Bueno, después de tanto tiempo, aquí un nuevo capítulo :)
HAKU
Llegué a casa con un par de leches en la cara, Diana me había estado persiguiendo hasta los límites del bosque y cuando me pudo alcanzar me dio de lo lindo, esa tía tenía muy mala leche y por un mísero pañuelo…
Me había metido en la ducha y después me había ido a ver a papá y a decirle que ya no estaba con Asuka, sólo para que lo supiese…
El mismo día que yo acababa la relación con Asuka, Taku, digo yo, había adelantado lo suyo con Luna, ya me lo contaría más tarde si quisiese. Suspiré, en esos momentos echaba de menos a mamá, ella siempre me consolaba y daba su cariño en estos momentos aunque yo no se lo pidiese…
Me tumbé en mi cama boca arriba.
-Ay, mami… ¿cuándo volverás?
TAKU
Haku ya había vuelto del insti. No se pasó por mi cuarto, por lo que supuse que vendría cansado de huir de Diana…
Pues nada, ya que no venía él, fui yo a verle. Llamé a la puerta con los nudillos.
-¿Hola? ¿Puedo pasar hermanito gemelo? ^^ - Tal vez no estaría de humor y quería estar solo, por lo que abrí.
HAKU
Me senté.
-Tateeeee T_T Pasa, pasa. –asentí abriendo los brazos para que me abrazase, al fin y al cabo, era mi hermano gemelo, habíamos estado siempre juntos, él sabía mis estados de ánimo y yo me sabía los suyos, y él debía haber triunfado con Luna, estaba contento, así que tampoco quería fastidiarle, no le quería contar mis penas.
TAKU
Entré en el cuarto de Haku cuando me dejó pasar. Sonreí ampliamente y me acerqué para abrazarle.
-Que te pasa, hermanito, :( , ¿estás triste?- Le miré con carita de pena.
-¿Qué te han hecho? ¿Esa loca de Diana te ha pegado? Pero mira que es mala ese tía… hummm.- Le miré y le acaricié el pelo abrazándole.
HAKU
-Snif, snif, sí, me ha pegado es muy mala… -me separé para mirarle.
-Pero ya estoy mejor :D Ahora te toca a ti contarme: ¿Qué ha pasado? ¿Os habéis besado? ¿Ha habido intercambio de fluidos? –puse morritos.
-Espero que haya servido de algo porque me he hartado a correr por ti :)
TAKU
Le mire y sonreí.
-Si, la verdad es que si, la he besado, y no solo eso, la he pedido que sea mi novia.- Sonreí de nuevo.
-¡Y me ha dicho que siiiiiiiiiiiiii! *///////*- Me reí y le miré.
-Tengo novia, tengo novia, tengo, tengo novia, tengo novia, tengo novia, tengo, tengo novia (8)- Canturreé y sonreí.
HAKU
Sonreí.
-Me alegro mucho, hermanito. –parecía ser que al acabar yo empezaba él otra relación, eso era bueno, porque así no tenía que estar atento a Asuka y él estaba contento con Luna. La verdad es que parecía una buena chica a pesar de ser un licántropo, si al final papá tenía razón, no éramos tan distintos…
-Bueno, ahora tengo a Luna de cuñada, eh. –sonreí.
-Espero que se lo hayas contado a papá, seguro que le alegra mucho saberlo. –le abracé co fuerza.
-Ayyy, mi Tate.
TAKU
Miré a Haku y asentí.
-Tranquilo está al tanto de lo que ha pasado hoy.- Sonreí y suspiré.
-Mañana iré con ella a la feria, ¿por qué no te vienes tú también? Así no te quedas solo el fin de semana. Podríamos salir los cuatro, Luna, Eclipse, tú y yo, ¿qué te parece?- Sonreí. Me gustaría que me dijese que si, pero conociéndolo… diría que no…
-Venga, vamos… snif, snif…
HAKU
Puse los ojos en blanco cuando propuso que fuese con ellos y Eclipse.
-No, Taku, será mejor que no. Lo mejor es que vayas tú con Luna, acabas de empezar con ella y lo mejor es que los dos valláis solitos. –sonreí.
-Si vamos Eclipse y yo os vamos a molestar, además, ya sabes que mejor que no nos veamos mucho. Por el momento no estamos mal, pero como nos de la vena nos ponemos a mordernos.
TAKU
Suspiré y bajé la cabeza.
-Jou… eres un broncas… nos lo podíamos pasar muy bien los cuatro juntos, pero tú no quieres porque dices que te pelearás con Eclipse, eso nunca se sabe, tal vez así os hacéis más amigos… venga, por fitas…- Puse caritas y ojitos.
-No puedes resistirte a mi, Haku, tienes que decir que si ^u^
HAKU
Le miré mientras me ponía caritas.
-Taku, es una cita… ¿No crees que a Luna le gustaría que fueseis los dos solitos? Vamos, digo yo que sería lo más ideal… Yo, bueno, podría ir y tal, pero quedarme solo con Eclipse por dejaros a vosotros no creo que sea lo mejor… -suspiré.
-Pero si es lo que quieres…
TAKU
Suspiré y le miré.
-Bueno… déjalo, ya iremos Luna y yo solos.- Le saqué la lengua y me levanté se su cama.
-Pues nada, me voy ya, que quiero hacer los deberes para poder quitármelos de encima y así tener el fin de semana libre.- Alcé las cejas y me acerqué a la puerta.
-A ver si te echas una buena novia, mucho mejor que Asuka, que te de cariños y besitos y todo lo que quieras.- Sonreí y salí del cuarto.
-Hasta mañana.- Cerré la puerta y me metí en mi cuarto para hacer los deberes…
HAKU
Negué con la cabeza.
-¡Tranquilo, no necesito novias que me den cariñitos! ¡Contigo me basta y me sobra! –me reí y me tumbé en mi cama. Asuka ya era agua pasada, no me costaría mucho borrarla de mi mente, no había llegado a enamorarme de ella, pero estaba acostumbrado a salir con ella y me resultaría raro dejar de hacerlo.
RIKU
Llegué con Luna algo tarde, ya que el médico que la atendía estaba ese día hasta arriba de pacientes, pero al final la atendió y la puso las transfusiones.
A la vuelta, tuve que cargar con ella hasta el Taxi y después hasta la Mansión.
Entré dentro y la miré.
-¿Puedes caminar sola o te llevo a tú cuarto?- Dije agarrándola bien entre mis brazos para que no cayese.
LUNA
Miré a Riku abriendo los ojos cuando me preguntó.
-¿Eh? –me froté los ojos y miré las escaleras.
-Oh… No, tranquilo, no te preocupes, puedes dejarme aquí, muchas gracias, Riku. –sonreí bajándome de sus brazos, después de dormir un ratito no me sentía muy mareada.
-Te agradezco que me hayas acompañado, sé que no es algo que entre en tus planes el tener que cargar con una chica de aquí para allá ^^U
RIKU
Esbocé media sonrisa y la dejé sobre el suelo con delicadeza.
-Pero que dices, mujer, a mi no me importa en absoluto. No es algo que entre en mis planes, pero si tengo que hacerlo, lo hago, no puedo dejar que vayas sola a una cosa así.- Sonreí y la miré.
-Vete a descansar, has venido todo el trayecto dormida y tendrás más sueño.- miré las escaleras.
-Anda, deja que te suba a tu cuarto.- La agarré de nuevo en brazos y subí las escaleras.
LUNA
Al final me cogió otra vez en brazos, me agarré a su cuello.
-Vaya, pues muchas gracias, no quiero ser una molestia… -apoyé mi cabeza en su hombro, me sentía cansada después de eso. Cambiar toda mi sangre por otra que no era mía y asimilarla era algo que me costaba hacer, necesitaba toda la noche.
-Espero que te quedes por aquí aún cuando vuelva Jim, eres muy buen chico. –sonreí con los ojos cerrados.
RIKU
La miré de reojo y esbocé media sonrisa.
-Bueno, esto me gusta mucho, la verdad. Tan solo tengo un piso allí en New York y no es que me guste mucho, pero…- Me encogí de hombros.
-Allí no hay muchos licántropos, así que, creo que me quedaré por aquí un tiempo, si.- La miré cuando llegamos a su cuarto, abrí la puerta y entré depositándola con suavidad sobre su cama.
-Pues ya está.- La miré y sonreí.
-Si necesitas alguna cosa, no dudes en llamarme.
LUNA
Sonreí tumbándome de lado sobre la cama.
-Muchas gracias, Riku, te compensaré por esto. –me encogí sobre el colchón abrazando una pequeña ballenita de peluche que tenía sobre la cama.
-Que descanses. –bostecé y cerré los ojos.
RIKU
Sonreí y salí de la habitación cerrando la puerta. Luna estaba muy cansada y era mejor no molestarla. Suspiré y caminé por el pasillo. Bajé las escaleras y me dirigí al jardín, todos estaban descansando, cada uno en su cuarto.
Salí y cerré la puerta para que no entrase frío dentro.
Cerré los ojos y aspiré el aire puro de la noche. Apoyé la espalda en la fachada del edificio y me quedé mirando las estrellas.
DIANA
-Son bonitas desde aquí, ¿verdad? –pregunté a Riku desde mi ventana. Ya llevaba el pijama puesto y estaba preparándome para ir a dormir, pero era un espectáculo ver a ese ser a la luz de la luna.
-En Nueva York no deben verse igual que aquí en mitad del bosque, ¿no? –me senté en el borde de mi ventana.
RIKU
Alcé la cabeza y miré a Diana que estaba sentada sobre el poyete de la ventana de su cuarto.
-No, no se ven como aquí, la verdad…- Volví la mirada al cielo y suspiré metiéndome las manos en los bolsillos de mis pantalones.
-¿No tienes ganas de irte a dormir?
DIANA
Suspiré mirando al cielo.
-Pues no, es muy prontito y mañana no hay clase. ¿Tú no estás cansadito? Llevar a Lunita es algo aburrido y cansado, yo la he llevado alguna vez. Oye, debes haberte aburrido, ¿no te apetece… no sé, charlar un rato o dar una vueltecita? Estoy libre. –sonreí.
RIKU
Miré a la chica de nuevo seriamente.
-Ayudar a Luna para que logre curarse no es aburrido y cansado, no al menos cuando se hace de corazón y de buenas maneras, si tu te aburriste y te cansaste mucho eso significa que te importa muy poco la salud de esa chica y que lo hiciste de manera obligada. Y si, estoy cansado así que, creo que voy a rechazar tú oferta, puede que tú estés libre pero yo debo quedar por si Luna necesita de mi ayuda, ya que se encuentra muy cansada y débil.- Me giré y abrí la puerta para volver a entrar en la Mansión.
-Buenas noches, Diana.
