domingo, 27 de junio de 2010

Capítulo 1 - Eterna enemistad

He aquí el inicio de la historia, que lo disfrutéis ;)

ECLIPSE
Desde hacía tiempo, la Tierra ha estado sucumbida a guerras, muertes, destrucción, más muertes… sangre… todas estas catástrofes provocadas por el hombre. No solo el hombre era la única víctima, muchas criaturas perecieron bajo la mano del ser humano, seres que se creían invenciones, que no existían, pero que en realidad estuvieron ahí, pero el egoísmo y la codicia de conseguir el mundo entero provocaron que esas criaturas desapareciesen sin dejar rastro…
Se creían los amos del mundo, los supremos y los que estaban por encima de la cadena alimenticia, pero… estaban equivocados…
Por encima de los seres humanos estamos nosotros, las criaturas de la noche, o es así como solían llamarnos, pues mi raza era elemento tan solo de historias y cuentos de hadas, ningún humano sabía de nuestra existencia.
Mi nombre es Eclipse y soy una mujer-lobo.
Al igual que mi hermana gemela, me mordieron siendo un bebé, pues mi familia fue asesinada por vampiros, nuestros peores enemigos, criaturas nefastas, asesinos hambrientos de sangre y sin nada de compasión en su cuerpo.
Mis padres fueron brutalmente asesinados por esos animales carroñeros, mi hermana y yo nos salvamos gracias a Jim, el Líder de nuestra manada.
Desde ese día, se establecieron las normas que hoy en día respetamos y cumplimos aun que, más de una vez se nos hace imposible resistirnos…
Solo existen dos clanes de vampiros y licántropos: Mi familia, y la Mansión de Ichiru, el Líder de los vampiros.
Nuestra mansión está situada en el bosque, alejada de la cuidad, al igual que la Mansión Vampirica. Compartimos el mismo bosque, solo que, Jim e Ichiru llegaron a un acuerdo. Dividieron el bosque en dos partes, así no habría disputas entre las razas. Si a alguno de la raza contraria se le ocurría entrar en territorio enemigo, este pasaba a ser controlado por el Líder de la raza amenazada. Por suerte, eso nunca había pasado.
Otras de nuestras reglas, era sobre la caza. Se nos estaba totalmente prohibido cazar en la ciudad y sobre todo alimentarnos de sangre humana a no ser que fuese un caso de extrema necesidad. La sangre humana desataba nuestra verdadera naturaleza y nos volvíamos unos asesinos imparables durante un largo periodo de tiempo, o, hasta que el efecto desapareciese…
La sangre de animal era suficiente para mantenernos con fuerza, tanto como para los vampiros como para los licántropos.
Desde siempre había existido una gran enemistad entre esas dos razas, y controlar nuestros impulsos asesinos era algo demasiado difícil…
Por suerte, Jim nos enseñó desde muy pequeñas a controlar ese instinto, tan solo les ignorábamos, como ellos a nosotros.
Tanto mi hermana como yo asistíamos al mismo instituto que esos malditos chupa-sangres… Nos cruzábamos con ellos cada dos por tres, no podíamos evitar dedicarnos miradas asesinas, era nuestro instinto, pero…
El timbre del instituto me sacó del sueño haciéndome volver a la realidad.
Miré a mí alrededor, mis compañeros ya se habían levantado y recogían los libros para salir a continuación de la clase. Era la hora del descanso…
Me levanté de mi asiento y dejé las cosas recogidas para salir yo también, como no, la última. Cerré la puerta de clase y me cambié las zapatillas, ya que esa era la regla en los institutos de Tokio…
Levanté la cabeza cuando percibí el efluvio de mi hermana Luna.
La vi llegar corriendo por el pasillo, y como no, con esa sonrisa deslumbrante que la hacía diferenciarse claramente de mí y, bueno… por que yo llevaba el pelo corto y ella muy largo, por lo demás…
Me terminé de cambiar las zapatillas y la miré.
-Luna, ya sabes que no me gusta que corras así… no es bueno para ti…- Luna estaba “enferma”. Cada cierto tiempo tenía que irse con Jim lejos de Tokio para poder hacerse transfusiones de sangre… era raro que un licántropo joven tuviese que hacer eso… Luna se cansaba en seguida y odiaba cuando se mareaba y se quedaba inconsciente durante días…
Suspiré y dejé mis otros zapatos en mi cajón.
-Anda, vamos…

LUNA
Terminaron al fin las clases, llevaba toda la semana esperando al viernes, ¡al fin! ^o^ O un momento… era martes… ¡¡Ahh!! T_T
Lo bueno de los martes, como cada día de la semana, es que podía volver a casa junto con Eclipse, no me gustaba ir sola a ninguna parte. Sabía defenderme como todos los hombres-lobo de mi clan, a base de uñas, dientes, puños… pero aún así prefería ir acompañada con alguien, no por miedo, no me gustaba nada la soledad…
Cuando terminaron las clases corrí para encontrarme con Eclipse después de una de las pocas clases que no compartíamos juntas. Cuando la divisé después de buscarla por su efluvio corrí hacia ella, aunque me avisó de que no lo hiciese, no la hice mucho caso.
No pude ver que tenía los cordones de las zapatillas desabrochadas hasta que pisé uno de los cordones, cayendo de cara al suelo cuan larga era.
-Ouuch… -me arrodillé frotándome la nariz.
-Ay… -miré a Eclipse y sonreí ampliamente.
-¡¡Hola!! ^^

ECLIPSE
Miré a Luna cuando cayó al suelo dándose un buen porrazo en la cara.
Puse los ojos en blanco y me acerqué hasta ella para ayudarla a levantarse.
-Eso te pasa por cabra loca…- Y encima la muy… sonreía y gritaba un gran: ¡¡Hola!! Como si nada…
-¿Hola? ¿Cómo que “hola”? No me haces ni caso, el día que te caigas y te hagas daño de verdad a mí no me vengas con lagrimitas, ¿me has oído?- Extendí mi mano para que la cogiese y ayudarla a levantarse.
-Vamos, arriba… se te ven las bragas… -///-

LUNA
Agarré la mano de Eclipse para levantarme y me coloqué bien la falda del uniforme para que no se viesen mis braguitas.
-No mires si no te gustan… -me levanté y sacudí la falda, me coloqué bien la mochila sobre la espalda y miré de nuevo a mi hermana.
-¡Ya está! ^^ Venga, vámonos a casa en este flamante martes. –sonreí y la cogí de la mano tirando de ella hacia la salida.

ECLIPSE
La miré cuando se levantó, por suerte parecía estar bien… a veces era muy superprotectora.
Suspiré y la seguí.
-Siiii… otro flamante y aburridísimo martes u.u- Dije sin mucho ánimos.
La seguí hasta la salida donde nos esperaban los demás miembros de nuestra manada, entre ellos Neko, nuestra “madre”, por así decirlo, ya que ella era la novia oficial de Jim, nuestro Líder.
Caminamos hasta ella y la saludé con la mano.
-Hola, Neko. Que raro que Jim no haya venido a buscarte en su pedazo de moto, ¿no?- Esbocé media sonrisa y alcé la mirada hacia la carretera… en que momento abría la boca.
Jim apareció en su enorme moto negra y se acercó hasta la salida. Frenó la moto y se despojó de sus gafas de sol negras… pero que chulo era.

NEKO
Estaba esperando en la salida a que Jim viniese a buscarme al instituto, siempre tenía un hueco para mí, qué ricura ^.^
Me giré al oír a Eclipse y Luna llegar, aunque en ese momento llegó Jim en su moto, cómo no, luciendo todo su poderío de macho alfa… Todas las niñatas cuchicheando y gritando como posesas con mi novio…
Cerré los ojos y después alcé el puño mirándolas.
-¡¡Largaos de aquí, malas pécoras!! –las chicas salieron corriendo. Miré a Jim.
-^^, holaaa. –me acerqué a él y me puse de puntillas para poder alcanzar su mejilla aún estando él sentado en la moto. Por desgracia, mi apariencia física se había quedado en los quince años y mi altura era pésima en comparación con el armario empotrado que tenía como novio.
-Pensaba que ya no llegabas, ¿estabas muy ocupado?

JIM
Aparqué la moto frente la puerta principal del instituto a que iban Neko y las gemelas. Me quité las gafas de sol y miré a Neko con una sonrisa en mis labios.
-Que va, lo único es que me he quedado un poco traspuesto en el despacho, pero nada más.- Sonreí de nuevo y la agarré de la cintura con un solo brazo sentándola delante de mí en el asiento de la moto.
-¿Qué tal te ha ido todo? Espero que vayas aprobando, sino te castigaré sin salir con las amigas.- Me reí y la agarré de la barbillita con mis dedos. La acerqué a mí y la besé en los labios escuchando como las demás niñatas se morían de envidia.


NEKO
Sonreí cuando Jim me besó y oí a todas las crías retorcerse de celos. Agarré la nuca de Jim y le besé con más intensidad, a lo que reaccionaron con gritos. Ja, era mío y sólo mío. Cuando le solté sonreí y miré a las tontas, las hice una mueca sacándoles la lengua y me acomodé en la parte delantera de la moto preparada para volver a casa con Jim.
Miré a las gemelas.
-Chicas, no tardéis, tenéis cosas que hacer en casa. –dije y las guiñé un ojo.

ECLIPSE
Miré de soslayo a Neko y a Jim mientras se comían la boca delante de todo un instituto… un escalofrío de asco me recorrió de arriba abajo. No podía mirar esas gilipolleces, me ponían enferma.
Miré a Neko y puse mala cara cuando dijo eso de que teníamos cosas que hacer en casa… ¡Encima nos tenía de chacha!
-Si, si, vale, tú lárgate con tú Don Juan, Luna volverá a casa sola porque yo me pienso suicidar por el camino ¬¬- La moto arrancó de nuevo y vi como se alejaba con esos dos… ¡Dios, no me salían ni los insultos!
Negué con la cabeza y miré a Luna.
-Vámonos a casa…- Nada más dar un paso, giré la cabeza rápidamente al percibir un horroroso olor a muerto viviente.
Gruñí cuando vi aparecer por la puerta a los gemelos vampiros junto con su recua de chupa-sangre drogatas.
-Puaj…

LUNA
Me despedí de Neko y Jim con la mano cuando pude captar el olor de los vampirillos entre la gente.
Suspiré.
-Ahí están los guaperas de turno, vámonos, anda… -les miré de reojo. Siempre iban ellos dos rodeados de chicas. Eran muy populares entre las mayores, a saber a cuantas habían… ejem…
Agarré a Eclipse de la mano y tiré de ella.
-Venga, que si no será peor.

