA
Me reí cuando me hizo girar como una bailarina, realmente parecíamos una pareja, me trataba como una princesa y me encantaba.
Volví a besarle en la mejilla, ya que ninguna chica lo había hecho antes, yo le colmaría a besos si hacía falta.
TAKU
Me reí y la miré de vez en cuando. Luna me llenaba de besos como si nada, era algo que me gustaba. Era como si nunca hubiesen existido diferencias entre ella y yo.
Caminamos juntos todo el trayecto, no parábamos de reírnos ni de cogernos de la mano o cualquier otra cosa… se notaba que había química entre los dos.
Sin darme cuenta, llegamos a la Mansión de Luna.
-Vaya, es enorme, y pensar que creía que vivíais en cuevas como los lobos.- Me reí y la miré.
-Era broma.- Sonreí y suspiré.
-Bueno… pues… fin de trayecto, ¿no?
LUNA
Sonreí cuando llegamos al fin a la Mansión y Taku hizo esa broma.
-Bueno, nos gusta la libertad, correr por el campo y tal… pero vivimos en una casa. –me mordí el labio y solté su mano poco a poco, como si me costase hacerlo.
-Fin del trayecto… Hasta mañana. –sonreí de nuevo y subí las escaleras hasta la puerta.
TAKU
La miré mientras subía las escaleras. Esbocé media sonrisa y la seguí hasta colocarme detrás de ella. La cogí de la muñeca con suavidad haciendo que se girase para poder mirarle de frente. Posé mi otra mano en su cuello y acerqué mi rostro hasta su mejilla, donde deposité un suave beso.
-Hasta mañana pues.- Sonreí y me separé lentamente mirándola a los ojos.
LUNA
Después de convertir un simple besito en la mejilla en… ese beso, el muy capullo se me quedó mirando a los ojos mientras se alejaba. Sentí un cosquilleo en el estómago que no sentía desde hacía mucho, y nunca lo había sentido tan fuerte.
Noté cómo mi rostro subía de temperatura y se ponía totalmente rojo.
-Adiós. –casi sin notarse los pasos que dí, abrí la puerta, entré y cerré. Me apoyé en la puerta derritiéndome hasta el suelo con la cara aún totalmente colorada, la cual me tapé negando rápido con la cabeza.
-Madre mía…
TAKU
Sonreí y me giré cuando Luna entró en su casa. Metí mis manos en los bolsillos de mis pantalones y caminé por el bosque camino de mi… Mansión…
Allí si que tenía el verdadero problema, ya que mi hermano se dedicaba a pegar a la hermana de mi futura novia… uuhhh… me gustaba como sonaba… pero aún era muy pronto para decidir eso, primero tenía que conocerla mejor para que me cogiese confianza, pero me gustaría mucho que Luna fuese mi novia y tener una relación formal con ella.
Suspiré y seguí caminando derechito a casa, a ver si podía apaciguar las cosas allí.
martes, 29 de junio de 2010
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