DIANA
-Buenas noches… -vaya, había metido la pata con Riku, menuda pena… Suspiré y entré de nuevo en mi cuarto, no sabía que era tan responsable y atado a su deber, pues otro como Jim, no tenía mucho ojo para los hombres…
Me tumbé en mi cama y cerré los ojos. Me miré las manos, ahora Jim estaba en Alemania buscando lobos asesinos…
ECLIPSE
Me desperté bastante tarde. Después de haber madrugado toda la semana me vendría dormir del tirón el fin de semana. Me levanté, pero Luna aún seguía durmiendo, así que preferí no despertarla.
El lunes había partido, pero como los fines de semana no solíamos entrenar, decidí coger mi bañador e irme a la playa a nadar. Me gustaba ir temprano, cuando estaba la playa desierta, pero me había despertado tarde, así que nada, iría a nadar con la gente que estaba en la playa.
Informé a Neko y al cañón de Riku que me ausentaría hasta la hora de “comer”… o mejor dicho, de cazar.
HAKU
Me levanté algo tarde y me apetecía darme un bañito, por lo que me armé con mis bermudas y cogí la toalla.
Bajé las escaleras y miré a papá.
-Hooola, papi. Me voy a dar un bañito, ¿te parece? –me puse las chanclas y me cargué una mochilita con las cosas al hombro.
-Hasta luego. –salí de casa y me dirigí a la playa yo solito, tampoco me importaba mucho.
Cuando llegué ya había bastante gente, era lo que tenía estar casi en verano, además con esa ola de calor que había.
Coloqué mis cosas y miré al mar, estaba tranquilo, por lo que usar la tabla no me iba a servir de nada. Me quedé mirando cuando vi a Eclipse, vaya, qué casualidad…
ECLIPSE
Cuando llegué a la playa no había tanta gente como esperaba y el mar estaba muy tranquilo. Sonreí y tendí mi toalla en la arena y encima dejé mi mochilita con la ropa seca. Miré al mar y llevé mis manos al cierre de mi pantalón vaquero desabrochándomelo. Me los bajé dejándolos encima de la toalla. Me até bien los cordoncitos de la braga del bikini blanco y acto seguido me quité la camiseta de manga corta quedándome tan solo con el bikini blanco.
Lo dejé todo sobre la toalla y me quité las sandalias. Caminé por la playa dirigiéndome al agua.
HAKU
Jo-joder… Eclipse tenía un cuerpo precioso, sus curvas, sus pechos, su trasero… tenía todo precioso, viéndola con bikini andando por la playa… ¡Joder!
Ya se me estaba yendo la pinza, ¿cómo pensaba eso de Eclipse? Suspiré, en la piscina no me había fijado en ella pero… Parpadeé varias veces y desvié la mirada. Me quité la camiseta y me levanté, ¿por qué no podía bañarme con ella? Intentaba que nuestra relación no fuese tan mala, más que por mí por papá y que no se llevase más disgustos conmigo.
ECLIPSE
Caminé hasta la orilla y me quedé mirando al mar. El agua llegó hasta que me mojó los dedos de los pies, los cuales moví al sentir las cosquillas que producía la espuma.
Sonreí y empecé a andar hacia dentro hasta que el agua me llegó por la cadera. Fruncí el ceño extrañada y giré la cabeza al percibir el olor de Haku, ¿es qué estaba aquí? Le vi acercarse por la arena. Suspiré y le miré cuando me alcanzó.
-Hola…- Le saludé sin insultarle, tal vez eso le sorprendería.
HAKU
Me metí en el agua junto con Eclipse, me acerqué a ella, aunque a una distancia prudente.
-Buenos días. –me incliné.
-¿Vienes a menudo? Yo suelo venir algún fin de semana por esta hora, o más tarde, cuando hay mucha gente para pasar desapercibido.
ECLIPSE
Miré a Haku y asentí.
-Si, suelo venir los fines de semana, ya que no tengo entrenamiento, me gusta venir a hacer un poco de ejercicio.- Miré al mar y sonreí.
-No nos solemos ver por que acostumbro a venir muy temprano, pero hoy he dormido más de lo normal y, bueno…- Me encogí de hombros y cerré los ojos cuando una pequeña ola se acercó hasta nosotros mojándonos hasta el cuello.
HAKU
Cerré los ojos cuando una ola nos cubrió.
-Ya decía yo que a veces al llegar, noto un leve olor a lobo, pero es tan leve que no soy capaz de reconocerte. –me encogí de hombros y me eché agua por el pelo.
-Suelo surfear un poco, pero hoy el mar está tranquilito, así que no puedo, se me ha fastidiado el plan. –me encogí de hombros.
ECLIPSE
Le miré y me encogí de hombros.
-Ohm, pues lo siento.- Caminé un poco más y acto seguido me sumergí en el agua. Buceé un poco y salí a la superficie de nuevo echándome el pelo hacia atrás y colocándome bien la parte de arriba del bikini. Miré a Haku de reojo y esbocé media sonrisa.
-¿No vienes a nadar conmigo?
HAKU
Desvié la mirada por un momento y luego la seguí. Supuse que si no empezábamos a insultarnos ni a meternos el uno con el otro la cosa no iba mal…
Me metí debajo del agua y salí a la superficie cerca de ella, revolviéndome el pelo.
ECLIPSE
Le miré cuado salió a la superficie a mi lado.
Se revolvió el pelo y se sacudió salpicando el agua.
-Eeeh.- Me reí tapándome la cara.
-Pero bueno, y después dices que somos nosotros los que nos sacudimos como los perros, ¿eh?- Le mire de nuevo y sonreí.
-Con que prácticas surf, ¿eh? Algún día tendrás que enseñarme.
HAKU
-Mmm, no sé si podría enseñarte, aprendí yo solo y enseñar no sé si sabré, pero bueno, por probar… Te podrías venir un día que no haga muy buen tiempo para coger buenas olas. Yo tengo mi tabla, pero tú la tendrás que alquilarla, o comprarla. –me agaché cuando una ola nos cubrió.
Escupí el agua que se me había metido en la boca.
-Plof.
ECLIPSE
Me giré de espaldas a la ola para no tragarme el agua que se nos vino encima. Miré a Haku y me reí cuando escupió toda la sal que se había tragado.
-¿Está rica?- Le pregunté, y entonces una ola me golpeó la espalda empujándome y haciendo que me pegase totalmente a Haku. Me agarré a él para no caer al agua y le miré.
-Vaya… menos mal que el mar está tranquilo… que si no…- Nos miré, estábamos pegados y muy juntos. Me agarré a sus brazos y le miré colorada.
-Perdón… -////- Me aparté de él y volví a sumergirme en el agua para que no viese que me había puesto roja.
HAKU
Desvié la mirada al agua cuando se separó, nos habíamos quedado muy juntos, parecía una escena de película de comedia romántica… Carraspeé mirando el mar, se estaba empezando a animar.
-Vaya, mira, parece que nos viene bien y todo. –me encaminé a la orilla.
-Sígueme, vamos a alquilar unas tablas. –la gente ya casi no se metía en el agua, había bandera amarilla.
ECLIPSE
Le miré y salí del agua siguiéndole.
-Vaya, pues… no creo que pueda alquilar ninguna… no me he traído dinero, lo siento.- Le miré y me encogí de hombros.
-Déjalo, yo ya me vuelvo a casa, quédate tú si quieres y surfea. La próxima vez que nos encontremos me traeré dinero para alquilar la tabla y me enseñas.- Sonreí y asentí.
HAKU
-Ah, no. –negué con la cabeza y saqué mi billetera.
-Invito yo. Ya que me lo has pedido y las olas están a nuestro favor deberíamos aprovecharlo, ¿no? Ahora no me digas que te arrepientes, ¿no tendrás miedo? –me dirigí hacia el puesto de alquiler de tablas de surf. Conocía a la dependienta.
-Hola, guapa, ¿qué tal? ¿A qué me prestas dos monadas? –la chica sonrió y me tendió dos tablas sobre el mostrador mientras le dejaba el dinero.
-Gracias. –la guiñé el ojo y las cogí.
-Te voy a enseñar a surfear.
ECLIPSE
Posé la mano encima del billete antes de que la dependienta lo cogiese para cobrarse las tablas.
-No.- Miré a Haku.
-No puedes invitarme- Miré a la dependienta.
-Cóbrate solo una tabla, la otra la devolvemos.- Agarré “mi” tabla y se la entregué de nuevo a la dependienta. Cogí las vueltas del dinero y se las di a Haku.
-Ten.
HAKU
Cogí el dinero, ¿no se podía invitar a un licántropo, o era simplemente que no quería verse invitada por mí?
Suspiré y lo guardé.
-Pues nada, ya nos veremos otro día. –me cargué la tabla bajo el brazo y me dirigí al agua para surfear un rato.
ECLIPSE
Le miré mientras se marchaba y bajé la cabeza suspirando. Apoyé la espalda en el mostrador aún con la cabeza baja.
-Tú novio es muy considerado, ¿por qué no has dejado que te invitase? Es tan mono ^^- Miré a la dependienta cuando dijo eso.
-No es mi novio…- Me separé del mostrador y salí fuera. La gente se había marchado y las olas se habían encabritado mucho. Llegaban a alcanzar casi los cuatro metros o más… era alucinante. Me acerqué a mi toalla para vestirme e irme de nuevo a casa. Vi a lo lejos como un todoterreno negro aparcaba en la arena de la playa. Del todoterreno bajaron un grupo de surfistas con sus tablas, todos bronceados, cachas y guaperas al cien por cien…
Suspiré y agarré mis pantalones sacudiéndolos de la arena que les podría haber caído.
Miré hacia el mar y pude ver a Haku galopando una ola grande. Sonreí y me agaché poniéndome de cuclillas. Era perfecto desde ahí…
Me quedé embobada mirando como surfeaba, parecía todo un profesional…
-¡Eh, guapa!- Giré la cabeza y pude ver como uno de los surfistas me hacía señas para que me acercase. Me levanté y le miré entrecerrando los ojos… hombres.
Negué con la cabeza y me puse la camiseta seca quitándome después la parte de arriba del bikini metiéndolo dentro de la mochila.
-¡Eh, morena, vez hacia aquí! ¡Te enseñaremos a surfear y al otras cosas que acaban en “-ar”!- El grupo empezó a reírse y vi como el surfista de antes hacía unos movimientos despectivos con la pelvis como si le estuviese dando por culo a una yegua…
Giré la cabeza de nuevo y fruncí el ceño.
-¡¿Por qué no le enseñas eso a tú puta madre?!- Los surfistas no se lo tomaron a mal, más bien se pusieron más cachondos… incluso empezaron a acercarse a mí…
-Mierda…- Cogí los pantalones para poder ponérmelos, pero uno de los surfistas me lo arrebató antes de que pudiese hacer nada.