HAKU
Al fin acabaron las clases, aunque aún quedaba el resto de la semana, la verdad…
Salí con Taku, mi hermano gemelo, del instituto rodeados por nuestro particular club de fans que nos seguía a cualquier parte…
-Vale, chicas, por favor… soy un chico, ¡¡ag!! –me tapé la nariz cuando vi a las perritas a lo lejos.
-Qué asco, ¿no se han ido aún?


ECLIPSE
Miré a Luna cuando tiró de mí con ese ahínco.
-Luna, eh.- Solté su mano.
-Primero, no me gusta que me agarres así y menos que tires de esa manera, y segundo, porque esos dos chupa tintas estén por aquí no significa que tenga que irme corriendo.- Agarré mis libros contra mi pecho y seguí caminado tan tranquila.
-Iré a mi ritmo y pasaré de ellos, punto y final.- Les miré de reojo y seguí caminado. El mero hecho de olerlos ya me ponía mal cuerpo, pero debía mostrarme fuerte e insensible.

TAKU
Salí del instituto junto con mi hermano y todas las tías buenorras de la clase y bueno, de más clases, cuando percibí el olor de las cachorrillas gemelas. Sonreí de forma juguetona y las miré a lo lejos. Me encantaba hacerlas de rabiar, aun que después acabase marcado por alguna de ellas… T.T
Miré a mi hermano, que estaba muy ocupado camelandose a una rubia muy despampanante… como le pillase Asuka…
Aproveché y me acerqué hasta ellas.
-Hola, holita, vecinitas ¿qué tal las clases? Oíd, ¿cuándo decidiréis ir al veterinario para que os den un buen champú anti-pulgas?- Me reí y me aparté antes de que alguna me mordiese o cualquier otra cosa…

LUNA
Cerré los ojos suspirando y me di la vuelta haciendo una pinza con mis dedos sobre mi nariz haciéndole entender que su olor me desagradaba, y bastante.
-Pues mira… Haku, o Taku, el que seas de los dos, iremos al veterinario cuando tú te presentes en la funeraria y aceptes que te tienen que enterrar de una vez. –le saqué la lengua y me giré para volver con mi hermana.


TAKU
Miré a una de las gemelas, Luna, creo… y la saqué la lengua.
-Perdona pero para ir a la funeraria hace falta estar muerto y yo no lo estoy… espera… ¡si que lo estoy!- Me tapé los ojos con mis brazos haciendo que lloraba.
-Snif… me has creado un trauma… snif… te odio, eres muy malvada… snif… no tienes corazón.- La miré apartándome un poco el brazos para poder mirarla.


LUNA
Ignoré completamente al muerto que intentaba dialogar conmigo…
-Bueno, tata, como te iba diciendo, ¿a la ensalada se le echaba cebolla o mejor ajo para acabar con esas alimañas? –me giré levemente para sacarle de nuevo la lengua, con más fuerza y seguí caminado sonriente.

HAKU
Fruncí el ceño cuando vi a Taku “llorar”. Me acerqué y le aparté suavemente las manos para mirarle, pero como pensaba, solo estaba fingiendo.
Sonreí levemente y aproveché la situación.
-¿Qué te han hecho esas malas bichas, mi Tate?


TAKU
Miré a Haku cuando se acercó para ver si estaba llorando de verdad. Le miré y después a la niñatas peludas.
-Como sigan así me crearan un trauma, dicen que estoy muerto :(… -Puse ojitos mirando a mi hermano.
-Al final acabaré yendo al psicólogo por su “pupa” (culpa XD)- Dije señalándolas mientras se alejaban por el camino, por el cual teníamos que ir nosotros también, ya que vivíamos tan cerca.

HAKU
Abracé a mi hermano contra mi pecho y las señalé mientras se iban alejando por el camino hacia el bosque.
-¡Esta será la última vez que hiráis a mi hermano, viles perras! ¡La próxima vez nos veremos las caras! –algunas de las chicas que teníamos detrás estaban suspirando por mi ímpetu y otras sufrían viendo la tristeza de mi hermano, teníamos a medio instituto bajo nuestros pies.

ECLIPSE
Puse los ojos en blanco sin hacerles ni puto caso, ¿para qué? Mejor no bailarles el agua sino se creerían superiores y eso era algo que no soportaría. Antes muerta que ver a esos chupa sangre sentirse superiores a nosotros.
Suspiré y apreté más fuerte los libros contra mi pecho, no podía evitar sentirme furiosa y reprimir las ganas de lanzarme contra sus cuellos… como les odiaba.
Miré a los gemelos de reojo y seguí caminando, esperaba que no nos siguiesen para darnos más la paliza, sino, sería yo quién les diese una buena paliza a ellos.

LUNA
Miré a Eclipse y giré la cabeza para verlos a los dos rodeados de chicas. Puse los ojos en blanco. El odio que sentíamos hacia ellos era de puro instinto, pero no podíamos remediarlo, y ellos no contribuían nada en llevarnos bien, así que se jorobaban.
-Tata, ¿me ayudarás luego con las mates? Falté a un par de clases y voy algo atrasada, necesito ayuda, y Neko está con otro temario. –le puse caritas y ojitos, mi hermana era muy seria y no le gustaba perder el tiempo.

ECLIPSE
Miré a Luna cuando me pidió ayuda con las Mates. Suspiré y asentí.
-Está bien, luego te ayudo, pero no podré estar toda la tarde, sabes que después tengo entrenamiento y ya me han sancionado varias veces por llegar tarde.- Seguí caminando mirando al frente.
Me encantaba jugar al voleibol, era el único hobby que tenía el cual me ayudaba a distraerme y olvidarme de esos idiotas peli-verdes.


LUNA
Asentí sonriente.
-Tranquila, hermanita, sé de sobra que tienes cosas que hacer, no te preocupes. –la besé en la mejilla y miré atrás.
-Bueno… estamos bastante lejos del colegio… -la miré poniendo ojitos, quería transformarme, hacía días que no sacaba mi “bestia” interior.

ECLIPSE
Miré a Luna de reojo y suspiré.
-Yo voy a casa, tú haz lo que quieras, no tengo tiempo para ir a corretear por ahí.- La miré.
-No te alejes mucho, ya conoces las normas.- Suspiré y volví la mirada al frente.
-Nos veremos luego en casa.

LUNA
Sonreí, y acto seguido empecé a quitarme la ropa y a meterla en mi mochila, una vez estuve desnuda le di la mochila a Eclipse.
-Llévala a casa, ¿vale? ¡Gracias, tata! ^o^ -salí corriendo por entre los árboles mientras mi cuerpo iba adoptando una forma lupina. Se alargaron mis brazos y piernas, cubriéndose de pelo marrón. Mi nariz y mi boca se convirtieron en un hocico que se estiró. Nació una cola detrás de mí y me dejé caer al suelo de cuatro patas una vez transformada en un gran lobo. Corrí a lo largo de nuestra parte del bosque, adoraba estar en libertad.


ECLIPSE
Cogí la mochila de Luna y suspiré. Giré la cabeza y miré hacia el camino por el que habíamos venido. Por suerte esos vampiros ya no nos seguían, pero aún podía percibir sus efluvios….
Arrugué la nariz y reanudé la marcha hacia casa.


HAKU
Ahora que las lobitas se habían alejado podíamos salir tranquilos sin tener que olerlas todo el camino…
-Bueno, nenas, nos tenemos que marchar, no nos echéis mucho de menos. –las guiñé un ojo y ellas se despidieron con la mano totalmente embobadas.


TAKU
Metí mis manos en los bolsillos laterales de mis pantalones y suspiré mientras mi hermano se despedía de sus churris… y hablando de churris.
Divisé a Asuka en la salida hablando con un grupo de amigas, también locas por mi hermano y por mí.
Sonreí malévolo y miré a mi hermano.
-Más te vale olvidarte de todas esas tías, Haku, te recuerdo que tienes novia y esta es capaz de arrancarte la cabeza de un mordisco.- Asentí con los ojos cerrados. Asuka era puro carácter vampiro y tenía muy mala uva.


HAKU
Miré en la dirección donde se encontraba Asuka, mi chica. Metí mis manos en los bolsillos, debíamos esperarla para que viniese con nosotros.
-Ella sabe que no hago nada con ellas. –miré a Taku y sonreí poniéndome las gafas de sol.
-No me gusta este maldito sol, hace daño a mis ojitos y mi cutis… -me reí por eso último y miré a Asuka, quizá querría quedarse un rato más.


ASUKA
Giré la cabeza cuando percibí el olor de mi chico. Sonreí y me despedí de las chicas. Agarré mi mochila y me acerqué hasta los gemelos sin borrar la sonrisa de mi cara.
-Hola, guapo.- Rodeé su cintura con mis brazos y apoyé la cabeza en su pecho.
Olfateé su ropa y le miré con el ceño fruncido.
-Hueles a humana salidorra.- Me crucé de brazos.
-Odio que esas tías se te arrimen tanto… >o<

HAKU
-Ya, bueno… -me rasqué la nuca mirando a Asuka.
-Es que… no puedo evitarlo, nena, ellas vienen a mí. –me encogí de hombros.
-De todas formas ya sabes que no hago nada con ellas. –la cogí de la cintura.
-Sabes que sólo tengo ojos para ti. –gruñí acercando mis labios a su cuello y abrí la boca amenazando con morderla.


ASUKA
Aún seguía cruzada de brazos y enfurruñada. Me aparté de él dejándole ahí.
-Ohm, pues yo también tengo mi Club de admiradores y me pasaré todo el día con ellos, no puedo evitarlo, ellos viene a mí u.u - Miré a Haku y le saqué la lengua.
-Me voy a casa, esta tarde tengo entrenamiento.- Alcé la cabeza indignada y eché a andar sujetando la mochila.
-Hasta luego (8)

HAKU
Mi labio tembló con intención de ponerme a llorar.
-Pe-pero… Asuka… -bajé la cabeza, era bastante celosa, a decir verdad, si ni siquiera hacía nada con esas chicas…
-Pues… nada… -me despedí con la mano y miré a Taku.
-¿Nos vamos entonces?


TAKU
Negué con la cabeza y miré a Haku.
-No sé porque sigues con ella, es una orgullosa y una celosa y muy, muy, muy poco cariñosa, si ni si quiera has perdido la virginidad con ella y ya lleváis casi un año juntos.- Suspiré y eché a andar seguido de mi hermano.
-Deberías pillarte una chica que sea más de tu estilo.- Me encogí de hombros.
-No sé, como… ¿cómo Eclipse?- Seguro que me pegaba.