-Devuélveme eso, capullo.- Le miré cabreada e intenté agarrar mi pantalón, pero otro se acercó por detrás y me agarró del culo con sus sucias manos. Gruñí y sentí el impulso irrefrenable de convertirme en loba y arrancarles la cabeza, pero tenía totalmente prohibido matar humanos.
Aún así me aparté y golpeé al gasón en la cara con la mano.
-No me toques.- Retrocedí, pero otro surfista me agarró por detrás y me tumbó en la arena antes de que yo pudiese hacer nada.
-¡He dicho que no me toquéis, cabrones!- Me quité a uno de encima, pero los demás se lanzaron a por mí de lleno. Mis ojos se encendieron y mis colmillos se alargaron… si seguían así provocarían mi transformación…
HAKU
Las olas empezaron a crecer mucho a medida que el cielo se iba oscureciendo.
De vez en cuando miraba a la chica que me sonreía, aunque estaba recogiendo sus cosas, se iría ya a casa porque pronto empezaría a llover, pero era lo mejor para surfear, por lo que yo me quedaría.
En una de las veces que miré a la chica en uno de los saltos, metí la pata y me comí la ola entera. Seguro que la chica se estaba partiendo el culo. Salí del agua sacudiéndome el pelo, entonces miré a Eclipse, que seguía en la playa, unos chicos la estaban rodeando y la tiraron al suelo.
-Joder… -en un principio pensé que ella se las apañaba solita, pero no podía transformarse…
Dejé mis cosas sobre la arena y corrí hacia allí, apartando a uno a un lado. No podía demostrar toda mi fuerza, por lo que intenté controlarme y simplemente parecer un chaval con más fuerza de la normal, como hacía siempre. Le aparté poniéndome delante de Eclipse.
-¿Qué coño hacéis, eh? ¿Qué coño creéis que hacéis? –miré a Eclipse y agarré de la mano para levantarla, volví a mirar a los surfistas.
-Largaos de aquí ahora mismo, cabrones. –mis ojos se iluminaron.
ECLIPSE
Seguía en el suelo intentando apartar a esos gilipollas de encima de mí. No paraban de toquetearme por todos lados e intentaban quitarme la braga del bikini. Gruñí de nuevo y arañé la cara del tío que tenía encima.
Entonces, Haku apareció y sacudió al surfista que intentaba violarme. Jadeé y agarré la mano de Haku y me coloqué detrás de él.
Los surfistas nos miraron un momento y después se largaron devolviéndome el pantalón. Se subieron a su todoterreno y se fueron de allí.
Cerré los ojos agarrando el brazo de Haku. Apoyé la frente en su hombro jadeando. La piernas me temblaban… me había asustado de verdad…
No solté el brazo de Haku ni aparté la cabeza de su hombro. Gracias a él había impedido que esos tíos me violasen y también que me transformase en lobo delante de ellos…
-Gra-gracias, Haku…
HAKU
Parecía muy asustada, y pensar que un puñado de humanos podían haberla reducido así…
-Eclipse, venga, tranquila… -posé mi mano en su pelo y miré alrededor, la chica se había marchado ya y me cayeron las primeras gotas.
Suspiré y miré a Eclipse, parecía que se iba a echar a llorar.
-Venga, te llevo a casa. –poco a poco la lluvia empezó a caer cada vez más. Agarré a Eclipse del antebrazo y le puse mi chaqueta encima con la capucha, la guié hasta el bosque, con los árboles nos mojaríamos menos.
Caminamos todo el camino hacia su Mansión, ya estábamos los dos empapados. Carraspeé.
-Ya estás aquí.
ECLIPSE
Caminé al lado de Haku todo el trayecto. No sabía porque me había asustado tanto, solo eran unos simples humanos, pero… me sentí indefensa… no lo entendía muy bien…
Miré la Mansión cuando llegamos. Suspiré y me quité la chaqueta y se la devolví a Haku.
-Gracias de nuevo… no sé lo que me ha pasado, pero… no veía adecuado transformarme delante de ellos…- Negué con la cabeza y le miré.
-Si no llegas a estar allí… no sé…- Bajé la cabeza de nuevo y agarré mi mochilita con la toalla. Le miré y suspiré.
-Muchas gracias…- Me puse de puntillas y le besé en la mejilla.
HAKU
Abrí los ojos ampliamente y desvié la mirada carraspeando.
-Bueno… no ha sido para tanto, ha dado la casualidad de que estaba ahí, podría haberte ayudado cualquier chaval que pasase por allí. –sonreí.
-Será mejor que entres en casa. ¿Crees que debería entrar y explicar lo que ha pasado?
ECLIPSE
Suspiré y le miré.
-No… no hace falta que cuentes nada… no ha sido para tanto, ¿no?- Cogí mis cosas y me dirigí hacia la Mansión. Subí las escaleras y le miré antes de entrar dentro.
-Adiós… -Abrí y entré cerrando la puerta. Suspiré y subí a mi cuarto… en que momento se me había ocurrido ir a nadar…
Haku me había dicho que cualquier chaval me podría haber ayudado, pero… nadie pasaba por allí… tan solo estaba él y se lo agradecería de verdad… me sentía en deuda con él.
HAKU
Miré mientras se marchaba, no creía que fuese a contarle a nadie lo que acababa de pasar, y eso no era bueno, tenía que hablarlo con ellos…
Suspiré y me puse la chaqueta encima mientras volvía a casa, menuda movida se había montado ya por la mañana. No le diría nada a nadie, eso era cosa de Eclipse, pero seguro que ella tampoco se lo decía ni a su hermana, sólo para no preocuparla…
Suspiré y me marché a casa.
TAKU
Se me echaba encima la hora de ir a buscar a Luna para ir a la feria y aún no sabía que ponerme… ¡Oh, Dios! T__________T
Rebusqué en mi armario algo chulo y ligero que ponerme. Quería estar guapo para Luna… seguro que ella estaría deslumbrante y yo echo un adefesio… desentonaríamos mucho y todos querrían llevarse a mi Luna.
¡Nooooooooo! >o< Saqué un par de camisas y un par de pantalones chulos y de vestir. Al final me decidí por unos pantalones vaqueros rotos y una camisa negra. Me arremangué las mangas hasta el ante brazo y me eché de mi colonia peinándome el pelo con las manos. -Así, muy guapo.- Miré la hora, iban a ser las ocho de la noche, debía darme prisa. HAKU Abrí la puerta de la habitación de Taku, se acababa de vestir para estar guapo para su chica. -Vaya, vaya, bombón. –le silbé y me acerqué. -Ay, cuerpo escándalo, si no fueses mi hermano te echaba el lazo. –me reí. -Sabes que no necesitas vestirte guapo para que se le caigan las bragas, con una sonrisita basta.
TAKU
Miré a Haku y negué con la cabeza poniendo los ojos en blanco.
-Ay, Haku, Haku, no pretendo que se le caigan las bragas, solo quiero dar buena impresión, aún que, al que creo que se le caerán los calzoncillos es a mí… Luna está que rompe. ¿Te has fijado en el cuerpazo que tiene? Esas curvas, su cinturita, sus piernas… Dios… está demasiado rica…- Suspiré y me eché un último vistazo en el espejo y miré a Haku.
-¿Qué tal en la playa?
HAKU
Desvié la mirada a su estantería y jugueteé con el dedo con una de las figuritas que le había regalado yo.
-Bueno, al principio ha sido un truño, no había olas, pero luego la cosa se ha animado hasta que ha empezado a llover y he decidido volver. –le miré, se estaba preocupando mucho por el aspecto.
-Oye, cálmate, estás genial, y no necesitas impresiones, estás perfecto. –asentí levantando el dedo pulgar en señal de O.K.
TAKU
Miré a Haku y asentí.
-Pues nada, si tú dices que voy perfecto es porque es verdad.- Sonreí y me coloqué el cuello de la camisa mientras salía del cuarto.
-Oye, ¿seguro que no te quieres venir? No sé, te despejarás un poco y te lo pasarás bien, supongo…- Me encogí de hombros.
-Estás a tiempo.- Sonreí.
HAKU
-No sé, Taku… Me da mucho apuro ir y estar molestándoos, además, no sabes si Eclipse irá, me quedaría solito y tal, porque con vosotros no pienso estar todo el tiempo. –me encogí de hombros.
-Iría si no estuviese ese problema.
TAKU
Miré a Haku.
-Bueno, puedo llamar a Luna y preguntarle si Eclipse tiene pensado ir a la feria.- Sonreí y saqué el móvil.
-Si va, pues te vienes y si no, pues… no sé, lo que tú quieras.- Marqué el número de Luna y me acerqué el móvil a la oreja para ver si contestaba.
Miré a Haku y le indiqué con el dedo sobre mis labios que estuviese callado un momento.
LUNA
Cuando estaba sentada frente a mi espejo con Diana tras de mí cepillándome el pelo sonó el móvil. Me levanté de un salto dejando a Diana con el cepillo en el aire, salté sobre la cama y cogí el móvil entre mis manos, era Taku.
-Ay… ¿no querrá cancelarlo, verdad? –miré a Diana que se encogió de hombros. Me puse el teléfono a la oreja.
-¿Sí? –pregunté algo asustada.
TAKU
Escuché la voz de Luna al otro lado del móvil, parecía algo asustada.
Me rasqué la frente y suspiré sonriendo.
-Esto… hola, preciosa, solo te llamaba para preguntarte si por alguna casualidad tú hermanita del alma iría esta noche a la feria, solo por casualidad, ¿eh?- Miré a Haku y levanté el dedo pulgar simulando un OK.
LUNA
Suspiré.
-¿Sólo es eso? Yo temía porque quisieses cancelar la cita… -me reí.
-Ejem… espera un minutito. –tapé el altavoz del teléfono, no sabía si Eclipse se quería venir a la feria.
-¡Tata! ¿Te vas a venir con nosotros a la feria?
ECLIPSE
Miré a Luna sentada sobre su escritorio mientras manoseaba un pintalabios rojo.
Solté una risotada.
-¿Qué si voy a ir a la feria? Luna, es tú cita, no pienso ir de sujeta velas, eso lo tengo clarísimo, así que no. Me quedaré en casita viendo pelis y comiendo palomitas.- Dejé el pintamorros sobre la mesa y cogí un rimel… ¿para estar guapa había que ponerse tantos potingues?
LUNA
Me acerqué a Eclipse.
-Pero tata, no vienes de sujeta velas, sé que te gusta mirar puestos y puedes venirte con tu kimono ese que tienes tan bonito, andaa. Te juro que no irás de sujeta velas porque… -volví a coger el teléfono.
-Taku, ¿se vendrá tu Tate con nosotros también? –sonreí a Eclipse, así al menos no estaría solita mirando puestos.