HAKU
Abrí los ojos como platos y le di un puñetazo en el brazo haciéndolo caer al suelo.


-¡Tú-tú-tú eres un monstruo! ¡Tanto mal me deseas! ¿Por qué me odias tanto? Soy tu hermano, yo te he enseñado todo lo que sabes, te he dado la vida, ¡¡por qué quieres matarme!! –me llevé las manos a la cabeza.

-¡¿Pero tú te has oído?!



TAKU

Miré a Haku desde el suelo.

-¡¡Tú eres tonto o te diste un golpe al nacer!!- Me levanté y le devolví el puñetazo tirándole a él ahora al suelo.

-Era una broma, idiota, además, tú no me has enseñado todo.- Negué con la cabeza y volví a meter mis manos en los bolsillos de mi pantalón.



HAKU

Me froté donde me dio el puñetazo y me levanté.

-No vuelvas a decir eso, por favor, sólo pensar en ella me… brrr… -me recorrió un escalofrío por toda la espalda.

-Yo estoy bien con Asuka, jamás saldría con un chucho de esos… Muy loco tendría que estar. –negué con la cabeza y le seguí.



TAKU

Le miré de reojo y seguí caminando agarrado bien mi mochila.

-Pues no lo parece, te mangonea como quiere y es muy celosa, eso no es nada bueno en una relación.- Negué con la cabeza y suspiré.

-De todas las vampiresas de la mansión has tenido que acabar con esa… Anda que no hay vampiresas mejores.- Sonreí de manera juguetona cuando me acordé de las orgías que me montaba con ellas. ^///^



HAKU

Me crucé de brazos.

-Oye, que es mi chica, podrías respetarla un poco, hermanito… -aunque en verdad tenía razón. Era muy celosa, poco cariñosa y tenía ganas ya de perder la virginidad, pero ella me rechazaba siempre… Esa noche la pediría perdón y lo intentaría otra vez, algún día tenía que ceder…



TAKU

Apreté los labios intentando aguantarme la risa… ¿ceder? ¿Esa infantil? Si, segurísimo que si. Asentí y le miré de reojo.

-Sip, deberías intentarlo, sería muy divertido.- Agarré mi móvil.

-¿Me dejarás grabar el momento en el que te mande fuera de su cuarto de una patada?



HAKU

Fruncí el ceño.

-Taku, a veces eres muy cruel. –me crucé de brazos.

-Y te recuerdo que tú ni siquiera tienes novia y también eres virgen, así que no estás en posición de criticarme. Y por si aún queda en duda; No, no voy a dejarte grabar ese momento porque no pasará.



TAKU

Me encogí de hombros.

-No tengo novia porque no quiero, y tranquilo, ya perderé la virginidad, y seguro que antes que tú.- Sonreí y le guiñé un ojo. Subí las escaleras de la Mansión y abrí la puerta entrando.

-¡¡Holaaaaaa!!- Cri-cri… cri-cri…

-¿Hola? ¿Hay alguién?



ICHIRU

Escuché la voz de mi hijo Taku desde la cocina, ya había percibido sus dulces efluvios juveniles antes de que cruzasen la puerta. Sonreí y salí de mi despacho.

-Bienvenidos a casa, mis niños.- Me acerqué y les miré.

-¿Qué tal el instituto? ¿Habéis estudiado mucho?



HAKU

-Papiiiii. –corrí hacia él y le abracé señalando a Taku.

-El malvado de mi hermano dice cosas malas sobre mí y Asuka, dice que no es buena para mí y que me junte con esa pava de Eclipse… -me dio otro escalofrío al recordar su nombre.

-Ahhh.



TAKU

Hinché los mofletes y me crucé de brazos.

-Eso no es cierto, no digo cosas malas de ellos, solo le aconsejo… ¡y me ha pegado en el bosque! Casi… casi me parte la cabeza contra el suelo…- Le saqué la lengua.

-Y yo no he dicho tal cosa de la tía esa, ni si quiera puedo pronunciar su nombre del asco que la tengo.- Ole yo, como mentía de bien.



HAKU

Le fulminé con la mirada.

-Será capullo y mentiroso… -miré a Papá.

-¿Ha llegado ya Asuka? Parecía algo enfadada conmigo y quería disculparme con ella… -me rasqué la nuca.



ICHIRU

Miré a los niños como peleaban.

-Eh, eh, vale ya, shhhh… pero bueno, ¿qué es eso de pegarse entre hermanos? Que no se vuelva a repetir, ¿eh? O me enfadaré.- Asentí y miré a Haku cuando me preguntó.

-Si, hace un rato que vino, está en su cuarto.



HAKU

Asentí y miré a Taku.

-Papá, vigílale, quiere grabar cómo Asuka me rechaza, aunque eso no va a pasar… -subí las escaleras quitándome la corbata del uniforme por el camino.

-Hakuna Matata (8) –canturreé.



TAKU

Miré a Haku mientras subía por las escaleras. Alcé una ceja y solté una carcajada

-Ya… que seguro esta de eso.- Me estiré y cogí mi mochila para subir a mi cuarto.

-Lo que me voy a reír.- Miré a mi papi.

-Hasta luego, Drácula.- Subí las escaleras y me dirigí a mi cuarto.



HAKU

Caminé hasta el cuarto de Asuka y llamé a la puerta, abrí un poco y asomé la cabeza.

-Hola, nena, voy a entrar… -entré y cerré la puerta, me senté en su cama mirándola.

-Quería… venir a pedirte perdón… Ya te he dicho que no hago nada con esas chicas, sólo juego con Taku…



ASUKA

Mire a Haku cuando entró en mi cuarto. Yo estaba en mi cama, después de darme una duchita y haberme puesto un culot blanco a juego con una camisetita de manga corta rosa, decidí ponerme a leer el libro que nos había mandado la profesora de literatura. Suspiré y dejé el libro a un lado

de la cama. Me incorporé sobre el colchón, ya que estaba recostada sobre la almohada, y le miré.

-Ya, pues los jueguecitos que te traes con tú hermano no son de mi agrado, así que ya sabes.- Volví a recostarme y cogí el libro de nuevo. -Si quieres una nueva novia ya tienes donde elegir.



HAKU

Alcé las cejas.

-Pero Asuka, ¿quién ha dicho que yo quiera una nueva novia? –me tumbé a su lado rodeando su cintura con mi brazo.

-Nena… -la besé en la mejilla.

-Sabes que tú eres la única chica a la que quiero. –la cogí de la cara y la besé en los labios.

-Perdóname, no volveré a jugar así.



ASUKA

Le miré y suspiré.

-Siempre dices lo mismo y al día siguiente te veo rodeado de todas esas chicas que babean tanto por la boca como por la entrepierna como si fuesen caracoles y a ti te gusta, como a tu hermano.- Giré la cabeza y miré el libro.

-Sois unos guarros.- Negué con la cabeza y le miré de reojo.



HAKU

La besé de nuevo en el cuello.

-Pero, Asuka… A nosotros solo nos gusta ver como babean sin poder tenernos, nos gusta torturarlas… Y si no paraba de hacerlo todas esas veces era porque no me haces caso… -bajé la mirada.



ASUKA

Le miré y bufé cruzándome de brazos.

-Pues si tanto te gusta torturar, ¿por qué no te metes a verdugo?- Miré hacia un lado enfadada.

-He dicho que no me gustan esos juegos, y yo no te hago caso porque estás muy liado poniendo cachondas a esas simples humanillas.



HAKU

Suspiré.

-No tienes por qué ponerte así de celosa, Asuka, de verdad, no he hecho nada con ellas que merezca esto… -me froté la frente.

-¿Qué tengo que hacer para que me perdones?



ASUKA

Le miré y suspiré.

-Deja de jugar con ellas y entonces te perdonaré. :3 – Volví a coger mi libro y seguí leyendo.

-Si esas chicas no vuelven a acercarse a ti, tal vez te perdone, pero si mañana vuelvo a ver lo de hoy, despídete de que siga siento tu novia.



HAKU

Suspiré bajando la cabeza.

-Está bien, dejaré de jugar con las chicas, lo hago por ti. –la abracé con fuera.

-Ahora… -la hablé en la nuca.

-¿Cuándo harás eso que quiero que hagas por mí?



ASUKA

Abrí los ojos ampliamente y sentí que me ponía muy roja. Giré la cabeza y le miré.

-¿Q-qué? o////////o- Tragué saliva.

-¿Hacer… qué… por ti?- Le miré… sabía muy bien lo que quería, pero antes de sacar conclusiones equivocadas quería saber que era exactamente lo que quería.



HAKU

Acerqué mis labios a su cuello.

-Ya sabes, Asuka, lo que llevo varios meses esperando de ti… -la besé en el cuello y acto seguido saqué los colmillos.

-Quiero saborearte más allá de morderte, ya sabes a qué me refiero…



ASUKA

Me quedé paralizada un momento… si, era lo que me imaginaba… ya estaba otra vez… Le miré aún colorada.

-P-pero… Haku… yo…- No me salían las palabras, ya estaba intentando seducirme como hacía siempre que quería sexo conmigo. Repté por la cama de espadas y apoyando los codos en el colchón.

-H-Haku…- Le miré muy colorada. Tenía los colmillos desplegados… al igual que los míos… ¡Ay, madre! >/////< >.< - Le agarré del brazo y tiré de él con fuerza.



HAKU

Me acerqué a Asuka posando mis manos por el colchón hasta posicionarme sobre ella sin apoyarme. La besé en los labios con pasión, nuestros colmillos se cruzaron y chocaron levemente.
-No tienes por qué asustarte, sabes que no te va a pasar nada… -posé mi mano en su rodilla y ascendí lentamente por su muslo.


ASUKA
Sentí que la piel me ardía, sobre todo cuando posó su mano en mi pierna. Me puse roja del todo y le empujé posando mis manos en su pecho.
-¡No, Haku!- Le tiré de la cama y me tapé con un cojín para protegerme.
-¡Eres un pesado, te he dicho muchas veces que no quiero hacer nada de eso y tú no paras de pensar en el puñetero sexo!- Le tire otro de los cojines.
-¡Vete de mi cuarto, salido!

HAKU
Alcé la cabeza parando el cojín con las manos.
-¡No estoy salido, Asuka! ¡Llevo un año contigo y todavía no hemos hecho nada! ¿Qué problema tienes con el sexo, Asuka, eh? ¿Pero qué te piensas que quiero hacerte? –me levanté.
-¿Cuál es el problema?


ASUKA
Le miré todavía roja.
-… no tengo ningún problema con el sexo… lo que pasa es que…- Miré al suelo muy colorada y acalorada.
-Lo que pasa es que… ¡No quiero hacerlo¡ ¡¿Vale?!- Me abracé más fuerte a mi cojín y le miré aún con mis colmillos desplegados.


HAKU
Fruncí el ceño mirándola.
-¿Y por qué no quieres hacerlo? ¿Es porque no quieres hacerlo conmigo? –negué con la cabeza.
-Pues ala, quédate ahí, yo me voy a mi cuarto. –abrí la puerta y salí cerrándola, me crucé de brazos.
-Qué frígida es conmigo… -me fui por el pasillo.


ASUKA
Miré a Haku mientras salía del cuarto.
-Eres un idiota, Haku…- Me tumbé en la cama aún con el cojín sobre mí. Me tapé los ojos con el brazo y los cerré a continuación suspirando.
Me llevé mi otra mano a la boca y metí mi dedo índice dentro de ella par poder tocarme los colmillos. Apreté y me perforé levemente la yema dejando que emanase un pequeño hilito de sangre que se resbaló por mi labio inferior y por el dedo hasta la cama.
Suspiré de nuevo y me lamí la yema del dedo hasta que la herida se cerró de nuevo.
Me quedé allí tumbada hasta que tuviese que ir a entrenar.


HAKU
Me rasqué la nuca mientras me tumbaba en mi cama. Llevaba saliendo con ella casi un año, vivíamos en la misma casa y ambos éramos bastante mayorcitos, pero ella seguía rechazándome, era algo que no lograba entender.
Suspiré y cerré los ojos, a ver si lograba echarme una siesta
.

ECLIPSE
Estuve ayudando a Luna desde que volvió de cazar.
Después debía ir a entrenar y más tarde, cuando volviese, encargarme yo de mis deberes.
Metí la ropa para cambiarme después del entrenamiento dentro de una mochila y después me puse el uniforme reglamentario.
Cargué con la mochila al hombro y salí de mi cuarto pasando por enfrente del de Luna.
-Hasta luego, cachorrilla.- Sonreí levemente.


LUNA
Sonreí cuando Eclipse pasó por mi cuarto antes de irse a entrenar. Me levanté y la cogí de la mano.
-¿Me dejas ir contigo? Anda, porfi, quiero verte hacer esos grandes remates con el balón y derrotar a las humanas como si fuesen niñitas pequeñas. ¿Puedo? ¿Puedo ir? He acabado todos mis deberes gracias a ti.



ECLIPSE
La miré.
-Luna, sabes que el entrenador no deja que vaya nadie a vernos salvo en las competiciones… ya sabes como es, piensa que pueden introducirse topos de los equipos contrarios.- Me encogí de hombros.
-Lo siento, pero son las reglas.- La miré y la acaricié la mejilla.
-No estaré fuera mucho tiempo, además, por tu salud es mejor que te quedes aquí en casa.


LUNA
Puse los ojos en blanco y pataleé.
-Ayyy, que mi salud está divina de la muerte, no me pasa nada por ir a verte, Eclipse… -inflé los mofletes.
-Me beberé la sangre de tu maldito entrenador por no dejarme ir a verte, es un paranoico. –bufé.
-Pues nada… nos tendremos que ver luego… -puse caritas tristes.


ECLIPSE
Me reí levemente y la miré con cariño.
-Sé buena chica, no quiero que tengas una mala indigestión por comerte al entrenador.- Sonreí y me coloqué la mochila.
-Luego nos vemos, lobita.- Me giré y caminé por el pasillo, bajé las escaleras y salí de la Mansión camino del instituto.


LUNA
Suspiré y me tumbé sobre mi cama mirando mis uñas largas, pronto debía salir otra vez con Jim a hacerme transfusiones de sangre…
Cerré los ojos. No sabía el por qué de mi enfermedad ni si tenía cura y si la tenía, tampoco sabía cuál era, el caso es que a veces me sentaba muy mal y a veces me daba más flojo…
Me senté en la cama y busqué la consola para jugar mientras esperaba a que mi hermana volviese.



ASUKA
Salí de casa preparada para ir a entrenar. Haku no me había vuelto a hablar desde el incidente en mi cuarto… no vendría a buscarme después del entrenamiento, por lo que me tocaría volver sola…
Me preparé la mochila y salí de la Mansión.
Lo bueno de ir a entrenar es que podía desahogarme tranquila y así no le vería la cara a ninguno de los lobitos de clase, excepto a Eclipse, y por la mala suerte que la tenía en mi mismo equipo.
Cuando llegué al instituto, me dirigí al gimnasio donde me esperaban todas mis compañeras junto co la petarda de la perra.
-Hola chicas.- Las saludé y acto seguido me centré en entrenar y olvidarme de todo lo demás, eso si, y como siempre, con los piques que teníamos Eclipse y yo… algún día tendría que lesionarla.


ECLIPSE
Me metí en las duchas nada más terminar de entrenar, la competición sería dentro de una semana, por lo que debíamos entrenar duro.
Me metí bajo el agua caliente junto con las demás chicas, ya que las duchas no eran individuales.
Miré de reojo a Asuka cuando se puso en la ducha que había a mi lado… no sabía para que se duchaba, un muerto no necesitaba ducharse, ¿no?
Nada más terminar de asearme, salí del gimnasio con la ropa limpia puesta y en la mochila el uniforme con el equipo de voleibol.
Miré el cielo, estaba a punto e hacerse de noche, ya que aquí las tardes eran cortas.
-Pues nada, a casita.


ASUKA
Salí del gimnasio después de darme una buena ducha. Me recogí el pelo en una coleta alta y me despedí de mis amigas hasta mañana.
Miré hacia la carretera… Haku no había venido a buscarme…
Suspiré y miré a Eclipse, la única que quedaba allí… también volvía a casa sola…
Miré de nuevo la carretera, en un descuido vi que me había quedado totalmente sola en la calle…
Eclipse se había marchado ya…
-… jo…- Estaba oscuro y no se veía ni un alma por la calle. Agarré la mochila y empecé a caminar de vuelta a casa… ¿porqué me daría tanto miedo andar sola por el bosque si era una vampiresa? Seguro que se debía a que, de niña y antes de ser vampiresa, solía volver sola a casa y tenía que atravesar el bosque, cosa que a cualquier niña pequeña le daría miedo.

LUNA
Quería ir a buscar a Eclipse, pero me retrasé un poco, por lo que cuando llegué ella ya había salido, la encontré ya en el bosque.
La miré jadeando, ya que había llegado corriendo.
-Ay… ¡sorpresa! ^^ -la abracé.


ECLIPSE
Miré a Luna algo confusa.
-Luna, ¿qué haces aquí? He dicho que te quedases en casa, que no salieses por tú salud.- La agarré de los hombros y la miré.
-Nunca me haces caso.- Negué con la cabeza y la agarré de la mano.
-Vamos a casa, anda.


LUNA
Puse los ojos en blanco cogiéndola de la mano cuando ella me agarró a mí.
-Ya te he dicho que estoy perfectamente, no me hace ninguna falta quedarme en casa, ya lo sabes… -me abracé a su brazo.
-No hace falta que te preocupes tanto, de verdad, tata. –cerré los ojos caminando agarrada a ella.
-Dentro de poco tienes una competición, ¿verdad?


ECLIPSE
Suspiré y asentí.
-Si, dentro de una semana, por lo que toda esta semana tendré que ir a entrenar, órdenes del entrenador.- Suspiré de nuevo.
Menos mal que yo era una chica que no solía cansarse mucho y a la cual le gustaba mucho el deporte.
-Seguro que tendré algún altercado con Asuka… esa maldita chupa sangres me está dejando el brazo amoratado de tantos bloqueos, y eso que somos del mismo equipo…- Negué de nuevo y resoplé.
-Pero claro, no puedo hacerla nada o sino su novio el peli-verde intentará matarme.- Dije con sorna.


LUNA
Asentí mirando hacia abajo.
-Son unos estúpidos, no tienen ni idea de nada, lo único que saben hacer es molestar a los demás. –suspiré abrazándola con fuerza.
-Mañana nos dejan estar en la piscina del cole ^O^. Adoro la piscina, y el profe de educación física es muy majo al dejarnos ir después de las clases. –sonreí ampliamente.

ECLIPSE
Miré a Luna.
-La piscina, ya… - Suspiré y la miré de nuevo.
-Está bien, pues nada, tendremos que ir a la piscina, ya que la abren mañana.- Me encogí de hombros y seguí caminando atravesando el bosque.
Llegamos a casa algo tarde, estaba muy cansada y lo único que quería en esos momentos era tumbarme en la cama y dormir.

LUNA
Llegamos a casa y cerré las puertas. Miré las escaleras.
-Vamos, estarás cansadita, te prepararé un bañito. –sonreí y subí corriendo las escaleras hacia el cuarto de baño. Eclipse siempre estaba haciendo cosas por mí y yo no debía ser menos.
Me metí en el baño y empecé a calentar el agua para prepararle el baño a mi hermana.

ECLIPSE
Seguí a Luna y la miré cuando alcancé el baño.
-Luna, ya me he duchado en el instituto, no quiero más baños, cachorrilla, solo quiero meterme en la cama…- Caminé hasta mi cuarto, dejé la mochila en el suelo y me tumbé en la cama agarrando mi manta.
-Después haré los deberes, ahora dormiré un buen rato.- Suspiré y cerré los ojos.

LUNA
Cerré el agua del baño cuando dijo que ya se había duchado y la seguí hasta su cuarto. Se acostó sobre su cama, debía estar muy cansada…
Miré a mi hermanita intentando dormirse y sonreí. Me acerqué y la besé en la mejilla.
-Tú descansa. –me levanté y cogí sus deberes, los haría por ella, eso si no se trataba de hacer matemáticas, claro…
Me senté sobre la silla de mi escritorio y me dispuse a empezar con historia.

ASUKA
Entré en la Mansión cuando al fin llegué a casa. Cerré la puerta y suspiré.
-Hola, ya he llegado.- Dejé mi abrigo en el perchero de la entrada y subí las escaleras sin muchos ánimos.
Miré la puerta del cuarto de Haku… seguro que aún seguiría ahí dentro cabreado…
Arrugué la nariz indignada y entré en mi cuarto cerrando la puerta sonoramente.

HAKU
Cerré los ojos cuando olí a Asuka al llegar. La oí pasar cerca de la puerta de mi habitación, pero no me levanté, no me moví.
Yo tenía que hacer cosas por ella, pero ella no se esforzaba por mí, ¿qué le pasaba con el tema del sexo? Es que ni siquiera me lo quería decir, si al menos tuviese una razón lógica para rechazarme…
Suspiré y me quedé tumbado en mi cama.