TAKU
Escuché la voz de Luna de nuevo por el móvil y suspiré mirando a Haku.
-Bueno, esa era la idea, ir los cuatro, por eso quería saber si Eclipse iría también, sobre todo para que le hiciese compañía a Haku.- Miré al suelo mientras me rascaba la nuca.
-Amos, que si no quiere, que no venga, que no se sienta obligada.
LUNA
Volví a tapar el micrófono.
-Haku se viene, así que no vienes de sujeta velas, ¿ves? –sonreí ampliamente.
-Anda, tata, si sabes que quieres venir. –asentí.
-Te podrás comprar cosas bonitas.
ECLIPSE
Miré a Luna y negué con la cabeza.
-He dicho que no, yo me quedo esta noche aquí, yendo Haku o no…- Me levanté de la mesa y suspiré.
-Esta noche no me apetece ir a ningún lado, me daré una ducha y me meteré en la cama a ver pelis, como te he dicho, lo siento.- Me encogí de hombros.
-Dile a Taku que no iré.
LUNA
Suspiré y volví a coger el teléfono.
-No se viene, Taku, se quiere quedar en casita. Supongo que iremos los dos solitos entonces, ¿no? –me senté de nuevo delante de Diana, que siguió peinándome. Quería ir sola con él, pero sabía que a Eclipse le habría gustado ir conmigo… Iría con ella al día siguiente ^^
-Bueno… nos vemos luego. –sonreí.
TAKU
Suspiré y asentí.
-Está bien, nos vemos luego, preciosa.- Sonreí y colgué. Me giré y miré a Haku.
-Eclipse no quiere venir, dice que se quedará en casita, así que…- Me encogí de hombros y me guardé el móvil en el bolsillo del pantalón.
-Es raro, ¿no? A Eclipse le gusta salir y esas cosas, no sé, que se quede en casa no es propio de ella.- Suspiré de nuevo.
-En fin.
HAKU
Asentí.
-Sí, es bastante raro… -era muy normal que quisiese quedarse en casa después de lo mal que lo había pasado. Un ser sobrenatural puede mirar a la muerte a los ojos e insultarla, pero ante esas situaciones éramos tan vulnerables como los humanos…
Suspiré.
-Pues nada, Taku, pásatelo bien con tu novia.
TAKU
Asentí y sonreí.
-Eso pienso hacer. Pasármelo muy bien.- Sonreí ampliamente.
-Te traeré alguna cosa de regalo ¿quieres? ;) – Me dirigí a mi cuarto a terminar de vestirme y después a buscar a mi chica… pero que bien sonaba eso: MI CHICA ^////^
LUNA
Al final me puse una camiseta de verano larga que me cubría casi hasta la cintura y unos pantalones vaqueros cortos, con unas sandalias atadas a las piernas. El pelo lo llevaba suelto sobre los hombros, alisado. Me miré al espejo y sonreí.
-¿Creéis que estoy bien? –Diana asintió y salió de mi cuarto, ella me había ayudado a peinarme y maquillarme, cosa que agradecía.
Miré a Eclipse.
ECLIPSE
Miré a Luna cuando se giró para que la mirásemos.
Sonreí y asentí.
-Estás muy guapa, te queda muy bien, Taku se desmayará en cuanto te vea.- Alcé las cejas.
-Si no fueses mi hermana te estamparía contra la cama y te haría cochinadas hasta que reventases de placer.- Me reí y me crucé de brazos.
-No, creo que eso lo debe hacer Taku.
LUNA
Me reí.
-Tampoco es para tanto, no me he puesto muy, muy guapa, que se diga. Es que tampoco puedo ponerme un vestido ni nada de eso para montarme en las atracciones, así que supongo que esto es lo mejor que tengo. Al fin y al cabo no creo que Taku se fije mucho en eso, ¿no? Quiero decir… Él está conmigo porque soy yo, no por mi ropa. –sonreí ampliamente.
-Se nota que estoy muy nerviosa, ¿verdad?
ECLIPSE
Sonreí y suspiré.
-Claro que Taku no se fija en lo superficial, es un buen chico y te verá guapa estés con lo que estés.- Sonreí de nuevo y peiné con mi mano uno de sus largos mechones lisos.
-Estás muy guapa, créeme.- Sonreí de nuevo.
Me parecía mentira que Luna saliese ya con un chico antes que yo, cuando supuestamente yo era la más “espabilada” de las dos, aun que, supongo que las cosas podrían cambiar.
LUNA
Sonreí mirándome, se veían mis piernas en su totalidad, y me gustaban mis piernas, supuse que a Taku también.
-Bueno, tampoco está de más que me piropee un poco. –me reí.
-Tata, es mi primera cita en mucho tiempo… ¿crees que saldrá bien? –la agarré de la mano mientras salía de la habitación.
ECLIPSE
Miré a Luna y suspiré.
-Supongo que si, Luna, como ya te he dicho, Taku es un buen chico y te tratará bien.- Miré hacia el pasillo cuando escuché el timbre de la puerta.
-Uy, hablando del rey de Roma.- Miré a Luna de reojo y la acompañé hasta la puerta principal, la cual abrí.
-Vaya, vaya, pero que guapo estás, Taku.- Sonreí y dejé que Luna saliese para encontrarse con su noviete.
LUNA
Me mordí el labio sonriendo al salir y ver a Taku, estaba muy guapo, aunque… daba lo mismo llevase el uniforme o no, le sentaba muy bien…
-Hola… -me coloqué el pelo tras la oreja suspirando, esperaba que los nervios me durasen poco. Miré a Eclipse de reojo.
-Bueno, tata… Nos vemos cuando vuelva. –sonreí.
-Si llega Jim antes que yo dile que no se preocupe. –me reí y cogí la mano de Taku.
TAKU
La puerta se abrió dando paso a Eclipse. Sonreí y la miré.
-Gracias, lo mismo digo yo de ti.- Sonreí y miré a Luna cuando salió.
Bajé la mirada a sus piernas… vaya par de piernas…
Fui subiendo la mirada poco a poco y esbocé media sonreí.
Suspiré y alcé una ceja.
-Vaya piernas… quiero decir, que… que guapa estás…- Carraspeé y la agarré de la mano cuando se acercó.
Miré a Eclipse antes de que cerrase la puerta.
-Tranquila, te la devolveré sana y salva.- Esperé a que Eclipse cerrase la puerta y entonces agarré a Luna de la cintura y la besé en los labios con intensidad… la había echado de menos.
LUNA
Sonreí posando mis manos en sus hombros mientras me besaba. Saboreé sus labios con suavidad y pasión al mismo tiempo.
Los nervios iban desaparecieron a medida que pasaba los segundos entre sus brazos, si al fin y al cabo seguía siendo Taku de todas las maneras.
Me separé levemente sonriendo.
-Hola…
TAKU
La miré y sonreí.
-Hola.- La agarré de la mano y la di un beso más corto.
-Venga, vamos. Me apetece mucho pasármelo bien contigo, preciosa.- Sonreí ampliamente y tiré de ella con suavidad dejando que se agarrase a mi brazo. La miré y sonreí.
-Estás muy sexy.
LUNA
Me reí cuando me piropeó.
-Gracias… he hecho lo posible por estar bien sin resultarme incómodo al montar contigo en las atracciones. –sonreí cogiéndome a su brazo.
-Tú también estás muy guapo. –posé mi mano en su pecho.
TAKU
Sonreí y la miré alzando una ceja.
-Gracias.- La di un beso en la frente y seguí caminando junto con ella.
A medida que nos acercábamos a la feria, podíamos divisar la noria grande. Había mucho bullicio por lo que habría mucha gente allí metida. Pasé mi brazo por detrás de los hombros de Luna acercándola más a mí. La miré y sonreí.
-Es para que no te me escapes.
LUNA
Pasé mi brazo por su cintura cuando me agarró.
-Descuida, no me quiero escapar de ti por nada del mundo. –le besé en la mejilla y empezamos a caminar entre la gente, que no era poca. De vez en cuando tenía que pasar delante de Taku para no chocarnos, pero en ningún momento nos soltamos.
TAKU
Caminé junto a Luna sin separarme de ella ni un instante. Había mucha gente, normal, era sábado y la gente aprovechaba para salir a pasear.
Me coloqué detrás de Luna y rodeé su cintura con mis brazos mientras caminábamos mirando los puestos y buscando las atracciones más molonas en las que montarnos. De vez en cuando la piropeaba o la decía cositas en el oído o simplemente la daba algún que otro beso en el cuello.
-¿En qué atracción te quieres montar?
LUNA
Sonreí cuando me preguntó, agarrando sus manos sujetas a mi cintura.
-Pues… -le miré de reojo.
-He oído que la noria tiene unas vistas preciosas desde arriba, y siempre he querido montar con un chico que me bese en lo más alto. –sonreí.
TAKU
Esbocé media sonrisa y asentí.
-Pues vamos a la noria.- Sonreí sin soltar su cintura de entre mis manos y la guié hasta la noria.
-Espera, compraré las entradas.- Me acerqué al puesto y compré dos entradas para poder montar en la noria. Me acerqué de nuevo a Luna y la entregué su entrada.
-Venga, vamos, ¿querrás que te bese en lo más alto, no?- Sonreí y tiré de ella con suavidad.
LUNA
Le agarré de la mano y esperamos a que nos tocase el turno en la noria. Uno de los vagones se abrió y nos dieron paso a nosotros. Me senté en uno de los asientos y tiré de Taku para que se sentase en frente. Sonreí cuando la noria empezó a moverse, siempre había sido como en las películas, los dos montados en el mismo vagón, este se para arriba del todo y el chico aprovecha para besar a la chica, me encantaba.
Miré abajo cuando estábamos cada vez más alto.
TAKU
Sonreí y miré a Luna cuando tiró de mí para que me sentase dentro del vagón de la noria en frente de ella.
Miré abajo cuando la noria empezó a moverse. Suspiré y la miré mientras la noria iba en ascenso. Me incliné hacia delante y empecé a besarla en el cuello.
-¿Quieres que empiece ya con los besos o más tarde?- Sonreí y seguí dándola suaves besos por la garganta.
LUNA
Cerré los ojos suspirando con fuerza cuando Taku me besó en el cuello, me había pillado con la guardia baja y me estaban dando escalofríos por toda la espalda. No me imaginé que iba a hacer eso…
Tragué saliva.
-Y-yo… b-bueno… eh… como quieras…
TAKU
Solté una risotada y la miré acariciando mi nariz con la suya.
-¿Yo, bueno, eh?- Me reí y la di un beso en la barbilla. Sentí como la noria daba una vuelta más y finalmente se quedaba arriba del todo. Miré hacia abajo y después a Luna. Sonreí y la agarré de la cintura haciendo que se sentase encima de mis piernas. Sonreí de nuevo y posé una de mis manos en su cuello a la altura de su garganta.
-Bueno, ahora la noria está quieta y estamos arriba del todo, ¿ahora puedo comerte a besos?
LUNA
Sonreí negando con la cabeza y posé mis manos en su pecho.
-Lo siento mucho, pero se te ha pasado el turno, ahora me toca a mí. –le agarré de la camiseta acercándole a mí y le besé en los labios con pasión, moviendo nuestros labios a unísono, me encantaba, adoraba besar a Taku.
TAKU
Cerré los ojos y la besé con intensidad agarrándola de la nuca, Deseaba que la noria no bajase más, que se quedase allí arriba durante toda la noche, y en ella nosotros dos besándonos. Posé mis manos en sus hombros mientras la besaba de nuevo. Aprovecharía ese momento para poder disfrutar de Luna… nada me importaba más que poder pasar la noche junto a ella.
LUNA
Seguí besándole con intensidad sin separarme de él ni un solo segundo, era lo que más había estado esperando todo el día, bueno, desde que me había levantado…
La noria comenzó a moverse de nuevo, haciendo que me desequilibrase levemente, pero me agarré a las barras de la cabina y miré a Taku riéndome.
-Por poco. –le volví a besar.
TAKU
Agarré a Luna para evitar que cayese cuando la noria se movió. Sonreí y asentí.
-Si, por muy poco.- Solté una risotada y rodeé su cintura con mis brazos cuando me volvió a besar. Ya le faltaba muy poco a nuestro vagón para llegar abajo…
Miré a Luna y suspiré cuando el vagón paró del todo y se abrieron las puertas para que saliésemos.
-Pues nada, fin del viaje.- Dejé que se levantase y después me levanté yo siguiéndola hasta fuera del vagón. Bajamos las escaleras y la agarré por detrás como antes.
-¿Y ahora dónde quieres montar?
LUNA
Sonreí agarrándome a sus brazos cerrando los ojos, todo estaba saliendo perfecto…
-Ahora te toca a ti elegir. –le miré sonriendo.
-Esta vez donde tú quieras, me gusta todo; la montaña rusa, los coches de choque, la casa del terror, todo. –le besé en la barbilla mientras caminábamos agarrados, no quería que la noche acabase nunca.
TAKU
La miré y me encogí de hombros.
-A mí me da igual donde ir, elige tú. Si te gusta todo, entonces sabrás que atracción quieres probar ahora.- Sonreí y le miré mientras caminábamos entre la gente.
Parecíamos una pareja más de adolescentes que habían quedado para ir a dar una vuelta por la feria y de vez en cuando darse amor mutuo. Nadie nos miraba ni nos juzgaba por ser quién éramos, me sentía liberado sin tener que pensar en que ella era un licántropo y yo un vampiro.
LUNA
Me dio a elegir a mí, y eso que ya había elegido la noria, pero bueno, era un chico considerado, todo un caballero ^^
Caminamos un rato entre las atracciones y los puestos hasta que vi un puesto de algodón de azúcar, sonreí.
-Me voy a comprar uno, están tan ricos ^.^ -nos dirigimos hasta el puesto, que tenía muchos palos con algodón de azúcar de color rosa.
TAKU
Miré a Luna cuando señaló el puestecito con los algodones de azúcar. Sonreí y me acerqué con ella para comprarla uno.
-Deja que te invite yo.- Miré al dependiente y sonreí.
-Déme un súper algodón de azúcar, de esos grandes que tiene a su espalda.- Sonreí y asentí.
-Si, ese, el más grande.- El dependiente se giró y lo agarró volviendo hacia nosotros.
-Muchas gracias.- Lo cogí y se lo entregué a Luna para poder pagarlo. Saqué la billetera y le entregué al señor dependiente el dinero.
-Gracias de nuevo, hasta otra.- Pasé mi brazo por detrás de los hombros de Luna alejándonos de allí.
La miré mientras se comía su algodón tan contenta… ¡Qué mona! ^o^
LUNA
Sonreí cuando Taku me invitó también al algodón, pero qué rico >.< Empecé a comerme mi algodoncito de azúcar tan feliz, estaba tan dulce como lo era mi Taku ^////^ Le miré. -Es como comerte a ti. –le besé en la mejilla agarrada a él, la confianza que habíamos cogido en poco tiempo nos había permitido no tener vergüenza a la hora de agarrarnos y darnos caricias. -Si tu Club de Fans nos ve, ¿no se enfadará de que estés conmigo? –le pregunté cogiendo un poquito de algodón entre mis labios. TAKU Me reí cuando dijo lo del Club de fans. -¿Club de fans? Yo ya no tengo ningún Club de fans, Luna, desde que he empezado a salir contigo el Club ha desaparecido, ¿para que quiero un Club de fans cuando te tengo a ti? Eres mi fan número uno y no quiero más.- La miré y sonreí. Me fijé en que se le había quedado algo de algodón de azúcar en la comisura del labio inferior. Solté una risotada y pasé mi dedo pulgar por él para quitárselo. -Me gusta verte comer, es muy… ¿atractivo?- Solté otra risotada. LUNA Desvié la mirada con mis mejillas tintadas de rosa. -Como como un animal de bellota, no creo que sea muy atractivo… -solté una risotada, a veces comía de verdad de manera bastante llamativa. -Pero de todas formas… gracias por el cumplido. –me reí juntándome más a él. TAKU Sonreí y la di un beso en la sien. -Bueno, yo no como comida humana, pero si lo hiciese, te aseguro que parecería un animal salvaje. Comería directamente del plato como los perros o los gatos.- Me reí levemente. -Me podría perdido de albóndigas o de espaguetis, ya sabes, coma lo que coma me pondríah echo un guarrete.- Sonreí y la miré mientras se comía su gigantesco algodón de azúcar. Seguimos caminando por la feria y decidimos parar a sentarnos un rato, hasta que Luna se terminase su algodón rosita. Me senté en un banco frente el paseo marítimo, así veríamos el mar mientras. Sonreí y dejé que Luna se sentase a mí lado y se acurrucase como quisiese. LUNA Nos sentamos en un banco, yo a su lado con los pies sobre el banco y la cabeza apoyada en su hombro, me sentía como una princesita de cuento, algodón rosa incluido ^///^ Nunca habría podido imaginar estar así con Taku, cuando dos semanas antes estábamos haciéndonos burla e insultándonos por los pasillos, qué giros daba la vida. -Me gusta mucho estar contigo. TAKU La miré y sonreí dulcemente. -A mí también me gusta mucho estar contigo.- Pasé mi mano bajó su barbilla acariciándola con suavidad. -Ahora me arrepiento de las cosas que te decía o te hacía cuando te veía por clase o por los pasillos…- Suspiré y miré al mar. -Lo hacía básicamente por Haku… para que no se sintiese “solo”, por decirlo de alguna manera, pero yo no odio a los licántropos, sois criaturas sobrenaturales como nosotros y tenemos muchas cosas en común. Mi padre tiene razón cuando dice que debemos estar unidos en vez de intentar matarnos cuando nos vemos…- Suspiré y la miré de nuevo esbozando una leve sonrisa. -Mi padre puede sentirse orgulloso de mí, por que yo lo estoy.
LUNA
Sonreí.
-Podemos sentirnos orgullosos de haber aprendido de nuestros “padres”. Los dos hemos seguido el ejemplo y… fíjate de qué manera. –me reí.
-Jim aún no sabe lo nuestro, pero cuando lo sepa estoy segura de que se alegrará mucho, y tu padre… Bueno, tu padre estará orgulloso de ti, y creo que sin que hicieses esto ya lo estaba. –sonreí, aparté a un lado el algodón de azúcar y le besé agarrándole de la nuca.
TAKU
Posé una de mis manos tras su espalda cuando me besó. Mientras la besaba, pasé la punta de mi lengua por sus labios y sonreí apartándome lentamente de ella.
-Mmmm… que rico, tus labios saben muy dulces.- Sonreí y la di otro beso más corto, y otro más, y otro…
La miré y esbocé media sonrisa.
-¿Seguimos con la visita?
LUNA
Me mordí el labio inferior cuando se separó, este chico me tenía muy enganchada a sus labios…
Asentí y me levanté, tirando de sus manos para que me siguiese, aún eran las once de la noche y no me habían puesto límite… Jijiji ^^
Me agarré de su brazo y seguimos andando con mi algodoncito en la mano.
JIM
Llegué a la Mansión sobre las once y media o las doce de la noche. Volvimos todos, por suerte no tuvimos que enfrentarnos a nadie pero por desgracia no encontramos nada que me ayudase a resolver el caso de los extraños asesinatos. Abrí la puerta principal y dejé que mi manada entrase dentro. Después pasé yo el último y cerré la puerta.
-Muchas gracias, chicos, buen trabajo, podéis iros a descansar.- Mi hombres inclinaron la cabeza en señal de respeto y se marcharon cada uno a sus cuartos. Suspiré y me subí yo al mío. No sabía que tal le había ido a Neko en mi ausencia y si Riku la había ayudado… esperaba que si.
Subí las escaleras y caminé por el pasillo hacia mi cuarto. Abrí la puerta y entré quitándome la camiseta.
-¿Hola?
NEKO
Estaba esperando a Jim, diría que llegaría el sábado, y por la hora iba a ser ya domingo, pero le esperé en la cama leyendo un poco, me aburría y me ponía nerviosa por esperarle, jodida impaciencia…
Suspiré y entonces fue cuando le olí. Sonreí y me levanté de la cama, abrió la puerta.
-Hola. –sonreí y me acerqué abrazándole, el pobre vendría cansado.
-¿Qué tal ha ido todo?
JIM
Miré a Neko cuando entré y se acercó para abrazarme. Sonreí y la rodeé con mis brazos apoyando los labios sobre su pequeña cabeza. Cerré los ojos y suspiré.
-Bueno… no ha ido mal, pero tampoco de maravilla.- La miré y la acaricié la mejilla con el reverso de mi mano.
Sonreí levemente y me acerqué a la cama para poder sentarme.
-Ven aquí conmigo.- Señalé un sitio entre mis piernas.- Te he echado en falta, nena.
NEKO
Sonreí y me acerqué a Jim, colocándome entre sus piernas como él me había pedido. Pasé mis manos por su pelo rojo hasta su nuca, en la cual dejé mis manos posadas.
-Me alegro de que no os haya pasado nada. –le besé en los labios mientras acariciaba su nuca con mis dedos, con cariño.
-Yo también te he echado mucho en falta, y eso que han sido dos días.
JIM
Sonreí y apoyé mi frente en la suya cerrando los ojos.
-Estoy muy cansado.- Solté una risotada y abrí los ojos de nuevo mirándola.
-Y huelo mal.- Me reí y la besé en la frente. Me levanté y saqué una toalla limpia del armario.