TAKU
Me desperté cuando la alarma de mi reloj me indicó que ya era hora de levantarse. Lo apagué y me levanté de la cama estirando mi espalda.
Cogí del armario mi uniforme limpio y me cambie de ropa. Me metí en el baño y me lavé la cara para quitarme las legañas y que no pareciese que tenía cara de alelado. Me peiné con agua y con las manos, me cepillé mis flamantes colmillos y salí del baño camino de la entrada.
-Muy buenos días, mis queridos parientes, otro día maravilloso lleno de alegría y de buen humor.- Asuka me empujó con el hombro cuando salió de casa dando un fuerte portazo.
-Ala, la borde, como no… pues a ti no te doy los buenos días, arpía.

HAKU
Me rasqué la nuca bajando las escaleras, había dormido algo mal por culpa de la discusión con Asuka, pero bueno…
-Hola, familia… -me puse la corbata alrededor del cuello y le hice el típico nudo que yo me hacía, que por supuesto no era el de una corbata normal, un simplemente un nudo mal hecho.
Miré a Taku, que estaba en la puerta.
-Hola… -apoyé mi frente en su hombro.


TAKU
Miré a Haku cuando apoyó su cabeza en mi hombro. Le di golpecitos en su espalda con suavidad.
-Ya, ya pasó, ella no te merece, pequeño mío.- Le di un beso en la cabeza.
-Venga, precioso mío, vamos a clase, así te entretendrás un poco.-Me coloqué la camisa y pasé mi brazo por detrás de sus hombros.
-¡Nos vamoooosss!- Dije alto para que me oyesen.
-Vamos, pichón mío.


HAKU
Taku siempre intentaba animarme y siempre me aconsejaba que dejara a Asuka, que no me convenía, que me estaba haciendo daño y que lo mejor era que la dejase… pero es que yo quería estar con ella, llevábamos un año de relación y eso era mucho tiempo, era la relación más larga que había tenido en al menos dos siglos…
Agarré la chaqueta de mi hermano a la altura de su costilla mientras nos íbamos hacia el instituto.


ECLIPSE
Me desperté algo apurada, me había dormido del todo y había dejado los deberes sin hacer. Me relajé cuando Luna de dijo que ella los había hecho por mí, lo agradecía en el fondo, aun que no tendría que haberlo hecho.
Me rasqué los ojos bostezando mientras caminábamos juntas, y también con Neko, hacia el instituto.
La verdad es que había dormido bien, desde que llegué del entrenamiento hasta esa misma mañana, del tirón.
Miré al frente cuando vi a Asuka pasar por delante de nosotras… ya empezamos…
Siempre se me olvidaba que en ese mundo tan feliz existían criaturas tan nefastas como las sanguijuelas.
Arrugué la nariz cuando percibí su ardiente y putrefacto, casi me entró una arcada.

NEKO
Estaba haciendo los últimos ejercicios de física y química que me había dejado sin hacer el día anterior por el camino al instituto cuando un asqueroso olor entró por mis fosas nasales.
-Puf… -me tapé la nariz, era la novia de uno de los gemelos.
Miré a Eclipse, tenía mala cara y miraba a esa chica.
-¿Has tenido alguna pelea con ella?

ECLIPSE
Miré a Neko y negué con la cabeza.
-No… tranquila…- Miré de nuevo a Asuka… parecía muy decaída… ¿¿Por qué me importaba a mí??
Sacudí la cabeza y seguí caminando agarrando los libros que debía llevar ese día. Los demás libros los tenía metidos en la taquilla del instituto.
Al fin llegamos al instituto, entramos dentro y yo me dirigí a mi taquilla para poder guardar los libros que no necesitaba ahora.

LUNA
Llegué a la taquilla del instituto y saqué el cuaderno de filosofía, que era la primera clase del día. Bostecé.
-Tata, si ves que la profe te pilla los deberes avísame, ya le diré que he sido yo, que tú no sabes nada. –sonreí y saqué un libro.

ECLIPSE
Miré a Luna y cerré la taquilla.
-No deberías haberlos hecho, ya misma me habría podido ocupar esta mañana, y si no me hubiera dado tiempo, pues nada, apechugo con lo que tengo.- Suspiré agarrando mis libros.
-Me voy a clase.-Me giré y me choqué contra un cuerpo frío y muy duro. Caí de culo al suelo al igual que mis libros que se desperdigaron por todo el pasillo. Alcé la cabeza y miré a Haku, con el cual me había chocado.
-Joder… ¿No puedes mirar por donde vas?- No sabía como no había sido capaz de percibirle por su efluvio… lo más seguro es que hubiese sido porque llevaba días sin alimentarme y me sentía algo débil.


HAKU
Alcé las cejas cuando Eclipse me habló así después de chocarse contra mí.
-Esto… ¿por qué no miras TÚ por dónde vas? Yo iba caminando cuando tú te has girado de repente… -puse los ojos en blanco y me dirigí a mi taquilla, de la cual cayó un pequeño murciélago de peluche, el que me regaló Asuka al cumplir tres meses de relación.
Me agaché y suspiré echándolo al fondo de la taquilla cogiendo los libros.
-La próxima vez ve con más cuidado.


ECLIPSE
Cogí mis libros y le miré con el ceño fruncido levantándome del suelo.
-Eres un… gilipollas.- Negué con la cabeza y me giré de nuevo para irme a clase.
-Vampiro de mierda…- Crucé la puerta de mi clase y me senté en mi sitio enfurruñada. Que asco les tenía a esos bichos… ¿por qué no se extinguían de una maldita vez? ¿¿Dónde está Van Helsing cuando lo necesitas?? ¿¿O Blade??


HAKU
Negué con la cabeza cerrando la puerta de mi taquilla.
-Qué asco… -cargué la mochila a mi hombro y me dirigí a mi clase con la mala leche en el cuerpo. Las mujeres en general ese día me tenían frito…

LUNA
Miré a Eclipse cuando se chocó con Haku, me tapé los ojos con la mano, se iba a armar buena… Por suerte sólo hubo un cruce de malas palabras y cada uno se fue por su lado. Suspiré cerrando la puerta de mi taquilla, pero al cerrar se me cayeron los cuadernos con todos los papeles sueltos por el suelo.
-Vaya… -me agaché y empecé a recogerlo todo, el timbre sonó, ya podía darme prisa…

TAKU
Iba de camino hacia taquilla cuando unos cuadernos y unos papeles cayeron sobre mis pies. Bajé la cabeza y vi que eran de la cachorrilla gemela de Eclipse.
Sonreí y me agaché para ayudarla a coger los papeles. La miré y se los entregué.
-Como no te des prisa no llegarás a clase.-La miré y alcé la ceja… si mi hermano me viese ayudando a una de nuestros “enemigos”, me mataría.

LUNA
Abrí los ojos como platos cuando uno de los gemelos vampiros vino a ayudarme. Espera, ¿ayudarme a mí, a su enemigo?
Bajé la mirada a mis papeles.
-Gr-gracias, Taku… -le miré frunciendo el ceño.
-No habrás hecho nada extraño en mis papeles, ¿verdad? –no podía fiarme nada de él, al fin y al cabo, era uno de los gemelos…



TAKU
La miré y negué.
-No, tranquila, tus papeles están bien, solo te he ayudado a recoger tus cuadernos, ¿es algo raro?- Esbocé media sonrisa.
-Ohm… claro, nuestra supuesta rivalidad…- Me encogí de hombros.
-Ese es mi hermano, yo, simplemente para que no se cabree le bailo el agua.- Me acomodé la mochila y miré hacia la clase.
-Bueno, creo que será mejor que vayamos a clase, ¿no?

LUNA
Asentí levemente algo extrañada, si era él el primero que venía a reírse y burlarse de nosotras, me resultaba muy extraño pensar en que no estaba contra nosotras…
-Bueno… gracias… -cogí mis cosas y corrí hacia clase, no quería llegar más tarde.
Miré atrás para verle por última vez, nunca me había fijado en lo mono que era, porque nunca le había tenido tan cerca como entonces, pero… no me olía tan mal…

TAKU
La miré mientras se marchaba. La verdad es que desde que la conocí me pareció una chica bastante mona y guapa, pero… la tontería que tenía mi hermano encima no le dejaba ver las cosas tal y como eran.
Suspiré y seguí a Luna hasta entrar en la clase de filosofía… que coñazo de clase…
Me acerqué hasta sentarme al lado de mi hermano Haku, por suerte, la clase aún no había empezado.


HAKU
Cuando acabó la clase de filosofía salí pitando de clase, ese día estaba petado y tenía unas ganas de ponerme a desgarrar miembros y morder a todo ser viviente.
Me fui al baño y me eché agua en la cara y la nuca, pronto tenía que ir de caza, me había pasado de la rosca al esperar.
Suspiré y me apoyé en la pared, esperaba que pronto acabase el día.


ECLIPSE
Cuando terminaron las clases, me dirigí al recinto con la piscina cubierta y esperé allí a Luna, como habíamos quedado. Ya que el profesor de natación la abriría debíamos aprovechar.
Me metí en el vestuario y empecé a desnudarme para poder ponerme el bikini. No cerré la puerta, ya que tan solo estaríamos las dos… o eso creía.


LUNA
Cuando terminaron las clases corrí hacia la piscina, hacía mucho que no me bañaba y tenía muchas ganas. Entré en el vestuario de chicas y tiré la mochila al suelo mientras me quitaba la ropa.
-Yuhuuuuu, piscina, piscina (8). –canturreé mientras me quitaba la falda del uniforme.
-Bien, lo estaba esperando, yupiiiii. –me caí de culo al intentar quitarme uno de los zapatos.

ECLIPSE
Miré a Luna cuando llegó a los vestuarios. Puse los ojos en blanco y agarré mi albornoz saliendo de los vestuarios.
-Te espero en la piscina.- Abrí la puerta que conducía a la piscina y dejé el albornoz encima de un banco. Caminé hasta el borde de la piscina y metí un pie, el agua estaba fresquita.
Me senté en el suelo metiendo las piernas hasta las rodillas.

LUNA
Ya me había vestido con el bikini, quería piscina, quería piscinaaaaaa.
Corrí hacia la piscina.
-¡¡Bomba vaaaaaaaaaaaaaaa!! –me tiré a la piscina en bomba, haciendo que el agua mojase a Eclipse. Me reí cubriéndome de agua y jugueteando en ella.
-Soy una sirenitaa. –nadé de espaldas sonriendo.


ECLIPSE
Me cubrí con el brazo cuando Luna se lanzó en bomba al agua.
Le miré y negué con la cabeza.
-Una sirena peluda.- Esbocé media sonrisa cuando la dije eso.
-Anda, sirenita peluda, nada un ratito.- La guiñé un ojo mientras movía el agua con mis piernas.