-Voy a ducharme y a quitarme este olor a sudor.- Sonreí y entré en el baño.
NEKO
Suspiré cuando se marchó hacia el baño, el pobre venía cansado del viaje, era normal, desde Alemania hasta Japón había un largo viaje. Abrí la cama y la preparé para cuando saliese pudiese acostarse directamente.
Miré la puerta del baño, a lo mejor le venía bien un poco de relajación. Sonreí y me dirigí hacia la puerta, la cual abrí y entré.
JIM
Miré hacia la puerta cuando se abrió dando paso a Neko. La miré y sonreí.
-Uy, me has pillado desnudo.- Solté una risotada, pues me estaba quitando los calzoncillos cuando ella entró.
Los dejé en el suelo y encendí el grifo del agua caliente.
-¿Quieres algo?- Pregunté metiendo la mano bajo el agua.
NEKO
Sonreí negando con la cabeza.
-No, sólo venía a ayudarte con el baño, debes venir hecho polvo… -me acerqué mirando sus fuertes músculos de los brazos, el pecho, el abdomen…
Suspiré posando mis manos en su abdomen mirándole a los ojos.
-Te voy a mimar como a un rey. –le besé en la barbilla y cerré el agua cuando la bañera estuvo llena.
JIM
Miré a Neko cuando se acercó. Esbocé media sonrisa y alcé una ceja cuando me besó por la barbilla.
-No me vendrían mal esos mimos, princesa.- Acaricié sus brazos mientras ella me daba besos. La había echado de menos. Neko era la única que podía relajarme y la que hacía que me olvidase de los problemas.
NEKO
Le di besos por el cuello acariciando su pecho. Lo bueno de que él fuese muy grandote y yo muy chiquitita era que no me costaba nada darle ese tipo de mimos, el único inconveniente era llegar a los labios, que era cuando tocaba ponerse de puntillas o que él se agachase.
Posé mis manos en su espalda desnuda y le besé bajo la mandíbula.
-¿Quieres que me bañe contigo? Así puedo darte mimos en el agua también. –dije poniendo cara de niña buena.
JIM
La miré y sonreí alzando las cejas.
Agarré el extremo de su camiseta y la desprendí de ella lentamente. Dejé su camiseta a un lado y me encaminé a quitarle los pantalones. Me agaché y tiré de ellos con suavidad hasta arrebatárselos del todo. Dejé los pantalones al lado de la camiseta y llevé mis dedos a la tira de sus braguitas las cuales bajé como los pantalones. Me levanté cuando Neko estuvo del todo desnuda frente a mí.
-Claro que quiero que te bañes conmigo.
NEKO
Esbocé media sonrisa pasando mi mano por su pecho.
-Al agua, entonces. –metí un pie en el agua caliente lentamente hasta que mi pierna estuvo totalmente dentro del agua, después metí el otro tirando de la mano de Jim para que se metiese conmigo. Me senté a un lado de la bañera para que él se sentase en el otro.
JIM
Me metí en el agua junto con Neko y me senté delante de ella apoyando la espalda en su pecho sin aplastarla ni hacerla daño. Cerré los ojos y apoyé la nuca en su hombro sintiendo como el agua caliente desentumecía mis músculos. Suspiré y acaricié sus muslos y sus rodillas con mis manos mientras ella me mojaba los hombros y el cuello.
-No sabes cuanto te quiero, Neko.
NEKO
Sonreí mojando sus hombros y enjabonándolos con mis manos, acerqué mi rostro a su oreja.
-¿Es que me quieres más de lo que me demuestras? –le besé bajo la oreja y masajeé sus hombros, tenía los hombros muy tensos, llevaba varios días muy estresado, y dudaba que se le quitase ese estrés hasta que el problema del lobo asesino se solucionase. Momentos como este eran los que le hacían desconectar del mundo.
-Tú relájate, que yo me ocupo de todo. –enjaboné su pecho con mis manos, con mucha suavidad.
JIM
Suspiré y cerré los ojos sin dejar de acariciar los muslos de Neko con mucho cariño. Momentos así no los cambiaba por nada.
Mis músculos empezaron a relajarse al igual que mi mente. Desde hacía días no podía pensar en otra cosa que en el caso del extraño asesino… Me tenía muy agobiado, pero menos mal que tenía a Neko a mi lado, que era lo que más quería.
NEKO
Sonreí cuando noté que comenzaba a relajarse.
-Eso es… -dije en un tono bajo masajeando sus músculos y acariciando todo su cuello. Besé su pelo mientras le echaba agua para refrescarle. Por suerte, en su ausencia no había ocurrido nada malo, de no haber sido así, ahora estaría más estresado, mosqueado, y de aquí para allá para intentar solucionarlo, era muy leal a su deber y no se permitía un minuto de descanso.
ECLIPSE
Saqué la película del DVD cuando terminó.
Metí el CD en su caja y lo guardé en la estantería de mi cuarto. Suspiré y busqué alguna otra que ponerme para entretenerme. Miré la hora. Iban a ser las doce y Luna aún no había vuelto… esperaba que se lo estuviese pasando muy bien junto con Taku… parecía un buen chico y yo le había juzgado mal por ser lo que era… al igual que a Haku…
Suspiré de nuevo y cogí de la estantería otra película, una romántica, ya que la anterior había sido de acción.
Me acerqué al reproductor del DVD y metí el CD. Me tumbé en la cama y cogí el mando apretando el botón del Play…
No había nada mejor que una noche de cine u.u
HAKU
Me había quedado en casa mientras que Taku tenía una cita con Luna, por lo que estaba algo aburrido, no sabía qué hacer. Me había puesto a jugar a la Play Station, pero ya me había cansado y no tenía nada de sueño. Miré al reloj, no sabía cuánto más tardaría Taku en llegar.
Suspiré cerrando los ojos, pensé en el altercado ocurrido por la mañana con Eclipse, ¿estaría bien?
Fruncí el ceño, me pareció raro el preocuparme por ella, pero no molesto. Me levanté de la cama, papá debía tener el teléfono de la Mansión de Jim, lo busqué y marqué, esperaba que fuese ella la que lo cogiese…
ECLIPSE
El teléfono empezó a sonar. Esperé a que lo cogiesen, pero al parecer todos estaban ya dormidos menos yo. Suspiré y alargué la mano hasta mi mesita, donde estaba el teléfono, el cual descolgué y me acerqué al oído.
-¿Si?- Pregunté esperando la respuesta desde el otro lado.
HAKU
Tragué saliva, era ella, ahora me había quedado en blanco, ¿y si creía que la iba a gastar una broma o algo? Tal y como estaban las cosas… Éramos supuestamente enemigos, ¿qué hacía yo llamándola por teléfono? …Bueno, era mejor responder.
-¿E-Eclipse? Soy Haku…
ECLIPSE
Fruncí el ceño algo confusa… ¿Era Haku? ¿Haku estaba llamando a casa?
-Hola… esto, ¿pasa algo?- Le pregunté aún con la duda. Haku no se dignaría a llamarme, bueno… si se suponía que me llamaba a mí. Lo más seguro es que llamaba para saber si su hermano estaba aquí, no cabía duda.
-Tú hermano aún no ha llegado… si es eso lo que quieres saber, claro.
HAKU
Fruncí el ceño.
-Eh… no, no llamaba por eso, te llamaba a ti. Bueno, a ti, que-quería hablar contigo, no era sobre mi hermano y… -///- -suspiré intentando calmarme.
-Te llamaba para preguntarte qué tal estás, si estás bien después de lo de esta mañana, he supuesto que no se lo has dicho a nadie.
ECLIPSE
Solté una risotada cuando noté a Haku tan nervioso.
-Tranquilo, Haku, estoy bien, y no… no se lo he contado a nadie… no quiero que nadie sepa que un grupo de débiles humanos han logrado tumbarme… no sé si me entiendes…- Bajé la mirada al mando del DVD.
-Te pido por favor que tú tampoco digas nada, Haku, por favor…- Me llevé un dedo a la boca algo nerviosa… esperaba que él no hubiese dicho nada.
HAKU
Suspiré rascándome la nuca.
-Si es lo que quieres tendré que respetarlo, pero no creo que sea buena idea que lo mantengas en secreto, al menos con Jim. Sé que puede resultarte humillante, yo personalmente me sentiría débil con ello, pero me parece que debería al menos saberlo él. Es lo que yo pienso… Y tranquila, yo no soy quién para decírselo a nadie, y más si no ha pasado nada. –me rasqué la nuca, esa situación era algo rara para mí.
ECLIPSE
Negué con la cabeza tumbándome sobre la cama.
-No… no quiero que lo sepa nadie, ni siquiera Jim… no me siento con fuerzas para decírselo a nadie, así que… de momento lo mantendré en secreto…- Cerré los ojos y suspiré.
-Haku… muchas gracias por llamar y… bueno… preocuparte por mí… si es eso lo que haces, si no… te lo agradezco igualmente… -////-
HAKU
Sentí que me sonrojaba por culpa de eso.
-No… no tienes por qué agradecérmelo, Eclipse, el preocuparse por uno no es algo… de agradecer. –tragué saliva.
-Bueno… y, ¿qué tal estás? Ya fuera de todo el tema de lo de la playa y tal…
ECLIPSE
Sonreí levemente aún con los ojos cerrados.
-Estoy bien, me recupero con bastante rapidez… de cualquier cosa.- Solté una risotada.
-¿Por qué nos has ido a la feria con Taku y Luna? Te lo habrías pasado bien, ¿no?- No lo entendía, pero me estaba preocupando por Haku, al igual que él por mí… tal vez íbamos progresando y la relación entre los dos iba mejorando y… estrechándose…
HAKU
Me tumbé sobre mi cama.
-No me parecía correcto ir yo en su primera cita, la excepción era si ibas tú, porque así podríamos dejarles a los dos solos y tampoco me quedaría yo solo por ahí, pero no me gustaba la idea de merodear por ahí sin nadie más, por eso no he ido. –me coloqué la almohada bajo la cabeza.
ECLIPSE
Abrí los ojos levemente y miré al techo.
-Ohm… entonces supongo que pensamos igual… a mí tampoco me apetecía merodear por ahí… sola…- Suspiré y sonreí.
-Bueno, ni sola ni acompañada… me apetecía quedarme en casa…- Me quedé callada un momento sin saber que decir… estaba algo cortada. Nunca me habría imaginado que Haku sería capaz de llamar y preguntar que tal me encontraba… era todo un detalle.
HAKU
Nos quedamos en silencio unos segundos.
-Es normal… Pero bueno, no hablemos de eso. ¿Qué tal vas con las notas? ¿Crees que te va a quedar alguna? –tener un conversación normal con ella era algo extraño pero no lo llevábamos del todo mal…
ECLIPSE
Me reí levemente cuando me preguntó por las notas.