LUNA
Sonreí y seguí nadando mientras canturreaba y tarareaba contenta. No sólo me encantaba estar en la piscina, Eclipse estaba de buen humor y me encantaba verla sonreír, cosa que no veía muy a menudo.
Me dejé hundir en el agua y nadé hasta los pies de Eclipse. Sonreí y abracé su cintura.
-Mmm, tataaaaa. –sonreí de nuevo.
-El agua está fresquita.


ECLIPSE
Sonreí levemente y la abracé cuando nadó hasta mí.
-Ya veo.- Aparté el pelo mojado que tenía sobre la espalda para poder acariciarla. Tenía la piel de gallina por el agua. Sonreí de nuevo más ampliamente y apoyé la cabeza encima de la de ella.
Cerré los ojos y suspiré. En esos momentos me sentía una gemela auténtica, como si fuese una parte de ella… pero poco duró ese momento de paz.
Alcé la cabeza cuando percibí el efluvio de Taku… ¿qué cojones venia ha hacer ese aquí?


TAKU
Había oído que la piscina cubierta estaba disponible para los alumnos.
No me lo pensé dos veces y fui hacía allí. Entré en el vestuario masculino y saqué del vestidor un bañador de recambio.
Me quité el uniforme y me puse el bañador en un momento.
Levanté la cabeza y olfateé en el aire… no estaba solo, las gemelas también estaban allí. Sonreí y salí del vestuario para dirigirme a la piscina, donde estaban las hermanas abrazaditas y mojadas.
-Hi ^^ -Sonreí y saludé con la mano.

HAKU
Había preguntado por mi hermano, al cual no encontraba por ninguna parte, y se suponía que había ido a la piscina. No estaría mal nadar un poquillo. Fui al vestuario, las cosas de Taku estaban allí, por lo que él ya estaría en la piscina. Me vestí y fui hacia allí, donde encontré a mi hermano, pero también estaban allí las lobas…
Puse los ojos en blanco llevando mis manos a la cintura.

TAKU
Giré la cabeza y miré a Haku cuando llegó.
Sonreí y le saludé.
-Hola, hermanito :) - Me senté sobre el suelo y metí las piernas en el agua, después me dejé caer sobre el agua hasta que me cubrió por la cintura.
-¿Vienes a bañarte? ^o^- Miré a las chicas.
-¿Os importa compartir esta enorme piscina con nosotros?

ECLIPSE
Genial, los gemelos también venían a darse un chapuzón. Bufé y les miré.
-Pero bueno, ¿es qué siempre tenéis que estar donde nosotras estemos? Bastante paliza nos dais ya soportándoos en clase como para que también estorbéis aquí.- negué con la cabeza y miré al suelo.
-Podéis hacer lo que queráis, pero no nos molestéis, hay mucha piscina, así que, nosotras a un lado y vosotros a otro.

HAKU
Negué con la cabeza sentándome a un lado.
-Paso de tocar el mismo agua que dos chuchos, pero me quedaré por mi hermano. –apoyé la cabeza en mis rodillas mirando a Taku, ¿cómo podía estar tan feliz ahí, con esas perras al lado?

ECLIPSE
Fruncí el ceño y gruñí cuando nos llamó “chuchos”.
-Maldita sanguijuela apestosa.- Gruñí de nuevo ¿Por qué no podía lanzarme a su cuello y arrancarle la yugular de una puta vez?
Volví la mirada a mi hermana y suspiré intentando tranquilizarme.
-Parece que lo bueno ha terminado, ¿eh?


TAKU
Me acerqué a las lobitas y sonreí.
-Oh, venga, Eclipse, no seas tan malvada, solo queremos darnos un bañito con vosotras.- Sonreí y miré a Luna.
-Vaya, Luna, estás muy guapa con ese bikini.- Esbocé media sonrisa mirándola, aun que Eclipse gruñó.



LUNA
Abrí los ojos como platos cuando Taku me dijo eso, me sonrojé levemente y giré la cabeza, aunque la volví a apoyar en el vientre de mi hermana.
Ese día Taku estaba muy amable conmigo, aunque Haku le miró casi tan asombrado como yo…
Abracé fuerte a Eclipse, no me importaría nadar con Taku, parecía buen chico, pero aún así el instinto me decía que era peligroso.

TAKU
Miré a los tres pájaros aburridos que tenia ahí delante.
-Oh, venga, a nadar, para eso estamos aquí, ¿no?- Miré a Luna, era la única que estaba enteramente metida en el agua.
-Eh, Luna, vamos ha hacernos unos largos, o una carrera desde una punta hasta la otra.- La miré y asentí.
-Vamos.


LUNA
Miré a Taku cuando me llamó, después miré a Eclipse.
-Sólo… voy a jugar un poco. –la solté y nadé hasta una esquina de la piscina, para echarle una carrera a Taku.
-Creo que te voy a ganar yo. –esbocé media sonrisa.



TAKU
Miré a Luna cuando accedió a jugar un rato.
Sonreí y me posicioné en la esquina contraria a la de Luna.
-Si, si, seguro, no lo pongo en duda.- La miré esbozando media sonrisa.
-Vale… ¿Preparada? ¿Lista? – La guiñé un ojo antes de dar la salida.
-¡Ya!- Me lancé al agua y empecé a nadar hacia el otro lado de la piscina.

LUNA
Empecé a nadar cuando Taku dio la salida. No estaba segura de si era más rápido o más lento que yo, pero yo llevaba muchos años aprendiendo natación, de él no sabía nada.
Seguí nadando lo más rápido que pude, aunque no pude adelantar ni ganar a Taku, era más rápido que yo, sin duda…


TAKU
Me apoyé en el bordillo de la piscina cuando llegué a la “meta”. Miré a Luna cuando llegó un par de segundos más.
-Vaya, parece que he ganado.- Sonreí y cogí aire.
-Bueno tal vez a la vuelta me ganes tú a mí.- Me reí.
-Nunca se sabe.- Miré a mi hermano y a Eclipse.
-Pero que aburridos sois, coño.- Metí la cabeza dentro del agua haciendo burbujitas. Buceé hasta meterme entre las piernas de Luna a la cual alcé encima de mis hombros.
-Uuuuhhh.- La agarré bien para que no cayese.
-Mirad, parecemos del circo.- Me reí.

LUNA
Abrí los ojos como platos cuando Taku me cogió en sus hombros y tuve que agarrarme a su pelo.
-Taku, Taku, ¿qué haces? Me voy a caer… -Eclipse querría matarnos a los dos, a él por cogerme, y a mí por dejarme coger.
-Venga, tata, métete en el agua.

ECLIPSE
¿Qué cojones estaba pasando aquí? Primero el piropo, después la carrera y ahora la cogía en brazos y se ponían a jugar como si se conociesen de toda la vida.
Miré a Luna con los ojos bien abiertos, y después a Taku que parecía muy feliz de poder jugar con Luna… ¿qué estaba pasando? No lo entendía.
Me levanté sacando las piernas del agua y miré de Luna de nuevo.
-…- Quería que me metiese yo también en el agua para jugar.
Negué con la cabeza y retrocedí hacia la puerta, estaba dispuesta a marcharme de allí.



LUNA
Cambié mi gesto por uno más triste cuando Eclipse salió del agua.
-No, venga, tata, porfa, entra… Taku no nos va a hacer nada… Entra a jugar un poco conmigo, porfa… -miré a Taku.
-Taku, acércame al borde, anda… -me acercó y salí, acercándome a mi hermana.
-Venga, anda… -tiré de ella haciendo que se cayese al agua.
-¡Biiieen! –me tiré en bomba detrás de ella.


ECLIPSE
Miré a Luna cuando salió de la piscina para que me metiese yo también.
-No, Luna, no quiero meterme ahí con ese tío, paso, ¿me oyes?- Tiró de mí empujándome y lanzándome al agua.
Saqué la cabeza de debajo del agua y miré a Luna.
-¡¿Eres tonta o que pasa?! He dicho que no quiero meterme en el agua.- Fui hacia las escaleras para salir de allí. No soportaría ni un segundo más estando ahí metida.
-Que te lo pases bien.- Salí de nuevo del agua.


LUNA
Miré a Eclipse cuando salió enfadada del agua, me había pasado al empujarla al agua sin que ella quisise.
-Tata, perdóname… -miré a Taku, me sabía mal que después de portarse así de bien conmigo tuviese que marcharme así, pero mi hermana era mi hermana.
-Lo siento… -salí del agua y la seguí.
-Eclipse, lo siento, no quería que te sintieses incómoda… -me abracé a su brazo.

ECLIPSE
Miré a Luna cuando me agarró del brazo.
Me aparté de ella y la miré con el ceño fruncido.
-¿Sé puede saber que cojones estás haciendo con ese animal? Se supone que son nuestros enemigos y tú andas jugueteando con el como si le conocieses de mucho tiempo, no lo entiendo, Luna, no lo entiendo, pensaba que les odiabas como yo.- Resoplé y miré a Taku cuando entró.
-Lárgate de aquí, esto es una conversación privada.

TAKU
Miré a Luna cuando salió tras su hermana. Suspiré y salí detrás de ellas. Las encontré en el vestuario hablando un poco acaloradas.
-Eh, eh, eh, ¿pero qué pasa? Oh, vamos dentro los tres e intentamos tirar al agua a mi hermano, venga, lo podemos pasar bien y olvidarnos de esa gilipollez de la rivalidad.- Sonreí y miré a Luna.
-Ella se lo estaba pasando bien conmigo.- Miré a Eclipse.
-¿Por qué no lo puedes pasar tú bien también?- No supo contestar.
-¿Ves? Venga adentro las dos ahora mismo.

LUNA
Bajé la mirada al suelo, ya me sentía bastante culpable.
Haría lo que Eclipse decidiese, ya había hecho bastante con tirarla al agua y haberla hecho pasar un mal rato.
No miré de nuevo a Taku, Eclipse tenía razón: eran los enemigos, ¿y si sólo querían gastarnos una mala broma?


ECLIPSE
Miré a Taku y suspiré.
-He venido aquí sobre todo por petición de Luna y me quedaré, pero juro que como esto se convierta en una broma de mal gusto, el agua de la piscina se teñirá de rojo.- Miré seriamente a Taku que esbozó una sonrisa.
Miré a Luna.
-Esto lo hago por ti, que lo sepas.

TAKU
Miré a Eclipse cuando dijo eso y esbocé una sonrisa.
-Está bien, si esto se trata de una broma de mal gusto, que el agua se tiña de color rojo.- Asomé la cabeza hacia la piscina y negué.
-No, el agua sigue siendo transparente, así que, eso no se trata de ninguna broma pesada.- Sonreí de nuevo.
-Eclipse, no pienso haceros daño, tan solo quiero ser amable con vosotras, no veo lógico que siempre andemos peleándonos por una absurda rivalidad ¿No podemos olvidar por un rato que somos vampiros y licántropos y fingir que somos adolescentes normales que quieren pasar el rato en la piscina?


ECLIPSE
Miré a Taku, parecía que iba en serio.
Suspiré y asentí.
-Está bien… solo por un rato.- Miré a Luna de reojo y entré de nuevo en el recinto seguida de Taku y de Luna.
Miré a Haku que seguía ahí sentado como si nada. Negué con la cabeza y me acerqué al borde de la piscina.


TAKU
Entré de nuevo tras Eclipse. Miré a Haku y me crucé de brazos.
-Pero bueno, guapetón, eso también te incluye a ti, así que levanta ese culito respingón del suelo y al agua patos.- Sonreí y le ofrecí mi mano.
-Vamos Haku, ya has oído lo que he dicho ahí dentro. Por una vez en tu vida no podrías poner un poquitín de tu parte, ¿eh?- Alcé las cejas y asentí sonriendo.
-Vamos, te divertirás.

HAKU
Miré a Taku cuando intentó convencerme de que entrase al agua con ellos.
-Taku, ¿es que no sabes de qué estamos hablando? Son licántropos, joder, somos enemigos naturales, no podemos jugar con ellas así como así, como si nada… -suspiré.
-Además, ¿qué crees que diría Asuka si me viese con ellas?


LUNA
Miré a Haku y Taku mientras hablaban. Era gracioso, porque ellos se parecían mucho más que Eclipse y yo, ellos eran totalmente iguales exceptuando el pelo, y que la sonrisa de Taku siempre le hacía una expresión diferente a la de Haku.
Miré a mi hermana, había hecho mal en tomar ese tipo de decisión tan de repente de jugar con el “enemigo”, y encima la metía a ella sin permiso.
Estaba haciendo todo eso por mí, no paraba nunca de hacerlo todo por mí, y me sentía muy culpable con ello. Se portaba como la hermana mayor aunque no lo fuese, y, por un lado, me influía confianza y seguridad, y por otro no me gustaba que fuese tan sacrificada conmigo…



TAKU
Miré a Haku y bufé.
-Jooooooo… venga, no seas muermo >.< - Le agarré del brazo y tiré de él con fuerza.
-Venga, Haku, que pesas mucho, adelgaza un poco vaca-burra.- Tiré de nuevo, pero nada, cuando no quería levantarse no le levantaba nadie.
Me crucé de brazos y puse morritos.
-Haku… anda… por fi…- Sonreí como un angelito.
-Haku, Haku, Haku, Haku, Haku, Haku, Haku, Haku, Haku, Haku…- Seguí así hasta que cediese.




HAKU

Puse los ojos en blanco cuando empezó a darme la brasa así. Le empujé haciéndole caer al agua, pero el tío seguía…

-¡Por Dios! Déjame en paz, tío plasta, vete a molestar a un anciano que dé de comer a las palomas, a mí déjame tranquilo… -suspiré y miré a otro lado.

-Dios… -volví a poner los ojos en blanco y me metí dentro del agua.



TAKU

Sonreí cuando Haku se metió al agua conmigo, bueno, a mí me tiró, pero igualmente se había metido ^^.

-¡Wiiiii!- Me acerqué a Haku y le abracé.

-Ayyyy, Tate, como te quiero yo.- Le di un besazo en la mejilla.

-Sabía que al final cederías, como te conozco.- Le di otro besazo, este estilo ventosa. Miré a las chicas sonriendo ampliamente.

-Venga, ahora vosotras dos.



LUNA

Miré a Eclipse y la cogí de la mano, Taku nos estaba llamando. ¿Ahora nosotras dos de qué? ¿Nos teníamos que meter al agua o ponernos cariñosas? Miré a Eclipse y le señalé el agua con la cabeza, no sabía si al final querría meterse, yo respetaría su decisión y me quedaría con ella.



ECLIPSE

Miré a Taku y a Haku mientras hacían el payaso dentro del agua. Suspiré miré de reojo a Luna que me indicaba con la cabeza que nos metiésemos. Cerré los ojos un momento suspirando de manera audible y seguidamente la miré asintiendo. Tenía que hacer eso por ella, no me sentía obligada, pero meterme en la misma piscina que esos dos vampiros no era una idea muy atractiva para mí. Preferiría irme a cazar con ella, o a ligar con ella, o a bailar con ella, o a nadar en la playa con ella, pero… en fin.

-Vamos.



LUNA

Sonreí y me tiré al agua esperando que ella fuese detrás de mí. Me aparté un poco del borde y la animé a saltar. Ella, si quisiese, podría saltar toda la piscina de un salto, pero bueno… Miré a Taku, que ya estaba contento por tener a su hermano gemelo con él ya jugando a nuestro lado, como adolescentes normales.



ECLIPSE

Miré a Luna mientras se metía dentro de la piscina de un salto. Suspiré y me acerqué al borde, me senté como antes y metí los pies dentro. Apoyé las manos en el bordillo y me metí entera. Suspiré de nuevo y apoyé la espalda en la pared de la piscina contemplando a los demás como disfrutaban del momento, pero yo no podía fiarme mucho… aun que se lo había prometido a Luna.



HAKU

Miré a las chicas con mi hermano totalmente pegado a mí, al final Taku nos había convencido a todos, como se notaba que seguía el ejemplo de mi padre al intentar lidiar entre vampiros y licántropos… Miré a Taku.

-Eh… Tate, te echo una carrera de tres largos, el que pierda le hace los deberes al otro.



TAKU

Miré a Haku y sonreí.

-Me mola la idea, creo que hoy me libraré de hacer los deberes.- Esbocé media sonrisa y me acerqué a un extremo de la piscina para prepararme.

-Vamos lentorro, vas a perder.- Solté una risotada. Miré a las chicas y les indiqué con la cabeza que se acercasen.

-¿Os apuntáis?



LUNA

Miré a Taku cuando nos llamó, miré a Eclipse y sonreí.

-Vamos, no tenemos nada que perder, puede que hasta Haku nos tenga que hacer los deberes. –sonreí alzando las cejas y la cogí de las manos.

-Anda, sólo un poquito, después si quieres nos vamos.



ECLIPSE

Miré a Luna e hice una mueca de desagrado… Volví la mirada a los hermanos que nos esperaban en la otra punta de la piscina. Suspiré y miré de nuevo a Luna.

-Está bien… pero luego me voy… tú haz lo que quieras.- Nadé hacia los vampiros para colocarme a un lado.



LUNA

Sonreí saltando.

-¡¡Síiiii!! ^O^ -nadé hasta ellos y me situé al lado de Taku.

-Esta vez pienso darte una paliza, peli-verde. –le di un toque en la nariz y me posicioné en la salida.



TAKU

Miré a Luna y solté una risotada sarcástica frotándome la nariz.

-Si, si, seguro, creo que me vais a tener que hacer los deberes.- Esbocé media sonrisa y miré a los demás. -¿Preparados? ¿Listos? ¡Ya!- En cuanto di la salida me lancé al agua y nadé de manera rápida… a ver si me alcanzaba.



LUNA

Nadé lo más rápido que pude. No sabía si esta vez iba a quedar la última, tendría que hacer los deberes de todos entonces… Aunque nadase más rápido que un humano, los tres me habían adelantado ya, ¡pues tenía que ganar! -Ñaaaaa >.< -aceleré completando el primero de los tres largos.

ECLIPSE
Posé los pies sobre la pared de la piscina cuando completé el primer largo. Cogí airé y me impulsé girando debajo del agua para poder nadar hacia el otro lado. Solté el aire haciendo que me sumergiese más y nadé aún más rápido. Taku y Haku me llevaban ventaja, pero pronto adelanté a Taku igualando a Haku. Volví a girar completando el segundo largo detrás de Haku.

LUNA
Me había vuelto a quedar atrás, aunque Eclipse estaba ganando, sonreí.
-¡Corre, tata! –nadé hasta alcanzar a Taku, aunque dudaba que llegase a superarle, al menos estaba a su misma altura.
Haku miraba algo picado a Eclipse, se notaba que quería ganar pero ella no le dejaba. Me impulsé con los pies en la pared al completar el segundo largo.


ECLIPSE
Solo quedaba un largo e iba en cabeza junto con Haku. Cogí impulso nada más tocar la pared y me lancé de nuevo bajo el agua cogiendo una buen a bocanada de aire, la cual expulsé con fuerza para ganar velocidad.
Moví las manos y las piernas simultáneamente ganando más velocidad.
Completé el último largo tres segundos antes que Haku. Saqué la cabeza de debajo del agua y jadeé agotada. Apoyé los brazos en el bordillo y encima de ellos la frente.
-Creo… que he ganado…- Miré a Haku aún jadeando y sonriendo.
-Pero por poco, ¿eh?

HAKU
Llegué a la meta después que Eclipse… no sabía cual era más rápido que los dos, pero ella tenía un buen movimiento de brazos, debía ser por correr a cuatro patas…
Me senté en el borde de la piscina sacudiéndome el pelo, la última en llegar fue Luna, que se apoyó al borde jadeando.
-Me parece que los dos nos hemos librado de hacer los deberes. –dije esbozando media sonrisa y mirando a Luna.


LUNA
Como pensé, al final no pude superar a Taku, pero me había divertido.
Sonreí ampliamente cuando Haku me habló por primera vez sin llamarme nada insultante.
-Está bien, me encerraré toda la tarde en mi habitación a haceros los deberes de ciencias que no sé hacer. –me reí y me senté en el borde.
-Vosotros os lo habéis buscado, nenes.

TAKU
Llegué antes que Luna, la pobre había llegado la última. Sonreí y la miré.
-Que guay, no tengo que hacer deberes hoy.- Me acerqué al borde de la piscina para poder salir, pero no calculé bien y en vez de agarrar el borde agarré un pedazo de tela perteneciente a… a…
-Uy… p-perdón.- Me quedé con la parte de arriba del bikini de Eclipse.
-Mierda…

ECLIPSE
Abrí los ojos ampliamente cuando sentí una mano helada tras mi espalda y después…
-¡Ahhhhhh!- Me tapé con los brazos la zona del pecho. Taku me había quitado la parte de arriba del traje de baño.
Me pegué a la pared de la piscina evitando que se me viese algo.
-¡¡Eres un guarro!!- Giré la cabeza y le miré.
-¡Devuélveme eso, asqueroso!- Alargué un brazo para coger el bikini pero el muy cabrón lo retiró antes de que pudiese cogerlo.
-Pero… ¡¿Qué cojones estás haciendo?! ¡¡Dame el bikini, salido!