-¿Estás intentando tener una conversación conmigo, Haku?- Sonreí y me mordí el labio tumbándome boca arriba.
-Está bien… pues… creo que no me quedará ninguna, pero nunca se sabe, siempre hay sorpresas.- Alcé las cejas.
HAKU
-Ya… eso suele pasar. Por suerte llevo muchos años haciendo los mismos cursos y a mí no me pasa… :) –me reí.
-Bueno… sé que esto te resulta raro, pero no sé, pensé que podríamos llegar a llevarnos bien, ¿no crees? Haz el amor, no la guerra y todo eso.
ECLIPSE
Me reí y negué con la cabeza.
-El amor y no la guerra, ¿eh?- Me reí de nuevo.
-Me parece bien que intentemos llevarnos mejor… aun que nos pique la presencia del uno y del otro.- Apoyé la cabeza en la almohada y suspiré.
-Bueno… creo que poco a poco conseguiremos soportarnos aun que sea un poquito, ¿no?
HAKU
Asentí aunque ella no me viese.
-Creo que ya estamos consiguiéndolo un poco, ¿no crees? Bueno, aún no me has colgado. –me reí rascándome la frente.
-¿Cuánto tiempo más crees que tardarán?
ECLIPSE
Suspiré y sonreí.
-¿Y eso que importará? Si se lo están pasando bien no importa lo que tarden, lo que importa es el tiempo que pasan juntos.- Sonreí de nuevo.
-Y sobre lo de colgar, no me tientes, vampirillo, aún estoy a tiempo.- Solté una risotada… no me lo podía creer… ¿me estaba riendo con Haku?
HAKU
Negué con la cabeza.
-Yo lo decía porque en mi primera cita tardé una mísera hora en llegar y bueno, no sé cuánto pueden llegar a tardar, eso es todo, no me preocupo, sé que mi hermano es un buen chaval, tu hermana no es nada del otro mundo… Así que por eso estoy tranquilo. –suspiré.
-Oye, ¿tú a qué hora te acuestas para estar despierta a estas horas?
ECLIPSE
Alcé las cejas y solté una risotada.
-Pues… no sé, me acuesto cuando tengo sueño ¿por qué lo dices?- Sonreí y fruncí el entrecejo algo extrañada.
-Si lo dices porque es muy tarde para que una señorita como yo siga despierta, lamento decirte que me acostaré cuando quiera.- Me reí levemente.
HAKU
Alcé las cejas.
-Yo no he dicho nada de eso. Tengo entendido que los lobos dormís mucho, no sé… Pero tú acuéstate cuando te de la gana, como si no te acuestas. –me encogí de hombros.
-Yo esperaré a que vuelva mi hermano al menos, ya veré luego qué hago, no tengo sueño.
ECLIPSE
Me encogí de hombros y me tumbé boca abajo.
-Pues nada, chico, haz lo que quieras, pero yo que tú no le esperaría. Lo más seguro es que lleguen tarde, es su primera cita, y… bueno, ya se sabe lo que pasa en las primeras citas, uno no quiere separarse del otro.- Suspiré jugueteando con el mando del DVD.
-Pues nada, vampirillo, si no tienes más que contarme será mejor que vaya colgando, es muy tarde para estar hablando por teléfono y paso que el buenorro de Riku me eche la bronca, así que, ya nos veremos el lunes.
HAKU
Alcé una de mis cejas ante tal comentario.
-¿El… buenorro de Riku? –solté una risotada.
-Vaya, ¿quién es ese tal buenorro de Riku? Pensaba que por allí el mandamás era Jim, ¿se ha tomado unas vacaciones? –no conocía a ese tal Riku, aunque, en realidad, de su manda sólo conocía a los que iban y habían ido al instituto.
ECLIPSE
Solté una risotada y negué con la cabeza.
-No, verás, no está de vacaciones, ha tenido que irse un par de días por un asunto familiar y bueno, ha dejado al cargo a uno de sus mejores amigos… ese tal Riku.- Me mordí el labio al recordar al cañonazo de Riku…
Suspiré y volví a la realidad.
-Es un buen tío y, bueno, está muy rico, aun que no le haya probado…que más quisiera yo… ¡esto! ¿Qué te había dicho? ¡Oh, si! Qué es hora de que me vaya a dormir ^^
HAKU
Negué con la cabeza, quizá estaba pillada por ese tío y por eso hablaba así de él, o simplemente estaba muy salida, ambas opciones me parecían válidas.
-Pues nada, tendré que colgar. Me alegro de que estés bien y de que te recuperes pronto de las cosas como esta. Cuídate y todo eso… -sonreí.
ECLIPSE
Bajé la cabeza sonrojándome como una tonta. Sonreí y asentí.
-Gracias por preocuparte, Haku… yo también me alegro de que me hayas llamado… la verdad es que me hacía mucha falta hablar… contigo…- Sonreí de nuevo.
-Que descanses… adiós.- Colgué lentamente y me dejé caer de espaldas sobre el colchón tapándome los ojos con mi brazo… ¿qué me estaba pasando? ¿Por qué me alegraba de que Haku me llamase? ¿Y por qué había deseado tanto escuchar su voz? No lo entendía… no sabía porque mi corazón latía tan fuerte en esos momentos y… porque me había quedado con las ganas de hablar más tiempo con él… incluso de verle…
HAKU
Suspiré colgando el teléfono, me había resultado de lo más extraña esa conversación con Eclipse, pero no desagradable, era la primera vez que de verdad hablábamos como dos personas normales y no como dos enemigos, aunque, no sabía por qué tenía esa intuición, pero me temía que el lunes todo sería igual que siempre.
Me reí.
-Bueno, lo bueno si es breve, dos veces bueno, ¿no? –suspiré y dejé el teléfono en su sitio.
TAKU
Llevé a Luna sobre las doce y media de la noche a casa. Era nuestra primera cita pero era mejor no pasarse.
Miré la Mansión, todas las luces estaban apagadas, seguro que todo el mundo ya estaba acostado.
Miré a Luna y sonreí.
-Pues nada, preciosa, espero que te lo hayas pasado muy bien esta noche, por que yo desde luego si.
LUNA
Sonreí, que si me lo había pasado bien, decía.
-Ha sido… puede que la mejor noche de mi vida, Taku… -tiré de su mano y apreté mis labios contra los suyos posando mis manos en su pecho. Quería que me quedase ya en casa, pero al menos quería una buena despedida.
TAKU
Ese beso me pilló por sorpresa, pero no tardé mucho en seguirla posando mis manos en su espalda. Me separé levemente de ella y la miré.
-Buenas noches.- Sonreí y le di un beso más corto. Me separé de ella y me metí las manos en los bolsillos de mi pantalón mirándola mientras se marchaba a casa.
LUNA
Me acerqué a la puerta de casa sin dejar de mirar a Taku, estaba tan embobada que me choqué.
-Au. –miré la puerta.
-Eje… la puerta… -me reí y la abrí, me despedí de Taku con la mano.
-Hasta el lunes… -sonreí y entré cerrando la puerta.
TAKU
Solté una risotada cuando Luna se golpeó contra la puerta por mirarme tanto. Negué con la cabeza y me despedí de ella con la mano.
-Hasta el lunes, preciosa.- La guiñé un ojo y me alejé por el bosque cuando ella cerró la puerta.
Esa noche había sido alucinante en compañía de MI CHICA. Era demasiado lo que sentía por ella y me gustaba sentir esas cosas…
LUNA
Resoplé resbalando mi espalda por la puerta hasta dar con el culo en el suelo.
-Menuda nochecita… -me quité una de las zapatillas suspirando, me iba a encantar salir con Taku, era un chico fantástico, amable, dulce, atento, lo tenía todo, ¿quién me iba a decir a mí que el chico perfecto era el chico con el que siempre me había estado picando? Ahora creo que adoro más la piscina que antes.
TAKU
Abrí la puerta de la Mansión con suavidad y sin hacer ruido. No sabía si la gente estaría durmiendo, aun que… siendo vampiros, lo más seguro es que todos estuviesen por ahí cazando.
Suspiré y cerré la puerta. Subí las escaleras y me dirigí a mi cuarto con una sonrisa de oreja a oreja… ¡Ay, Luna, Lunera! ^o^
HAKU
Oí la puerta de entrada abrirse, eso quería decir que Taku ya había vuelto de su cita. Me levanté de la cama colocándome bien el pantalón del pijama y abrí la puerta justamente cuando Taku pasaba hacia su habitación.
-Hombre, si está aquí Don Juan. –sonreí.
-¿Qué tal te ha ido, hermanito?
TAKU
Sonreí ampliamente y me rasqué la nuca.
-Genial, magnífico, alucinante, me ha encantado, Luna es… es… es… ¡Dios!- Me reí. Estaba muy emocionado, nunca antes había tenido novia, pero seguro que ninguna habría sido mejor que Luna… ella era única…
HAKU
Negué con la cabeza sonriendo.
-Con que Luna es tu dios… vaya… -sonreí posando mi mano en su hombro.
-Pues me alegro de que estés tan contento, se te ve muy pillado por ella, así que… espero que dure. –le froté el pelo, estaba tan contento que seguramente si le pegaba una paliza seguía sonriendo.
TAKU
Me reí como un tonto poniéndome colorado… como un tonto ^u^
-Y yo también espero que dure, ji, ji, ji, ji.- Le miré balanceando mi cuerpo de un lado a otro y miré a mi hermanito del alama sonriendo como un nene pequeño.
-¿Y tú que tal, Tate? :)
HAKU
Me reí, Taku estaba muy gracioso con esa cara de alelado.
-Yo genial, Tate, he estado hablando con Eclipse y bueno… la cosa ha acabado bien, supongo que ese odio que teníamos el uno por el otro ha ido desapareciendo. –me encogí de hombros.
-Así que bien.
TAKU
Alcé las cejas y miré a Haku… ¿¿Había estado hablando con Eclipse por teléfono??
-Jou, jou, jou, Tate, veo que tu tampoco pierdes el tiempo, je, je, je…- Le di en el abdomen con mi dedo índice.
-Con qué os lleváis mejor, ¿eh? Con que ya no hay odio, ¿eh? No será que te gusta, ¿eh?- Seguí dándole con el dedito a cada pregunta que hacía.
-¿Eh? ¿Eh? ¿Eh?
HAKU
Agarré su dedo doblándolo, haciéndole el daño suficiente para que parase de darme.
-Anda, guapo, deja el dedito en paz. –le solté.
-Sí, nos llevamos mejor, pero eso no significa que me guste, nunca me podría gustar un licántropo, no como a ti, lo siento. Lo único que veo es que ya no nos queremos matar, eso es todo, no te hagas falsas ilusiones, que luego te la pegas.