TAKU
Me reí apartándome de la histérica de Eclipse que intentó cogerme el bikini.
-Uuhh, esto me lo quedo yo de recuerdo, encanto.- Solté una risotada y me aparté más.
-Que bonito, me lo podré cuando salga de fiesta, seguro que hace juego con la minifalda de cuero que tengo guardada en el armario.- Alcé las cejas y la miré de nuevo con una sonrisa juguetona en mis labios.


LUNA
Abrí los ojos ampliamente cuando Taku le arrebató el bikini a Eclipse. Me reí tapándome la boca, ella se había puesto histérica.
-¡Taku! –no pude evitar reírme.
-Devuélveselo… -me tiré de nuevo al agua y le perseguí mientras mi hermana se ocupaba de taparse para que no viesen sus vergüenzas.
-¡Takuuu! –me tiré encima de él y alargué el brazo para agarrar el bikini, pero no me dejaba.
-Damelooooooooo.

TAKU
Me reí y negué.
-Noooo, Santa Rita, Rita, lo que se… bueno, lo que se quita no se devuelve.- Me reí de nuevo levantando un brazo para evitar que Luna me quitase el bikini.
-Je, je, je, no es mi culpa, yo quería agarrarme al bordillo, pero he calculado mal.- Me encogí de hombros y sonreí.


LUNA
Me reí y salté para intentar alcanzar el bikini de mi hermana.
-Oh, venga, Taku, devuélvelo, no seas malo… -me subí a su espalda y estiré de nuevo el brazo.
-Vengaaaaaa… -acabamos los dos volcando, por lo que nos hundimos en el agua y agarré la parte de arriba del bikini de Eclipse, salí a la superficie echándome el pelo hacia atrás.
-¡Lo tengo, lo tengo! –lo alcé.


TAKU
Salí del agua apartándome el pelo de la cara.
-Nooo… dámelo.- La agarré por detrás y alargué el brazo para volver a coger el bikini.
-No vale, me has tirado al agua, eso es ventaja.- Me reí y lo dejé por imposible.

LUNA
Me reí y nadé hasta mi hermana con el bikini entre las manos.
-Lo he rescatado, tata. –sonreí mirando a Taku mientras le ayudaba a Eclipse a ponerse el bikini. Era un chico muy simpático, para nada me parecía hostil con nosotras, ¿quizá era a causa de su hermano que se comportase así antes?
-Bueno… ya que tengo que haceros los deberes tendréis que dejármelos luego. –sonreí.

TAKU
Miré a Luna y salí de la piscina.
-Está bien, después te los daré, cuando nos cambiemos.- Sonreí y mire a Haku.
-Yo voy a cambiarme ya y a buscar los deberes, te espero en el vestuario.- Cogí una toalla limpia y empecé a secarme la nuca y el pelo.
Mi padre tenía mucha razón, los vampiros y los licántropos podíamos llevarnos bien, no importaba en absoluto la raza, tan solo como éramos nosotros y consideraba a Luna una chica simpática, guapa y admirable.


HAKU
Miré a Taku cuando se marchó al vestuario para vestirse, me había quedado solo con las chicas-lobo… Suspiré y miré a Eclipse, que había recuperado su bikini. Me reí mirando a otro lado y me levanté colocándome bien el bañador.
-Me voy, luego te dejo ahí los deberes. –sonreí mirando a Luna y me marché hacia los vestuarios.


ECLIPSE
Salí del agua después de que Luna recuperase mi bikini. La miré y puse los ojos en blanco.
-Yo también voy a cambiarme.- Negué con la cabeza. Sentí que mis mejillas aún estaban algo acaloradas por la vergüenza.
Cogí una toalla y me cubrí con ella el cuerpo entrando en el vestuario… la verdad es que… me lo había pasado bien con los vampiros…

LUNA
Sonreí saliendo del agua, miré la piscina antes de marcharme. Era la primera vez que me divertía con el supuesto “enemigo”, y esperaba que no fuese la última, me encantaría que las diferencias entre ambos grupos no existiesen…
Me fui hacia el vestuario y miré a Eclipse.
-¿No te has divertido, tata? Ha sido genial. –sonreí.


ECLIPSE
Me encogí de hombros y retiré la toalla a un lado.
-No ha estado mal pero me hubiese divertido más solo contigo, sabes que no soporto a esas… cosas…- Negué con la cabeza y busqué en mi mochila el uniforme del instituto.
Me quité el bikini y cogí mi ropa interior.
-No volveré ha hacer algo así…

LUNA
Se borró mi sonrisa cuando Eclipse dijo eso.
-Pero, tata… Si nos lo hemos pasado genial con los chicos, ya has visto que no son en absoluto lo que creíamos, son mucho más simpáticos y amables. Lo único que nos separa es esa tontería que tenemos en la cabeza de que somos enemigos, dicen que los lobos y los vampiros somos enemigos, pero; dime qué es lo que nos diferencia a ambos. –me encogí de hombros quitándome el bikini.
-Ambos somos seres apartados de la humanidad, que nos alimentamos con sangre, somos inmortales… -sonreí.

ECLIPSE
Cerré la una taquilla con fuerza y miré a Luna muy seria.
-No, no somos iguales, y pasó de hablar más del tema.- Terminé de ponerme el uniforme y salí del vestuario.
-Te espero fuera…- Cerré la puerta y salí fuera para esperar a Luna.
¿Iguales? Eso era mentira, esos animales salvajes no se parecían en nada a nosotros, en nada.
Me crucé de brazos y me apoyé en la pared del vestuario dirigiendo mi mirada al suelo.

HAKU
Salí del vestuario ya vestido y sacudiéndome el pelo para secármelo. Eclipse estaba frente al vestuario de las chicas, parecía aún algo avergonzada por lo que había pasado con su bikini.
Me reí.
-Buenas tardes… -me colgué la mochila al hombro y le entregué mis cuadernos con los deberes preparados.
-Dáselos a tu hermana. –le guiñé el ojo y salí del recinto de la piscina riéndome.


ECLIPSE
Miré a Haku cuando salió del vestuario. Mi semblante se puso serio cuando vi que estaba riéndose sin parar por lo del bikini.
Bufé y miré hacia otro lado, tiré los cuadernos al suelo cuando me los entregó.
-Dáselos tú mismo, no soy tu secretaria.- Fruncí el ceño y volví a cruzarme de brazos dejando los cuadernos ahí tirados.

LUNA
Salí del vestuario ya vestida y cuando oí algo caer. Vi unos cuadernos en el suelo.
-¿Qué ha pasado? –fruncí el ceño agachándome para recoger los cuadernos. Los olisqueé por encima.
-Son de Haku. –me levanté echándoles un vistazo, me iba a costar lo mío poder hacerle los deberes…


ECLIPSE
Miré a Luna de reojo y me separé de la pared.
-¿Nos vamos de una maldita vez?- Dije de manera seca y cabreada.
La miré y agarré mi mochila colocándola sobre mis hombros.
-Quiero irme a casa de una vez.

LUNA
Miré a Eclipse, estaba cabreada. Suspiré guardando los cuadernos en mi mochila.
-Tengo que esperar a que Taku me entregue sus deberes, ve saliendo tú si quieres… -pensé por un momento que Eclipse se lo había estado pasando bien, pero al final todo había salido mal…
Me apoyé en la pared esperando a Taku.


ECLIPSE
Miré a Luna y suspiré.
-Te esperaré en la puerta del instituto, no tardes mucho.- La avisé. Era una advertencia, estaba muy cabreada y si tardaba más de lo normal volvería y le arrancaría la cabeza a ese vampiro de un mordisco.
Eché a andar hacia la salida del instituto, quería perder de vista a esos idiotas lo antes posible.

TAKU
Salí del vestuario nada más terminar de vestirme. Me encontré con Luna en la entrada de la piscina… ¿Me estaba esperando a mí?
-Vaya… ¿ya se han ido todos?- La miré y sonreí. Miré los cuadernos que se estaba metiendo en la mochila.
-¿Son de mi hermano?- Asentí y la miré.
-No hace falta que hagas los míos, ya me encargaré yo, ha sido una apuesta tonta.- Me coloqué la mochila sobre el hombro.
-Vamos.

LUNA
Miré a Taku cerrando mi mochila y sonreí.
-Bueno, me gusta ser cumplidora, así que… -le hice un gesto de que me diese sus cuadernos.
-Trae aquí, anda. –sonreí.
-Lo único es… que los deberes de mates no te lo voy a poder hacer, ni siquiera apruebo los míos. –fruncí el ceño, odiaba las matemáticas…


TAKU
Negué y caminé alejándome de la piscina.
-No te voy a dar mis cuadernos, lo siento si te he entristecido.- Solté una risotada y la miré.
-Venga, vamos.- La señalé con la cabeza que me siguiese.

LUNA
-Jo… -bajé la cabeza mientras me levantaba y caminé detrás de Taku.
-Oye… no ha sido tan malo, ¿verdad? Quiero decir… Tenemos una idea unos de otros totalmente distinta a lo que somos… En realidad somos chicos normales, ¿no crees? –esperaba por favor que él pensase así, sería una verdadera patada…

TAKU
Giré la cabeza y la miré.
-Si, claro, ¿por qué no somos normales? ¿Por qué bebemos sangre, nos transformamos en cosas inhumanas y, bueno, somos distintos a los demás?- Solté una risotada.
-Creo que eso es lo que nos hace ser más especiales.- Sonreí y la miré de nuevo.
-Me lo he pasado muy bien con vosotras, sobre todo contigo. – Miré al frente sin dejar de sonreír.
-Creo que no estaría mal que fuésemos amigos, ¿no crees?


LUNA
Abrí los ojos como platos cuando dijo eso. Jamás lo habría podido imaginar, ¿un lobo y un vampiro siendo amigos? Sería la primera vez que yo veía eso…
-¿A-amigos? Sí… claro, tienes razón… Supongo que podríamos dejar los prejuicios a un lado, ¿verdad? –sonreí, me gustaba estar con Taku, era un chico amable y dulce, nunca pensé que llegase a ser así en verdad.

1 comentario:

  1. Esta genial chicas, yo ya me posiciono en el lado vampirico!!! es mas me auto-nombro fan numero uno de los hermanos colmillitos (Eri, es su mote oficial, mi mente no puede con los nombres), seguid asi,
    besotes vampiricos XD

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