TAKU
Le miré de soslayo llevándome mi dedo a la boca… el muy malvado me lo había doblado T-T
-Ya, ya, ezo lo ices po que para ti zolo ez un lobo, pero ya veráz como poco a poco te va guztando.- Sonreí y me miré el dedo.
-Mírame a mí, por ejemplo. Hace dos días no la dejaba en paz, nada más que picándola y mira ahora, llenándola de besos.- Miré a Haku y sonreí.
-No puedes decir que jamás te gustará un licántropo por que el amor es algo que no se puede controlar, hermanito. Tú no puedes elegir de quién te enamoras, eso surge.
HAKU
Alcé las cejas.
-Oh, es que tú estás enamorado… -me encogí de hombros.
-Bueno, Taku, sabes que somos distintos por muy gemelos que seamos. Eclipse no me gusta, y no tiene más caso. Puede que nos llevemos mejor pero la cosa no pasará de amistad… -posé mis manos en su cara y mi frente en la suya.
-Tú no te preocupes por mí, Tate, yo estoy bien, y te tengo a ti, ¿verdad? –sonreí.
TAKU
Cerré los ojos y suspiré.
-Si, bueno, aun que sabes muy bien que yo no puedo darte el mismo cariño que te da una mujer y… tal vez no me tengas para siempre.- Me separé de él y suspiré de nuevo.
-Me voy a mi cuarto, estoy cansadillo.- Le revolví el pelo cariñosamente y me dirigí a mi cuarto.
HAKU
Me quedé parado en el pasillo mientras él se marchaba hacia su cuarto. ¿Qué quería decir con que no siempre estaría ahí? Habíamos estado toda la vida juntos, y, ¿nos íbamos a separar por una mujer? Yo no me había separado de él aún estando con Asuka…
Bajé la mirada al suelo y volví a entrar en mi cuarto.
ECLIPSE
La noche anterior había escuchado a Luna entrar en la Mansión sobre las doce y media de la madrugada. Decidí no molestarla, así que me quedé en mi cuarto para dormirme y ya al día siguiente la preguntaría que tal le había ido con su novio.
Nada más despertarme decidí ir a cazar algo.
Debía hacer caso de lo que me decía Jim y cazar más a menudo, sino, tenía la tendencia de descontrolarme…
Así fue, me desperté y salí al bosque a cazar algún ciervo o lo primero que pillase.
Estuve dando vueltas por el bosque con mi forma lupina durante más de una hora. Logré cazar un oso macho que se preparaba para ir a por miel, pero yo me adelanté.
Cuando terminé de cazar, me tumbé a los pies de un gran árbol para descansar y disfrutar un poco de la brisa.
LUNA
Cuando llegué a casa todos estaban ya acostados, por lo que me fui directa a la cama, aunque me costó bastante rato dormirme, la verdad… Ais…
Cuando me levanté por la mañana ya había salido el sol, qué bonito día ^.^ Me levanté y decidí ir a cazar, me encontraba con fuerzas suficientes y ganas de sangre. Me vestí y salí por la ventana, entonces capté el olor de Eclipse en el bosque, ella había salido también. Sonreí y seguí el olor.
Cuando llegué, ella estaba apoyada en un árbol, parecía tranquila. Me acerqué con sigilo para no molestarla y me senté delante de ella sonriendo.
ECLIPSE
Percibí el olor de Luna. Giré la cabeza y la vi acercarse lentamente a hacía mí. Se sentó frente a mí sonriente. Se notaba que estaba muy feliz.
Sacudí la cabeza y solté un ligero aullido. Incliné mi hocico hasta su rostro y la lamí dulcemente en la mejilla meneando el rabo enérgicamente.
Volví a soltar un aullido leve y me acerqué arrastrándome hasta que apoyé la cabezota en sus piernas cerrando los ojos.
LUNA
Sonreí cuando Eclipse me lamió y me abrazó.
-Hola, tata. –abracé su enorme cabeza entre mis brazos y la besé entre las orejas, me encantaba cuando se ponía cariñosa.
La acaricié su cuello y su lomo de color blanco, era un lobo precioso. Acaricié sus orejitas y toqué su nariz húmeda.
ECLIPSE
Cerré los ojos de nuevo y lamí su pierna con la punta de mi lengua.
No sabía porque, pero cuando estaba en forma de lobo me sentía muy cariñosa y mimosa… sería el instinto animal…
Solté un pequeño aullido moviendo el rabo de felicidad.
Abrí un canal telepático con Luna para poder preguntarle que tal con Taku sin tener que volver a mi forma humana.
-(Bueno, bueno, hermanita, ¿qué tal la noche con Taku?)
LUNA
Sonreí y seguí acariciando su pelaje.
-Pues… Fue genial. Me trató como si fuese una princesa, me dejó hacer lo que yo quisiese, me invitó a algodón de azúcar… Es un cielo… -sonreí abrazándola con fuerza.
-Ay… tienes un pedazo de sol de cuñado, tata…
ECLIPSE
¿Cu-cuñado?
Solté una risotada lobuna y alcé la cabeza para mirarla.
-(Pues me alegro de que tratase bien mi… mi… cuñado)- Me resultaba algo difícil de decir, ya que era demasiado pronto y eso sonaba como si se fuesen a comprometer.
Mi hermana… ¿¿comprometida?? O.O
LUNA
Me reí.
-Tranquila, no es lo que piensas. –le di un beso en la cabeza y me levanté.
-Me voy a cazar, ¿quieres acompañarme? –sonreí quitándome la camiseta y los pantalones y dejándolos a un lado para poder volver a buscarlos cuando acabase de cazar.
ECLIPSE
Me levanté cuando ella lo hizo y me sacudí el pelaje estirando las patas delanteras y bostezando.
Miré a Luna y esperé a que se transformase para ir a cazar, bueno, yo la acompañaría y la ayudaría, ya que se cansaba muy fácilmente, pero al menos nos lo pasaríamos bien corriendo por el bosque a nuestro aire.
Aullé de contento y me incliné hacia delante agachando la cabeza y meneando el rabo en posición de combate/juego.
Aullé de nuevo y la miré dando saltos de aquí para allá sin perder la postura de antes.
LUNA
Me transformé una vez me hube quitado toda la ropa y observé a Eclipse, que tenía postura de querer jugar. Esbocé una sonrisa lobuna y me coloqué en su misma posición. Ambas nos “acechamos” unos segundos hasta que me lancé sobre ella, jugueteando mientras rodábamos de un lado a otro sobre el césped como dos cachorros.
ECLIPSE
Solté un aullido juguetón cuando Luna se lanzó encima de mí haciéndonos caer sobre el suelo. Gruñí en plan broma y la mordí una oreja sin hacerla daño. Me puse sobre ella y salté hacia un lado del suelo. La miré y aullé indicándola que me cogiese… si podía.
Eché a correr entre los árboles y miré hacia atrás asegurándome de que Luna me seguía.
LUNA
Me levanté cuando Eclipse me llamó pidiendo que fuera tras ella. Quería un pilla-pilla, genial. Con la lengua fuera como si fuese un perrillo contento, corrí tras ella por el bosque, de vez en cuando cerrando los dientes para intentar atrapar su cola, pero nunca llegaba a alcanzarla, era más rápida que yo.
Intenté acelerar, pero no me sirvió de nada. Corrí hacia un árbol desde el que me impulsé y salté sobre ella volcándola. La gruñí frente a la cara y luego la lamí.
ECLIPSE
Cerré los ojos cuando Luna me alcanzó y empezó a lamerme el hocico. Solté un gemido lobuno y rodeé su peludo cuello canela con mis patas en plan “abrazo” lamiéndola entre las orejas. Hice que se tumbase empujándola suavemente con mis patas delanteras y seguí lamiéndola por la cabeza y la cara con mucho cariño. Me tumbé frente a ella con mis patas aún rodeando su cuello.
LUNA
Dejé que Eclipse me mimase un poco, hacía mucho que no jugábamos así y me gustaba mucho. Ojala pudiese jugar también con Taku, pero no sabía si a él le agradaría jugar conmigo en forma de lobo, la verdad…
Lamí su hocico.
-(Te quiero mucho, tata ^^)
ECLIPSE
Cerré los ojos y seguí lamiéndola y frotando mi cabeza con la suya.
Aullé como contestación y posé mi cabeza encima de su cuello lamiéndola de vez en cuando.
Podía escuchar su corazón a la perfección, y como sus pulmones recibían el oxígeno y lo expulsaban después. Su lomo subía y bajaba dejando escuchar su respiración intensa, al igual que la mía.
Levanté las orejas cuando me pareció escuchar el sonido de unos pasos aproximándose hacia nosotras. Alcé la cabeza y olfateé…
-(Humanos… será mejor que nos marchemos ya, Luna)- Me levanté para dejar a Luna incorporarse. Me sacudí el pelaje y eché a andar detrás de ella.
Giré la cabeza de nuevo y estiré mis orejas con el fin de escuchar alguna otra cosa más…
Olfateé de nuevo y entonces fue cuando, de lo más profundo de mi pecho, salió un gruñido. No era un simple humano… olía a algo más.
-(Larguémonos de aquí, Luna, rápido)- La empujé suavemente por el costado incitándola a que corriese.
Entonces fue cuando escuché un disparo, y seguido del disparo un intenso dolor en la pata derecha delantera.
Aullé de dolor y eché a correr empujando a Luna de manera brusca.
-(¡Vamos, Luna, corre!)
LUNA
Eclipse olió algo y me pidió que corriese. Olfateé mientras la obedecía, era un…
Encogí las orejas cuando oí un disparo, miré atrás, había alcanzado la pata delantera derecha de Eclipse.
-(¡Eclipse! ¿Estás bien?) –gruñí, me posicioné a su lado mientras corríamos. Miré alrededor buscando de donde provenía el disparo y el olor, nos habíamos dado cuenta de que nos vigilaban muy tarde, ahora corríamos peligro.
ECLIPSE
Seguí corriendo con la pata herida. Sentí que aquella bala me quemaba la piel y los músculos… ¿qué demonios me habían disparado? Se suponía que éramos inmunes a las balas normales… a no ser que esa bala no fuese normal y perteneciese a…
Gruñí con furia y miré a Luna.
-(¡No podemos volver a la Mansión! Si lo hacemos ese cazador encontrará nuestra guarida…)- Eso era cierto, pero tampoco podía arriesgar la vida de mi hermana… así que… la única solución que me quedaba era plantarle cara y luchar…
Frené en seco y me giré hacia donde veníamos.
-(Luna… ocúltate… no quiero que ese cazador te haga daño, me encargaré de él)- Gruñí y miré hacia el frente, el brillo metálico de un rifle llamó mi atención… allí estaba… y me estaba apuntando.
viernes, 15 de octubre de 2010
Capítulo 4 - ¿Quién caza a quién?
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